lunes, 14 de noviembre de 2016

Una amiga que te quiere

Me ha costado mucho, decidirme a contar esto, no sé si haré bien o hare mal a alguien o si ese alguien se reconocerá en este relato, sinceramente me da igual me hicisteis daño, mucho daño y de alguna manera es como si me vengase de vosotras.

Empezare por describirme, pero tampoco hay mucho que contar, voy a empezar desde cuando tenía mis 18 añitos y mis hormonas disparadas, me llamo Miguel pero todo el mundo me llama Miky, soy un tío del montón, ni guapo ni feo, no había nada en mí que destacase por algo, ni tampoco una polla grande, estaba dentro de la media nacional, o eso quería creer, aunque para mí siempre fue pequeña, joder la naturaleza me podía haber dotado de algo más grande, pero es lo que había y con eso me tenía que conformar, ojala esto de agrandar la polla fuese como las tetas de las tías, ellas sí que lo tienen fácil, solo es cuestión de dinero. Soy simpático y hablo mucho y todos dicen que tengo don de gentes. Me costó algo de tiempo encontrar a alguien que se fijase en mí, tenía que ser muy tenaz y muy constante con una tía para que se diese cuenta que existía y quisiese algo conmigo, me hubiese gustado sentir esa sensación de cuando una mujer te pone en su punto de mira y hasta que no te consigue te sientes, como os lo diría, como el centro de su universo.

Por aquel entonces me dedique en cuerpo y alma a formarme en algo que siempre me fascino, ser tornero fresador, para quien no lo sepa son los encargados de crear piezas de precisión con unas máquinas muy complejas, jugando siempre con decimas de milímetro y centésimas de milímetro, para que todo ajuste como debe, debido a esto en tres años estaba trabajando en una casa de rectificaciones de motores, mis notas y las recomendaciones de mis instructores lo hicieron posible.

Vivía con mis padres, tenía dinero, me compre un coche y me dedique a hacer lo que hace la gente de veinte años, divertirse e intentar follar, de lo primero todo lo que quieras, de lo segundo…mejor no hablar, me avergonzaba decirlo pero con 21 años era virgen, no había tocado a ninguna mujer, hasta que una quiso posar sus ojos en mí, se llamaba María José, la recuerdo con cariño y mucho odio, con ella perdí mi virginidad y ella me enseño la delicias de las infidelidades, cuando se pasó la pasión inicial y empezamos la rutina de cualquier pareja, no tardo ni dos días en buscarse otro maromo, en otras palabras hizo la liana conmigo y me dejo en la mayor de mis desesperaciones, no entendía el por qué, pensé que la culpa era mía, quise hablar con ella y solo me dijo una cosa.

—Miky, eres muy bueno, demasiado para mí, créeme, no te convengo.

Así desapareció de mi vida, los amigos y demás gente me animaron con las típicas frases, será por mujeres, en ese tiempo mi abuela falleció y en herencia me dejo su pisito, a los 23 años me independice y me fui a vivir solo, a María José la veía de vez en cuando, de lejos, con su nuevo novio y me hacía sentir fatal, la muy hija de puta no tardo ni una semana en morrearse en público con él, delante de la gente que nos conocía, delante de mí. Y apareció Belén, Belén era guapa, inteligente y muy caliente, al principio parecía una mosquita muerta, pero según nos conocimos y empezamos a tontear, me di cuenta de lo calienta pollas que era, le encantaba vestir siempre muy apretada con la ropa más ajustada que existía o con las faldas más cortas que tenía, raro era el día que venía con falda que no supiésemos el color de bragas que llevaba, hasta el día que subió de nivel y me lo mostro solo a mí.

Ella sabía de sobra que yo vivía solo, estaba independizado, y quiso jugar fuerte. Ese día venía con un vestido muy corto, nos sentamos y ella se sentó justo frente a mí, mire a su entrepierna y trague saliva, incluso abrió las piernas ligeramente para mí, para que viese que no llevaba bragas, vi su coñito perfectamente y mi erección fue inmediata, me guiño un ojo y se sentó a mi lado.

—Por qué no nos vamos de aquí, nos paramos a comprar algo de beber y nos vamos a tu casa, necesito urgentemente que me folles.

Así como suena, fue directa y sin titubeos, sabía lo que quería y lo iba a conseguir, ni que decir tiene que no tardamos ni un minuto en meternos en mi coche e irnos hacia mi casa, de camino me fue metiendo mano y poniéndome más caliente de lo que iba, para mí esa tarde fue increíble, para ella no tanto, era la primera vez que no utilizaba preservativo, lo hicimos a pelo y me dejo correrme dentro de ella, la sensación era increíble, de hecho los dos primeros polvos los eche sin sacarla, pero no supe darla placer, aunque en los seis meses que estuve saliendo con Belén, me enseño un montón de cosas, la primera de ellas es como conseguir que una mujer se corra, fui buen alumno y al final gozaba conmigo mucho, pero me empecé a poner pesado con el tema del amor, la fidelidad y nosotros y corto conmigo. Belén despareció de mi vida como había entrado, con un buen polvo de despedida.

—Te quiero Miky, te quiero mucho, pero solo como amigos o folloamigos, pero veo que tú quieres más de mí y ahora no quiero rollos, mejor será que dejemos de vernos y separemos nuestros caminos.

Sentí mucho la frialdad con la que trato nuestra relación, parece mentira como una mujer puede pasar de ángel a diablo en una relación, sé que Belén no me engaño, aunque amigos comunes me dijeron que tardó poco en buscarse otro folloamigo. No entendía el porqué de esto, vamos a ver que buscaban las mujeres en un hombre, que fuese detallista, romántico, cariñoso, que las supiese escuchar, yo las trataba con cariño y respeto pero ellas si podían se iban con los más malotes, las que las trataban a patadas, de verdad no lo entendía.

Cuando tenía 24 años pasaron dos mujeres más por mi vida, esa tercera mujer sabía lo que quería y eso era no parar de follar, pero fue sincera quería pollas muy grandes y yo no daba la talla, se lo pasaba muy bien conmigo pero le hacía falta más, al mes o así desapareció, ya no dio señales de vida ni cogía mis llamadas, me bloqueo en wasap y Facebook y a otra cosa, pues bien será como ella quisiera. La cuarta mujer, Marisa creo que se llamaba era virgen, tenía 19 años y era un amor de niña, me costó casi cuatro meses llevarla a la cama, fui muy delicado y muy tierno con ella, sé que disfruto mucho, solo hacía que llorar y decirme que era el hombre de su vida…pobrecita mía, me acuerdo de mi primera vez y sabía cuál era el sentimiento, pero, llego el momento en que la alumna supero al maestro y me empezó a enseñar, a los nueve meses de relación era una puta insaciable y no tardo en engañarme.

—Miky te voy a ser sincera, nunca te voy a olvidar, has sido la persona más tierna, sincera y delicada que una chica quiere para ella, pero quiero follar con más tíos, siento decirte esto pero hace un mes que me estoy acostando con dos tíos más, no quiero ataduras y paso de engañarte, me hace sentir muy mal.

Diciendo esto me dio un beso y también desapareció de mi vida, ni me dio tiempo a decirla algo, no sé, hija de puta me has destrozado, por ejemplo. Siempre me preguntaba, que es lo que ellas sentían cuando pasaba esto, me explico, se sentirían tan vacías como me sentía yo, sentirían esa sensación de ahogo, de vacío en el estómago, de el mundo se ha acabado para mi…y los días pasando muy lentamente, la verdad me sentía como el protagonista de la canción de Fito&Fitipaldis – Soldadito Marinero, es que no me arrimaba a ninguna buena.

La vida continua si o si, todo pasa y los malos momentos también, mi trabajo y los amigos, me ayudaban a salir del bache, un par de meses jodido y luego el recuerdo de vez en cuando hacía de las suyas, con 25 años no hubo nada reseñable, algún polvo esporádico, pero nada del otro mundo, sinceramente empezaba a perder la fe en las mujeres.

Con 26 años otras dos mujeres fueron algo importante en mi vida, empezaba a hacer experimentos, a no ser tan ñoño y comportarme como un malote con ellas, me imagino que eso es una manera de ser innata, y yo no valía para ser así, no note ningún cambio apreciable, es más la quinta mujer Susana, era una hembra con mayúsculas, tenía un cuerpo espectacular y unas tetas impresionantes, follaba divinamente, pero su carácter era muy fuerte, se enfadó conmigo por mi falta de compromiso; un día que había quedado con ella se presentó de la mano de un tío, y me dijo que la olvidase, que por fin había encontrado a alguien que se comprometía con su manera de pensar y lo que quería ella, para dejar claro que lo nuestro había acabado, le dio un beso muy húmedo mientras le agarraba el paquete por encima del pantalón. —Vámonos a follar cielo, aquí ya hemos terminado. Esto último me dejo bastante hundido, había maneras más elegantes de dejar a una persona.

Y por último, la sexta mujer de mi vida era como un saco de patatas, ni sentía ni padecía, le decía salta y saltaba, le decía vete y se iba, no tenía iniciativa, aun así me terminó engañando, además delante de mis narices, estábamos en una discoteca, yo en la barra pidiendo algo de beber, ella cerca de la pista viendo como la gente bailaba, vi cómo se acercaba un tío, la decía algo al oído, y se iba a sentar con ella, a los 30 segundos se estaban comiendo la boca y la mano del tío debajo de su falda y ella con las piernas bien abiertas invitándole a seguir, en fin, sin palabras. No monte ningún numerito, ni me pegue con nadie, solo me fui de allí y ya no la volví a ver, ni siquiera me llamo, tampoco es que me importase mucho, sabía que esa relación tenia los días contados por su forma de ser.

Pase un año sin ningún tipo de relación, no por falta de oportunidades, sino porque ya pasaba de sufrir más, tenía el corazón encallecido de las veces que me lo habían roto, hecho añicos, me costaba dios y ayuda volver a pegar todos los pedacitos y volver a ser yo. Me volqué mucho en mi trabajo y mis jefes empezaron a fijarse en mí y en mi manera de trabajar, un aumento de categoría y de sueldo fue el resultado, aunque las envidias son muy malas y un oficial mucho mayor que yo y con más antigüedad, que optaba por ese ascenso, paso a ser mi enemigo, aunque la verdad no me preocupaba lo más mínimo, estaba muy seguro de mí mismo y no le tenía ningún miedo.

He de reconocer que en todos y cada uno de mis idilios, siempre saque algo en claro, siempre aprendía algo más de mis relaciones y de las mujeres, ellas me enseñaban, pero no sé por qué nunca conseguí lo que deseaba, una relación estable y duradera. No os voy a engañar, soy muy tradicional, mi sueño es que una mujer me amase lo suficiente para llegar al altar conmigo, aunque parezca raro era de los que deseaba casarme y tener críos, esa sensación me gustaba, pero visto lo visto esa actitud no se llevaba hoy en día, como me dijo una chica hablando con ella, «tío eres muy tradicional, eso ya no se lleva, hoy en día la infidelidad en una relación es lo más normal, es parte de la relación y así tienes que aceptarlo». Ya con esta revelación supe que me iba a quedar soltero, lo siento la sensación de ver o pensar que la mujer que amas esta en brazos de otro hombre, no era algo por lo que desease pasar nuevamente, mis sentimientos, mi corazón, no lo aguantaría.

Y así empecé mi nueva vida de soltería, me lo pasaba bástate bien, no dependía de nadie y si me apetecía follar, pues nada, una prostituta y a seguir adelante, hasta que apareció Tamara, Tami como la gusta que la llamen, es la mujer más bella, hermosa, fascinante y guapa que había visto, su cara, sus ojos, sus labios, su cuerpo, era una mujer de esas que cuando la vemos es para ponerla en una vitrina y solo admirarla y quitarla el polvo…o echárselo qué demonios.

Ella sabía que estaba muy buena, sabia como sacarle partido, y tres de mis amigos babeaban por ella colmándola de atenciones como buenos pagafantas que eran, se pegaban por sentarse a su lado, por invitarla, por llevarla en su coche…todo lo que los tíos solemos hacer, vaya, ella se dedicaba a jugar con ellos, haciendo más caso un día a uno para que se hiciese ilusiones, para al encuentro siguiente ni mirarle a la cara e ignorarle, dejándole sumido en la más absoluta de las miserias.

Me di cuenta de su juego enseguida, y pase de ella, de acuerdo era muy guapa y no me importaría follármela, pero solo eso, no quería más, y como eso era de todo punto imposible me dedique a hacer más vida social con las chicas del grupo que se sentían desplazadas, mira por donde eso me lo agradecieron, nos lo pasábamos bien, y nos dedicábamos a criticar a los tres tontos que lo único que hacían era ponerse en evidencia.

Siempre he pensado que no todos los hombres podemos tener acceso a depende que tipos de mujeres, y no por no estar seguros de nosotros mismos, solo que la mujer dice como, dice cuándo, dice dónde y con quien, y depende de quién seas, tu manera de ser, tu físico, tu posición social y tu poder adquisitivo, iras escalando peldaños hasta conseguir a mujeres inalcanzables para mí por ejemplo ahora. Por eso a Tami ni la miraba, ella estaba haciendo su selección y yo no quise ponerme de muestra, no estaba dentro de su criterio de “macho alfa” apetecible y sabía que si me acercaba ni me miraría, de hecho salvo el saludo inicial, habíamos cruzado muy pocas palabras, digamos que no nos soportábamos, nos ignorábamos, pero éramos políticamente correctos.

Uno de los días me llamo Cristina una de las amigas para hablar conmigo, teníamos mucha complicidad, entre semana hablábamos y programábamos el fin de semana siguiente, cabe decir que no siempre íbamos todos juntos, a veces íbamos unos por un lado y otros por otro, al final nos juntábamos en tal o cual bar y acabábamos la noche.

—Miky, no te lo vas a creer, pero últimamente Tami solo tiene ojos para ti, y si no apareces pregunta por qué no has venido.

—Jeje, se habrá cansado de los tres pringados, pero conmigo lo lleva claro, es que ni puto caso.

—Ya, y yo voy y me lo creo, que no se le ponga entre ceja y ceja, que al final entras en su juego.

Sinceramente no me había dado ni cuenta, si lo que me decía era verdad, iba a ser divertido, porque por una vez en mi vida iba a despreciar a una autentica belleza acostumbrada a salirse con la suya, no porque no quisiese estar con ella, sino porque con su manera de ser me iba a hacer sufrir y por ahí no iba a pasar.

El siguiente fin de semana, mentiría si dijese que no iba expectante, pero rápidamente, me di cuenta de que todo era una especie de juego de ella hacia mí para que me acercase, de hecho cuando llegue salude como siempre y ella ni me miro, incluso me dio la espalda, aunque sabía que estaba allí, bien sería divertido, en ese primer encuentro no pasó nada reseñable, aunque me fije más en ella y lo que vi no me gustó nada, tenía 24 años, pero se comportaba como una niña de 14, caprichosa y engreída, pero lo que más me molestaba de ella es que incluso estando con los tres pagafantas y con todos nosotros, era capaz de levantarse e ir a la barra de donde estuviésemos a ligar con un chico que le gustaba más, de hecho, una de las veces se fue con uno y no la vimos hasta el fin de semana siguiente, cuando llegó la recibimos todos muy fríamente, ella se disculpó por su conducta, me miro según hablaba, pero creo que mi cara de desaprobación le decía lo que pensaba, retiro su mirada de mí y agacho su cabeza a modo de arrepentimiento, venga ya, era pose, es que ni me lo creía.

