viernes, 6 de enero de 2017

Infidelidad por ambición

Alejandro de la Vega y Borgard, es un apuesto hombre de 32 años proveniente de una familia adinerada dueña de varios negocios que él como hijo mayor dirige desde el retiro de su padre, casado desde hace ocho años con Bárbara Hinojosa una bella mujer de 24 años. Su matrimonio no ha sido bien aceptado por familiares y amigos ya que al decir de ellos Alejandro se debió haber casado con la hija de fulano o de zutano, chicas de su mismo nivel social y posición económica y no con una “Trepadora social” la cual es muy mal vista en el selecto grupo del “Jet  set” ya que si bien aceptan que está enamorada, aseguran que lo está del dinero de Alejandro.


La pareja viaja en silencio en el asiento trasero de un taxi, en sus rostros se dibujaba la tristeza y la decepción, al llegar al hotel se bajaron del taxi y Bárbara esperó de pie en la acera a que Alejandro le pagara al chofer y después caminando en silencio uno al lado del otro cruzaron el lobby, subieron al elevador y se dirigieron a su habitación, después de cerrar la puerta Alejandro se sentó en la cama y mientras ella se quitaba los zapatos, él sin mirarla le dijo
-Habrá que buscar en otro lado Barb

Bárbara se acercó a él y sentándose a su lado le respondió
-No, ya no amor… Ya me cansé de intentarlo Alex, primero fue en México, después España, siguió Alemania y ahora venimos a San Diego y en los cuatro lados resultó lo mismo, además en cada intento vuelve a morir la esperanza y eso es muy duro amor… Es mejor hacernos el ánimo de que ya todo es inútil… Ni hablar, así es la vida 
-¿Y con algo alternativo?
-¡Por favor Alejandro!... ¿Productos milagro?, Todo eso son mentiras de personas sin escrúpulos enriqueciéndose con la desesperación de la gente, su único principio científico es que “el jodido va a todas”.... ¿O qué? ¿Piensas buscar un chamán que nos humeé con incienso de copal mientras nos golpea con ramas de pirúl bailando a nuestro alrededor el “Uca, uca, wama, wama”?... ¿Qué puede hacer eso contra la ciencia amor?... La realidad es lo que nos han dicho en todos lados y lo acabamos de oír en voz del médico... Lo tuyo es como si te hubieras hecho la vasectomía, solo semen y nada de espermatozoides

-No dijo eso Bárbara, nos explicó lo del síndrome de Serto….

Ella con lágrimas en los ojos producto de su desesperación lo interrumpe gritando

-¡Ya!... ¡Ya Alejandro!... ¿Qué ganas con desesperarme más de lo que ya estoy?... ¿En qué remedia las cosas saber lo que es, si el resultado es el mismo?.... Como sea, o lo que sea, la verdad es solo una, no me puedes embarazar, ni a mí ni a nadie. ¡Y punto!... Los términos no cambian la realidad

-Perdón amor… Puedes estar segura de que yo no te engañé, ni me lo busqué.

Bárbara lo observa con seriedad y enfatizando sus palabras con ademanes le dice

-No sé a qué te refieras con engañarme, pero déjame decirte que estás en un error al pensar eso… Sé con qué clase de hombre me casé Alejandro y te juro que me emociona hasta las lágrimas el gran amor que me has demostrado al soportar todos esos estudios, biopsias o como se llamen y ni hablar de la vergüenza de sentirte humillado en tu masculinidad con los masajes de próstata.

Alejandro hizo un gesto de indiferencia al hecho y ella agregó

-¡Sí importa amor! y te entiendo, ya que a pesar de que para mí sea tan solo machismo estúpido, sé muy bien que para los hombres es un atentado contra su virilidad, por eso me duele que insinúes que te culpo de lo que está pasando como si yo pensara que me fuiste infiel y te contagiaste de algo o que ya sabias que eras estéril, no soy tan estúpida Alex… Por favor amor, no me juzgues como lo hace tu familia  

Los ojos de Bárbara se llenaron de lágrimas y al ver a su marido con la cabeza baja y mirándose las manos realmente apenado, enjugó su llanto e intentó llevar la charla con cierto humor agregando

-Que yo sepa ningún hombre se masturba antes de enamorarse para ver si tiene espermatozoides, ni las mujeres revisamos nuestra menstruación para ver si tenemos óvulos__ Abrazó y besó a su esposo en la mejilla y riendo agregó__ Lo que sí, es que te van a comer vivo las mujeres cuando sepan que eres como el Aspartame…. Endulzas pero no engordas

Alejandro forzó una sonrisa y le dijo

-Podemos adoptar

-No, no… Ya te dije que yo no quiero adoptar, quiero un hijo mío… Que se forme en mi vientre, mi sangre… Ir a adoptar me haría sentir como si fuéramos a comprar un cachorrito… “Que sea hembra…Mira, mira, esa, la que le muerde la oreja al otro, esa me gustó, yo la quiero”…. Yo no estoy dispuesta a ir escoger a mi hijo

-No digas eso que el asunto no es así, esos niños por lo general son niños abandonados necesitados de amor

Bárbara se pone de pie y comienza a empacar sus ropas mientras comenta

-No estoy en contra de esos niños, nunca lo haría, solo que yo no soy hermanita de la caridad y sé que nunca lo podría ver como si fuera mi hijo… ¿Pobres niños?, ¡Sí!, ¿Haría yo feliz a un niño adoptado?, ¡No!…. Esa es la verdad y hay que reconocerla… Seré muy injusta, un ser despreciable, pero sería mil veces peor si aún consciente de como soy adoptara un hijo

Se voltea hacia su marido y haciendo un ademán agrega

-¡Entiéndeme!, yo no quiero sentir que compré algo, yo quiero sentirme madre, ver crecer mi vientre y parir a mi propio hijo como cualquier mujer... Tengo derecho ¿o no?

-Sí, claro que lo tienes… Lo que no tienes es un marido que te embarace

Se quedaron viendo en silencio y ella dijo con voz suave

-¿Cómo lo íbamos a saber Alex?, el matrimonio solo te garantiza que vas a vivir con la persona que amas o que crees amar, pero no da ningún otro tipo de garantías, como que te amen por siempre, o que te embaraces o que....

Alejandro la interrumpe diciendo

-¿Y un banco de esperma?

Ella niega con un ademán al tiempo que dice

-¡Olvídalo!... Eso es una locura

-¿Por qué?... Tú te quieres embarazar

-No se trata de mí Alejandro,… No se trata de embarazarme por capricho, sino de tener un hijo, nuestro hijo y al decir “nuestro hijo” significa que eso sería para los dos y para todos

-Yo estoy dispuesto Barb

-¿Sin importar de quien es el esperma que me fecunde?

