viernes, 6 de enero de 2017

Mi hermano y mi papá me cogieron

Todo este tiempo nunca imaginé que en algún momento mi coraje me hiciera confesar mis sentimientos hacia mi papá.

Mi nombre es Carolina, y mi relato es el siguiente:


Toda esta historia empezó cuando estaba en la secundaria. Acepto que era una etapa en donde apenas empiezas a darte cuenta de cosas comp el sexo, el amor, la atracción. Por otra parte las mujeres solemos madurar más temprano que los chicos. Ahorita tengo 18 años. Me considero una chica bonita más no hermosa pero tengo lo mío como muchas otras. Soy delgada, de piel blanca, cabello negro lacio. Durante mi niñez y adolescencia me la viví en la escuela de Danza. Diría que estoy buena para que me hagan cosas sucias y muy perversas.

En fin. Como había dicho, todo empezó desde adolescente. Recuerdo que por las noches cuando me paraba a tomar agua o ir al baño escuchaba a mis papás haciendo cosas que en ese tiempo no comprendía pero que me excitaban.

Una noche habían dejado su puerta emparejada y me atreví a observarlos. Ver a mi papá cogerse a mi mamá fue una imagen que me incitó a pensar en muchas cosas. Ver el miembro de mi papá totalmente herecto y entrando en la vagina de mi mamá era algo que me creo una sensación rara pero agradable en mi vagina. Tenía 14 años cuando pasó eso. Recuerdo que esa vez mi papá al penetrar a mamá por su panochita, con su mano le introducía sus dedos por el ano, mientras mamá también se frotaba el clítoris. No imaginé que eso se hacía. Metía su dedo mas largo bien adentro. Mamá sólo jadeaba de placer y le pedía que se lo metiera más adentro.

Dos dias despues de ver eso, probé conmigo misma. Una vez decidí quedarme sola en casa mientras ellos iban a comprar la cena. Ese día fui a mi recamara, cerré con seguro y me acosté en la cama. Desabroché mis jeans y me los bajé hasta las rodillas, dejando al aire mi calzón blanco. Me lo bajé también. Al inicio tenía nervios pero empecé a imaginar lo que papá le hizo a mamá. Toqué mi anito cerrado. Mi vagina estaba apenas floreciendome y abriendose. No tenía muchos vellos. Hice lo que mamá hizo. Empecé a acariciarme mi clítoris. Empecé a excitarme. Se sentía chistoso pero rico. Abrí mis piernas haciendo que mi vagina se abriera más pero no mucho. Me empecé a frotar mas rápido. Masturbarme era muy rico. Soltaba pequeños jadeos. Estaba excitandome mucho. Toda esa nueva excitación me incitó a fortarme el ano consiguiendo que se me abriera un poco. Al abrirse me penetré el índice hasta la mitad y me lo saqué. Sentí agradable. Cerré mis ojos para sentir mejor mis caricias, y en un instante solté un ligero gemido diciendo algo sin pensarlo.

- que rico!!! Dije.                                                                                                                                                        

Justo en ese momento llegaron mis papás gritando.

- Caro!!! Ven a ayudarnos!!!

No recuerdo que les contesté pero rapidamente me vestí y fui con ellos.