Al siguiente fin de semana, Cristina, me propuso ir al cine a ver una película que los dos teníamos ganas de ver, los demás hicieron planes por su cuenta ya que no querían venir y nos fuimos ella y yo solos, Cristina era una buena amiga, sabía que ella nunca me dejaría tirado pero no era mi tipo, sus metas en la vida y las mías no coincidían, era muy pequeñita, pero tenía todo en su sitio, y un culo precioso, que más de una vez toque palpando su dureza, estando los dos algo perjudicados con la consiguiente risa por parte de ella.

Fuimos a la primera sesión, para luego juntarnos con los demás y así aprovechar la tarde, pero nuestra sorpresa fue mayúscula cuando nos dimos cuenta que éramos los únicos espectadores de la sala, escogimos los mejores sitios.

—Pues parece que a la gente no le gusta esta película, dijo Cris.

—Mejor así, de otra forma invariablemente hay alguien haciendo comentarios o como siempre con la suerte que tengo se me sienta delante un tío de 2.10 y no me deja ver la peli en condiciones.

Reímos los dos y estuvimos hablando de nimiedades mientras empezaba, ya que estábamos solos hablamos en un tono normal, aunque nos acercábamos mucho el uno al otro, de repente hubo un silencio incómodo y Cris me miro muy fijamente, lo soltó a bocajarro.

—Miky, ¿Qué opinas de los folloamigos?

—Que es muy peligroso, mira Cris, yo ya tuve una folloamiga y al final siempre pides más de la otra persona, eso desemboca en una ruptura, primero del folleteo y luego de la amistad. Quizás te resulte raro, pero yo nunca he creído en la amistad entre un hombre y una mujer, posiblemente lo veas radical, pero es así.

—Venga Miky, no seas bobo, un hombre y una mujer pueden ser amigos, míranos a nosotros, somos buenos amigos, hacemos muchas cosas los dos sin estar enrollados.

—Mira Cris, un gay y una mujer serán amigos de por vida, una lesbiana y un hombre también, su sexualidad está definida y ambos saben que su relación no pasara de una mera amistad, pero la cosa cambia cuando ambos son heteros, al principio la amistad es inquebrantable, y será así por meses, o años, pero un día te levantas, y algo en tu cabeza ha cambiado, es como un interruptor, de repente y sin saber por qué se activa y empiezas a mirar a tu amiga o amigo de diferente manera, ya no lo ves cómo lo veías hace unos días, te fijas en sus movimientos, en su risa, en las expresiones de su cara, en su manera de ser y te das cuenta que estás perdidamente enamorado o enamorada de él o ella, entras en pánico, sabes lo que eso significa, te molesta cuando ves si habla con otra persona y te sientes fatal si te cuenta que se ha acostado con este o esta persona. En esos momentos piensas ¿se lo digo?, sabes que si te tiras a la piscina y no hay agua te vas a hostiar, te quedas solo y sin su amistad, porque eso es lo que ocurre, luego todo son llantos y tardas tiempo en recuperarte, viendo como su amistad contigo se ha enfriado como el hielo, además de ver cómo está iniciando algo con otra persona que no eres tú.

—Jajajaja, venga tío, vaya manera de pensar, eso es arcaico, hoy en día la amistad entre un hombre y una mujer es lo más normal, no seas tan radical.

Me puse muy serio y la mire intensamente, me acerque a ella y me quede a escasos centímetros de su boca.

—¿Estas segura Cris?, ¿realmente sabes lo que yo siento por ti?

Cris borro la sonrisa de su boca, me miro a los ojos y a mi boca, veía como su pecho subía y bajaba a mucha velocidad, estaba agitada.

—Quien no te dice que ahora mismo deseo besarte hasta saciarme de ti y de tus labios.

Pasaron unos segundos en los que Cris me miro con intensidad, poso su mano amorosamente en mi nuca, mientras me atraía hasta sus labios que me esperaban impacientes, su carita era todo un cuadro, sus ojitos cerrados esperando el beso y sus labios entreabiertos esperando a los míos y a mi lengua, su respiración estremecida.

Sonreí malévolamente, y alzando la voz lo solté de carrerilla.

—Pero es una cosa que nunca pasara por que yo sé seguro lo que siento por ti, ahora, después de ver tu reacción ya no estoy seguro de lo que sientes tú, la dije mirándola fijamente a su cara enfurecida.

—ERES UN CABRÓN DESGRACIADO, dijo Cris bastante enfadada.

Mi niña, pobre mía, se descubrió, estaba deseando que pasase lo que al final no paso, su cara roja de ira, no lo pude evitar, agarre su carita e hice que me mirase, la mire con infinito cariño y la bese, al principio se rebeló, pero mis labios y mi lengua hicieron estragos y al final nos comíamos la boca con desesperación.

—Miky eres un desgraciado, ¿Por qué me haces esto?, no eres mi tipo, pero contigo me lo paso genial…y no me importaría que nos enrollásemos, me dijo muy dulcemente.

—A mí tampoco me importaría Cris, la dije besándola suavemente.

Las luces se apagaron y empezó la película, la verdad, era un coñazo, más rara que un perro verde, note la mano de Cris que se posaba en mi pierna y subía hasta alcanzar zonas de alto riesgo. No dije nada, solo me relaje y espere a ver lo que ocurría, a los pocos minutos la manita de Cris sobaba mi entrepierna con descaro, nos besábamos sin pudor, desabrocho mis pantalones y saco mi polla que ya tenía una erección dolorosa, seguíamos solos en la sala, nadie nos molestaba me bajo los pantalones y arrodillándose delante de mi empezó a hacerme una de las mejores mamadas que recuerdo, veía la cabecita de Cris subir y bajar recreándose, succionando.

—UFFFFFF!!! Cris como sigas a si me voy a correr, por dios que bien la chupas, ¡¡¡AAAAAAHHHH!!!

Con los cambios de luminosidad de la película, veía como Cris me miraba a los ojos, puso sus manitas en mi pecho y empezó a hacerme una mamada más profunda, su naricilla casi tocaba mi pubis y cada vez que se la sacaba de la boca hilos de baba se quedaban entre mi polla y sus labios.

—Cris me corrro, UFFFFF…CRIS, joder me corrooooo. AAAAAAHHHHH!!!!

Empecé a llenar su garganta de leche, veía los ojos de Cris risueños, fue una corrida como hacía tiempo no tenía, cuando termine de correrme Cris subió sus labios por mi polla lentamente succionando hasta llegar a la punta y chuparla hasta sacarme la última gota, luego se la metió nuevamente e hizo la misma operación, dejándola limpia y brillante.

—Joder, ha sido increíble, nunca me había corrido en la boca de una mujer, de verdad Cris ha sido impresionante.

Se levantó, y me morreo con gula notando mi propio sabor.

—Pues no es lo único que sé hacer bien.

Se puso en pie y se acercó a mi dejando su entrepierna a la altura de mi cara, olía a hembra en celo, mi polla no se había bajado lo más mínimo, y esperaba el siguiente movimiento, esta faceta de Cris no la conocía, pero se estaba revelando como una amante perfecta. Metí mis manos por debajo de su minifalda, agarre ese culo que tenía, durito, redondo perfecto, lo amase, metiendo mis dedos entre sus cachetes y jugando con su anito, mientras otra mano, apartaba el tanguita y se apoderaba de su ya encharcado coño. Subí su minifalda y le quite el sensual tanguita, tenía un coñito precioso, y una entrepierna espectacular de esas que hacen un triángulo invertido, y se ve a través de ella, vi como en un gesto rápido se quitaba el sujetador y lo metía en su bolso quedándose solo con la camiseta, se subió a las butacas que estaban a cada lado de mi asiento quedándose totalmente abierta de piernas.

—Come Miky.

No me hice de rogar, hundí mi cara en ese paraíso, olía de maravilla y sabia a néctar, lamí, chupe, comí y me inunde de ella, de su aroma, cuando note que se corría, se bajó rápidamente y se empalo ella en mi polla, movía sus caderas con desesperación, mientras se abrazaba a mi cuello con fuerza, me besaba y empezaba a gritar su orgasmo, note las contracciones de su vagina casi arrancándome la polla, el placer era increíble, la deje que se recuperase, estaba acelerada, su cara era de relajación y me besaba la cara con cariño.

—Me encanta tu polla Miky, joder como me ha llenado, me has hecho ver las estrellas.

Note como sus caderas volvían a moverse e iniciaba un mete saca muy sensual, empecé a llenarme de su olor, acariciaba su espalda y agarraba ese precioso culo que tenía para ayudarla en su tarea, mis dedos jugaban en su esfínter, pero ella no decía nada, probé suerte, le puse dos dedos en la boca a Cris que ella chupo con gula, me los lleno de babas y baje hasta su anito, metiendo un dedo, ella gimió de gusto me miro de una manera que me cautivo.

—Eso es cielo, fóllame el culito con tu dedo, ummmmm, que bien se siente, ¿te gustaría follarme el culito?, ¿me lo quieres romper?

Me beso con furia, estaba desatada sus caderas tenían un baile frenético, se levantó y se sacó mi polla de su interior, se dio la vuelta y puso su culo en mi cara.

—Cómeme el culo cielo, está bien limpito.

Hundí mi cara ente esos dos globos de carne, en esa posición Cris tenía un culo de portada de peli porno, ni yo mismo me creía lo que me estaba pasando, por primera vez iba a probar el sexo anal. Ensalive bien el culo de Cris y lo dilate con los dedos, tenía la polla a punto de reventar, Cris estaba a un paso de tener otro orgasmo, sin dejar de darme la espalda paso una mano entre sus piernas agarro mi polla y se sentó dejando la punta en su anito, hizo algo de presión y se fue sentando mientras suspiraba hasta que hizo tope.

—AHHHHH!!! Que gusto mi amor, esta toda dentro de mi culito.

Vi cómo se llevaba las manos a sus tetas y empezaba a acariciarse, la escena era de lo más morbosa, Cris me había sorprendido, era una loba hambrienta de sexo, note como empezaba a moverse, pase una mano hacia su coñito y localice su clítoris, empecé a jugar con él, ella se tumbó contra mí y paso sus brazos hacia mi cabeza, con la otra mano libre que me quedaba la metí por debajo de su camiseta y me apodere de sus tetas, que me parecieron enormes, yo no daba más de sí, Cris movía en círculos sus caderas con mi polla dentro de su culo, mi mano en su clítoris, castigándolo, estimulándolo, y mi otra mano haciendo diabluras con sus pezones.

—Miky, Mikyyy, me corroooo, mi vida, siiiiiiii, asiii, asiiiiiiiii…AHHHHHH!!!!

Tuve que sacar mi mano de sus tetas y taparla la boca, estaba gritando y no se cortaba, podían oírnos y echarnos de allí, ella llevo sus manos y ocuparon el lugar que mi mano había dejado libre, notaba las contracciones de su esfínter en mi polla y no pude aguantarme, explote en lo más hondo de su culito y mi polla empezó a lanzar latigazos de semen que Cris recibió con otro grito mientras su cuerpecito temblaba de placer. Nos quedamos un rato recuperándonos, nuestras respiraciones agitadas demostraban el placer que habíamos sentido, se levantó con cuidado, se sentó a horcajadas en mí y me comió la boca con ansia.

—Gracias Miky, no veas la falta que me hacía un buen polvo.

—No me des las Gracias Cris, utilízame las veces que quieras, me ha encantado como follas, eres una diosa.

Echamos un vistazo nuevamente a toda la sala, seguíamos solos, nadie nos había visto, Cris se quitó la camiseta y se puso el sujetador, la ayude a encontrar su tanguita que no sabíamos dónde había ido a parar, me subí mis calzoncillos y mi pantalón y justo acabo la película y empezaron a encender la luces, joder justo a tiempo, Cris se atuso un poco el pelo y salimos de la sala con una sonrisa de oreja a oreja, ella se fue corriendo al baño, aunque sea algo escatológico no podía retener por mucho más tiempo mi corrida en su interior. Salió con una sonrisa de felicidad, llego a mi altura y me beso.

—Miky de verdad es uno de los mejores polvos que he echado en mi vida, espero que no sea el último.

—Puestos a ser sinceros me encantaría irnos a mi casa y pasar toda la tarde follando, esto ha sido un aperitivo para mí.

—A mí también me gustaría, pero hemos quedado con esta gente, además, te debes a tu nuevo amor, Tami te debe de estar echando de menos…aunque, lo que sí quiero es pasar la noche contigo, cuando terminemos nos vamos a tu casa, ¿te parece bien?

—Fantástico, me parece bien, pero eso de mi nuevo amor, creo que te equivocas.

Cuando llegamos donde habíamos quedado la gente se sorprendió de lo contentos que íbamos.

—Vaya la película ha debido de ser la leche, los dos venís con una sonrisa de oreja a oreja.

Hubo algo de cachondeo, pero me fije que Tami me miraba y no sonreía, lo deje pasar, no quería obsesionarme con algo que para mí era imposible, además después de lo que había pasado en el cine, mentiría si dijese que Cris no me importaba. Nos comportamos como siempre, nada nos delataba, pero había química y miradas cómplices, al primer sitio que llegamos para tomar algo nos sentamos y Tami busco la forma de sentarse junto a mí, cuando vi su jugada, me levante para ir al baño y cuando llegue me senté al lado de Cris y comente la película con ella, bueno comente la critica que acababa de leer en internet, Cris era genial porque me siguió sin dudar dando sus opiniones, la cara de Tami era de obstinación, nos fuimos a cenar y casi ocurrió lo mismo, pero ande listo y senté a Cris a mi lado, Tami se sentó al lado de Cris para no perder el hilo de nuestra conversación.

Los tres pringadillos no entendían nada, solo intentaban llamar la atención de Tami, pero esta ni los miraba, casi los despreciaba, con lo que mi mosqueo hacia ella subía como la espuma, cuando salimos y nos fuimos a un garito a tomar la última, pues más de lo mismo, Tami casi me seguía para estar cerca de mí, en un momento de la noche Cris dijo que se marchaba y lógicamente yo también me despedí de la gente, esa noche fue increíble, pude ver desnuda a Cris en su totalidad y con luz y la chica era un auténtico bombón, follamos como si no hubiese un mañana, y nos saciamos, pasamos todo el fin de semana juntos hasta que el domingo la deje en casa.

Lo que si saque en claro ese fin de semana es que Cris y yo no teníamos metas en común, aunque nos encantaba follar y que tuve que aceptar que Tami quería algo conmigo, pero su forma de ser no me gustaba nada, con todo lo guapa que era esa actitud la afeaba enormemente, sabía que si me juntaba con ella sufriría mucho y no estaba dispuesto a ello.

***

Las semanas iban cayendo una tras otra, Tami parece ser que mejoro su actitud, los tres pringadillos, hablaron con ella y les debió de dejar claro que no pasarían de una simple amistad, se integró más en el grupo que teníamos y dejo de ser el ombligo del mundo; el problema vino por mí, a Cris se la veía feliz con como estábamos ahora mismo, pero mi interruptor se había activado hace tiempo, me encantaba la manera de ser de Cris, era un cielo de niña, me lo pasaba de fábula con ella, y follaba de una manera impresionante, no la importaba experimentar cosas nuevas, con ella aprendí mucho más sobre sexo y mujeres.

¿Cómo iba a afrontar esto?, lo que tuve claro desde el principio es que no iba a sufrir, cuando note “los primeros síntomas” supe que o yo o Cris debíamos desaparecer, no se podía hacer a las bravas, así que hice de celestina; Pedro un compañero del trabajo hacia unos meses que le había dejado la novia, el chaval era muy buena persona, y estaba bueno, vaya, yo para ser hombre por lo menos me lo parecía, y hablando con el vi que tenía mucho en común con Cris, así que la dije un viernes que me fuese a buscar al trabajo, no la pillaba lejos y ella sabía que si iba, luego nos íbamos a mi casa a follar, pero mis planes eran otros. Cuando estábamos en el vestuario cambiándonos de ropa, le dije a Pedro, mi compañero que nos fuésemos a tomar algo.