-Te juro que no me importa

Bárbara se queda un instante mirando a su marido con tristeza y en tono de decepción agrega

-Te creo Alex… Sin embargo influye también el entorno familiar…..En un banco de esperma nos pueden decir maravillas del donante, pero ¿Serán ciertas?... ¿Y qué se sabe de los ancestros del donante?

-Deben tener garantías sobre lo que hacen amor

-Eso supongo, pero yo desconfío totalmente, en todos lados hay mentiras y errores… Fíjate bien amor, lo más seguro es que cuando el bebé nazca no se parezca a nadie, ¿Y qué vamos a decir?... “Es igualito a mi bisabuelo, ya vi las fotos de cuando él era chiquito”… Tú no permitirías que se enteraran de que no es tu hijo ¡Y con justa razón! ya que para tu papá no sería su nieto y lo despreciaría… Te aseguro que haría lo posible porque no lo registraras y evitar así que lleve su apellido, te diría que te fui infiel, que soy una puta, que te divorcies… ¡Dios mío!, solo de pensarlo se me eriza la piel, mira

Bárbara estiró su brazo hacia Alejandro para que observara su piel, él le tomó la mano, la besó y después respondió

-Le diría toda la verdad, que su hijo mayor es estéril y llevó a su mujer a un banco de esperma donde la inseminaron

-¿Y qué te deje fuera de su testamento?... Tú sabes tan bien como yo que tu papá se pasa de cabrón cuando se trata de mantener su dinastía… “Su sangre” como él dice…. Por otro lado cuando el niño o niña crezca y se vea muy diferente al resto de la familia... ¿Entonces qué?

-¿Qué de qué?... No entiendo a qué te refieres

- ¡A casi nada!, me refiero a que le tendré que decir la verdad, que su padre…

-Es un eunuco

Afirma Alejandro interrumpiendo molesto y Bárbara lo mira diciendo

-No pongas palabras en mi boca que yo no dije eso…. Además los eunucos no tenían con qué y a ti te sobra tamaño y ganas para cogerme… Y bastante seguido amorcito

-Bien que te gusta

-Nunca lo he negado, al contrario, siempre he afirmado que tú cumples muy bien con eso que dicen que “A la mujer hay que tenerla bien comida, bien vestida y bien cogida”

-Pero muy mal preñada….

-Insisto… ¿Cómo lo ibas a saber? Por Dios amor... Ya no te atormentes que vamos a terminar haciendo de nuestro matrimonio un infierno Alejandro… Te amo, eres mi vida entera, ya no me digas esas cosas por favor que me desespero, me pongo histérica amor

-OK, entonces dime tú qué quieres que hagamos

-No lo sé amor…Acepto que se nos acaba el tiempo y tú papá tomará su decisión, sin embargo… No sé Alex… Es que yo…Yo lo único que no acepto es tener un hijo en esas condiciones, prefiero mil veces que se entere que es adoptado y nos mire a los dos como padres adoptivos, que tener que confesarle que su papá en realidad no es su papá de verdad, pero que también es su papá por haber comprado el esperma de un desconocido que si es su papá de verdad porque con ese esperma se embarazó su mamá

Alejandro soltó la carcajada y dijo.

-Así no lo entiende nadie, pero si se le explica bien de seguro lo entendería

-No lo creo…. Mira amor, cuando ese hijo crezca y pregunte porqué lo rechazan en la familia, no va a creer nada de lo que se le diga, primero a ti te va a ofender a la primera discusión diciéndote que no eres su padre y a mí me no me va a bajar de puta exigiéndome que le confiese quien es su papá, cosa que no sabré y él no lo va a creer

-¡Por favor mujer!... Estás haciendo una telenovela de algo muy simple

-¿Tú crees?.... Pues espérate al día en que se enteren de que mi hijo no es tu hijo, entonces verás lo que es un verdadero drama de la vida real y con un gran elenco… Alejandro en el papel del esposo cornudo y el hijo desheredado, Bárbara como la esposa infiel que no sabe quién de sus amantes es el padre de su hijo y el hijo de ella en el papel del bastardo de padre desconocido

-Les diríamos a todos la verdad

Una carcajada de Bárbara fue la respuesta para después agregar

-No seas inocente Alejandro… Para tener un hijo así lo primero que necesitamos es irnos a vivir a la Patagonia… Lejos, muy lejos de la familia

-¿Entonces?

-¿Entonces qué?

-¿Qué hacemos?

-¡No sé!... No sé qué vamos a hacer, lo que si se es lo que no vamos a hacer….

-¿Y qué es lo que no vamos a hacer Bárbara?

-No daremos pie a que te digan que no recibirás un solo centavo mientras no te divorcies de mí… ¿OK?

Alejandro miró a Bárbara fijamente a los ojos y ella al notar el enojo de su esposo agregó

-Acéptalo amor….Como es tu familia un hijo que no sea tuyo sería tratado como el bastardo sin derecho a nada, ni siquiera a llevar tu apellido… No Alex,  prefiero mil veces no tener hijos que traerlos al mundo a sufrir el desprecio de su propia familia…

-¿Y tú familia qué?... Tus papás no son unas “Peritas en dulce”, los dos me odian

-Solo que siendo mi hijo, siempre será su nieto sin importar quién sea el papá… Ese es el privilegio de ser mujer Alejandro y referente a que te odien… No lo hacen, pero si así fuera bien ganado lo tendrías o ¿Qué esperabas?, si para ustedes los miembros del “Jet set” las chicas como yo nacieron para deslumbrarlas con su dinero y acostarse con ellas, ya sea por la buena o violándolas, al fin que para los de su clase la ley se promulga pero no se aplica

-Yo no te violé y por lo demás creo que los dos nos divertimos mucho siendo novios

Bárbara lo mira molesta y dudando que responder le reclama

-A ningún padre le gusta que… Que….Que se lleven a coger a su hija de 15 años Alejandro

-Nunca te obligué

-Pero se enteraron de nuestro fin de semana en Acapulco y nunca lo van a olvidar, para ellos me llevaste a tu casa frente al mar para seducirme…. ¡Y bien que lo lograste!

-Pero nunca reclamó nada

Respondió Alejandro en tono sarcástico

-Y que querías… ¿Qué te diera un balazo?, ¿Qué te obligara a casarte?... Es otra época Alejandro y no te dijo nada a ti, pero a mí… ¡Dios!, no me mandaron a estudiar a un internado en el Tombuctú porque no teníamos dinero y si aceptaron que siguieras viéndome fue porque mi abuela les dijo que lo hecho, hecho estaba y que lo mejor era no oponerse para no hacer de lo nuestro un capricho que….

Alejandro interrumpió diciendo

-¿Capricho?...Ya pasaron doce años amor… Ya deberían saber lo que significas para mí

Bárbara rió y le dijo

-Claro que lo saben, pero también le temen a muchas otras cosas amor

-¿A qué?