Hacer eso me causó mucha excitación, pero fue más excitación cuando sorprendí a papá lamerme el ano a mi mamá en la cocina. Mi mamá es bonita a pesar de que ya esta grande, y pues conociendo hasta ahorita el como son los hombres perversos, se que le harían cualquier cosa a una mujer con que tenga un lindo cuerpo y un culo parado, como lo que le hizo papá. Ese día yo me había dormido por la tarde y al despertarme fui a ver que hacían. Y valla que hacían mucho. Mamá tenía el pantalón y el calzón hasta abajo y papá estaba agachado en su culo. Me acerqué cuidadosamente sin que me vieran y sin que me escuchara mi hermano menor. Bueno tenía la misma edad que yo, pero su mentalidad era de niño aún. Mirar a papá levantarle el culo para lamerle, me sorprendió mucho. Jamás pensé que esas cosas le gustaban a hacer a los dos. Mamá estaba fascinada con lo que él le hacía. Incluso puso su mano en su cabeza para evitar que se apartara de ella. Le metía la lengua en su hoyo. Me causó mucho asco eso pero a la vez fue algo que me excitó ver. Apartir de esos días, mi forma de ver a mi papá fue otra. Pensar en todo lo que vi me hizo soñarlo días a tal punto de enamorarme de él. Cuando había cumplido 16 años, mi cuerpo ya lo tenía más desarrollado. Mis pechos habían crecido, mi abdomen aplanado, y mi culo se me había parado ya. Mi cara ya no era de una niña chica. Incluso chicos más grandes me miraban todo. Sentía sus miradas sobre mí, pero ellos no se comparaban con papá. A pesar de sus 38 años, en ese tiempo, y hasta la fecha es guapo. Y no lo digo porque sea mi papá o la persona que me encanta, pero en verdad es guapo. Es alto, delgado, cabello negro, piel clara, tiene un porte elegante. Hombros hacia atrás, no como la mayoría de los hombres, caidos como si tuvieran hueva. Y tiene un culo que enamora, sobretodo. Su rostro muy varonil, la verdad. Tal vez lo describo así porque me encanta pero no es así, pero que más da.

Al tener ya 16 años, mis intenciones cambiaron mucho. Recuerdo que me ponía jeans ajustados, de forma que se me notara el culo parado. Usaba blusas pegadas a mi cintura, a mis pechos. Incluso llegada a no usar sosten para que me las viera. Estaba loca y estupida por él, pero nada. No era demasiado para que me comiera con la mirada. Incluso me regañaba de que no usara sosten. Me dijo que parecía una ramera. El día que me lo dijo, me hizo llorar, no creí que me lo fuera a decir. Ese día entró a mi recamara y me sorprendió llorando y le dije el porqué. Me calmó y me explicó que no debo vestirme así sin sosten, que me veo mal. Me abrazó para relajarme. Me enamoró más ese momento, sus brazos cubriendo mi cuerpo. Sin pensarlo, como estaba sentado en la orilla de mi cama, me paré frente a él y me heché para abrazarlo. Me subí encima de él. Me tomó muy fuerte para evitar que me fuera para atrás. Que rico senti. Sus grandes manos invadir mi espalda. Deseaba que me tomara el culo, en verdad, pero era imposible. Incluso descaradamente le acerqué mi vagina a su miembro. Queria sentirlo, pero no fue la gran cosa. Mi papá tomo ese movimiento como si yo me acercara a él para no caerme.

Esa misma noche mi hermano entró a mi recamara diciendome que porque había hecho ese movimiento con papá. Me sorprendió que lo dijera, pues pensé que estaba sola con él, pero no.

- ¿tu que viste?, le pregunté.

- lo que cualquier pudiera pensar.

No sabía que hacer, me invadía el nervio y el miedo de que algo fuera a decir.

Era un mocoso mimado, y muy inmaduro que sería capas de hacer algo por joder a los demás

- mas te vale que no digas nada.

- quien sabe, todo puede pasar.

No sabía como pedirle que no dijera nada. Así que como estaba recostada, me paré quedando sentada en la orilla de la cama y le propuse algo riesgoso, y que sabiendo que nunca lo había hecho, lo hice.

- ¿te gustaría verme sin ropa?, le pregunté.

- jaja estás loca, ¿porque crees que me gustaría?

- pues...porque soy mujer, soy bonita y porque a todos los hombres les gustaría ver a una mujer denuda. ¿o no?

- ¿que harás?

Sin responderle, me desabroché mi pantalón, me lo quité. Lo miré. No apartaba sus ojos de mí. Para terminar me bajé el calzón y me volví a sentar y abrí mis piernas poniendo mi mano sobre mis pliegues, preguntándole:

- ¿quieres chuparmela?

- ¿no hablas enserio o si?, preguntó

- porque crees eso. Ven acercate.

Caminó hacía mi lentamente.

- hincate, le pedí mientras me acariciaba el clítoris.

Sus ojos no se apartaban de mi rajita. Bien abierta para él, y sin vellos.

Se mordia los labios. Sabía que le gustaría. Pusé mi mano sobre su cabeza y lo acerqué a mi.