—Pedro, afuera me está esperando una amiga, ¿te quieres venir a tomar algo con nosotros?

—No me vendría mal, hace tiempo que no levanto cabeza y no me apetece meterme en casa.

Cuando salimos, Cris me miro algo confundida, pero fue presentarle a Pedro y decirle que se venía con nosotros a tomar algo y vi cómo se ilumino su cara. Mis sensaciones sobre ellos dos no fallaron, se gustaron enseguida hubo mucha química entre ellos y me encantaba ver como se miraban y se escuchaban cuando hablaban, pasadas unas horas supe que debía desaparecer de escena y dejarles solos, así que disculpándome me levante y fui al baño, cuando iba a salir la puerta estaba ligeramente abierta pero se veía dónde estaban sentados Pedro y Cris, vi como Cris acariciaba la cara de Pedro y le besaba con ternura, un vacío en mi estómago producto de una punzada de celos, me anuncio que mis días con Cris en la cama habían terminado; salí del baño con el móvil en la mano haciendo que hablaba con alguien y puse mala cara, aunque eso no me costó mucho la verdad.

—Miky ¿Qué pasa?, ¿a qué viene esa mala cara?, me pregunto Cris.

—Chicos, me tengo que ir, mi padre se encuentra mal y mi madre me ha pedido que vaya a su casa. Pasadlo bien.

—Luego te llamo me dijo Cris con preocupación.

Y desaparecí de allí con lágrimas en los ojos, me fui a mi casa, estuve toda la tarde llorando, maldiciéndome por haber propiciado ese encuentro, y dándome cuenta que aunque era lo mejor para mí y para ella, me iba a costar un mundo olvidarla.

Sobre las diez de la noche, Cris me llamo para interesarse por mi padre, la dije que estaba bien que solo había sido un corte de digestión (mentira), y que ya estaba en casa.

—¿Y qué haces en casa?, Venga Miky es viernes, Pedro y yo estamos por Huertas, vente y vamos a pasarlo bien.

—No me apetece, además estaba medio dormido, mejor me quedo aquí.

Cris se quedó callada por unos segundos, sabía que esa no era mi forma de ser, creo que intuyó lo que estaba pasando, no era tonta, me encantaría haber sabido que es lo que pasaba por su cabecita, porque, aunque solo éramos amigos, se había creado un vínculo muy fuerte entre nosotros, y sabía que Pedro seria el punto de ruptura, ya nada volvería a ser como antes.

—Vale Miky, como quieras, nos vemos. Un beso, dijo Cris con tristeza.

Ese fin de semana no supe nada de ella, y ni apareció por donde parábamos, eso en parte era buena señal, Tami prosiguió con su acoso y derribo hacia mí, el domingo por la noche, me iba a ir a dormir y alguien llamo a mi puerta, cuando abrí vi que era Cris, me asuste, ella paso se abrazó con fuerza a mí y rompió a llorar.

—¿Por qué Miky, porque lo has hecho? Decía Cris entre sollozos.

No me iba a hacer el tonto, ella sabía lo que había hecho y no quería insultar a su inteligencia, me estaba costando mantenerme íntegro y no echarme a llorar yo también, la separe de mí, bese su frente y seque sus lágrimas…estaba preciosa.

—Cris, hemos llegado a un punto en el que debemos de replantarnos nuestra relación de amistad; en todos estos meses, ni tu ni yo hemos hecho nada por encontrar a otra persona, somos folloamigos, pero eso no va a ser por siempre, mis sentimientos hacia ti estaban cambiando, y dado lo poco que tenemos en común en proyectos de futuro, no podemos basar una relación solo en el sexo, eso nos machacaría a la larga.

—¿Y yo?, ¿no has contado conmigo, con lo que yo siento?, no me puedes hacer esto, no me puedes echar de tu lado de esta manera, yo también tengo mis sentimientos.

No me lo podía creer, ¿Cris estaba enamorada de mí?, venga ya, estaba dolida, pero estaba seguro que no era amor.

—Cris, ¿estas enamorada de mí?

—SIII…NO…joder, no lo sé, solo sé que no quiero perderte, no quiero que salgas de mi vida.

—Cris, una cosa que te quede clara, salvo que ya no nos vamos a acostar, vamos a seguir siendo los amigos que hemos sido siempre, siempre voy a estar ahí para ti, y dime ven, y estaré a tu lado para lo que sea, menos follar, solo hace falta que la persona que comparta tu vida sepa que esta amistad no se va a romper por nada del mundo, y la admita tal como es.

Cris se abrazó nuevamente a mí, y me cubrió de besos, besos castos, pero el último fue un piquito muy tierno.

—Me da igual con quien este, pero siempre que te salude y que te despida, será con un piquito en tus labios, te quiero Miky, te quiero mucho, y eso nunca se borrara de mi corazón, y no voy a renunciar a la suavidad de tus labios por nada del mundo.

Me vestí, y la acerque a su casa, al día siguiente en el trabajo la cara de felicidad de Pedro, me confirmo lo que sabía había pasado, cuando salimos de trabajar Pedro quiso hablar conmigo. Me gustaba ver su cara de felicidad, de tener nuevas metas, de saber que has encontrado a alguien que quizás sea tu alma gemela.

—Miky, primero quiero darte las gracias, por haberme presentado a Cris, es una mujer increíble y aunque me avergüence decirlo me enamore de ella según la vi. Este fin de semana lo hemos pasado juntos hemos hablado de todo, incluso de vuestra relación, Cris me lo ha contado todo, sé que os habéis acostado muchas veces, pero, lo que me gustaría saber…es…joder como decirlo.

—¿Si me voy a seguir acostando con ella?, ¿es eso lo que quieres saber?

—Si, joder, si, es eso, tengo la cabeza que me va a explotar.

—Pedro, escúchame bien, NUNCA, eso no va a ocurrir, por lo menos conmigo, ahora eso sí, a Cris la quiero mucho, me imagino que te lo contara, ayer por la noche fue a mi casa y estuvimos hablando, dejamos las cosas claras, aunque para que no te pille de sorpresa cada vez que me vea me dará un piquito en los labios, eso no va a significar nada, es solo un saludo.

—Vale, sí, me lo ha contado, he estado hablando con ella esta mañana, no han pasado ni 24 horas y ya me parece una eternidad, estoy deseando verla de nuevo.

Bueno, por mi parte ese periodo de mi vida lo di por finalizado, mi amistad con Cris se reforzó, ella y Pedro hacían una pareja envidiable, ojala siguiese así por mucho tiempo, Cris lo llevo un fin de semana que nos fuimos de barbacoa a unas piscinas naturales y conoció a toda la gente y sorpresa, Tami y él se conocían, era amiga de su ex, el mundo es un pañuelo, aunque Pedro me dijo que su ex y Tami no se llevaban demasiado bien eran dos caracteres muy fuertes.

—Tami es una tía estupenda, tiene las ideas muy claras y no soporta las tonterías ni los dobles juegos, dijo Pedro convencido.

Un momento, ¿Hablábamos de la misma Tami?, ¿Esa que se iba con el primero dejando a los demás colgados?, ¿esa que se creía el ombligo del mundo y trataba a todos con displicencia?

—Miky, te aseguro que conozco a Tami, ella no es así, algo le habrá pasado, sé, porque me lo ha contado Cris, que va a por ti, ¿eres tonto?, dala una oportunidad y haz algo por conocerla, no la juzgues tan rápido.

Diciendo esto me quito la botella de cerveza vacía, me había hecho cargo del fuego para hacer la barbacoa, mientras los demás disfrutaban de las piscinas y las cervezas fresquitas, vi como Pedro se acercaba a Tami que estaba espectacular en bikini, y le decía algo al oído, me empecé a poner nervioso, a los pocos segundos la voz de Tami me hizo darme la vuelta, ofreciéndome ella una cerveza bien fría.

—Gracias Tami, es todo un detalle.

Tami me miro con cariño, creo que después de muchos meses eran las únicas palabras amables que la había dirigido.

—¿Por qué te caigo tan mal Miky?

Joder, a ver como salía yo de ahí, pues como se debe de salir de todo, con la verdad por delante, aunque duela. Nos miramos durante un par de interminables minutos, Tami esperaba una respuesta y esa respuesta, debería de ser concluyente y debería de dejar las cosas claras entre nosotros.

—Mira Tami, eres una mujer preciosa, te mentiría si te dijese que no me siento atraído por ti, pero la manera de ser que tienes, es de lo peorcito que he conocido, y te afea enormemente, no puedes tratar a gente como la tratas, no eres la guinda del pastel, ni el ombligo del mundo, solo te das cuenta que has herido a alguien cuando sientes crujir su cuerpo de dolor por tu indiferencia y tu forma de tratarle, y sinceramente yo ya he sufrido mucho en mi corta vida para seguir sufriendo, por eso no quiero nada contigo.

—Bueno, por algo se empieza, dijo Tami, por lo menos se cuál es el motivo, no te niego que cuando me conociste era así, lo siento acababa de salir de una relación en la que sufrí mucho y me hicieron daño. Estaba cabreada con todo el mundo, en especial con los hombres, solo el tiempo y tu manera de tratarme me han hecho darme cuenta que ese no era el camino; sabes que he cambiado, a mis pobres tres pringadillos como tú los llamas, los quiero un montón, los trate mal, pero ellos me hicieron ver lo equivocada que estaba, ahora saben que pueden contar conmigo, seré su amiga, pero nada más…quien me importa eres tú, solo dame una oportunidad.

Estaba sorprendido, Tami el mayor bellezón que conocía pidiendo que la diese una oportunidad, yo, el tío más normalito que había; la mire, era imposible no enamorarse de ella, unos ojos azules claros junto con una melena larga y rubia y un cuerpo espectacular, la conferían un halo de belleza que era absurdo pasar por alto.

—Está bien Tami, quiero conocerte mejor, y que tú me conozcas a mí.

Diciendo esto, alargue mi mano para estrechársela en son de paz, ella me miro divertida, me dio la mano y tiro de mí, juntó su cálido cuerpo con el mío y me beso con mucha ternura en los labios, en un beso lento, saboreándonos, hasta que mi lengua llamo a sus labios que se abrieron cálidamente y conoció la suavidad de su boca; su cuerpo estaba muy pegado al mío, la sentía en cada poro de mi piel, era cálido y muy suave, pero empezaba a hacer estragos en mis zonas bajas, ella lo noto rápidamente en su pubis, me miro divertida mientras escuchábamos silbidos de aprobación detrás nuestra.

—Vaya, dijo Tami, veo que no soy indiferente a ninguna parte de tu cuerpo, tranquilo mi amor, te dejo solo para que te tranquilices.

Me volvió a besar y se separó de mí, vi cómo se alejaba, meneando con gracia ese culo tan bonito y respingón que tenía, no me lo podía creer, para mí era una mujer que estaba fuera de mi alcance, era una top model, preciosa, con clase, no se a quien le tenía que dar las gracias por esta oportunidad, pero se las di, ese día fue el comienzo de nuestra relación.

Cuando nos sentamos a comer, me extraño que no se sentase a mi lado, por primera vez no se lo iba a negar, de hecho lo deseaba, pero tampoco, quería forzar ninguna situación, prefería que todo fluyese por sí mismo, aun así estuvo toda la comida acariciando mis pies con los suyos, su mirada me cautivaba, esos ojos azules me tenían comprado, y mirar su carita, dulce, preciosa, me hacía soñar. Todos se levantaron y Tami no tardo nada en sentarse a mi lado y besarme de nuevo.

—Perdona por no sentarme a tu lado, pero como no estoy acostumbrada a hacerlo, cuando me he dado cuenta ya estábamos todos sentados.

—Tranquila Tami, no es necesario que estemos pendientes de todo, vamos a dejarlo fluir, todo ira saliendo por si solo

Volvió a besarme, estuvimos hablando mucho rato, conociéndonos y deseándonos, nuestras manos ya no se podían quedar quietas, y me estaba empezando a calentar de nuevo, la providencia quiso que Pedro y Cris viniesen con nosotros, y empezamos a hablar, estaba incomodo, me notaba sudado y muy caliente, me hacía falta un baño, refrescarme y pensar, ese día había sido muy intenso. La piscina estaba vacía, la gente había empezado a recoger e irse, me tire al agua, por dios que delicia, deje que mi cuerpo se relajase y me quede en un rincón de la piscina sentado con el agua al cuello, a los cinco minutos el cuerpo cálido de Tami se pegó al mío, se sentó a horcajadas sobre mí y me abrazo con fuerza dejándome sentir su pecho clavado en el mío, mi polla buscaba desesperadamente el coño de Tami que movía sus caderas lascivamente sobre mi polla, estaba excitada su respiración agitada lo decía todo.

—Miky, mi vida, necesito sentirte dentro de mí, lo llevo deseando hace mucho tiempo, y hoy he sido la mujer más feliz del mundo, te quiero dentro de mí.

Las mujeres si se proponen algo lo consiguen si o si, metió las manos y las llevo al cierre de mi bañador, metió la mano dentro y agarro mi polla, como siempre me sentía algo avergonzado por el tamaño, pero Tami me tranquilizo enseguida.

—Ufffff, Miky, que bien me lo voy a pasar, vaya pollón, vamos hacia la parte más profunda.

Nadie nos miraba, nadie estaba pendientes de nosotros, solo Cris creo que se daba cuenta de lo que pasaba, note cierta carita de tristeza, pero se llevó a la gente más lejos para dejarnos algo de intimidad, Tami me bajo el bañador dejando mi polla libre, ella se agarró a mi cuello y rodeo mi cintura con sus piernas, agarre su culo con mis manos, era una sensación increíble, poseía un culo suave, blandito, manejable, tenía el traje de baño corrido para un lado y se dejó caer, note como mi polla entraba dentro de su intimidad, suave, muy calentita.

—Así mi amor, entra dentro de mí, lléname, follame, diossss, como he deseado este momento, tu déjame hacer a mí, no te muevas.

Me beso con pasión, comiéndonos la boca, haciendo que nuestras lenguas tuviesen una lucha sin cuartel, se la clavo hasta la base, solo dio un suspiro gutural y allí se quedó, ni subía ni bajaba, solo utilizaba los músculos de su vagina, la sensación era increíble, notaba como exprimía mi polla, Tami se aferraba a mí con fuerza, mordía mi cuello mi hombro, yo estaba en la gloria, lleve mis dedos hacia su anito, lo acaricie suavemente, haciendo algo de presión.

—Asiii, Miky, que placer, estoy al borde del orgasmo, me voy a correr.

—Yo también Tami, no aguanto más mi vida.

—Córrete dentro mi amor, no hay peligro.

Su voz en mi oído susurrando lo que iba a ser inevitable, me llevo a punto de excitación difícil de aguantar, apreté un poco más y metí la primera falange de mi dedo en su culito, notaba como se abría y se cerraba.

—AHHHHHH!!!!...que cabrón, que bien se siente, ufffff, Miky, Miky, me corrooooooo.

Note las contracciones de su vagina y su esfínter, se aferró a mí y me abrazo con fuerza hundiendo su carita entre mi cuello y mi hombro intentando ahogar la voz del placer; empecé a soltar chorros de semen en su interior, note el escalofrió que recorrió su cuerpo, y el grito ahogado que dio al notar mi leche en su útero, creo que nunca me he corrido de esa manera y con esa sensación de libertad al estar dentro del agua.