-Alejandro, me cogiste hasta saciarte y todos incluso yo nos sorprendimos cuando me pediste matrimonio y ahora como no te he dado un hijo, están seguros que me vas a cambiar por otra…

-Pues qué manera dan estúpida de juzgar a su yerno

-¿Y qué esperabas Alejandro?... Si es bien sabido que en ustedes, los finos, los elegantes, los señores del dinero, en ustedes no existe el amor, solo buscan una muñequita para lucir en sociedad y con quien coger rico por las noches… ¡Y claro!, que les dé hijos para usarlos como moneda de cambio… Ustedes solo respetan el dinero

-Pero bien que te aceptan el dinero que les pasas mes a mes

-¿Te molesta ayudar a mis papás?... No lo vuelvo a hacer y métete tu dinero por donde te quepa, yo puedo trabajar para ayudarlos fíjate

Alejandro en tono calmado respondió

-Sabes bien que no me molesta, además te consta que para mí tu papá es un buen tipo y que le tengo estimación…. Y ya no hablemos de eso, por favor Bárbara, no se trata de pelear entre nosotros

-OK, solo respóndeme algo Alex… ¿Qué harías por seguir siendo el hijo preferido, el que maneja los negocios a voluntad, el que solo está obligado a entregar una cantidad de dinero a sus hermanos sin dar explicaciones a nadie más que a tu papá?

Alejandro la miró fijamente a los ojos y respondió preguntando

-¿Y tú qué harías para que yo siguiera así?... Somos igual de ambiciosos Bárbara y no lo niegues

-No has contestado mi pregunta ¿Qué harías? ¿Divorciarte?

-¡No!... Pero tampoco quiero que todo quede en manos del esposo de mi hermana… Nos dejaría sin nada

-Entonces, ahora dime tú… ¿Qué hacemos Alejandro?

El movió la cabeza negando para indicar que no sabía y terminaron la plática sin llegar a ningún acuerdo.

Al día siguiente en el avión que los regresaba Bárbara miraba por la ventanilla y Alejandro le dijo

-Está Daniel

-¿Qué Daniel?

-Mi hermano

-¿Dany?... ¿Dónde está?

Alejandro se acerca a Bárbara y le dice en voz baja

-Podría ser el donante

Ella lo volteó a ver y levantando su mano hacia su cara le dice en tono de enojo

-Ya no hablemos de eso, no es el momento, ni el lugar

Y ambos quedaron en silencio, silencio que solo fue roto al pasar la aduana y con el chofer que los recogió en el aeropuerto, llegando a su casa ambos subieron a su habitación donde Bárbara se quitó los zapatos y los jeans y se puso a desempacar. Alejandro se sentó en la orilla de la cama para observar a su mujer, la había conocido cuando ella tenía 14 años, un amigo le había presentado a la hermana mayor y a las primas de Bárbara pero él había quedado prendido de la belleza de la niña, su piel blanca, su cabello castaño que enmarcaba un bello rostro de ojos claros, sus blancas y frágiles manos de largos dedos… Y su cuerpo, Dios que cuerpo tenía y a esa edad, era la perfección de las curvas y proporciones femeninas… Recordaba que de regreso en el auto con su amigo, le había confesado su gusto por Bárbara diciendo

-Están muy buenas tus amigas, pero la que me encantó fue la hermanita, en serio que me gustó la niña

Lo que había iniciado una discusión con su amigo ya que él le había contestado

-No me jodas Alejandro, es una niña y si te metes con ella nos jodes a todos el plan con la hermana y las primas que están buenísimas

-Pues ese es problema de ustedes… A mí me gustó la niña y te aseguro es que así de niña ya aguanta la verga…. Y ha de ser la locura tener ese cuerpecito desnudo en la cama

-¿Cómo te vas a coger a una niña cabrón?

-¡Metiéndole la verga como a cualquiera!... ¿De qué otra formar?...Es la mujer más bella que he visto en mi vida y me la pienso coger cueste lo que cueste

-¡Carajo!... Te presento a tres chavas bien buenas, mayores de edad, cualquiera de ellas te afloja las nalgas si la llevas a cenar a un lugar elegante y le das un buen regalo y tú te quieres coger a la de 14 años… ¡No me jodas!... Con ella no te van a dejar entrar a ningún antro, ¿O qué?, ¿Le piensas apostar su virginidad en un videojuego?... Lo tuyo es un capricho muy pendejo Alejandro, entiende que es una niña y te vas a meter en problemas, no seas imbécil

-Ya te dije que me la voy a coger, cueste lo que cueste y me vale madre que por hacerlo termine en la cárcel

“Y en que cárcel terminé” Se dijo Alejandro sin poder separar la vista de su mujer mientras pensaba en la cara de felicidad que ella había puesto cuando él la visitó la primera vez, la primera caricia, el primer beso y ni que decir de la primera vez que la tuvo desnuda entre sus brazos, si con su trato dulce, tierno y femenino se había comenzado a enamorar, esa noche en Acapulco había caído en la cárcel del amor, de la pasión, de la locura, más que preso estaba esclavizado a la mujer amada… Qué razón había tenido su gran amigo Sergio, por desgracia ya fallecido, quien al conocer a Bárbara le dijo

-“Cuidado Alejandro, las niñas bellas y tiernas con la inteligencia y el carácter de Bárbara, son más peligrosas que una granada de fragmentación en la mesa de juegos de un kínder…  Escucha bien amigo, una mujer muy buena y sin otra cosa que ofrecer que su cuerpo, después de cogértela siempre estorba en la cama, pero una mujer bella, inteligente y femenina, después de cogértela haces hasta lo imposible para que nunca se baje de tu cama

-¿Cómo crees?, coger siempre será coger y punto

Había contestado y Sergio había agregado

-Si te sientes tan chingón, es tu problema… Yo cumplo con advertirte que si te coges a esa niña eres hombre muerto amigo, te vas a enamorar como pendejo y ella va a hacer contigo lo que le dé su regalada gana… Y  ni decir del desmadre en que te vas a meter con tu familia, ya me imagino a tú papá cuando se entere que su hijo, el primogénito de don Alejandro de la Vega y Borgard, está pendejo de amor por una niña menor de edad y de barrio medio, una de esas que no usan ropa de marca, ni zapatos de diseñador”

-Pero tiene un cuerpo escultural y con la que de seguro coger ha de ser un sueño

-No lo dudo… Y así vas a terminar amigo, en un sueño del que vas a despertar enamorado a lo pendejo

¡Y así había sido!… Bárbara lo enloquecía, solo con ver su rostro, con escuchar su voz, aspirar su aroma, tocar su piel o besar su boca quedaba rendido a sus deseos y hacía lo que ella le pidiera con tal de acariciar su piel, besar sus piernas, su vientre, sorber de sus firmes pechos de pequeñas y rosadas aureolas, mordisquear suavemente sus duros pezones y terminar hundiéndose en el placer de su suave y ardiente carne hasta llegar al clímax, a la maravilla indescriptible de eyacular dentro de sus cálidas y húmedas entrañas…¿Qué más podía haber en el mundo que pudiera superar esos momentos?...