- anda, chupala, aprovecha, le decia.

Resbaló lentamente su lengua, mojando mis pliegues.

- Aaahhh!!! Así!!! Solté un gemido.

- Sabes un poco ácida, Caro.

- sigue, chupamela otra vez, lengueteame!!

Lo hizo. Y lo hacía bien. Me excitaba mucho eso.

- Dios!!! Ya lo has hecho, ¿verdad?

- solo unas cuantas veces, contestó.

Me volvía loca. Su lengua era un gran placer. Lamía con ganas mi clitoris. Le gustaba chuparme.

- siii!!! No pares!!! Porfavor!!! Hazlo más rapido!!! Aaahhh!!!! Le pedía excitada.

Me acariciaba la cara, y con la otra sostenía su cabeza.

Me abrí más para darle toda mi húmeda vagina.

- vamos!!! Meteme la lengua!!! Lo haces muy rico!!! Chupame!!! Quiero más!!!! Siiii!!!

- eso hermanita!!! Estás bien rica!!! No pensé que me dejarías hacerte esto!!!

- Aaahhh!!!! Ya vez que sí!!!!

Movía mis caderas de modo que mi vagina chocara con su cara. Su lengua me probaba tan delicioso. Vagaba en mis pliegues. En es emomento, me empujó para atrás para acostarme y levantó mis piernas. Las flexionó y me lamío el ano suavemente.

- Dios!!! Que rico!!!, dije.

No pensé que le gustaría hacer lo que papá le hacía a mamá.

- me encantas, Caro!!! Estás bien rica!!!

- siiii!!! Tu sigue!!!

Me cubrió el culo con sus manos y empujó su lengua en mi ano.

- No lo hagas!!! Esta sucio ahí!!! Le decía.

- noo!!! Estás bien buenota!!!

No sabía como evitar todo. Me penetraba el ano con la lengua. Me la metía en mi hoyo.

- si hay alguien que te comería el culo, ese seré yo, hermosa.

- ¡¡¡Dios!! Que asqueroso eres!!!

- si, estupida!!! Pero me gustas!!! Tal vez no lo había notado con más tranquilidad!!

Me empecé a frotar la vagina rapidamente mientras me chupaba el culo. Me masturbaba rápidamente. Sentia extraordinariamente rico.

- ven, hermosa, quiero meterte mi verga. No puedo esperar más!!! Me decía excitado y desesperados.

Se desabrochó el pantalón muy rapido al igual que su boxer. Al bajarse el boxer, salió de un salto su larga verga.

- Dios mío!! La tienes algo larga!!

- si mi vida!!! Mirala!!! Me decía fortandosela. Le cubría toda la mano. Se le veía bien rica. Mis ganas de ser penetrada crecían más.

No esperó más y me untó su punta sobre mi entrada.

- Aaahhh!!! Se seinte rico!!! Metemela!!!

- ¿eso quieres?

- si, corazón!!! No puedo más!!! La quiero bien adentro!!!

- esta bien.

Justo en ese instante metió su punta en el orificio de mi vagina.

- Aaahhh!!!! Me duele!!! Ayyy!!!!!

Como no había tenido relaciones antes, meterme su verga era un dolor incontrolable.

- ssshhhh!!! Tranquila!!! Me calmaba

- pero me duele!!! Auuuu!!! Sacala!!!! Por favor!!!

Queria soltarme a llorar. Era un inmenso dolor. Me ardía. Fueron 5 minutos de dolor. Sus movimientos eran lentos. Metía y sacaba. Me entraba y me lo sacaba. Era dolor placerntero, sin duda.

- Aaahhh!!! Sigue!!! Metelo mas rapido!! Le pedí.

- asi?, preguntó.

- sii!!!! Mas!!!! Cogeme más rapido!!!

Me empezo a gustar.

- así, preciosa!!!

- siii!!! Así!!!! Ya!!! Hazmelo!!!! Lo acerqué a mí y lo abracé.

- ya no te duele???

- noo!!!! Ya no!!! Aaahhh!!!! Siii!!!! Que rico se siente!!!!

- sii!!!! Que bueno que te gusta!!!!