Estar así con Tami, era lo más morboso que me podía imaginar, seguía dentro de ella, notando las contracciones de su sexo sobre el mío, estaba muy a gusto, pero empezaba a notar frio, vi que la gente se empezaba a acercar hacia la piscina, con todo mi pesar saque mi polla de su coñito, Tami suspiro y me beso con cariño pero entendió perfectamente lo que ocurría, nado ágilmente hasta salir de la piscina, yo bucee un poco para poder subirme el bañador, y también poder salir del agua.

La tarde había terminado, Cris y Pedro se fueron en su coche, Tami no había venido conmigo, pero todo el mundo, sabía que la llevaría yo en mi coche, los cuatro restantes, se fueron en otro coche al pueblo más cercano a seguir la juerga, pregunte a Tami si le apetecía ir, y con una sonrisa pícara me dijo que no. Nos fuimos a cambiar de ropa, teníamos los bañadores totalmente mojados, a los pocos minutos, íbamos camino de Madrid.

—Si esta mañana me dicen que iba a hacer el amor contigo en una piscina, creo que me hubiese partido de risa por lo imposible de la situación, dijo Tami.

Agarro mi mano y entrelazo sus dedos con los míos mientras me besaba en la mejilla.

—Miky, sé que tienes un montón de dudas, pero de verdad que te quiero, no temas nada mi amor. Además tengo un problemilla, pensaba que no me iba a bañar tan tarde, así que no traje bañador de repuesto ni ropa interior…voy desnudita debajo de este vestidito tan corto.

Tami me miraba con carita de niña buena mientras tenía su dedo índice en su boca, y con la otra mano, hacia cabriolillas con su pelo y abría sus piernas dejándome ver en su esplendor su chochito, perfectamente depilado y brillante de sus jugos, iba conduciendo, mucho no podía hacer, pero hice que se corriese entre mis dedos, cuando termino me los lleve a la boca y los lamí golosamente.

—Sabes deliciosa, te comería entera.

La mirada de Tami era de deseo.

—Joder Miky, como me pone que hagas eso, estoy burrisima, ¿quieres que pasemos la noche juntos?

—Eso no se pregunta Tami, me encantaría despertarme contigo al lado.

Nos fuimos hacia su casa, la espere en el coche y al poco rato bajo con una pequeña bolsa, de allí nos fuimos a mi casa, ya en el ascensor no nos pudimos estar quietos, la puse contra la pared del ascensor y eleve una pierna suya hasta mi cadera., seguía sin ropa interior, mis dedos jugaron con su sexo dando ella un largo gemido. Cuando entramos en casa antes de llegar al salón ya estábamos desnudos los dos, ver a Tami así era impresionante, era la perfección hecha persona, me encanto todo de ella, sus tetas eran grandes, con un pezón pequeñito y una aureola rosadita, sus cinturita estrecha desembocaba en una caderas perfectas, su sexo perfecto, ligeramente abultado, totalmente depilado, y unas piernas largas y muy bien cuidadas la conferían ser una autentica diosa.

—Que ganas tenia de estar así contigo, dijo Tami.

Diciendo esto se arrodillo delante de mí y empezó a hacerme una mamada impresionante, su boca y su lengua se movían con maestría por mi polla dándome un placer que no esperaba, su nariz siempre tocaba mi pubis, las felaciones eran profundas, su mirada clavada en la mía, mientras me masturbaba, bajo a mis huevos y también los lamio, estaba a nada de correrme.

—Tami mi vida, estoy a nada de correrme, cariño, ve con cuidado.

Según dije esto se la metió entera en su boca, notaba como había relajado su garganta y la tenía metida hasta la tráquea.

—Joderrr…Tamiiii…me corrooo, me corrooooo, siiiiiiii.

Inunde su garganta y su boca con mi corrida, siguió mamándomela hasta que la dejo limpia y reluciente, se levantó y abrió su boca enseñándome la intensa corrida que había tenido, y mirándome a los ojos se la trago toda mientras la saboreaba.

—Tú también me gusta como sabes, eres lo más dulce que he tenido, te amo.

Tami me beso con pasión, junto su cuerpecito al mío clavándome sus pezones duros como el acero, y restregando su pubis sobre mi polla, en ese momento pensé que íbamos demasiado rápido, de pasar a vetarla en todo lo que hacía, a prácticamente tenerla en mi cama, y además empezar a tener un sentimiento muy fuerte hacia ella. Tami me había confesado que me deseaba hacía meses, que estaba loquita por mí, pensé que ese sentimiento tan reprimido estaba desembocando en estos momentos y deseaba dar rienda suelta a su ya liberada pasión.

Bien, por mí no iba a decepcionar, la cogí en brazos y la lleve a mi cama, la tumbe con delicadeza y la puse al borde, me senté en el suelo, y abrí con delicadeza sus piernas, Tami era perfecta en todo, tenía sus labios mayores muy bien definidos, algo hinchaditos, suaves y muy carnosos, los abrí y me encontré con sus labios menores pequeñitos, tímidos, para comérselos, y su clítoris que empezaba a querer mis atenciones, al final de ese chochito tan precioso, sus dos globos de carne de su culo y su anito rosado. Tenía tal erección que la polla me iba a explotar, junte mi boca con su sexo, y me dedique a lamer chupar y hartarme de su aroma y su olor, atrape su clítoris con mis dientes suavemente y lo martillee con mi lengua, Tami arqueo su espalda y me regalo su primer orgasmo.

—Por diossss, que rico, no pareees, así, asiiiiiiii, asiiiiiiii…AHHHHHHH!!!

Se retorcía agarraba la colcha, me agarraba la cabeza, movía sus caderas de forma descontrolada, hasta que se tranquilizó; se incorporó y tiro de mí, nos pusimos en el centro de la cama, y nos abrazamos entrelazando nuestras piernas, notaba la humedad de su sexo y ella la dureza del mío. Nos besábamos con pasión, lujuria, aumentando en cada segundo nuestra excitación. Deshice nuestro abrazo y la di la vuelta, la visión desde esa perspectiva era aún más bella, la curvatura de su espalda, su culo, perfecto muy deseable y sus piernas largas, puse una almohada bajo su tripita, dejando su culo en pompa, me tumbe y abrí sus culo con deseo, veía su anito como daba espasmos de excitación, hundí mi cara entre sus cachetes y me dedique a lamerlo y perforarlo con mi lengua.

—Ahhhhhh…mi amor que gusto por dios, sigue follandome el culo con tu lengua, me vas a matar de placer.

Ella coló una mano hacia su coño y atrapo su clítoris, las caderas de Tami volvían a tener un baile mágico, estuvimos unos minutos así hasta que note como se tensaba y alcanzaba otro orgasmo, no la deje descansar levante sus caderas todo lo que pude y le clave la polla en su coño hasta que Tami dio un gemido largo grave, me la empecé a follar salvajemente estaba fuera de mí.

—¿Te gusta cómo te follo, eh, te gusta?

Le di un azote en ese culo tan precioso que tenía, ella dio otro gemido largo.

—Eso es cabrón, follame así, rómpeme, destrózame a pollazos, quiero que me folles el culo, que me duela.

Seguía follandola con rabia, notando como su vagina tenia los primeros espasmos, note como se tensaba y explotaba en un orgasmo arrollador.

—Asiiiiiiii…cabron, que bien me follas joder…siiiiiii, siiiiiiii, agggg…asiiiiiiiiiiiiii.

No había sacado la polla de su interior, sabía que en esos momentos estaba muy sensible, así que me dedique a acariciarla la espalda y su culo, me tenía hipnotizado, seguía notando las contracciones de su vagina sobre mi polla, tenía una erección bestial, nunca la había tenido así de dura y recia, hasta me parecía más grande y todo.

Pasados unos minutos, vi que Tami tenía los ojos cerrados, su pasaba la lengua por sus labios, me empecé a mover muy suavemente, ella levanto la cabeza arqueando su espalda, y dando un grito ahogado.

—Miky, me vas a matar cabrón, pero no pares por lo que más quieras, dame más fuerte.

Empecé a bombearla salvajemente y no había pasado ni un minuto y otro orgasmo rompió su cuerpecito, veía su anito como se abría y se cerraba, escupí sobre él, y sacando mi polla llena de jugos de Tami la puse en su entrada trasera y haciendo presión, perfore su culo, la sensación era indescriptible, solo esa visión casi me hace correr. La voz de Tami, era bronca, gutural.

—Ahhhhhh, Miky, que placer, follame el culito, rómpelo.

Ya no aguantaba mucho más, llevábamos mucho tiempo follando y mi orgasmo pugnaba por salir, folle el culo de Tami con ganas, dándola unos pollazos que hicieron que su cabeza chocase con el cabecero de la cama, pasados unos minutos Tami empezó a temblar, note como la piel de su espalda se erizaba, estábamos los dos empapados en sudor.

—Me corrooooo, me corrooooooo, Ahhhhhhhhhh. Grito Tami.

Note como su esfínter estrangulaba mi polla, en una de estas me la iba a cercenar, pero el placer que me estaba dando hizo que mi orgasmo despegase y empecé a lanzar chorros de leche en el culito de Tami, que al notarlo se puso de rodillas y pego su espalda a mi pecho paso sus brazos hacia mi cabeza y mis manos se apoderaron de sus tetas, giro su cabeza y en una postura difícil nos comimos la boca; estuvimos varios minutos así, sintiéndonos, no me había salido de ella, me gustaba esa sensación de estar dentro de ella, notando la suavidad de su interior, percibiendo la calidez de su cuerpo y la suavidad de su piel.

—Cariño mío, dijo Tami, te propongo irnos a la ducha, y cenar algo, luego seguimos donde lo hemos dejado, me tienes comprada con lo que me haces sentir, te quiero.

Me costó salir de su interior, pero eso es lo que hicimos, la ducha fue increíble y la arranque tres orgasmos más, me encantaba la facilidad con la que alcanzaba los orgasmos, la cena fue increíble, me gustaba lo que me hacía sentir, me sentía muy a gusto con ella.

Esa noche y ese fin de semana fue sublime, nunca he disfrutado tanto con una mujer como lo hice con Tami, el domingo por la noche me costó separarme de ella.

—Mañana cuando me despierte, me va a costar no ver tu carita y acariciar tu cuerpo, le dije a Tami.

—Tranquilo mi vida, cinco días pasan rápido, el fin de semana que viene quiero volver a pasarlo contigo.

La despedida fue larga, no nos queríamos separar, me fui a casa y me costó dormirme, la cama olía a ella, y la echaba de menos, joder como cambia el cuento, hace unas horas ni la aguantaba, y ahora quería tenerla a mi lado.

Vale, por fin había encontrado lo que buscaba, en la persona que menos me esperaba, los siguientes meses me lo demostraron, mi amor por Tami era incondicional, nos amábamos sin medida, me arrepentí una y otra vez por haberla tratado como lo hice, nos confesamos nuestro amor, nuestro amor incondicional, y todo fue sobre ruedas, mis metas, mis objetivos en la vida, mis anhelos, eran los suyos, estábamos compenetrados, salvo ligeras discusiones, por tonterías nuestra relación era de manual, estábamos muy a gusto el uno con el otro.

A la familia de Tami la conocí, casi de rebote, ya me había hablado de ella, la componían su madre, su hermana tres años menor que Tami y mi chica, una noche me llamo Tami alterada, habían salido de casa y se habían dejado las llaves dentro, estaban algo asustadas ya que no tenían móvil y no conseguían contactar con ningún vecino conocido; ya lo había hecho alguna vez en casa de mis padres, porque les había ocurrido lo mismo, así que cogí mi radiografía y allí que me fui, cuando llegue estaba Tami esperándome en el portal, tarde menos de cinco segundos en abrir la puerta, Tami me presento, su madre era como Tami, era una belleza madura, pero realmente quien me impacto fue su hermana, Tami era una autentica belleza, pero su hermana Laura era impresionante, daban ganas de abrazarla y mimarla. A partir de ese día, fui bien recibido en su casa, fueron infinidad de veces la que me invitaron a comer o cenar, Laura y yo conectamos enseguida, aparte de su belleza, me gustaba hablar con ella, era un cielo de niña, con las ideas muy claras y con una forma de pensar que coincidía con la mía y me cautivaba, fueron un par de veces más las que tuve que abrir la puerta por sus despistes, así que dada la confianza, su madre me hizo una copia de las llaves y me dijo que las guardase por si surgía otra emergencia.

***

¿Cuándo cambió el cuento?

Tami trabajaba en una franquicia que vendía pisos, era auxiliar administrativo, un día cualquiera de cualquier mes estando con ella tomando algo me lo dijo como anécdota, llevábamos más de año y medio juntos, incluso habíamos hablado de que ella se viniese a vivir conmigo, hasta hablamos de tener niños.

—¿Sabes?, tenemos chico nuevo en la oficina, es un comercial y ha entrado a trabajar hoy, nos ha revolucionado a todas es una monada se llama Christian.

Bueno, en esos momentos ni me preocupe, es una anécdota del día como otra cualquiera, pero a raíz de ese comentario la degradación de nuestra relación fue paulatina. El primer síntoma lo note en sus wasap, todas la mañanas me mandaba uno cariñoso, «Buenos días mi amor, ¿has descansado bien?», como os he dicho eso era a diario, empezó a dejar de mandármelos y solo de vez en cuando me mandaba algo así, «Hola, ¿qué haces»; sabía que algo pasaba, en cuestión de quince días su actitud hacia mí fue de frialdad, dejo de mandarme cosas por wasap, aunque yo se lo mandaba no me respondía y sabía que lo había leído por las marcas de confirmación azules; estaba muy preocupado, amaba a Tami con toda mi alma, y sabía que mi relación con ella estaba en peligro. Tuve infinidad de detalles cariñosos con ella que no agradeció en absoluto, la enviaba ramos de flores que más tarde me entere terminaban en el cubo de basura según los recibía, cenas románticas en las que se pasa toda la cena chateando por wasap y ni me miraba, hasta estando con ella en su casa, no se separaba del móvil, se metía en el baño y se tiraba más de una hora.

Intente hablarlo con Tami, pero se puso a la defensiva y fue muy agresiva conmigo.

—No te hagas pajas mentales, esto es solo que estamos pasando una mala racha, me dijo Tami

—Vale, la dije yo, pero, ¿Por qué, y a causa de que, estamos pasando una mala racha? Que yo recuerde estábamos muy bien hasta que me comentaste lo de tu nuevo compañero, fue a partir de ese día cuando todo empezó a cambiar, cuando TU, empezaste a cambiar.

—Mira tío, me estas agobiando, estás viendo fantasmas donde no los hay, y me parece que eres un celoso enfermizo.

—Vale, entonces dime porque ya ni me besas, ni me dejas tocarte, y hace más de un mes que no hacemos el amor, haber, dame una explicación que me convenza.

—Mira imbécil, yo no tengo que darte explicaciones de nada, esto es lo que hay, si te gusta bien, y si no ya sabes lo que tienes que hacer.

Se levantó muy airada, y me dejo solo, habíamos terminado muy mal y lo peor era la primera vez que me insultaba, ese “imbécil” me llego hasta el alma, me había perdido el respeto y eso ya era una muy mala señal. Por la noche le envié un wasap, «¿Hemos roto definitivamente?», a la hora más o menos me respondió, «No lo sé» y ahí se quedó la conversación.

Estaba seguro que me iba a hacer la liana, así que me blinde un poco, me dedique a mi trabajo y apliqué el contacto cero con ella, si quería algo de mí me llamaría, si no, ya no iba a luchar más por ella, no podía, ella no quería arreglar nada, como dice el dicho, “si uno no quiere dos no discuten”, intente conquistarla de nuevo, que se enamorase de mi otra vez, pero fue en vano.