Antes de conocerla él dos veces había comprado el placer con chicas espectaculares, de las que buscan fama y fortuna, bellos y deseables cuerpos que valían lo que costaban pero que no le habían dejado nada, absolutamente nada de ellas. Con Bárbara había sido diferente, ella se daba, se entregaba en cuerpo y alma haciéndolo sentir su inmenso amor en medio de una desbordante pasión que lo hacía sentirse parte de ella y desde esa primera esa niña se había convertido en una imperiosa necesidad en su vida

Cada vez que la observaba desnuda tendida sobre la cama con su rostro sonrojado por la excitación y sus piernas abiertas esperando ser penetrada no podía dejar de admirarla preguntándose como algo tan frágil, tan dulce, tan tierno, tan femenino era capaz de convertirse en esa fiera salvaje, que gruñía, gemía, sudaba, gritaba e incluso lloraba disfrutando y al mismo tiempo regalando tanto placer… La amaba, la deseaba, estaba loco, completamente loco por ella, al grado de haberse casado en contra de todo y de todos.

Sus papás habían ido a la boda, pero no a la pequeña recepción que él había pagado y a la que asistieron unos cuantos amigos suyos y los de Bárbara… Aún recordaba el enojo de su papá y la prohibición de invitar a sus amigos. A diferencia de la boda de Silvia, a la suya no asistieron políticos, ni industriales…“Puedes hacer lo que te venga en gana, pero mis amigos no verán a mi hijo emparentado con gente que seguramente rentará un frac para entregar a su hija en el altar... Así que cásate, haz tu fiesta y sírveles pozole en tu recepción”… Habían sido las palabras de su papá, sin embargo Bárbara poco a poco se había logrado ganar, sino el cariño, al menos la aceptación de sus suegros.

Alejandro sabía que era capaz de hacer lo que fuera por verla feliz, por escucharla reír, cantar y ser parte de su locura de niña y su pasión de mujer.

Alejandro miró hacia arriba y dijo en voz baja

-Qué razón tenías Sergio

-¿¡Qué dijiste!?

Preguntó Bárbara mirando a su esposo quien fijó la vista en ella 

-Que me encantan tus piernas amor

-Qué gran noticia

-En serio, tienes unas piernas preciosas y unas nalgas muy ricas

-Si tú lo dices debe ser… Como siempre

-Lo digo porque es la verdad, tienes un cuerpazo amor, estás buenísima, eres una mujer muy bella

Bárbara lo volteó a ver con frialdad, no respondió y siguió sacando las cosas de la maleta, él le dijo

-Estás muy seria

-No estoy seria

-¿Qué te pasa amor?

-Nada

-¿Estás enojada?

-No

-¿Es por lo del dinero de tus papás?

-Quedamos que no pelearíamos por eso Alejandro

-¿Es por qué no te puedo embarazar?

-No

-Busquemos la mejor opción Barb

-Yo ya no quiero tener hijos ¿OK?… ¿De qué carajos sirve querer lo que no se puede tener?,  La cosa es muy simple Alejandro, tú no me puedes dar un hijo y las otras opciones son inaceptables, entonces “A otra cosa mariposa” y sigamos con la vida que nos tocó vivir… ¡Fin de la discusión!

-No te pongas en ese plan mujer

-No estoy en ningún plan

-¿Te quieres divorciar?, esa sería otra opción, de seguro encuentras a otro con quien formar una familia, atributos no te faltan

Bárbara aventó con coraje el vestido que tenía en la mano contra el piso y dice

-¡No seas idiota!... ¡¿Qué me pasa a mí?!... ¡¿Qué te pasa a ti Alejandro?!... Pero está bien, ¿Quieres saber que me pasa?... Te diré lo que me pasa… No has entendido ni una sola palabra de lo que te he dicho, es más en todos éstos años no te has dado cuenta de que te amo, ¡Te amo, te adoro!…. Pero eso a ti no te importa ya que nunca me escuchas “¡NO-MES-CUCHAS ALEJANDRO!”... De ahí que primero me salgas con tu estúpida propuesta sobre Dany y ahora me propongas que nos divorciemos, no has tomado nuestra relación en serio y mucho menos te importan mis lógicos deseos de mujer…Escúchalo bien, ¡Lógicos y humanos!, ya que como cualquier mujer yo también ansío ser madre Alejandro, lo ansío, lo necesito… Es, es… ¡Es el mayor deseo de toda mujer carajo!

Y con voz quebrada por el llanto agregó

-Y yo soy mujer Alejandro, ¡Mujer! ¿Lo entiendes?, Un ser humano con deseos y sentimientos y no una muñeca electrónica, un robot que solo te sirve para lucirla en sociedad y satisfacerte en la cama…. Ansío la maravilla, el milagro de ser madre y no puedo serlo…Y no te estoy culpando de nada, pero lo mínimo, ¡lo mínimo que podrías hacer es respetar mi dolor!

Alejandro sabía que ella estaba en el grado máximo de la desesperación y lo mejor era permanecer sentado y tratar de calmarla sin acercarse a ella, ya que si lo hacía podía explotar como lo había hecho el día que la ofendió su hermana Silvia llamándola “Maldita trepadora social”... Esa vez, ya solos en su cuarto, ella estaba igual de desesperada y cuando él trató de acariciarle los muslos había montado en cólera gritándole que solo la quería para coger y tirándose en la cama abierta de piernas le gritó, “¡Ándale, aquí estoy, hazlo de una vez, úsame, satisface tus instintos, qué más da lo que yo sienta o quiera, hazlo rápido y lárgate que quiero estar sola!”… Así que en tono tranquilo buscó la forma de calmarla diciendo

-Mira Bárbara, sé que me amas tanto como yo a ti, por eso estoy dispuesto al mayor dolor que sería renunciar a ti con tal de verte feliz siendo madre. Yo no te propuse el divorcio, te pregunté si tú lo querías, si esa es la solución adelante amor, yo solo quiero que seas feliz… Y lo de Daniel, discúlpame, pero para mí es una buena opción

Bárbara golpeó con las palmas de sus manos sobre los lados de sus desnudos muslos, las subió encima de su cabeza, permaneciendo en silencio un instante y ya más calmada le dijo

-De acuerdo… Dany es tú único hermano varón y sería una opción, pero, ¿Cómo se lo piensas pedir?... Es un niño Alex, ¡un niño!