- ajá!!!! Vamos!!!! Metemela!!!! Hasta adentro!!!

Dejé que terminara dentro de mí. Con mi hrmano viví mi primera experiencia.

Eso eso es lo poco que recuerdo. La verdad solo me cogió una vez pero fue muy rico.

Y bueno, regresando a la actualidad, por fin conseguí lo que más deseaba.

Fue la semana pasada. Últimamente mamá a tenido mucho trabajo al igual que papá. Yo solo llego de la escuela y hago mi tarea. Ese día papá había terminado antes sus cosas y salió temprano. Llegó a casa como a las 7 y se puso a ver la tele en la sala.

- Caro!!!

- eu!!!

- ¿que haces?

- nada, contesté. Peinandome. Despues de todo lo que pasé me decidí a ir por lo mío. Me revisé en el espejo. Me quité el sostén y solo me dejé una blusa azul. Y me quité el calzón, dejandome sólo el pantalón. Salí del cuarto rumbo a la sala.

- hola, papito!!! Salté en el sofá donde estaba sentado.

- hola, preciosa!! ¿que hacías?

- nada, arreglandome.

- ¿y eso, saldrás?

- no, solo que quería verme bella.

- jaja tu no necesitas arreglarte para ser bella, me alagó.

Me encantó escuchar eso, pero se que solo lo dice porque soy su hija y me quiere.

No podía esperar mucho, la verdad. Algo tenía que hacer, ya.

Me inqué en el sofa y me sente en sus piernas quedando frente a él.

- hey!! ¿que haces? No vez que vengo cansado!!!

- no se te no papá, tu te vez fuerte, con energía.

- no te creas ya estoy muy grande.

Aún con 44 años, no dejaba de ser el hombre más guapo.

Quería incitarlo. Así que moví mi cadera. Bajé un poco mi culo para que tocara su verga.

- oye!!! Que te pasa!! Gritó empujandome de modo que me fui para atrás y me pegué en la cintura y en el brazo.

Afrotunadamente no me pegué en la cabeza.

Lo miré fijamente a los ojos, a punto de romper a llorar. Mis lagrimas empesaron a escurrir por mis mejillas. Solo miró. Me paré y me fui de la sala lo más rápido que pude.

- Caro!!! Hija!!!! Intentó detenerme.

Llegué a mi recamara y puse seguro. Creí que todo había acabado. Solté a llorar. Nada había funcionado. Y pues me dió tristeza que me haya empujado y que me haya gritado. Tal vez porqué nunca lo hizo. Siempre me a tratado bien. A sido cariñoso conmigo. Son unas de las razones por las que lo quiero.

Me miré al espejo. Estaba roja, llena de lágrimas. Mi nariz roja.

- Caro!!! Mi vida, abreme!!! Pedía y tocaba la puerta.

No contesté. Estaba rota. Hecha pedazos. - corazón, abre!!! Lo siento!!! Perdoname, fue sin querer!!! Estoy cansado!!! Abre!!! ¿Si?

No quería verlo. En verdad que todo lo que me emocionaba de él se habia ido a la basura.

Me senté en la cama. Me acurruque, me hice bolita, aunque suene gracioso.

No se como lo hizo pero abrió.

- ¿puedo pasar? Preguntó con un tono de voz apagado.

No contesté y escondi mi cara entre mis brazos y piernas.

- corazon, perdoname, decía triste.

No creía que todo el esfuerzo que hice se apagara en unos minutos.

Se acercó y se sentó en la cama. Me encogí más evitando que me tocara.

- oye, Caro. Corazón, mirame. No medi mi fuerza.

Estaba muy triste. Lo miré.

- ¿me perdonas?, pregunto.

Verlo en un estado de tristeza, me hizo derretirme más por él.

- ¿quieres que vallamos a dar la vuelta? O... Pedimos algo de comer? Vamos, preciosa!!! Dime algo, me rogaba.

Empecé a llorar. No podía guardarmelo más. No lloraba por lo que me hizo sino porque no iba a pasar nada con él.

- ¿dime que hacer para que me perdones? Me limpié las lagrimas y lo miré al rostro. Dios, me encanta. Me di cuenta que a pesar de lo sucedido, no podía odiarlo.