Hacía más de una semana que no veía a Tami, la echaba de menos hasta morir, pero no quería rebajarme, tenía mi orgullo, y ella había intentado pisotearlo, si alguien se tenía que disculpar era ella, no yo. Una tarde estaba en mi casa y llamaron a la puerta, cuando abrí era Laura la hermana de Tami, tenía gesto de preocupación.

—Hola Miky, ¿puedo pasar?

—Hola Laura, como no, adelante.

La invite a pasar, y la ofrecí un refresco, joder como venía la niña vestida, camisetita de tirantes con un escotazo espectacular y una minifalda que era muy cortita, enseñando sus perfectas piernas.

—Miky, no me voy a andar por las ramas, sabes que te aprecio mucho, pero ¿Qué os pasa a mi hermana y a ti?, ya no llamas, ni vienes por casa, Tami está muy triste y no levanta cabeza, ella no me dice nada, pero ha insinuado que a lo mejor hay otra mujer.

MIRA, NO, encima de cornudo apaleado. Le explique a Laura todo lo que había pasado desde que su hermana me dijo lo del tal Christian, le dije que había intentado salvar nuestra relación pero que Tami no quiso poner nada de su parte y si ella no me quería no podía hacer otra cosa.

—Laura cree lo que quieras, pero tú hermana está preparando el terreno para dejarme como el malo e irse con el tal Christian, después de lo que me has dicho, lo tengo más que claro. No pienso hacer nada, si es lo que desea, adelante, pero no pienso arrastrarme a pedirla perdón, cuando ha sido ella la que ha provocado esto y ha ido dinamitando nuestra relación.

Estuvimos charlando un rato más, su cara reflejaba la tristeza por lo que la había dicho, y se marchó, ahora sí que lo tenía claro, por mi parte mi relación con Tami había acabado, en un par de días la llamaría para quedar y decírselo en persona, si amas a una persona y la respetas nunca la harías eso, sabía que Tami me haría daño, lo vi desde el principio, la di la oportunidad que me pedía y ahora me está tocando sufrir, soy un auténtico gilipollas y me va a tocar recomponer nuevamente mi corazón, lo tenía hecho añicos.

Al día siguiente en el trabajo Pedro estuvo hablando conmigo, me notaba raro y le conté lo que pasaba, hacía meses que no veía a Cris aunque nos manteníamos en contacto por wasap, esa misma tarde, Cris estuvo en mi casa, cariñosa como siempre, la explique todo.

—Siento lo que me estas contando Miky, si quieres yo puedo hablar con Tami, a lo mejor recapacita…no sé, intentar algo más.

—Te lo agradezco Cris pero no, eso sería mucho peor, ella no quiere saber nada de mí, si haces lo que has dicho, la enfurecería mucho más.

Por mi parte estaba todo dicho, acerque a su casa a Cris y me fui a la mía otra vez, caí en la cuenta de una cosa, los únicos amigos que tenía eran Pedro y Cris, todos los demás habían desaparecido, solo me centre en Tami y perdí todo contacto con la gente, una sensación de soledad me invadió.

No sé si fue la divina providencia, o algún ente superior me toco el hombro, era viernes por la tarde y me metí en casa, no tenía ganas de nada, me duche y me puse cómodo, llamaron a mi puerta, abrí y allí estaba Tami, radiante, preciosa y con los ojos anegados de lágrimas.

—Miky, mi amor, perdóname, perdóname, no me dejes, sé que he sido cruel contigo y me he portado como una niña, pero te quiero, te amo demasiado y no quiero que lo nuestro acabe.

La abrace con todas mis fuerzas, los tíos somos idiotas, si no todos, si la mayoría y yo el primero, en ese mismo momento la perdone todo, la volvía a tener entre mis brazos, no me lo creía, cuando nos tranquilizamos estuvimos hablando, reconoció que el tal Christian, era el centro de todo, que la había liado con palabrería, la había adulado, y la había hecho sentirse deseada nuevamente, pero se dio cuenta de lo mucho que me amaba y lo que habíamos pasado y eso la hizo recapacitar y abrir los ojos.

Ese fin de semana fue increíble, follamos, hicimos el amor, nos empapamos de nosotros y nos juramos amor eterno, la dije que había sufrido mucho, y deseaba que se viniese a vivir conmigo, no quería separarme de su lado, ella estaba emocionada, parecía que todo volvía a la normalidad.

El Domingo por la noche estaba en mi cama, solo, pensando en todo lo que había pasado, el móvil sonó un mensaje había entrado, me levante corriendo pensando que era de Tami, pero no, era un SMS enviado desde una página web, «Tu novia te engaña, esto no ha terminado. Una amiga que te quiere». Mi mundo, mis ilusiones se vinieron abajo, en ese momento no pensaba quien habría podido ser, solo sabía lo que había leído y me había dejado en cuadro, era tal mi desasosiego, que solo pensé que si al día siguiente Tami me enviaba un wasap como cuando todo iba bien, ese SMS era de alguien intentando gastarme una broma pesada.

La noche paso muy lentamente, al día siguiente ni tenía mensaje, ni llego, ni mi móvil sonó en todo el día, pensaba que después del fin de semana tan intenso, hoy nos veríamos más enamorados que nunca, la llame al móvil unas cuantas veces pero no cogió el teléfono, llame a su casa y nadie cogía el teléfono, esto no me gustaba, por la noche por fin conseguí hablar con Laura, y me dijo que Tami había avisado que llegaría muy tarde; el martes fue más de lo mismo, pero por la noche me llego otro SMS, que me hundió aún más, «Mañana tu novia se va a follar en su casa a su nuevo novio. ¿No vas a hacer nada? Una amiga que te quiere».

Por supuesto que iba a hacer algo, iba a terminar esa relación tan toxica que tenía en esos momentos y no me dejaba vivir tranquilo, no dormí nada, la noche fue eterna, a las seis de la mañana me levante me duche, cogí las llaves de casa de Tami que su madre me había dado y a las siete me fui hacia su casa, me situé estratégicamente, tenía su portal frente mí y vería salir sin problema a todos. Vi salir a su madre hacia el trabajo, vi salir a Laura hacia la facultad, pero a Tami no la vi salir, tenía un vacío en el estómago y me ardía como si estuviera en el infierno, tenía el pulso acelerado y me costaba respirar, llevaba más de dos horas y vi entrar a alguien en el portal que reconocí enseguida, aunque lo había visto una sola vez y de lejos, era Christian, tenía tal estado de nervios que rompí a llorar, estuve más de una hora pensando si en verdad quería ver lo que seguro iba a ver, a Tami follando con ese desgraciado, salí del coche y me fui hacia el portal.

Ni siquiera subí en el ascensor, subí por las escaleras muy sigilosamente, metí la llave en la cerradura y abrí muy lentamente, entre en casa de Tami y cerré la puerta con el mismo cuidado, no se oía nada, fui sigilosamente, pase por la cocina, pase por el cuarto de Tami y Laura, no había nadie, y llegue al dormitorio de su madre, la puerta estaba medio abierta, en esos momentos un gemido profundo llego a mis oídos y se clavó como un puñal, me asome y allí estaba Tami totalmente desnuda sentada a horcajadas sobre el chulopiscinas de Christian que agarraba su culo y lo sobaba a conciencia, follaban lentamente, sintiéndose, veía entrar y salir la polla del capullo del interior de Tami.

—Que ganas tenía de sentirte otra vez mi amor, estos días se me han hecho eternos sin verte, dijo Tami.

Vi cómo se abrazaba al hijo de puta ese, las caderas de Tami tenían una velocidad endiablada, los gemidos de ambos anunciaban su inminente orgasmo, hasta que Tami exploto, vi como su cuerpo vibraba y se erizaba, vi los espasmos de la polla del indeseable descargando en el interior de Tami, sus respiraciones alteradas casi gritando su orgasmo. Las lágrimas caían por mi cara mojando mi camisa, a Tami la tenía de espaldas, no me veía, abrí la puerta de la habitación de par en par, el primero que me vio fue el chulopiscinas.

—JODER, grito mientras empujaba a Tami y la quitaba de encima de él.

Tami cuando me vio grito también. Me fije en la polla del hijo puta y hasta me sentí aliviado, yo tenía un pollon enorme a su lado, pequeña y fina y encima nunca vi un polla bajarse con tanta velocidad como en ese momento

—Miky ¿Qué haces aquí? Mientras decía esto se tapaba pudorosamente.

—Eres gilipollas, la dije, ¿Por qué te tapas si te he visto desnuda cientos de veces? ¿Esto es lo que quieres?, vale, pues lo has logrado, has destruido nuestra relación y a mí, disfruta de lo follado hija de puta.

Me acerque a la mesilla a dejar las llaves y el imbécil de Christian chillo como una niña amparándose detrás de Tami.

—NO ME TOQUES LA CARA, EN LA CARA NO POR FAVOR.

Mientras decía esto escondía su cara en la espalda de Tami.

—¿Y tú me has dejado por esto?, eres patética.

Me di media vuelta y me fui, ya tenía suficiente, cuando iba hacia la salida Tami me grito.

—Maldita sea Miky, no soy mujer de un solo hombre.

Llore, llore con vergüenza, cuando salí del edificio de Tami lloraba sin consuelo, incluso algunas vecinas me vieron y se sorprendieron, me monte en mi coche y me fui a trabajar, elimine de mis contactos a Tami y la bloquee en wasap, yo no tenía más redes sociales, con eso me bastaba.

Trabaje como un autómata, ni me enteraba de lo que hacía, cuando termino mi jornada de trabajo al salir me encontré a Tami esperándome, la mire con asco y seguí mi camino, ella vino corriendo hacia mí y me agarro por el brazo.

—NO ME TOQUES PUTA, ME DAS ASCO. La grite en la cara.

—Miky por favor, habla conmigo, lo que has visto esta mañana…

—Sí, lo que he visto esta mañana no es lo que parece, ¿verdad?, te recuerdo que te he visto follando con ese mal nacido, y por lo que he oído no era la primera vez, así que no vengas con “tenemos que hablar”, para que te quede claro, maldigo el día que te conocí, y maldigo más aun el haberte dado una oportunidad para conocerte, porque lo que he conocido de ti es lo peor de una persona, me has destrozado Tami y eso nunca, nunca te lo voy a perdonar.

No la deje que me respondiese, me monte en mi coche y me fui de allí, estaba avergonzado de la situación que estaba viviendo. Tami intento por todos los medios conocidos y no conocidos el ponerse en contacto conmigo, empecé a no ir en coche al trabajo para que no supiese si estaba o no, Pedro me cubría la mayor parte de las veces, y hablaba con ella, intentaba que arreglásemos lo nuestro pero no era posible, tenía grabada a fuego en mi cabeza a Tami desnuda follando con otro, a mi casa fue un montón de veces pero no quise abrirla, hasta utilizo un programa de radio para intentar que la escuchase, lo único que saco en claro es que toda España oyese lo que me hizo, hasta el locutor entendió que no quisiese atender ni el mensaje que me había dejado y una de las colaboradoras lo dijo abiertamente, «Tami, ni merece la pena escucharte, eres una puta»

Creo que ahí acabo todo, se dio por vencida y desapareció de mi vida, me prometí a mí mismo que ya no iba a sufrir más con una mujer, se acabaron los enamoramientos, tenía casi treinta años y en el horizonte de mi futuro no había ninguna mujer, me conformaría con irme de putas.

Me volví una persona huraña y poco sociable, en el trabajo me limite a machacar a quien se me ponía por delante, el oficial que era mi enemigo me estaba tocando las narices, una tarde me quede después de trabajar, sabia el trabajo que tenía que realizar al día siguiente, la pieza costaba más de doscientos mil euros, manipule la informática de su máquina y borre mis huellas, ese mismo día fue despedido por incompetente, sé que le jodi la vida, pero no me tembló la voz cuando me preguntaron por sus capacidades. Mis jefes alabaron mi conducta casi me doblaron el sueldo, pero mis compañeros me miraban con miedo, hasta Pedro y Cris se alejaron de mí.

Mi vida paso a ser triste y gris, echaba de mi lado a todo el mundo debido a mi carácter, no tenía ganas de nada, mis días eran planos, ya fuese fin de semana o un miércoles, no había diferencia, Cris me visito un día, y salió llorando de mi casa, ya no era el Miky que ella conocía, aleje a todo el mundo de mí.

Al año me entere que Tami se fue a vivir con Christian, de vez en cuando me llegaban rumores, noticias, eso me entristeció; él, en un año, consiguió más que yo en casi dos, me dedique a vivir mi vida como mejor pude, me centre mucho en mi trabajo era mi válvula de escape, alguien me dijo que cambiar de imagen también sería bueno, cambie todo mi vestuario, y mi corte de pelo, me apunte a un gimnasio y entre el trabajo y el gimnasio pasaba mis días.

He de reconocer que tanto gimnasio y el cambio de ropa y look, fueron determinantes, ligaba cuanto quería, pero trataba a las mujeres como basura, las follaba con desprecio y las echaba a patadas según terminaba, aun así alguna se enamoró de mi por como la trataba, pero literalmente las gritaba en la cara que me dejasen en paz, el karma se volvió contra mí una vez más, con 33 años perdí a mis padres en menos de un año con sendos canceres terminales, me quede solo en el mundo, salvo un tío y una tía que hacía siglos que no veía no tenía a nadie.

En el tanatorio entre toda la gente vino Tami a darme el pésame, no sé quién se lo había dicho ni como se había enterado, me imagino que por los mismos canales de información por los que me enteraba yo, ni acepte su pésame ni su saludo, según la vi la di la espalda, pero lo dije bien alto para que me oyese, «QUE SE VAYA ESTA PUTA, NO LA QUIERO AQUÍ» me dijeron que salió llorando de allí.

Al mes cuando falleció mi madre, sé que estuvo en el tanatorio, se acercó al féretro, se quedó durante unos minutos mirándola y como había venido se fue. Ese fue un año muy duro para mí, juro que en más de una ocasión se me paso por la cabeza el quitarme la vida, todo esto lo estaba pasando solo, no tenía a nadie en quien apoyarme.

***

Como dice el refrán “dios aprieta pero no ahoga”, joder, pero deja unas marcas de la ostia, me tranquilice mucho, el haber perdido a mis padres me hizo ver de alguna manera que había que vivir la vida por que en cualquier momento, te la arrebataba la muerte y te ibas con lo puesto, mi vida cambio, encontré en la lectura otra válvula de escape, devoraba los libros, visitaba museos, exposiciones e iba a charlas de lo que sea, el caso es que amplié mucho mi cultura, no sé si volvió a ser el Karma que me quiso dar una oportunidad más, el caso es que un acontecimiento iba a dar un vuelco a mi vida y la iba a poner patas arriba.

Todas las semanas jugaba a la lotería primitiva y al euromillon a través de la página web oficial, como todos los jueves me gaste mis siete euros en sendas apuestas en esta ocasión había un bote de 160 millones de euros en el euromillon, mi teléfono sonó a las nueve de la mañana, me notificaron que era el único acertante de la primera categoría en el euromillon, me aconsejaron actuar con tranquilidad, no comentarlo con nadie y no exteriorizar mi alegría, me dieron una dirección en la que me debía de presentar en una hora, solo me duche y salí pitando, cuando llegue el director de loterías y apuestas del estado me recibió, y me llevo de la mano por todo el proceso de cobro del premio, junto con un notario que redacto unos documentos de confidencialidad, fuimos al banco que yo elegí y el, que estaba más ducho en el tema, puso firmes a toda la sucursal, de hecho atendieron a todos los clientes y la cerraron para mí, era un cliente VIP, el notario hizo firmar a todos los presentes los documentos de confidencialidad para que no se filtrase mi nombre a la prensa, era millonario y único acertante de un premio de euromillon, era la noticia.