Alejandro en tono serio le dijo

-No es ningún niño y lo notas cada vez que lo ves, ya deja de fingir que para ti sigue siendo el niño que jugaba contigo cuando éramos novios, que por cierto pasabas más tiempo con él que conmigo

-¿Y qué querías?.. ¿¡Qué carajos querías!? Te recuerdo que la primera vez que me llevaste a tu casa, tu papá me dijo “Tú deberías de estar aquí como compañerita de escuela de Daniel y no como novia de Alejandro”… ¡Y tenía razón! Era yo una escuincla de 14 años Alejandro y a nadie le parecía que fuera tu novia…. Todos me repudiaban menos Daniel… Con el me refugiaba ya que tu familia me daba miedo

-¿Miedo de qué?... Ya deja de fingir amor

-¿¡Fingir!?.... ¿¡Fingir qué Alejandro!?... ¿Estás diciendo que me gusta Daniel?... ¡Dilo, se hombre!

Alejandro ya molesto le reclamó

-Te he visto coquetearle y él se te ha insinuado… Yo lo oí ese día en la cocina y sabrá Dios cuantas veces más lo habrá hecho… Y acuérdate que cuando te lo pregunté lo primero que hiciste fue enojarte conmigo defendiéndolo a capa y espada, lo que sin duda es prueba no solo de que te lo propuso, sino que te gustó que lo hiciera 

-¡¿Qué yo?!... ¿Qué a mí?... ¡Dios mío!... ¿Estás diciendo que me gusta que….?... ¡Por Dios Alejandro!, ¿Qué es lo que te pasa?... Él nunca me propuso nada…. Y si lo hizo a ti tampoco te importó mucho que digamos

Bárbara quedó pensativa recordando ese día en que Daniel le había dicho que le gustaría ser su hermano para tenerla en la cama todos los días…. Regresó de sus pensamientos al escuchar a Alejandro decirle

-¿¡Y que querías!?... ¿Qué me liara a golpes con mi hermano solo porque le gusta mi mujer?

-¿Por qué no me defendiste aunque fuera con palabras?

-Bárbara… Si alguna mujer tiene la inteligencia para defenderse, esa eres tú

-¡Que fácil!

-Si pretendes que viva sufriendo por que los hombres te pueden pedir las nalgas, una de dos, o te contrato guarda espaldas o te encierro en la casa, eres una mujer muy bella y el mundo está lleno de hombres…

-¡Yo no pretendo nada!… Es más, ya no estoy segura de nada, ni me interesa nada fíjate

Alejandro más calmado le dijo

-De lo único que si puedes estar segura es que te amo y que el día que me dejes será porque encontraste a alguien mejor que yo y no porqué te aburriste de mis estúpidos celos ¿De acuerdo?

-¡Entonces no me celes con tu propio hermano!

-¡Nunca te he celado con nadie!, pero ya no tiene caso hablar de eso, la cosa es que Daniel fue “El pilón” de mis papás, no lo esperaban, yo soy doce años mayor que él… Daniel está por cumplir veinte años, veinte Bárbara y a esa edad ya no se es un niño…. Y al ser mi único hermano, si él fuera el donante indiscutiblemente que tu hijo tendría los rasgos familiares y posiblemente hasta un análisis de ADN diría que es mi hijo…. Así te podrías embarazar sin ningún problema

-¡Claro!... Y para ti sería perfecto ya que tu hermanita y su marido dejarían de presionar a tu papá con lo de la herencia…. ¡Qué fácil!... Qué fácil resuelve mi maridito los problemas… ¿Qué es lo que te importa de verdad Alejandro?... ¿Qué yo sea mamá o la herencia familiar?... Si tienes un hijo, si le das a tu papá un nieto, se equilibran las fuerzas con la pinche bruja de tu hermana… ¿No es así?

-A ver….Yo te propuse ir como cualquier pareja a un banco de esperma, la que sacó a relucir el asunto familiar fuiste tú, así que a la que le importa ese asunto de la herencia es a ti

-Ahora resulta que para ti también soy la maldita interesada que se casó por tu dinero ¿verdad?

-Deja de discutir Bárbara, solo quieres pelea y yo no estoy dispuesto a dártela… Entiende que no estoy diciendo eso, lo importante es que no sabemos lo que piensa mi papá sobre su herencia y si en su decisión influyan los nietos

-¡Claro que influyen los nietos!, por eso te digo que ni el banco de esperma, ni la adopción son opciones

Alejandro se quedó un momento en silencio ante la incongruencia de su mujer y ella al notar su contradicción aclaró las cosas descarándose al decir

-¡Y sí!... ¡Fíjate que sí!... Al igual que a ti me interesa mucho que no te hagan a un lado, los negocios los deben manejar tú y Dany, no el zángano con el que se casó tu hermana y ten la seguridad que en el momento que sepan que mi hijo no es tu hijo, lo van a repudiar y lo perdemos todo…. Y eso no lo pienso permitir

-No creo que lo repudien si les decimos la verdad desde antes 

-Ja, ja, ja__ Exclamó Bárbara aplaudiendo y agregó__ Ya veo a tu hermanita Silvia evitando que mi hijo se meta a la alberca en la casa de Acapulco por no saber de quién es hijo y que enfermedad pueda tener… Y dicho sea de paso, no sé por qué insistes en ir a Acapulco con ellos… Si uso bikini, es para seducir a su pinche marido y si uso un traje de baño normal entonces parezco bañista de película de Chaplin, se la pasa criticándome por todo la maldita bruja

-Te tiene envidia, ella podrá ser muy guapa pero no te llega ni a los talones

Bárbara más tranquila le respondió

-No es eso, la verdad es que ella te quería casar con su amiga… La flaca esa… ¿Cómo se llama?

-Ivonne…. Pero me casé con la mujer que amo

Bárbara no hizo ningún gesto, se sentó en la banca del tocador y mirando hacia el piso con tristeza dijo

-Eso lo sé Alex, de no ser por el amor que me tienes te juro que no hubiera soportado tanto desprecio, tanta ofensa, tanta humillación… Y todo por no ser hija de un hombre adinerado…No les importa quién soy y todo el amor que te tengo, solo les importa cuánto dinero tiene mi familia… Como no tengo dinero, no soy nadie, confunden educación y calidad humana con dinero y no se dan cuenta de que ellos son tan pobres que lo único que tienen es dinero…… Si en mi familia todos fueran millonarios me estarían lamiendo los pies, sin siquiera fijarse si su fortuna era bien habida.

Bárbara se puso a mover en su dedo el anillo de compromiso y su argolla de matrimonio, soltó un chasquido de tristeza y volteó a ver a su marido diciendo

-Por eso quiero a Dany, es el único que siempre me ha demostrado cariño, me defiende a capa y espada contra todos, es muy lindo conmigo…. ¡Pero a los otros los aborrezco!, viven esforzándose por hacerme sentir que yo no tengo derecho a nada, que soy una interesada, como dice Silvia, una “Trepadora social”, como si me interesara su puta sociedad y sus fiestas llenas de hipocresía, envida, odio y rencor en las que todos critican a todos… ¿Tú crees que me gusta que las pinches viejas de tú sociedad me lleguen a saludar con su clásica cantaleta de “Hola linda, te ves divina, por eso no te había reconocido”, cuando todos saben que no me querían saludar y ya no se pudieron hacer pendejas?.