- ¿crees que con un abrazo me puedas perdonar?, preguntó.

Quería estar en sus brazos. Moría por tocarlo, besarlo, acariciarlo.

Me acabó con eso. Cedí por completo.

Estiré mis piernas y me incliné hacia él. Me arrastre a sus brazos. Lo abracé fuertemente. Me senté nuevamente en sus piernas y rodeè mis piernas su cintura. Me tomó fuertemente.

Lo miré. Dios, quería besarlo, pero si lo hacía todo acabaría peor.

- te quiero mucho, eres lo mejor que me a pasado!!!

- yo también te quiero mucho, pero...¿que quieres decir con que soy lo mejor que te a pasado?

Un silencio invadió mi recamara. Solté lagrimas y le dije:

- estoy enamorada de tí, papá.

Lo abracé muy fuerte y me puse a llorar en su hombro.

- hija...Caro... Mirame. Me decía.

- noo!!!!

- ¿porque no? Preguntó.

No quería mirarlo a la cara. No sabía que diría.

Me aparté.

- ¿soy bonita para ti?

- ¿que?... No... Eres preciosa, pero...

- ¿pero que? Pregunté, derramando un poco de lagrimas.

- que esto no esta bien, hija, me dijo acariando mi cara.

De repente, abrieron la puerta

- ya llegué!!! Gritaba mamá.

Nos miramos.

- secate las lagrimas, me dijo y salió de mi recamara.

Pasaron 2 minutos y me diriji al comedor.

- mi vida!!! ¿que terminaste con tu novio?

Me sorprendió mucho. Papá le había mentido a mamá. No dije nada y la abracé. Miré a papá, y el a mí.

- pero si nunca lo conocimos.

- ya vez como son los jóvenes, a veces, te sorprenden cada vez más, ¿verdad?, preguntaba papá serio.

- tranquila hermosa, seguro existe alguien más que será el indicado para tí, decia mamá.

Exacto, había alguien pero por poco tiempo. Miré a papá.

Llegó mi hermano y cenamos todos. Al dar las 10, todos nos fuimos a nuestras recamaras, excepto papá. El se fue a su despacho a hacer su trabajo.

Daban las 12. No quería quedarme así. Si algo tenía claro es que lo nuestro ya era un secreto. Se lo ocultó a mamá. Lo espié, vi que trabajaba en su computadora y aún lado un vaso de alcohol. No sabía si estaba borracho, pero lo dudaba. Di un gran respiro y me arriesgue por ultima vez. Conté hasta tres y caminé rápido hacia él. Al llegar a su asiento, me aventé sobre él, dandole un profundo beso en la boca. Metí mi lengua, y tomé sus manos para ponerlas sobre mis pechos.

Se quedó quieto. Por 3 segundos probando de mis labios.

Giró su cabeza a la derecha para dajar de besarme, diciendome:

- Caro, ¿que haces? Noo!!! Esto esta mal.

- tocame, papito, déjame hacerlo, le suplicaba.

Sus manos bajaron a mi cadera para bajarme de él pero yo puse mi mano sobre su verga. Estaba dura.

- Caro...no hija... Espera...

Besé su cuello, respire su rico aroma. Empecé a mover mi cintura como si me estuviera cogiendo. Quería excitarlo.

- vamos, papá!!! Cogeme, tocame como lo hacías con mamá!!!

- he...

Me tomó de los brazos intentando alejarme de él.

- hija...para...no puede pasar esto, dijo

- si, si puede. Vamos, quiero ser solo tuya!!! Le dije.

Me sacudí para que me soltara, y me quité la blusa, desnudando mis pechos.

 - mirame, que rica estoy!!! Le decía pegando mis tetas a su pecho.

- Dios!!!

- chupalas papito!!! ¿O prefieres chupar mi culo como se lo haces a mamá?

- ¿de que hablas?, preguntó confundido.

- no te hagas, tonto, le dije. Me bajé de él, y lo jalé hacia mi levantandolo del sillón. Tomame, sienteme, lo seducia resbalando sus manos sobre mi cintura y mis chichis. Tengo una bubis de tamaño regular que considero que hacen verme bien sabrosa. Bajé sus manos y las llevé a mi culo parado.