Me aconsejaron que aguantase en mi trabajo un par de meses aunque tenía ganas de dejarlo ya mismo. Para tener una coartada y que la gente no empezase a preguntarse de donde salía el dinero, me hice con una franquicia de las maquinas que utilizábamos para trabajar; puse a la venta los dos pisos que tenía, el de mis padres y el mío, y me fui a vivir a un hotel, mientras encontraba algo que me gustase para vivir, los vendí relativamente bien entre los dos me dieron más de trescientos mil euros. Me asesore bien y puse mi dinero a trabajar, todos los meses me rentaba más de tres millones de euros, solo me quedaba saber quién se haría cargo de la franquicia, yo solo quería una tapadera, pero yo no iba a trabajar lo tenía claro.

Me despedí de mi empresa, mis jefes sintieron mucho el que me fuera, mis compañeros respiraron aliviados, no les culpo, era inflexible en mi trabajo y no pasaba una, esa misma tarde me fui a casa de Pedro y Cris, ya hacía unos años que vivían juntos, cuando Cris me vio se lanzó a mi cuello y me comió a besos, la verdad es que había mejorado mucho físicamente, el gimnasio me había hecho mucho bien y la ropa de marca también hacia mucho.

—Qué alegría verte cielo, me dijo Cris, he llorado mucho por ti y lo he pasado muy mal, pero veo que estas impresionante, es un placer el mirarte, y dime ¿Qué te trae a nuestra casa?

—Negocios Cris, quiero que Pedro se haga cargo de una franquicia que he abierto, es de venta de maquinaria, fresadoras informatizadas, tornos electrónicos, en fin todo lo relacionado con nuestro oficio, sé que lo puede hacer.

Cris puso cara de preocupación, algo me había contado Pedro, sé que estaban pasando por un mal momento económico, la compra del piso y los gastos derivados de ello les habían puesto contra las cuerdas.

Cuando llego Pedro se sorprendió el verme allí, Cris preparo algo de cena y picoteo y en la mesa, conté a Pedro mis intenciones. Yo había tenido un golpe de suerte y quería compartirlo con ellos, nunca me dieron la espalda.

—Mira Pedro, es muy sencillo, mañana pide vacaciones en el trabajo, cuando estés de vacaciones haz una carta y comunica a la empresa que en quince días dejas tu puesto de trabajo. Yo te voy a contratar, tu sueldo será de 2.200€ netos al mes más el 5% de comisión por cada máquina que vendas, además, como sé que estáis pasando por muy mal momento y no quiero que os agobiéis, os voy a donar 300.000€ a vuestra cuenta, para que hacienda no os pula a impuestos, os dejare un teléfono de un asesor para resolver cualquier duda y un abogado que es el que va a llevar todo el tema fiscal y laboral, aparte tenéis el mío por si surge algún problema, que no creo.

Cris lloraba como nunca la he visto hacerlo, se levantó se sentó en mis rodillas y me abrazo con fuerza, mientras me susurraba en el oído un gracias muy sincero. Pedro también tenía los ojos muy brillantes, no se creía lo que acababa de oír.

—Quiero comunicar algo a los dos hombres más importantes en mi vida, dijo Cris, estoy embarazada, Pedro cariño vas a ser papa, no he querido decirte nada por no agobiarte, estoy de dos meses.

Pedro y ella se abrazaron, no podía haber elegido mejor momento para hacerles el regalo, brindamos con cava, bueno Cris con agua, me dieron su número de cuenta corriente para pasarles el dinero, le dije a Pedro que en menos de quince días se pondrían en contacto con él, aun así tenían mi número de móvil, ante cualquier problema me llamarían, antes de irme Cris esbozo una sonrisa y me dijo algo que me alegro.

—¿Sabes? Al final las personas terminan probando de su propia medicina, Tami y Christian se han separado, Tami le pillo en la cama con otra, ahora mismo está destrozada, según me ha dicho una persona que la conoce está viviendo en casa de su madre otra vez, la tienen que vigilar, ha intentado quitarse la vida dos veces, encima la madre ha perdido su trabajo y Christian al ser el jefe directo de ella la ha despedido. No lo están pasando bien precisamente.

—Pues lo siento por su madre y su hermana, por Tami, para nada, a cada cerda le llega su San Martin, que pruebe el veneno que me hizo tragar, por ahí pase yo y lo pase solo y sin nadie, ahora que se joda y asuma las consecuencias, solo deseo que lo pase mal, muy mal.

—Nunca la vas a perdonar ¿verdad?

—Nunca Cris, ni perdono ni olvido.

Nos despedimos, esa noche no sé por qué dormí como un niño, con una sonrisa de oreja a oreja. Al mes todo estaba marchando como un reloj, me pase a ver a Pedro, estaba impresionante con su traje, era todo un caballero, y la cosa funcionaba, había vendido dos máquinas y tenía apalabradas tres, dos de ellas de más de medio millón de euros, se le veía feliz, me dijo que Cris había dejado su trabajo, con la ayuda que les había dado más el sueldo y las comisiones no era necesario, su embarazo iba muy bien y todo estaba en su sitio, me despedí de él y me dedique a vivir la vida.

Fue un año muy intenso, no hay nada como tener dinero y moverse por los ambientes adecuados, para que te salgan amigos de debajo de las piedras, conocidos muy interesados que huelen el dinero, pero que me pusieron en circulación como nuevo rico inmediatamente, fiestas y más fiestas, mujeres impresionantes que no dudaban lo más mínimo en acostarse conmigo a cambio de meterlas en otras fiestas en las cuales no eran invitadas, pero que necesitaban ir por encontrarse con esa persona que les urgía ver; tríos, orgias, todas las fiestas terminaban en un auténtico desmadre, cuando me despertaba en vaya usted a saber que cama, me encontraba rodeado de mujeres increíbles totalmente desnudas, estaba jugando en la primera división de las top model, incluso me follé a presentadoras de televisión, auténticos pibonazos, que si ya de por si vestidas eran impresionantes desnudas eran diosas, además de muy putas en la cama. En ese tiempo me compre un chalet, me costó encontrar lo que quería, pero al final compre una preciosidad de chalet inmenso, en un terreno de más de 3000m², en ese chalet se celebraron las fiestas más sonadas de Madrid, el lujo y el buen gusto campaban a sus anchas, conocí a muchas personas, personas muy influyentes en la sociedad, políticos, banqueros, dueños de imperios, jugadores de futbol en fin toda esa gente que ves a diario en las noticias y los programas del corazón, pero todo cansa, y ese tipo de vida tan disoluto me hastió, además empecé a ver algo que no me gustó.

Las drogas empezaban a hacer acto de presencia en esas fiestas, pero el colmo de todo fue cuando me intentaron liar con una niña de no más de trece años, era una autentica belleza para la edad que tenía, pero era una niña todavía, me puse serio, pare la música y lo pregunte.

—¿Quién ha traído a esta niña a mi casa?, ¿y a quien se la ocurrido la idea de que se acueste conmigo?

El más gilipollas de la reunión levanto su mano pensando que le iba a felicitar, tenía todavía la nariz y el labio superior blanco de las rayas de cocaína que se había metido junto a tres tías más, me fui hacia él, le agarre de la pechera y a trompicones le saque de mi casa y de mi chalet, le di una patada y le deje fuera.

—No se te ocurra aparecer otra vez por mi casa, le dije enfadado, la próxima vez no voy a ser tan amable.

Di por terminada la fiesta, pero me quede con la niña, estaba asustada y llorando.

—Dime cómo te llamas cariño.

—Me llamo Diana señor.

—Miky, llámame Miky, dime Diana, ¿ese tipo se ha aprovechado de ti?

La niña se echó a llorar con mucha pena, me estaba rompiendo el corazón.

—Él me dijo que si quería ser modelo tenía que aprender desde niña a abrirme de piernas, me ha follado varias veces, me ha hecho hacer cosas que no quería.

Se me revolvió el estómago, ese tipo era un pederasta y me iba a encargar de él.

—Tus padres saben que estas aquí.

—NOOO, me matarían, me dejarían sin salir un año entero.

Mire la hora, eran las dos de la mañana, ¿Qué padres dejan a una niña de trece años salir hasta tan tarde?

—Jovencita, de momento vamos a ir a la policía a denunciar a ese mal nacido, luego quiero ir a hablar con tus padres.

—Por favor Miky no, eso me va a destrozar, mis padres me van a matar, les he dicho que estaba durmiendo en casa de una amiga.

Mira, eso respondía la pregunta de cómo sus padres la dejaban salir hasta tan tarde. Nos montamos en mi coche y la lleve a una comisaría de policía, denuncie al tipo en cuestión y a Diana la preguntaron un montón de cosas, ella no quiso separarse de mí, sus padres hicieron acto de presencia, se había activado el protocolo de protección al menor, fue una noche muy larga, pero amaneciendo, todo estaba aclarado, quisieron quitar la patria potestad a los padres, pero al final, y con una cuantas llamadas por mi parte, convencimos a la asistenta social para que no iniciase los tramites, aunque pondrían bajo lupa a los padres, saliendo por la puerta vimos llegar al capullo en cuestión esposado con la nariz ensangrentada, ni nos miró, sus padres la reprendieron muy duramente y yo les apoye, cuando se iban les aparte a un lado mientras Diana se montaba en el coche.

—No soy padre, pero me imagino que no debe de ser fácil, Diana es una niña preciosa, si quiere ser modelo lo será, pero ira a los mejores colegios y mejores universidades, quiero ser su mentor si ustedes me lo permiten.

Sus padres se miraron entre si medio llorando y asintieron con la cabeza, les di mi teléfono y ellos el suyo, me fui hacia el coche y abrí la puerta, Diana, seguía llorando se bajó del coche y me abrazo con fuerza.

—Cielo, he estado hablando con tus padres, si quieres ser modelo lo serás pero sin pasar por lo que has pasado. Ahora dedícate a estudiar y a divertirte con las amigas, los juegos de mayores olvídalos.

—Gracias Miky, no te voy a olvidar.

—Por supuesto que no, voy a estar vigilándote, y sabes que lo hago.

Nos despedimos, esa noche fue la última que di fiestas y me deje ver por la noche madrileña, no quería juntarme y que me vieran con depende que tipo de personas, era más tranquilo que todo eso.

A Pedro y Cris les iba todo viento en popa, Pedro, había descubierto su habilidad para vender. La franquicia lejos de hacerme perder dinero generaba unos beneficios barbaros, hasta tal punto que Pedro y Cris se compraron un ático muy bonito y lo pagaron al contado, Cris había tenido una niña preciosa, me encantaba ver a esa familia y me gustaba meterme con Cris, la que siempre decía que no quería ataduras ni rollos y mucho menos niños, como cambia la manera de pensar, aunque siempre me decía lo mismo, Miky sienta la cabeza, eres un tío estupendo y seguro que hay alguien esperándote que te va a hacer muy feliz, esto último lo decía mirándome a los ojos con un atisbo de tristeza, sabiendo que después de todo lo que hablamos podríamos haber seguido juntos y haber compartido nuestra vida.

—Lo siento, me niego a sufrir más, mi corazón ya no aguantaría otra ruptura, me quedo como estoy, así soy feliz.

—Mira Miky, dijo Cris, te puedes seguir engañando por años, pero sé que cuando vienes a vernos miras a mi familia con añoranza, se lo que quieres en la vida muchas veces lo hemos hablado, no te cierres las puertas.

***

¿Cuándo volvió a cambiar el cuento?, tenía 36 años, mi vida empezaba a ser muy tranquila, volví a la lectura, me relajaba, tenía una biblioteca muy importante con los últimos títulos, hacia una vida sana y mi gimnasio no me lo quitaba nadie, abrí unas cuantas franquicias más por toda España en sitios estratégicos que requerían de maquinaria en ese mercado, además me hice representante en exclusiva de una firma japonesa que tenía una maquinaria impresionante; me hice algunos arreglillos de estética, poca cosa pero me rejuvenecieron diez años y me confirieron un aspecto más juvenil. Una noche quede con un cliente, nos fuimos a cenar, tenía entre manos una gran venta de maquinaria que me reportaría grandes beneficios, cabe decir que desde que me toco el euromillon, mi patrimonio había aumentado en más de 40 millones de euros, gracias a las inversiones y a las adquisiciones de bonos, y a los beneficios de las franquicias, había sabido gestionar mi patrimonio muy bien, pero a este cliente había que mimarlo, le lleve al mejor restaurante de Madrid y luego fuimos a una discoteca con diferentes ambientes, la verdad no sabía si estaba casado o no pero estaba deseando terminar la noche con una jovencita, en la barra se ligó a una, una autentica preciosidad de 20 años, esta niña me quiso liar con su amiga pero amablemente decline la invitación.

Vi como desaparecía, con las niñas camino de la salida, seguramente se irían a su hotel y harían un trío…o yo que sé. Que hacía yo, ¿me quedaba?, ¿me iba?, la verdad no lo sabía, no quería ningún rollo de una noche, eso había quedado atrás, salí de la zona de discoteca y me dedique a explorar esa macro discoteca, encontré en una planta un lugar muy tranquilo, donde ponían música suave tipo chillout&deep house, me senté en un gran sillón con mi copa y cerrando mis ojos me entregue a la música tan espectacular que estaban poniendo.

—¿Miky?

Una voz femenina preciosa y muy familiar sonó en mi cabeza, abrí mis ojos y un ángel rubio apareció ante mí, era Laura la hermana de Tami, hacía más de seis años que no la veía, impresionante se quedaba corto, era una autentica diosa, y los años la habían sentado muy bien, me levante, la agarre de las manos, y la mire de arriba abajo sorprendido.

—Laura cielo que alegría volver a verte, estas impresionante.

Vi como el mentón de Laura temblaba y de repente se echó a llorar, se abrazó a mí con fuerza y no paró de llorar hasta pasados cinco minutos.

—Pero Laura, que es lo que te pasa, parece que te ha disgustado verme, pero a mí me ha encantado, estas guapísima.

—Gracias Miky, no me ha disgustado es que…veras yo…Miky pensé que nunca más volvería a verte.

—Laura, tenías mi teléfono móvil, haberme llamado, y nos hubiésemos visto, sabes que me gusta mucho hablar contigo.

—Es más complicado, perdí mi teléfono y con ellos mis contactos y Tami te borro de su lista, me pase una vez por tu casa pero me abrió un hombre mayor y me dijo que hacía poco había comprado esa casa, me desespere, solo he sabido de ti por las revistas y las fiestas tan sonadas que dabas.

Volvió a abrazarse a mí con fuerza y me comió a besos.

—Déjame que te presente a mis amigas, están deseando conocerte.

Laura me presento a cuatro bellezas más, pero ninguna como Laura, me cosieron a preguntas, sinceramente me encontraba muy a gusto con ellas, Laura me sentó a su lado, muy cerca de ella, notando su calor, se agarró de mi brazo y lo abrazo contra si dejándome sentir su pecho en él, pedí un par de botellas de cava y lo pasamos muy bien, me hicieron prometer que las invitaría a una de esas fiestas, y por supuesto que lo haría.

Entrada la noche sus amigas se fueron, pero Laura se quedó conmigo, según se fueron y nos quedamos solos, me miro muy intensamente.

—Miky, no quiero perderte de nuevo, ahora mismo dame tu número de teléfono.

Hice algo más, busque en mis contactos y la llame, enseguida sonó su móvil, su cara se ilumino, colgó y guardo mi número, me dio la mano y entrelazo sus dedos con los míos.