-Por eso casi nunca vamos a sus fiestas amor

-Pero tu pinche hermana se siente feliz con sus amiguitas sin darse cuenta, o sin querer darse cuenta de lo que opinan de su marido de quien todos aseguran que se casó con tu hermana porque su familia está en quiebra de ahí que se la pase lamiéndole los huevos a tu papá…. Y en última instancia, si yo no tengo derecho, tampoco lo tiene ese maldito zángano, el cabrón vive como rey solo por haberse cogido a tu hermana… Y si yo soy una trepadora, ese desgraciado “dio braguetazo”… Sin duda a tu sociedad es a la que se refirió Machado, con lo de “Mala gente que camina y va apestando la tierra”… Pinches fiestas, huelen a departamento de perfumería de las tiendas “para gente bonita” de un centro comercial

Alejandro rió ante la verdad de la mezcla y exageración de los perfumes en esas fiestas y después dijo

-Ya amor… ¿Para qué te martirizas con eso?

-No me martirizo, pero si me encabrona, me molesta que yo estoy de pendeja preocupándome por todos en la familia, te ayudo en lo que puedo en la oficina y ahorro lo más que puedo mientras que ese maldito huevón vive gastando el dinero a manos llenas, dinero que tú te ganas, eres el único que trabaja en esa familia, tú los mantienes y ni así son capaces de respetar a tu esposa… Bueno eso no es de extrañarse ya que como te dije antes, entre los del “Jet set”, entre esa “gente bonita” que sale en las revistas, solo se respeta al dinero

Al notarla más calmada, Alejandro no le respondió para evitar una nueva discusión y sin tomar en cuenta el último comentario le dijo en un tono más que amable

-Yo les debo dar la cantidad mensual que mi padre me ordenó, y ellos lo pueden gastar como quieran… Pero ya deja eso amor…. Estamos hablando del asunto de Daniel.

Le estiró la mano a Bárbara y ella se puso de pie para acercarse a su marido, se sentó en la cama poniendo la mano de Alejandro sobre su muslo y en voz baja le dijo

-OK, aceptemos que Dany es un chico muy atractivo, que yo le coqueteo y que él me hace propuestas inmorales… ¿Y?... Una cosa no tiene que ver con la otra amor, si no hubiera ese coqueteo, ni las propuestas que dices, el asunto sería el mismo… ¿Cómo le vas a pedir a tu hermano su leche para que yo me embarace?

Alejandro rió por lo de “su leche” y antes de que pudiera hablar ella agregó

-Eso no funcionaría Alex… Yo sé que Daniel nos quiere mucho y con gusto sería el donante, pero si le gana la ambición te tendría agarrado de los huevos el resto de tu vida… Y lo que es peor ¿Si le nace el instinto paternal cuando vea que me crece la panza y pelea la paternidad?... Le haría saber a todos que estoy embarazada de él

-No creo que lo haga ya que eso le costaría todo, a él y a nosotros, sin embargo no tiene porqué enterarse de que es su hijo

Bárbara lo miró desconcertada a los ojos y sin pensar preguntó

-¿Y entonces como diablos pretendes que…?

Quedó en silencio con la boca abierta al entender a lo que se refería su marido y dijo

-No, no es verdad…. Dime que escuché mal… ¿Alejandro?... ¿Te estás burlando de mi verdad?… No puedes estar hablando en serio amor. ¿O sí?

Bárbara observó la seriedad en el rosto de Alejandro, se dejó caer de espaldas en la cama manteniendo sus pies en el piso y poniendo sus manos en sus sienes dijo

-Por Dios amor… Estás hablando en serio

-Muy en serio Bárbara…. Muy en serio

Ella puso sus manos sobre sus ojos y dijo

-Me estás proponiendo que me acueste con tu hermano.... ¡Dios mío!, esto es una pesadilla

-No, no lo es amor… Simplemente es nuestra única salida

Respondió Alejandro y permanecieron en silencio, él permaneció observando la blanca piel de los muslos de Bárbara, sus negras bragas de seda sobre las que se delineaban sus labios vaginales, se inclinó para besarla en los muslos, después se arrodilló sobre la alfombra entre las piernas de su esposa para recorrerle a besos los pies, las pantorrillas, los muslos y el vientre, metió sus dedos bajo las bragas para jugar con los húmedos labios vaginales, los hizo a un lado para besar y lamer los labios menores y el clítoris color de rosa. Escuchó los gemidos de excitación de su mujer y se puso de pie, se bajó los pantalones, subió las piernas de Bárbara y haciendo a un lado las negras bragas la penetró cerrando los ojos y doblando su cintura hasta apoyar las palmas de sus manos sobre la cama a los lados de la cabeza de su mujer diciendo

-Me encanta cogerte en la orilla de la cama y sentir tus piernas enredadas en mi espalda

Ella con voz ardiente le responde

-Y a mí que lo hagas…Te juro que me has convertido en una puta amor, no tienes idea de cómo me gusta coger

-Te encanta mamita, te encanta tenerla dentro de ti, y así te la puede dejar ir Daniel, ¡hasta el fondo!

Le dijo Alejandro empujando con fuerza dentro de ella una y otra y otra vez, a lo que ella entre gemidos apasionados respondía

-Y bien que te gustaría verlo amor, pero no sé si me atreva Alex

-Tú caliente le aflojas las nalgas al que sea, si bien qué te gusta la verga mamita

De muchas maneras se han referido al movimiento del pene frotándose dentro de la vagina, y esa vez entre gemidos apasionados ella le decía con voz entrecortada

-Sí, eso sí y seguro que cuando me comience a bombear se me olvida quien es… Y sí, me gusta, más bien me encanta, me encanta la verga…. Empújamela, empújamela toda, bombéame con fuerza, hazme gritar

Le exigió Bárbara quien estaba muy cerca del orgasmo y Alejandro comenzó a empujar con más fuerza cada vez que entraba en ella diciendo

-Quiero ver cómo te coge, cómo mama tus deliciosas tetas mientras te hace gritar de placer bombeándote con su verga, así, con fuerza como te gusta y al final ver su leche escurriendo fuera de tu vagina, estás buenísima amor, deliciosa y coges como una diosa

-Ya no hables, ¡Más rápido Alex, bombéame más rápido, así, así, no te pares, no te pares!