- Caro, estás loca, me decía algo sacado de onda. No creía lo que estaba pasando.

- siente mi culo, lo tengo bien rico papito. ¿no te gusta?.

- no se que decir, contestó.

Me lo levanté con sus manos y le dije:

- ¿acaso no estoy más rica que mamá?

Solo me miraba, no apartaba su mirada de mi, miraba mis tetas. Solté sus manos y las puse sobre su cara acercandolo a mi boca. Al estar alto, me puse de puntas para que no se agachara tanto.

- tus labios huelen a naranja.

- si, papi, me puse labial sabor a naranja para que me los comas.

Sus grandes manos apretaron mi culo muy rico.

- dame una nalgada, papi, le pedía.

Me apretó acercando mi cuerpo al suyo. Dios, terminé tocando su verga con mi pelvis. La sentía dura y larga. Estaba excitado pero lo ocultaba.

- ¿porque haces esto?, me preguntó tranquilamente, acariciandome la cara.

- porque me gustas, he estado enamorada de tí desde hace mucho.

- ¿que pensaría tu mamá de esto?, me preguntaba para que entrara en razón.

- no lo sé, y no me importa, solo quiero estar a tu lado.

Me abrazó y me cargó. Giró quedando frente al sillón y me recostó en el. Se hincó frente a mí, piendome algo que no creí que hiciera.

- quitate la pijama.

No lo pensé dos veces. Me hice bolita y me resbalé el pantalón dejandole ver mi culo y mi vagina.

- ¡¡Dios!! No tienes calzón!!

- no papito, y justamente lo hice por tí.

Tomó mis piernas y me las abrió dandome una rica lamida en mi ano.

- Aaahhh!!! Siii papito!!! Chupame!!!

- Quizás no me había dado cuenta, pero estás preciosa!! Me alagaba.

- meteme tu lengua, le pedía acariciando su pelo.

- me encanta tu culo, corazón.

Dios!! No creía que esto fuera a pasar, pero pasó. Subió su lengua a mi vagina, metía su lengua entre mis pliegues.

Era un delicioso placer.

- sii!!! Decía yo mirando al techo.

Subió su lengua a mi clitoris y empezó a lenguetear maravillosamente.

- Aaahhh!!!! Rayos!!! Siii!!!! Que rico!!!!

- ¿te gusta que te la chupe así?

- sii, sii!!! Me encanta!!! No pares!!!

- que rica te sabe. Estás más rica que tu madre.

- sii!!! Lo sé!!! Estoy más buena!!!

Abrió más su boca y cubrió mi clítoris con toda su lengua. En es momento empezó a darme pequeñas chupadas logrando endurecer mi clítoris.

- Aaahhh!!! Siii!!!! ¿te gusta, papi?, ¿te gusta meterme la lengüita?

- Dios!!! ¿que estamos haciendo? Se preguntaba. Si hermosa, me fascina.

Bajé su cabeza, quería su linda boca en mi culo.

- prueba mi culo, papá. Quiero que me lo chupes como a mamá.

- ¿como es que sabes de eso?, preguntó mientras me jalaba mis pliegues y me lengueteaba mi duro clítoris.

- vi que se lo hacías a mamá en la cocina cuando yo era más chica.

- ¿y porqué decidiste vernos?

- Aaahhh!!! Porque...me empecé a excitar aunque no sabía porque lo hacías. Desde ese momento he querido que tambien me lo pruebes. Saber que se siente.

- escucharte decir eso me excita, hermosa. Mi verga está bien herecta.

- que rico!!! Me gustaría chupartela!!! Comermela toda!!! Chuparte los huevos!!!

Mi excitación estaba aumentando cada vez más.

Me paré y me hinqué sobre el sillón. Puse mis pies en la orilla del asiento y paré mi culo de forma de que se me viera más el ano. Puse mis manos en mi culo y me lo abrí.

- chupame el culito, papito!!! Anda!!! Déjame sentir tu lengua en mi ano.

- rayos!! Te vez lista para cogerte bien rico. Hundirte bien mi verga hasta el fondo.