—Cuéntame Miky, ¿qué ha pasado en todos estos años?, estas impresionante, además has subido como la espuma, de trabajar en un taller a ser tu propio jefe, eres un emprendedor envidiable.

No quise entrar en detalles, de momento no me interesaba, sabia de quien era hermana y eso me incomodaba ligeramente, me hacía revivir tiempos que deseaba olvidar.

—Pues mira Laura, me lance a la piscina con el poco dinero que tenía y resulta que había agua, los beneficios de la franquicia que abrí me hicieron prosperar hasta hacer una pequeña fortuna.

—Mira Miky, si quieres me lo trago, pero estoy doctorada en económicas, el ritmo de vida que llevas tú, no lo da un millón de euros, pero sabes, me da igual, solo sé que ahora estás conmigo, eso es lo más importante.

Chica lista, siempre lo había sido, era una maquina en su carrera.

—Y dime Laura, ¿estás casada, tienes novio? Cuéntame algo de tu vida en estos años.

—Ni estoy casada, ni tengo novio, algo he tenido, pero me ha decepcionado, el hombre que busco está desaparecido pero espero encontrarlo. ¿Y tú?, ¿has encontrado el amor?

La mire muy serio, a mi mente acudían las imágenes de la traición y mi promesa de no volver a sufrir nunca más en la vida, por culpa de una mujer.

—No, Laura, desde lo de tu hermana no he vuelto a enamorarme de ninguna mujer, mi corazón salto en mil pedazos, todavía estoy pegando los cachitos, no voy a volver a sufrir por una mujer nunca más.

Laura me miro con tristeza, bajo su mirada y volvió a mirarme nuevamente, sus ojos estaban anegados de lágrimas.

—Miky, siempre he sido una amiga que te quiere.

La mire con los ojos muy abiertos, estaba muy sorprendido, ahora empezaba a entender muchas cosas.

—Fuiste tú Laura, fuiste tú la que me mando esos mensajes, avisándome lo que pasaba.

—¿Por qué no hiciste nada Miky?, ¿Por qué no intentaste salvar tu relación con mi hermana?

—Laura intente por todos los medios salvar mi relación con Tami, pero ella no quería saber nada de mí, fue dinamitando nuestro vinculo hasta que desapareció, ella no quería nada conmigo.

El llanto de Laura era inconsolable, lloraba con amargura, como…queriendo decir algo más.

—Laura, ¿Por qué estabas tan interesada en que Tami y yo siguiésemos juntos?, ¿Qué es lo que ganabas con eso?

Laura siguió llorando más intensamente, sus ojos inmensamente azules me miraban con cariño.

—Miky, era la única manera de tenerte cerca de mí, aunque solo fuera de vez en cuando, te amaba, estaba enamorada de ti, y esta noche al verte ha resurgido todo como al principio, te amo Miky, te amo hasta hacerse insoportable.

Jo…der, esto era muy fuerte, me levante de golpe, necesitaba aire, en lenguaje coloquial esto era un marrón impresionante, la hermana de mi ex-novia me amaba, la miraba y era imposible no enamorarse de ella, era una mujer preciosa, increíble, la agarre de la mano y salimos de esa discoteca, nos montamos en mi coche y tome camino de no sé dónde, Laura no decía nada, solo me miraba asustada, no entendía lo que pasaba, terminamos en una especia de mirador desde el que se veía toda la ciudad, me baje del coche y me quede mirando a la lejanía, note como Laura me abrazaba desde atrás y besaba mi cuello.

—Se lo que esto significa Miky, es muy fuerte que la hermana pequeña de tu ex te declare su amor, pero he sufrido mucho estos años, ya somos mayorcitos, te he esperado desde que mi hermana y tu rompisteis, no he querido estar con nadie a no ser que fueses tú, y te esperaría diez años más si hace falta con tal de que me quieras.

—Te mentiría si te dijese que no te amo, la dije, siempre me has gustado, de hecho me gustabas mucho más que tu hermana, tu manera de ser tu manera de pensar, me tenías enamorado, pero era a tu hermana a quien debía de corresponder. Laura no quiero sufrir más, lo de tu hermana me dejo muy tocado anímicamente, es muy duro ver a la mujer que amas follando con otro hombre, es una imagen que tengo grabada a fuego en mi mente y no creo que nunca lo olvide.

—Mi amor yo nunca te haría eso, quiero ser tuya, solo tuya, tienes que creerme, no soy tan malvada ni retorcida como Tami, ¿te enteraste de lo que le paso?

—Si me entere, y me alegre enormemente de que la pagasen con su misma moneda, solo he deseado que sufriese tanto como sufrí yo en su día.

—Ha sufrido más, mucho más, créeme.

—Todo esto me da mucho miedo, Laura, si iniciamos algo sé que tu hermana va a intentar destruirlo.

Laura se acercó a mí y me beso con mucho cariño, me dejo saborearla, su lengua acariciaba mis labios pidiéndome entrar en mi boca, la recibí con cariño y nuestras lenguas se fundieron en una sola.

—Que poco me conoces Miky, por ti lucharía hasta morir y no habrá nada ni nadie que me aparte de mi camino de quererte y ser tuya en todos los sentidos, lo he tenido claro desde el día que te conocí.

Qué queréis que os diga, estaba muerto de miedo y muy asustado, me aterrorizaba volver a enamorarme de nuevo y que todo saliese mal, mi relación con Tami me hizo sufrir mucho y no quería pasar por lo mismo, pero era mirar a Laura y llamarme cobarde, quería creer en ella, ya no teníamos veinte años los dos habíamos pasado la treintena en mi caso la treintena larga, sabíamos lo que queríamos.

—Sube al coche Laura, te llevo a casa.

Me miro con desaprobación, sintiéndose herida en su orgullo, casi sabía lo que pensaba, que esa noche la pasaríamos juntos, lo siento no estaba preparado, mi vida nuevamente había cambiado, me habían sacado de mi zona de confort. Durante el trayecto no me dijo nada, estaba molesta, la cogí la mano, y se la bese, ella me miro y sonrió.

—No te enfades ¿vale?, déjame que asimile todo esto, me has pillado totalmente por sorpresa.

No niego que cuando llegamos se me hizo un nudo en el estómago, la última vez que estuve en ese lugar, fue uno de los peores de mi vida; Laura lo intuyo, me abrazo y me beso con mucha dulzura y cariño.

—Creo que esta noche no voy a poder dormir, me dijo Laura, voy a tener mi móvil pegado a mí.

Nos despedimos con un húmedo beso, me quede mirando como entraba en su portal, y me fui a mi casa, no conseguía dormir, y lo peor es que ya la estaba echando de menos, me arrepentía de no haber pasado la noche con ella, buscaba razones para decirla que no, que mejor seriamos amigos, pero sería engañarme, es cierto que siempre sentí algo muy fuerte por Laura, pero lo negaba por ser quien era, luego lo que me dijo, tenía 33 años y prácticamente me había estado esperando, ¿una vez estuviésemos juntos, me iba a hacer lo que me hizo su hermana?, creo que no, tuvo todas las oportunidades del mundo y las dejo pasar…joder como la echo de menos.

Intente dormir, di vueltas y más vueltas, y no lo conseguía, cuando cerraba los ojos solo veía la carita de Laura, eran más de las seis de la mañana, mire mi móvil y no había nada, abrí el wasap y la envié un mensaje.

—Miky «Me vas a llamar capullo, pero te echo mucho de menos y me gustaría tenerte a mi lado»

—Laura «Capullo, yo también te echo de menos, quiero estar contigo»

—Miky «Vale mi vida, a las doce paso a recogerte a casa, te invito a comer y pasamos el día juntos, ¿Te hace?»

—Laura «Estoy deseando que den las doce, descansa mi amor, nos vemos en un rato»

Seguidamente me mando un montón de emoticonos, de caritas y corazoncitos, después de esto parece que conseguí conciliar el sueño, me desperté sobre las diez de la mañana y empecé a prepararme para ir a recoger a Laura. A las doce menos cuarto estaba frente a su portal, y a los cinco minutos el ser más bello e impresionante que había visto, se acercaba hacia donde estaba con una preciosa sonrisa, su larga melena rubia la llevaba en un elegante recogido, dejando su largo cuello a la vista, un vestido con encaje de color blanco se ceñía a su perfecto cuerpo, marcando cada una de sus curvas sus piernas largas quedaban al aire, el vestido era corto pero sin ser vulgar, el conjunto era de diez. Me baje del coche según se acercaba.

—Laura eres una preciosidad, estas muy guapa.

Me dio un ligero beso en los labios, le abrí la puerta del coche y la ayude a entrar, tenía un Porche Cayenne y era algo alto para el vestido que llevaba.

—Muchas gracias caballero. Dijo Laura agradecida por el detalle.

Ya dentro del coche no me pude aguantar y bese esos labios que me pedían a gritos su atención, nuestras bocas recibieron nuestras lenguas que se batieron en un dulce combate que no querían terminar.

—Que ganas tenia de sentir tus labios otra vez, la noche se me ha hecho eterna no te podía sacar de mi cabeza.

—¡¡Capullo!! Rio Laura divertida.

Me pareció ver a Tami en la ventana mirando hacían donde estábamos, eso me preocupo, había sido una temeridad por mi parte el dar ese espectáculo, el coche lo tenía tuneado, era muy bonito y llamaba mucho la atención con lo que todas las miradas iban dirigidas hacia nosotros, con el consiguiente espectáculo.

Antes de comer estuvimos tomando una cañas y charlando de todo un poco, me entere de que hacía dos meses se había quedado sin trabajo y que ahora las tres estaban en casa todo el día, no quise preguntar de momento por Tami ni por su madre, quería que hablásemos de nosotros. La comida fue espectacular, y hablamos mucho de todo, pero llegando la sobremesa me puse algo serio.

—Mira Laura, no te lo voy a negar, sé que te quiero y mi amor por ti ha crecido exponencialmente desde ayer por la noche, admiro tu valor al decírmelo, yo, no hubiese sido capaz, no quiero decepcionarte, quiero que estemos juntos, y ahora mismo tú y yo tenemos muchas metas en común que no he cumplido…me gustaría…Laura quiero cumplirlas contigo.

Laura sabía perfectamente a que me refería, lo sabía desde que salía con su hermana y le encantaba, como decía ella hay pocos hombres que quieran eso.

—Pero no te oculto que tengo miedo, miedo a que pase lo mismo, miedo a que me partas el corazón, y temo la reacción de tu hermana, pero si tú eres capaz de luchar por mí hasta morir, yo luchare por ti hasta morir también.

Laura me comió a besos, no sabía si llorar o reír, se la veía feliz, radiante.

—Veras como todo sale bien mi amor, no temas nada. Te voy a contar algo, cuando me entere de lo que había pasado con Tami, ella y yo tuvimos una bronca muy fuerte, estaba dolida por lo que te había hecho, nos dijimos cosas muy fuertes que dos hermanas no deben de decirse, pero se lo deje bien claro, le dije que te amaba y que tarde o temprano tu y yo terminaríamos juntos. Ayer por la noche cuando llegue a casa, Tami estaba despierta, según entre le dije que había estado contigo; Tami sabe que estamos juntos.

Madre mía, no sé cómo iba a terminar esto, sabía que tarde o temprano Tami se enteraría, pero, ¿tan pronto?. Laura vio mi cara de preocupación, me beso y le quitó hierro al asunto y me hablo muy seriamente.

—¿Pero se puede saber lo que te pasa Miky?, parece que te preocupa más lo que piense o lo que sienta Tami, que lo que siento yo. Hazme caso, no temas nada, sé que ni quieres ver a Tami, ni vas a subir a casa, si te hago hacer eso sería cruel contigo, se cómo te marco, así que deja de preocuparte y vamos a centrarnos en lo que nos interesa, en ti y en mí.

He de reconocer que me dejo algo más tranquilo, parecía que ella lo tenía muy claro, esta oportunidad no la iba a dejar escapar. Salimos del restaurante y la lleve a dar una vuelta, íbamos andando tranquilamente agarrados de la mano y hablando, me encantaba ver como los hombres se la quedaban mirando, era una autentica preciosidad, nos metimos en un pub muy tranquilo y nos tomamos algo, nos sentamos en el último rincón el que estaba lejos de miradas indiscretas, esperamos pacientemente a que nos trajesen las bebidas y nos besamos con pasión, dios, como me gustaba besar esos labios, me gustaba como me besaba la intensidad con que lo hacía, sus manos jugando con mi pelo, acariciando mi cara, en definitiva su entrega. Mis manos no se estaban quietas, acariciaban su cuerpo, notaba cada parte de su anatomía, baje a sus piernas, suaves como la seda, mi mano subía peligrosamente, su piel se erizaba a mi contacto, metí mi mano entre sus piernas, y ella gimió en mi boca.

—Sube más mi amor, no te detengas.

Mis dedos notaron primero el calor que desprendía su sexo, seguidamente note su humedad, estaba empapada, cuando Laura noto mi mano en su sexo se abrazó con fuerza a mi intentando ahogar su jadeo.

—Sigue mi amor, sigue por lo que más quieras no te detengas.

Estábamos en un sitio público, y nos podíamos meter en un lio, pero lo que si quería es que Laura tuviese su orgasmo, movía los dedos muy lentamente, intentando localizar su clítoris a través de la tela de la braguita, ella abrió ligeramente las piernas, todo lo que su vestido se lo permitía, eso me dio algo más de margen. La mano de Laura bajo a mi entre pierna y acaricio mi polla que estaba a punto de reventar, mire hacia la barra, nadie miraba, aparte la braguita y mis dedos entraron en contacto directo con su clítoris, no tardo ni un minuto en correrse.

—Me estas matando de gusto Miky, por dios que rico se siente, no dejes de mover tu dedo…ummmmm, me corrooo mi vida, Ahhhhhhhhhh…siiiiiii.

Laura se vino en mi mano en silencio, mordiendo mi hombro, creo que hasta mojo el sillón donde estábamos, cuando recupero la respiración, mirándome ella, metí mis dedos en la boca y saboree su esencia, los ojos de Laura brillaban de deseo.

—Vámonos de aquí Miky, vámonos por favor, quiero que me folles, quiero ser tuya quiero que te corras dentro de mí, quiero llevar tu simiente en mi interior, quiero sentirme tuya.

Nos levantamos y dejamos las bebidas casi intactas, ya había pagado con lo que salimos directamente, el coche no estaba lejos pero fuimos ligeros de paso, el trayecto hasta mi casa, fue de lo más caliente, Laura no paro de meterme mano, lo hacía muy bien, me tuvo todo el camino excitado, cuando entrabamos por la puerta Laura iba delante de mí, la paré y pegue mi cuerpo al suyo, ella solo se sobresaltó y respiro muy excitada, me separe ligeramente y baje la cremallera de su vestido; ella solo se dejó hacer, le quite el vestido lentamente y cayó a sus pies, la abrace contra mi pegando mi polla a su perfecto culo, subí mis manos y me apodere de sus tetas que pedían a gritos mis atenciones, le quite el sujetador y me asombré de los pezones tan grandes que tenía, eran un manjar, me puse delante de ella y los comí y saboree sacando gemidos de placer de la boca de Laura.

—Eso es mi amor, cómeme, no sabes cómo me pone que me comas las tetas, ummmmm.

—No solo te voy a comer las tetas, en la comida me he quedado con hambre, y en la copa que nos hemos tomado me he dado cuenta que no he tomado el postre.

Los ojos de Laura brillaban de deseo, seguí bajando por su vientre y llegue a su braguita, con los dientes se la fui quitando mientras le daba mordisquitos cariñosos, la di la vuelta y él culo más espectacular que nunca antes había visto, estaba delante de mí esperando a recibir mis atenciones, se apoyó en la mesa que tenía delante mostrándome su culito y su sexo brillante, babosito, esperando a ser devorado, su olor a hembra excitada me inundo las fosas nasales, metí mi cara en ese paraíso y me dedique a lamer chupar y devorar arrancando verdaderos gritos de placer a Laura.