Gritaba Bárbara con voz ardiente y desesperada ya que todo dentro de ella se comenzaba a tensar, sus piernas empezaron a temblar sin control, las apretó cruzándolas sobre las nalgas de Alejandro, hizo su cabeza hacia atrás apoyándola sobre su nuca, sus ojos se desorbitaron, con sus manos se sujetó de los brazos de Alejandro y de su boca abierta salió un rugido gutural de placer al iniciarse las fuertes y placenteras contracciones de su orgasmo, él al sentir los fuertes espasmos de la vagina oprimiendo rítmicamente su pene, gimió y soltó sus chorros de cálido semen dentro de ella. No era la primera vez que terminaban juntos y ella al sentirlo le dijo

-Dios mío Alex, me encanta hacerlo así… ¿Cómo lo haces?, ¿Cómo le haces para venirte al mismo tiempo que yo?

-Eres tú la que lo haces amor, cuando tu vagina comienza a contraerse con fuerza sobre mi verga siento tanto placer que no puedo evitar venirme… Es como una bomba que me saca hasta la última gota de leche

-Te amo, te amo mucho

Alejandro se recostó sobre de ella diciendo

-Si le haces eso a Daniel, lo vas a volver loco de placer

Bárbara dejó de besarle el hombro y acariciándolo en la espalda en tono serio pregunta

-¿De verdad quieres que lo haga? ¿No te importa que te sea infiel? ¿No te mueres de celos amor?

Alejandro se enderezó hasta quedar de pie sacó su pene al tiempo que con su dedo acomodaba las bragas de Bárbara sobre la aún dilatada vagina y mientras observaba como las bragas se humedecían con el semen que escurría del fondo de la vagina, ella puso nuevamente sus pies sobre el piso y él le dijo

-¡Claro que me importa y me dan celos amor!, pero pienso que es la única forma de que te embaraces, que seas mamá y al mismo tiempo asegurar nuestro futuro. Y siendo honesto, no creo que para ti sea un gran sacrificio o que te cueste trabajo…Daniel se muere por cogerte, hasta parece que le restregaste las bragas en la nariz y anda como sabueso tras su presa…Y tú eres una presa a la que le gustaría ser atrapada….  ¿O lo vas a negar?

Bárbara se sonrojó y con voz nerviosa dijo

-No, no lo niego, cualquier mujer…

Alejandro no la dejó terminar, se sentó en la orilla de la cama, ayudó a Bárbara a acomodarse en la cama y mientras la acariciaba en las piernas le dijo

-No te disculpes, ni te avergüences, es normal, el chamaco se la vive en el gimnasio, por eso tiene ese cuerpo… No eres la única a la que he visto mirarlo con deseo

-No me disculpo, ni me avergüenzo, solo digo que hago lo que haría cualquier mujer ¿O qué?, ¿Solo ustedes pueden voltear a ver?

-No, claro que no y para mí es normal que mires a un hombre atractivo, bien parecido… Acepto que me dan celos cuando él te mira con deseo, pero no puedo, ni debo explotar ya que es normal que él y muchos más volteen a ver a una mujer como tú… Es mi penitencia por tener una mujer tan hermosa

Bárbara sonrió halagada y le aclaró

-Solo que Dany es tú hermano y yo tú esposa

-¿Y eso qué?... Que seas mi esposa no te quita lo buena y él solo actúa como hombre… A un muchacho de su edad, tal vez con poca o ninguna experiencia sexual, es normal que le llame la atención un cuerpo como el tuyo, sin importar que sea su hermana, prima, cuñada, ¡O lo que sea!.

-Tal vez, pero te aseguro que el hecho de verla no quiere decir que se la quiera coger

- Es posible, pero te puedo asegurar que cuando Daniel se masturbó por primera vez, lo hizo pensando en ti

-¡Alex!

-¿Qué?.. Tú fuiste su primer contacto con una mujer y cuando lo abrazabas bien que se le paraba el pito y eso yo lo vi….No digo que hayan llegado a más, pero te aseguro que a él le encantaría y creo que a ti también

-¡Alejandro!.. ¿Cómo…?... Dios mío, con qué tranquilidad lo dices

-Porque es la verdad… Pero eso no importa, aquí lo único que importa es que te embarace para realizar lo que queremos… Esto es como un negocio amor, un negocio en el que tú pones la vagina y Daniel el esperma… Y yo a la esposa… Así que mientras tú y él disfrutan y a mí me toca sufrir los celos

-No puedo creer que me digas eso… ¿Te das cuenta que me ofendes?

-No veo la razón para que te sientas ofendida, pero de ser así te aseguro que no es mi intención y lo sabes… Además que te sientas ofendida o que yo me ponga celoso sale sobrando Bárbara, la única finalidad de esto es tu embarazo y lo debes aceptar, así que es mejor que te hagas el ánimo de disfrutarlo…Te aseguro que la vas a pasar muy bien

-También dicen que cuando la violación es inevitable, lo mejor es disfrutarla… Pero yo quiero ver al machito que lo dijo con la verga de un violador metida por el culo

Alejandro soltó una carcajada y le aclaró

-No lo dijo ningún machito, lo dijo una mujer en una película, pero esto es diferente, Daniel no te va a violar y no puedes negar que lo disfrutarías

Bárbara cubrió sus ojos con su antebrazo y recordó el día en que accidentalmente dentro del mar Daniel la había sujetado por la cintura para evitar que una ola la revolcara y habían terminado sentados sobre la arena, ella sobre de él, con sus nalgas pegadas a la inevitable erección de su cuñado, ella había permanecido ahí fingiendo que había entrado agua a sus ojos. Después con gran naturalidad como si no hubiese sentido lo grande y duro del pene de Daniel se había puesto de pie agradeciéndole el haberla sujetado.

Alejandro que no había dejado de hablar explicándole a Bárbara los beneficios de su plan terminó diciendo

-…..Así Daniel se coge a la mujer con la que soñaba cuando se masturbaba, tú te embarazas y yo me afirmo en los negocios

Bárbara se quitó el brazo de los ojos y agregó

-Y yo me sentiré puta cada vez que vea a mi hijo… Pero todos quedaremos muy contentos ¿Verdad?

-Querrás decir infiel… Al menos que supongas que ser puta es ser cogelona, en cuyo caso tú eres putísima, ya que eres insaciable, la mujer más ardiente y ansiosa de placer que pueda haber, una maravilla de hembra en la cama

-No me avergüences Alex

-No veo el porqué, de eso se trata el sexo ¿O no?.... ¿Te acuerdas lo mucho que hemos fantaseado con que eres infiel?... Cuando usamos un juguete para imaginar que hacemos un trio siempre me dices que te gustaría que fuera otro hombre y no un juguete

-Si amor, pero te lo digo cuando estoy ardiendo y desesperada por venirme

-¡Y vaya que lo haces!, tiemblas, gritas, te revuelcas… ¡Ufff!, qué manera de venirte la tuya, pero me refiero a  que estando ya satisfecha siempre me has dicho que te gustaría coger con otro

-Si Alex… Te lo he dicho y lo afirmo. Yo pienso que no existe una mujer que no haya sentido alguna vez deseos de coger con otro… Eso es normal en todos los seres humanos… ¿Pero con el hermano de su esposo?... No me puedes negar que eso está bastante loco amor, es una locura, una auténtica locura