- mmm que rico!!! Hazlo, metemela hasta adentro!!!

Se acercó a mí, y pegó su verga a mi culo.

- siente como la tengo bien dura y larga para cogerte.

- si, papi!!! Me gusta!! Me excita tu verga!!

Plantó su mano en mi culo y me acarició el hoyo con sus dedos. Me los resbalaba sobre mi ano.

- ¿te gusta mi cuerpo, papi?

- si, pequeña, me encanta, me excita.

Justo al terminar de contestarme, me empujó uno de sus dedos en el ano consiguiendo que me entrara.

- Aaahhh!!! Siii!!!! Que rico!!!

- que sucia eres, corazón!!

- si!!! Me gusta ser así!!! Vamos, metemelo todo!!! Penetrame bien el culo con tu dedito!!!

No me imaginé que las ganas de que mi papá me hiciera tantas cosas sucias y pervertidas iban creciendo más.

Me lo retiró un poco sin sacarmelo y empezó a chuparme mis húmedos pliegues.

- Aaahhh!! me encanta lo que me haces, papi!!! Chupamela!! Quiero que me lo metas!!

- sabes riquísima, mi vida!!! Me encanta tu cuerpecito!!!

- quiero que seas mío!!! Ya no pienses en mamá!!! Ahora sólo piensa en mi!!!

Se paró y y se recargo sobre mi, acercandose a mi oreja, diciendome:

- claro que si, mi amor!!! Te voy a hacer mía!!! Te voy a hacer lo que me plasca!!! Me decía excitado y descaradamente.

- sacatela, quiero vertela!!! Vamos!!! Muestramela!!, le suplicaba.

Se desabrochó el pantalón rapidamente al igual que su boxer.

- siii!!! Papito, mirate!!! Esta bien larga!!! Que rica la tienes!!!

Se sacó su larga verga, su punta se me antojaba tanto. Me daban ganas de chuparsela y lenguetearsela. Me miraba el culo y se la jalaba. Se masturbaba con fuerza.

- ¿te gusta mi verga, hermosa?

- sii, papi, me encanta!!! Cogeme!!!

Me puso nuevamente su mano en mi vagina, cubriendo mis pliegues con sus dedos. Su pulgar estaba en mi anito semiabierto sólo faltaba que me lo metiera. Y eso hice cuando se lo pedí.

- penetrame con tu pulgar.

Comenzó a crear circulos con su dedo al rededor de mi sucio y húmedo hoyo.

- estás más rabrosa que tu mami, Caro.

Giré mi cabeza hacia atras para verlo, y justo en ese momento, me lo metió.

- Aaahhh!!! Metelo más, papi!!!

- me dan ganas de chupartelo con ganas, estás muy ricota!!!

- si!!! Hazlo!!! Mamá no nos verá!!!

En ese momento me sacó y se l chupó dandome una rica lamida en mi ano abierto.

- Dios, hija!!! Aún no creo lo que te hago!!

- no pares, lo haces bien rico!!

- baja un poco tu culo, te lo quiero meter!!!

- cogeme!!! Entierrame toda tu verga!!! Deseo sentirla bien adentro!!!

- ¿estás lista?

- si, papi, metela!!!

Al terminar de contestarle, colocó su punta en la entrada de mi vagina bien humeda. Mi entrada estaba cerradita. Me untó su punta sobre mis plieguesitos de modo que entraran en ellos.

- metela, papi!!!vamos!!! Que esperas.

Empujó poco a poco y su verga fue entrando en el orificio vaginal. Sentí como me lo hacía más grande. Me llenaba con su ricota y larga verga.

- Aaahhh!!!! Si!!!! Que rico!!! Gemí con delicadeza, disfrutando de su tremenda cosota.

- eso, preciosa!!! Dios!!! Se siente estupendo!!!

- siii!!! Estás dentro de mi, que rico!!!

Me había metido la mitad. Queria todo adentro. Conseguir que sus testiculos chocaran en mis piernas.

- acercate más, penetrame toda!!!

Se pegó más logrando hacerme gritar de placer.

