miércoles, 25 de enero de 2017

Mi secreto

Hola, me llamo Daniela. Espero no aburrir pues este es el primer relato que escribo. Soy una chica de 19 años que siempre ha sido muy seguida por los chicos. Me considero alta pues mido 1.70 y soy delgada, de tez morena clara y cabello largo lacio hasta la espalda baja. Ojos grandes y rostro alargado.

El caso es que desde hace dos años me puse de novia con un chico que se llama Daniel, él me gustaba mucho y me enteré que yo a él. Yo siempre había sido muy alocada con mis amigas y muy llevada pero cuando comemzamos a andar me calmé porque Daniel era muy conservador y de verdad me gustaba y quería hacer las cosas bien con él, no tomaba porque a él no le gustaba, no iba de fiesta porque prefería salir a pasear con él, no decía groserías porque él lo consideraba vulgar. Con el tiempo me fui dando cuenta que detrás de esa cara de santo, le gustaban los vestidos cortos, las minifaldas, los escotes y aunque yo tengo un cuerpo excelente solo tenía un vestido corto y escotado.

Un día cuando llevábamos año y medio, me llevó de compras, porque trabaja y gana muy bien, es un año mayor que yo. Jamás habíamos tenido relaciones pero ese día comenzó a decirme cosas al oído y a calentarme, total que nos metimos a tiendas de lencerías y me compró varios conjuntos bastante sexys, un vestido súper corto que parecía de prostituta y una minifalda blanca. Ya al terminar el día me fue a dejar a mi casa quedando que al día siguiente que era viernes saldríamos a estrenar la nueva ropa. Pero cuando nos estábamos despidiendo sonó mi celular y era un número que no tenía registrado, contesté y era Alex, mi ex novio.

Daniel se enojó mucho porque respondí la llamada de manera amable y me despedí, la verdad por dentro no supe cómo reaccionar porque Alex era el típico chico patán, guapo, excelente cuerpo, con dinero, que se sabe vestir y que sabía cómo excitar a una chica, la verdad sentí un calor extraño que no me dejó ser grosera con él a pesar de que terminamos porque se metió con una amiga.

Daniel se fue enojado y aunque sabia que tenía razón, una parte de mí no le importó. A la media noche recibí un whastapp y pensé que era mi novio, pero no, era Alex. Me dijo que me había visto en el centro comercial con mi novio y que la verdad no era mi tipo, yo merecía alguien mejor, alguien más aventado. Y como él me conocía antes de cambiar mi forma de ser por Daniel empezamos a mandarnos groserías y vulgaridades hasta que me dijo que me quería ver. Yo le dije que no, pues daba por hecho que al día siguiente mi novio estaría menos enojado e iríamos a algún hotel como habíamos quedado.

Entonces yo me puse un conjunto rojo y encima un top y la falda blanca para mandarle una foto a Daniel, quizás se encontentaba pero cuando estaba viendo cuál mandarle de las cinco que me tomé me mando un mensaje diciendo que no podría verme al día siguiente que iba a ir con sus amigos a ver el partido de fútbol y que si quería, lo fuera a ver a su casa en la noche. Al ver su mensaje algo se encendió dentro de mí porque de verdad quería hacerlo con él y porque él siempre fue muy manipulable y ahora me estaña condicionando. En eso me escribió Alex:
A: qué haces reina, por qué no me respondes?
Y: estoy platicando con mi novio. Ya wey, déjame en paz. No quiero broncas con él.
A: oh.... Si estábamos platicando bien, o qué, ese wey ya te hizo encabronar?
Y: sí, lo iba a ver mañana y el muy puto se va a ir a ver el fútbol.
A: que no mame, no es un niño. Tú necesitas un hombre, tons qué, te veo mañana?
Y: me caga, mañana íbamos a ir a coger.... Hasta me tomé unas fotitos para él y me canceló el wey.
A: a ver, enséñame a mi tus fotos, seguro te ves bien preciosa. Hoy que te vi en la plaza te veías bien rica.