-Sí… Claro que es una locura, pero una locura necesaria y lo tenemos que hacer… Mira, para Daniel eres un deseo efímero, uno de esos caprichos que se mueren cuando lo consigues… ¿Por qué no aprovecharnos de ese capricho?...Claro que aquí lo importante es que te embarace, pero lo puedes pasar muy bien, digamos que vas a tener el “Plus” del placer

Bárbara rió, se enderezó y se bajó de la cama diciendo

-Eso sí…. Pero la cosa es que no tengo idea de que a hacer o si me voy atrever a semejante locura… Y no deja de darme pavor que me rechace y se arme un lio de los mil infiernos

-¿Rechazarte?... ¿Cómo crees amor?... No creo que primero te lo insinúe, a pesar de que no lo quieras aceptar y después cuando tú le ofreces las nalgas te rechace… Tú tienes la suficiente experiencia para reconocer las intenciones de un hombre, seguramente él te ira midiendo y cuando note que estas dispuesta a todo…..

-Como quien dice, lo seduzco dejándome seducir

-¡La gran cualidad de las mujeres Bárbara!... Su arma mortal

-Y les encanta que la usemos ¿Verdad?... Me voy a dar un duchazo, ¿Vienes?

Alejandro se puso de pie y caminó detrás de su mujer hacia el baño, la observó desnudarse y cuando ella abrió el cancel para entrar bajo el agua, él la abrazó por la cadera y la besó en las nalgas diciéndole

-¡Que ricas nalgas tienes mamita!, no necesitarás esforzarte mucho para que te ruegue que se las des

-Eso piensas tú, pero ¿Cómo, cuándo, dónde?… No le vas a hablar para pedirle que se venga a coger a tu mujer…. ¿O serías capaz?...__ Ella observa a su marido y moviendo la cabeza negando le dice__ Ya mejor ni te pregunto Alejandro, estás irreconocible amor, ya estás disfrutando de tu fantasía y no piensas lo que dices

Bárbara se metió bajo el agua y agregó

-Para mí no deja de ser una estupidez…. ¡Pero sigue soñando!

Alejandro se metió a la regadera con ella y abrazándola le dice

-Mis papás y mi hermana se van mañana miércoles a San Antonio, al “Shopping”, ya sabes cómo son de ridículos mi hermana y su marido

-¿Y?

-Como supuestamente no iba nadie a Acapulco, mi papá le dio sus vacaciones a Filiberto y la güera* (*Matrimonio al servicio de la casa) se van una semana, así que yo había planeado que fuéramos a Acapulco para estar solos esa semana recordando viejas aventuras… Como seguramente Daniel no querrá ir a San Antonio, podríamos decirle que para que no se quede solo, venga con nosotros a Acapulco

-¿Y qué hacemos?... ¿Tríos? ¿Me escapo en las noches al cuarto de Dany? ¿O qué?

-Sería bueno… Pero la idea es que estén solos

-Además, dado el caso de que él se animara, no es garantía de que yo quede embarazada, aunque pensándolo bien, podría ser, ya que la semana que entra se supone que soy fértil

Y moviendo los dedos de su mano hacia Alejandro riendo agregó

-Ya siento las “cosquillitas” de la calentura

Los dos rieron y él respondió

-¡Con razón!... Esas cosquillitas tuyas hacen que vacíe hasta la última gota de mi leche dentro de ti…Las acabo de sentir

Después de unos segundos en tono  serio Alejandro agregó

-Por eso te digo que sería el mejor momento, ya que además de la seguridad de quedar embarazada, en esos días te pones muy, muy cachonda mujer… Si normalmente eres una delicia de hembra en la cama, en esos días eres todo un demonio, pura lujuria, te mueres por coger, casi suplicas porque te la metan… Y si solo puedes echar mano de Daniel de seguro le das la cogida de su vida

-¡Alex!... No te burles… ¿Acaso no fuiste tú el que me enseñó a no reprimir mis más bajos instintos?.. ¿Y qué quieres que haga si en esos días mis hormonas se ponen a mil por hora? Y como sé que a ti te encanta, me paso todo el día pensando en sexo… Hasta parezco hombre carajo…Ni hablar, tú me enseñaste a no reprimirme así que ¡Ahora te aguantas sin criticarme!....Es el instinto de reproducción amor

-Instinto de reproducción fallido… Pero como sea ¡Benditas sean tus hormonas! Que me hacen gozarte como loco

Bárbara evitó tocar nuevamente el tema de la esterilidad de su marido así que con voz sensual le dijo

-Lo dirás de broma papito, pero te hago temblar cuando te saco todo lo que tienes

-Y me encanta que lo hagas, me gusta cuando eres así, cuando lo único que te importa en el mundo es el placer de coger, de sentir la verga dentro de ti, gimes, gritas, te desesperas y cuando te vienes, ¡wow!, eres increíble

-¡Me estás avergonzando Alejandro! Y voy a empezar a actuar como mojigata… Ya sabes, sin moverme y cubriéndome con una sábana con agujerito para que no se toquen los pecaminosos cuerpos

-No podrías Barb… Ya eres “fiera cebada”   

Terminaron de bañarse y mientras se secaban él le dice

-Pero regresemos a planear el negocio….A ver… Según la doctora que te vio al principio, tú eres una mujer normal, con periodos normales y todo eso… Así que dime ¿Qué día puedes quedar embarazada?

-¡Ay Alejandro!

Bárbara mueve la cabeza en señal de molestia ante la pregunta y él insiste

-¿Qué día te tendría que coger para embarazarte?

-¿Cómo quieres que sepa?, de plano tú quieres saber el día y la hora precisa

-Lo debes de saber

-¿Soy bruja, adivina o qué?....Entiende Alejandro… Yo no te pienso explicar cómo funciona el organismo femenino, eso ya lo deberías saber.

-¿Y yo por qué?

-Porque es obligación de todo hombre que ama a su mujer conocerla física, mental y emocionalmente… ¡Y tú lo sabes muy bien!, o al menos lo haces muy bien

-¿Por qué lo dices?

-Te voy a decir lo que pienso amor… Mira, desde que estoy contigo, nunca hemos discutido o peleado a causa de mi síndrome premenstrual, en esos días te conviertes en el hombre más dulce sobre la tierra, me traes flores a diario, me apapachas, me consientes y mis iras contra ti siempre chocan con el duro muro de tus caricias, tus besos y tú silencio… Y los demás días en la cama, sabes perfectamente bien en que parte de mi cuerpo tocar, besar o acariciar para enloquecerme con grandes orgasmos… Siempre primero soy yo y después tú, por eso te amo y me afecta mucho esta locura de serte infiel…. ¡Me va a doler mucho engañarte amor!

Dijo Bárbara humedeciéndosele los ojos y salió rápidamente del baño

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