- Aaahhh!!! Rayos!!! Eso!!! Cogeme!!! Muevete!!! Porfavor!!!

Me tomó del culo y empezó a cogerme lentamente.

- siii!!! Aaahhh!!!! Vamos!!!

- ¿te gusta, mi vida?!!!

- siii!!! Me encanta!!!

Me entraba y me salía su verga. Me llenaba de placer.

Me agarró el cabello y me hizo una coleta. Me jaló de ella.

- sólo mirate, pequeña. Tu culito hermoso.

Al decirme eso, sus movimientos fueron más rapidos. Me cogía cada vez mejor. Me penetraba con fuerza y rapides. Masturbaba su vega con mi vagina.

- Aaahhh!!!! Que bien me la metes!!!

- Dios!!! Siento que me vendré!!! Decía excitado.

- siii!!! Quiero que te vengas dentro de mi.

Paré el culo. Me lo manoseaba todo. Rosaba sus manos en mi culito. En ese momento me metí dos dedos en el ano.

- Dios!!! ¿Como es que haces esto??, preguntó bien excitado.

- mirame!!! ¿Te gusta lo que hago?, le pregunté.

Saqué mis dedo, diciendole:

- toma papito, chupalo. Prueba mi sucio culo.

No lo pensó dos veces. Chupó mis dedos sabor a mi.

- Dios!!! No imaginé que fueras así de sucia!!!

- si!!! Me gusta!!! Quiero que me cogas por ahí!!! Quiero sentir toda tu verga en mi ano y en mi vagina!!!

- si, hermosa!!! Claro que te lo voy meter!!!

Abrió y levantó mi culo y sacó su verga de mi vagina para enterrarmela en mi rico y sucio rabo.

- Aaahhh!!!! Dios!!! Siii!!! Meteme toda la verga!!! Se siente rico!!!

Me penetraba el hoyo bien rico.

- lo tienes ya bien abiertote, chula!!!

- si, lo siento!!! Dame bien fuerte, papito!!! Cogete a tu hijita!!

Dios, su tremenda verga me llenaba todo el culo. Sentía sus testiculos chocar en mi vagina y en mis muslos. Me llenaba bien rico. Ni siquiera mi hermano me lo había hecho tan rico. Dejar que me cogiera mi papi era algo increible. Algo que jamás pensé que pasaría.

- me excitas tanto!! Aaahhh!!! Se siente bien rico metertela!!!

- siii!!! Me gusta!!!, le decía con los ojos cerrados disfrutando de su verga.

Todo marchaba tan bien hasta que escuchamos una puerta. Ambos nos miramos y decidimos parar, tome mi pijama y me la puse. Me vestí. Al igual que él.

- ¿y ahora? Le pregunté asustada.

- tranquila, sientate en la silla, me decía

Lo hice. Me senté en las silla que estaba frente a su escritorio, mientras él se quedaba pensando en su sillón.

- ¿aún siguen despiertos?, preguntaba mamá alentrar al despacho de papá.

- hola, mami, la saludaba.

- ¿que haces aquí?

- es que no me siento bien. Me duele el estomago, le decía yo.

- ¿quieres que te haga algún té, mi amor?

- si, mami, porfavor, le contestaba muy hipócrita.

- ven, vamos, me pedía.

- si, vamos.

- andale, vallan, decía papá.

Mamá salió, y fui fras ella. Justo al salir, le dije:

- iré a despedirme de papá.

- esta bien, ve.

Regrese entrando a su despacho. Me dirigí a su sillón caminando rápido. Al llegar a él, me monté en él dandole un rico y suave beso en sus labios.

- hasta mañana papito, y gracias por todo lo que me hiciste.

- te amo, hermosa, me contestaba acariciando mi culo.

- espero que s evuelva a repetir.

- si, yo también lo espero. Ve con tu mamá.

- si, nos vemos. Dejaré mi puerta sin seguro, por si deseas ir a verme.

- no te prometo nada, mi amor, pero lo tendré en cuenta, me decía.

- adios.

- adios, preciosa.

Me bajé de él y me salí.

Aunque no terminamos en ese momento como quería, todo por mi puta madre, si lo terminamos en otro momento estando sólos en la casa.

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