Entonces le mandé las fotos que me tomé, toda ardida con la ropa que me compró Daniel. Y me respondió Alex:
A: mira hija de la chingada, te ves bien rica y la neta no creo que la quieras cagar con ese wey, será un pendejo pero es un niño bueno así que o aceptas verme mañana o le mando tus fotos.

No me quedó de otra que aceptar. Y como la cereza en el pastel me pidió que fuera vestida como en las fotos. Una parte de mí estaba excitadísima pero otra sentía que era tirar a la basura la forma de ser que había adoptado por gustarle a mi novio. Le mandé un mensaje Daniel diciéndole que lo amaba mucho y que iría a buscarlo en la tarde a su casa, a las seis, después del partido.

Total, Alex pasó por mí a las once de la mañana y me llevó a desayunar. La verdad se veía guapísimo. Estuvimos en un restaurante del centro y después caminamos por las calles un poco. Luego me dijo que fuéramos a su casa a ver el partido. Yo me reí porque se las daba de maduro y a él también le gustaba ver el partido. Cuando llegamos, su papá no estaba ya que trabaja y es su única familia. No quise ir a su cuarto porque supuse cuales eran sus intensiones entonces nos quedamos en la sala. Al tiempo que veía el partido de reprende tocaba mi pierna o me hacía cosquillas en el estomago. Después como no le dije nada, dejó su mano en mi pierna y comenzó a acariciarme, la verdad estaba muy caliente y el pensar en Daniel sólo me dio más coraje.

No supe cómo pasó pero me le lancé y comencé a besarlo como si quiera comerle la boca, me montó en él y comenzó a acariciar e el trasero y me empezó a decir cosas como que estaba igual de hermoso que la última vez, que sabía que mi papel de niña buena no iba a durar, que era una puta, que siempre fui su puta y la verdad eso me excitaba más. Me puso su mano en su pene y me dijo: recuerdas? Siempre será tu verga. Ven puta, párate que quiero que me la mames.

Él se puso de pie y yo me arrodillé ante él y comencé a chuparle el pene. Cuando lo tenía bien parado me levantó y me dijo ponte en cuatro, obedecí, levantó la falda que de por sí era bastante corta, y me miró diciendo: Qué bien se te ve ese tanga, ay pobre de tu noviecito pendejo que no más gastó para que yo te disfrute. Como se llama el pendejo? Y comenzó a meterme el dedo. Le dije que Daniel. Y me dijo, mientras te lo meto, gime mí nombre, dime que Daniel es un puto, que es un cornudo.
Y: ahhh, así Alex, dame como a una puta, soy tu puta. Daniel vale madres, pinche puto, cornudo. Ni ha de tener pito.
A: así perra. Así. Pídeme más
Y: métemala toda, dame más. O qué, también eres puto?
A: ah que zorra me saliste. así te gusta? (Y empezó a darme duro, a jalarme el cabello y dar nalgadas.)
Y: sí, así. Fuerte. Como a una perra barata. Como a tu perra (y en eso tuve un orgasmo)
A: crees que ese putito te iba a coger Así? (Dijo mientras me la seguía metiendo)
Y: no! Es un puto, pinche pito chico. La tiene chiquita. Amo tu verga. Daniel puto y cornudo (y me vine otra vez)
A: me vengo, me vengo!

Yo me arrodillé y me quité el top dejando ver el sexy bra rojo que combinaba bien con el color claro de mi piel y le dije: échamelo en la cara, extraño el sabor de tu leche. Apenas terminé de decir eso cuando sentí los chorros de semen en mi cara, boca y pechos. Manchando mi cabello, y mi bra rojo. Me acostó boca arriba en el sillón y con su verga que seguía bien parada llevó a mi boca el semen de mi cara. El de mis pechos sólo lo embarró. Se acostó en el piso y nos dormimos.

Pocos minutos después sentí cómo pasaba por mi cara su verga que estaba nuevamente parada. Me la metió en la boca y comenzó a ahogarme. Mis ojos lagrimeaban y aunque no me agradaba mucho, era Alex y la verdad me evitaba a mucho. Seguió moviéndose como se me penetrara por la boca y sentí sus descargas le leche en mi boca, cuando me iba a parar a escupir me detuvo y me dijo: tenlo ahí. Me metió el dedo a la boca y lo sacaba con semen y lo embarraba en mi cara, no sabía si sintir saco o placer. Después cuando mi cara estaba embarrada me dijo que me tragara el de la boca. Y obedecí.

Cuando volteé aver la televisión el partido estaba terminando así aue le dije que me dejara lavarme porque iría a ver a Daniel. Me dijo que no, que ya era tarde y llegar hasta su casa me tomaría al menos media hora en transporte. Me dio mi top, me lo puse, me medio peiné y me dijo que nos fuéramos que lo mínimo que podía hacer era llevarme. Al sali de su casa sentí raro el rostro pues lo llevaba lleno de saliva y semen. yo me pude labial, me puse encima polvo y me despegué las pestañas que por obvias razones estaban todas pegadas. Me puse mis lentes y en eso alex me miró, y me dijo.

Qué guapa estás, en un semáforo de sacó el pene y sin preguntarme bruscamente me agachó la cabeza y me gritó que mamara. Yo obedecí y le dije que si nos veían, que me avisara. Llegamos a casa de Daniel y se estacionó dos casas adelante y yo seguí. La verdad era bien excitante sentirse tan puta, pues así iba vestida y así estaba actuando. Finalmente Alex se vino y me dijo que me jugara con su leche en mi boca sin escupirla ni tragarla. La verdad sentía que yo apestaba a semen por todos lados. Mientras yo tenía su leche en la boca, de mi bols sacó mi celular y le escribió a Daniel "estoy afuera mi amor, me vestí como una putita para ti" y se lo envió.

Me dijo:
A: órale, ahorita tu wey va a salir por ti. Trágate mi leche y cuando bajes quiero verte cómo le plantas un pinche besote lleno de mecos de mi verga. Me bajé del auto y mientras caminaba a la puerta de Daniel me los pasé. Volteé a ver el carro de Alex y abrí la boca. Después abrió Daniel y le di un beso como me pidió Alex, un beso enorme que duró como dos o tres minutos lleno de salí ay algo más...
D: qué es ese aroma? (Preguntó después de besarme). Sin responder lo volví a besar y después se detuvo preguntándome qué tenía en mi cara.

Sin responder le pregunté si le gustaba como me veía, y dijo que si algo extrañado. Le pedí que me invitara a pasar. Cuando entramos a su cuarto di dos pasos adelante de él y me levanté la falda de atrás. Vio mi trastero y el tanga rojo, se lanzó a besarme y entonces le jalé el cabello para bajarlo a mi vagina y le dije: pídeme perdón por cancelarme mientras me la chupas. Entonces lo hizo y mientras lo hacía alcancé un orgasmo. No era bueno haciéndolo. Sino que lo alcancé por sentirme una puta.

Después le dije que se me habían ido las ganas, que me fuera a dejar a mi casa. Cuando estábamos afuera de mi casa nos besamos y se sacó el pene y me dijo si le hacía un oral, y le dije que no. Que teníamos que esperar porque no me sentía preparada pero que tenía una idea mejor y lo comencé a besar y a chupar su cara y le dije que él hiciera lo mismo conmigo (pues yo sabía que mi cara estaba llena de leche de Alex y mi saliva) después me quité el top y le hundí su cara en mis pechos diciéndole que los chupara (sabiendo que Alex también los había salpicado.).

Después de un rato, le dije que debía meterme a casa. Me quité la tanga y se la metí en la boca a Daniel. Me bajé de su auto y me encerré en mi cuarto.

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