—Así mi vida, como deseaba esto…ummmmmm, follame con esa lengua que tienes, siii…siii…¡¡ahhhhhh!!…siiiiiii.

Note como Laura se corría suavemente, había sido un orgasmo muy placentero para ella, se dio la vuelta y me levanto, juntando su cuerpo desnudo al mío y besándome, sintiendo su propio sabor, era impresionante la suavidad de su piel, sus curvas eran de vértigo, era una preciosidad de mujer. La cogí en brazos y la lleve a mi habitación, la deposite en la cama suavemente y ella poniéndose de rodillas empezó a quitarme la camisa, besándome y pasando su lengua muy sensualmente por mi torso, bajo mis pantalones y mi calzoncillos saltando mi polla deseosa de sus atenciones, ella me miro a los ojos con cara de traviesa y empezó a hacerme una de las mejores mamadas que recuerdo, lo siento, tuve que hacer comparaciones con su hermana, y Laura la ganaba de largo, hacia una mamada profunda y larga y sacaba la lengua y no sé cómo, me lamia los huevos, la sensación era increíble y me iba a hacer correr.

—Para, para Laura, no quiero correrme así.

—No te gustaría correrte en mi boquita, dijo con voz mimosa y carita picara.

Laura no dejo de mirarme a los ojos, mientras incrementaba la mamada, note mi orgasmo creciendo en mis huevos, y el picorcillo previo al orgasmo en mi polla, y explote en su boquita.

—¡¡AHHHHHH!! Laura que placer, ummmmm, siiiiiii.

Sujete la cabeza de Laura mientras me follaba su boca, trallazos de leche inundaron su boquita pero no derramo ni una gota yo tenía mi cabeza echada hacia atrás intentando alargar mi orgasmo lo máximo, mientras la lengua de Laura hacia diabluras sobre mi capullo, dos mamadas muy profundas dejaron mi polla limpia y reluciente.

—Por dios Laura ha sido increíble, me has hecho ver las estrellas, que placer.

—¿Te ha gustado mi vida?, pues esto es solo el comienzo, vete preparando que te voy a dejar sequito. Por cierto tu sabor me ha encantado, sabes muy rico.

En ese momento vi la cara de vicio que se le estaba poniendo a Laura y me acojono, esta era capaz de dejarme para el arrastre y más seco que la mojama. Me acorde de mis orgias anteriores, una vez estaba en la cama con tres tías impresionantes, mi aguante estaba bajo mínimos y esas lobas solo hacían que pedirme más y más una de ellas se levantó y fue a su bolso, me cogió de la mano y me llevo a la cocina, en su mano llevaba un frasquito pequeño.

—Mira, en este frasquito hay un líquido que estimula la erección del pene y aumenta el deseo sexual, me lo dieron en una tribu del amazonas, y te aseguro que funciona, pero cuidado, es muy potente, solo ponte debajo de la lengua dos gotitas y luego bebe agua es muy amargo, y tranquilo es totalmente natural, no hay química.

La hice caso, y me sorprendió la rapidez con la que actuó ese brebaje, aunque sabía fatal, las tres damas quedaron más que saciadas y cuando termine mi polla seguía más dura que el acero, no sé qué contendría ese líquido pero me corrí cinco veces y en cantidad, al final la dueña del frasquito mágico me lo regalo, por lo bien que se lo había hecho pasar.

—Laura, ¿quieres agua? Tengo la garganta seca.

—Si, por favor.

Me fui a la cocina, allí en un cajón tenía guardado el frasquito mágico, me puse las dos gotitas debajo de la lengua y metí un trago de agua, por dios que mal sabia, me fui a la habitación y le lleve una botellita a Laura, termine de desnudarme y me subí a la cama, ella miraba mi cuerpo con deseo, lo cierto es que el gimnasio había hecho mi cuerpo muy bonito, estaba muy definido y como me decía Laura tenía tableta de chocolate, los dos estábamos de rodillas en la cama uno frente al otro, ella se lamio la palma de su mano y la llevo a mis huevos que masajeo con ternura y delicadeza, mi polla se puso dura como una barra de hierro, surcada por gruesas venas, me parecía que la tenía enorme, ella me miro sorprendida y se la volvió a meter en la boca, me maravillaba lo bien que lo hacía, pero ahora quería hacerla disfrutar, me tumbe en la cama e hicimos un mágico 69, en esa posición vi en todo su esplendor el coñito tan cerrado y pequeño que tenía Laura, parecía el chochito de una niña pequeña, pero el conjunto era lo más bonito que había visto, su fuerte olor, me embriago, lleno mis sentidos y volví a hundir mi cara en ese paraíso, ella me seguía haciendo una mamada impresionante y yo me afane en lamer, chupar y beber lo que su sexo me ofrecía, no tardó mucho en empezar a bufar de placer mientras me apoderaba de su clítoris y lo castigaba con la punta de mi lengua.

—Ummmmm…Miky que boquita tienes, ufffff…joder me voy a correr, por dios que bien lo haces…¡¡AHHHHHHH!!...siiiii, joder siiiiiiiiii.

Sus caderas no paraban de moverse, mientras bebía su néctar que mojaba mi cara y mi boca, su orgasmo fue intenso y la dejo relajada con todo su cuerpo tumbado encima de mí, mientras su boca hacia diabluras en mi polla, me fije que su culo estaba muy cerrado, seguramente fuese virgen por su puerta trasera, pero de lo que estaba seguro es que se lo iba a reventar. Levante con cariño a Laura y la tumbe en la cama, como intuyendo lo que iba a pasar, abrió sus piernas todo lo que pudo, me echo los brazos y la bese, mientras me abrazaba con fuerza, empecé a bajar por su cuello y me apodere de sus tetas que pedían a gritos mi atención, sus pezones eran una delicia y me recree en ello sacando gemidos de la garganta de Laura.

Me tumbe encima de ella dejando mi polla muy cerca de la entrada de su coño, solo tuve que empujar notaba como la iba abriendo, la cara de Laura era de placer, los ojos en blanco, boqueando como un pez, su cabeza echada hacia atrás dejando su cuello expuesto, seguía empujando hasta que mis huevos golpearon en su culo, me quede quieto unos segundos, notando como su coñito apretaba mi polla, sentía los espasmos de su placer, la respiración de Laura era intensa, empecé a sacar mi polla de su interior y la volví a meter ahora con más fuerza comenzando un bombeo brutal.

—Joderrr…siiiiiiiiii, vamos follame, rómpeme, me encanta como me follassssssss…siiiiiiiiiiiiii…más fuerte…más fuerte, si, si, si…AHHHHHHHH.

Laura gritó vaciando sus pulmones, mientras su cuerpo se convulsionaba por el orgasmo que estaba atravesando, sus piernas se cruzaron encima de mis riñones y me atrajo hacia ella haciendo más profunda la penetración, notaba los músculos de su vagina masajearme la polla, el placer era enorme pero todavía no me quería correr. La respiración de Laura se fue normalizando, me miraba con amor, besaba mi cara, mis ojos, mi boca, seguía dentro de ella.

—Cariño mío, me dijo Laura, la de noches que he imaginado esto contigo, ha sido maravilloso, gracias por hacerlo realidad.

Nos prodigamos en caricias, mi polla seguía como el acero, ella lo noto y empezó a mover sus caderas, su coñito apretaba mi polla ordeñándola, mimándola, empecé a moverme nuevamente, los ojos de Laura se cerraron pero dejaban ver que los tenía en blanco.

—Me vas a matar de placer, venga cariño llévame a la cima, follameeeee.

Empecé a follarla a lo bestia, Laura respondía a mis envites con gemidos profundos, me tenía aprisionado con sus piernas y susurraba en mi oído lo bien que follaba y lo que le hacía sentir, me salí de ella me miro con disgusto.

—Date la vuelta cariño, la dije, te voy a follar desde atrás.

Laura se puso a cuatro patas, y apoyo su pecho en la cama y hundió sus riñones, dejando su culo y su sexo totalmente expuestos, le metí la polla de golpe, ella aulló de placer mientras otro orgasmo volvía a atravesaba su cuerpo.

—Cabron que gusto me das, me vas a matar, no pares, sigueeeeee.

La follaba fuerte, las penetraciones eran muy profundas, casi llegaba a sacar mi polla de su chochito y lo volvía a percutir con rabia, mis huevos rebotaban en su clítoris, estaba empapada de sus flujos, el olor a sexo era impresionante, note como Laura se tensaba y empezaba a bufar.

—Joder, joder…me corroooo, otraaaa… vezzzz…AHHHHHHH.

Mi orgasmo empezaba a gestarse, lo notaba creciendo en mis huevos, vi el anito de Laura y quise probar suerte, me ensalive un dedo y empecé a acariciarlo, veía como palpitaba, hice algo de presión con mi dedo índice y entro la primera falange, ella lo recibió con un bufido de placer, sus caderas tenían vida propia y se movían frenéticamente.

—Miky, que me haces por dios, que ricoooo, sigueeeeee.

Empezaba a no aguantar mucho más, me iba a correr, la visión de Laura en esa posición era lo más morboso y excitante, veía como mi polla entraba y salía de su chochito, brillante, sacando sus jugos que resbalaban por el interior de sus muslos.

—Laura mi vida, no aguanto mucho más, dime dónde quieres que me corra.

—Dentro de mí, quiero sentir como me llenas, pero no pares, me tienes a punto.

Estuve un par de minutos más y estallé, era inevitable, el placer que me proporcionaba esa chiquilla era impresionante.

—Laura, me corrooooo…me corrooooo.

Vi su espalda perlada de sudor y como tensaba sus músculos, y exploto en un gran orgasmo que me hizo tambalearme de placer, los músculos de su vagina casi me arrancan la polla, pero el placer era sublime.

—Asiiiiii…me corro, me corro, me corrooooo, siiiiiiiiiiiiii.

Empecé a lanzar trallazos de semen en su interior, ella los recibía con suspiros de placer, me encantaba como su vagina trataba mi polla, con que pasión, un último envite clavando mi verga en su interior hizo que Laura alzase la cabeza y gritase su orgasmo. Nos llevó un buen rato el tranquilizarnos, había sido increíble, Laura se tumbó y yo me quede unos momentos encima de ella con mi polla en su interior.

—Joder Miky, ha sido impresionante, dijo Laura con voz entrecortada.

Me salí de su interior y me tumbe a su lado, estábamos los dos sudando, pero la cara de Laura era una preciosidad, estuvimos un rato callados diciéndonos todo solo con la mirada, nos besamos sintiéndonos, dejando que nuestras lenguas hablasen por nosotros, si definidamente si, estaba muy enamorado de esta mujer.

Me levante de la cama, ella me siguió con la mirada, fui al baño, había dejado conectado el jacuzzi, vi que el agua estaba en su punto, me fui a la habitación y tome a Laura en brazos.

—¿Que me vas a hacer ahora?, estoy derrengada me has dejado para el arrastre, y veo que tú sigues en forma, dijo tocando mi polla con una mano.

—Veras que bien vamos a estar ahora, tu solo relájate.

Cuando llegue al baño, la deje en el suelo con mimo, como si se fuese a romper, ella abrió mucho los ojos y me miro con picardía, nos metimos en el jacuzzi y nos relajamos, se estaba de maravilla, yo estaba sentado, y Laura se había sentado apoyando su espalda en mi pecho, yo la acariciaba, la mimaba.

—Laura cariño, ¿puedo preguntarte algo?

—Claro mi vida, dispara.

—¿Cómo te enteraste de que Tami se iba a follar a Christian?

—¿De verdad quieres hablar de eso ahora?

Me di cuenta muy tarde de mi inoportunidad, estaba con la mujer que amaba, y estaba preguntando, por mi anterior relación, mi cara reflejaba mi confusión, Laura no se amilano ni puso mala cara, me miro con cariño, se levantó y se sentó a horcadas sobre mi polla pero sin meterla en su interior, solo sintiéndola en su chochito.

—Está bien Miky, veo que hay una parte de tu vida que tienes que cerrar y yo te voy a ayudar, pero que quede claro, según aclares todo lo referente a Tami y te quede claro todo lo que paso no quiero volver a tocar el tema.

—Siento si te ha molestado, sé que he sido inoportuno, pero solo quiero saber dos cosas, la primera ¿Cómo te enteraste de que Tami me era infiel? Y segunda, ¿Por qué dos días antes de follar con ese hijo puta, estuvo en mi casa reconociendo su error y pasando un fin de semana increíble conmigo?

La cara de Laura me preocupaba, solo le faltaban los cuernecillos y el tridente para parecerse al diablo, se frotaba contra mi polla y tenía una mueca de placer en su cara.

—Miky, ¿estás dispuesto a escuchar toda la verdad y a sufrir otra vez?

—Solo quiero saber lo que pasó.

—Bien, será como quieras, ahora mismo he dejado de ser la persona que más te quiere y solo veo a un personajillo que no ha conseguido pasar página, la verdad es muy simple, veras, Tami siempre se ha creído más lista que yo, eso en el fondo me da igual, pero me encantaba fastidiarla, me enteraba de su patrón de desbloqueo en el móvil, Tami era muy adicta a las redes sociales y a través de su móvil me enteraba de muchas cosas. Me entere del día que folló contigo en esa piscina y de su primera infidelidad estando contigo, Tami te puso los cuernos no una ni dos ni tres, si no muchas veces, y con personas que jamás creerías. Su primera infidelidad fue a las dos semanas de estar contigo, no me pidas nombres, esa información no te la pienso dar, solo nos vamos a centrar en Christian, cuando llego a casa, el día que ese ser entro a trabajar en su empresa me lo dijo abiertamente, se lo iba a follar, todas las madrugadas me levantaba de mi cama e iba a la mesilla de Tami y leía todos los wasap que había recibido, sé que ella destruyo vuestra relación, lo leía cada día y cada día me sentía más emocionada e ilusionada, ibas a ser mío. El día que les pillaste en la cama no era el primero, pero quería que lo vieses con tus propios ojos, sé que serias listo y utilizarías la copia de las llaves que te dio mi madre…el resto ya no quiero contártelo.

—Solo dime una cosa más, cuando Tami y yo rompimos, ¿lo sintió, lo paso mal?

Laura me miro con cara de frustración, negó con la cabeza mientras me miraba resignada.

—Ni un poco Miky, esa misma tarde se lo volvió a follar en mi casa, en nuestro cuarto y estando yo en el salón oyendo sus gritos, mi queridísima hermana es una cerda y una puta, y sabes a tu segunda pregunta, búscate la vida y pregúntaselo a Tami en persona, yo ahora mismo no quiero ni oír hablar del tema.

Diciendo esto, salió del jacuzzi, y empezó a secarse, su cara había pasado de ser alegre a ser de disgusto, eso me empezó a preocupar.

—¿Dónde vas Laura?

—Me voy a casa Miky, no estoy a gusto contigo, cierra todas tus páginas del pasado, aclara tus ideas y cuando estés listo vienes a por mí, te estaré esperando, por ahora me hace falta un hombre y contigo no lo estoy viendo, tus inseguridades me hacen dudar.

Eso me hizo polvo, sabía que volvería a sufrir, no habían pasado ni 24 horas y ya estaba jodido por culpa de una mujer, salí del jacuzzi y me empecé a secar también, me vestí y acerque a Laura a su casa, cuando se bajó ni me dio un beso, solo me miro dolida.

—Miky, se lo que estás pensando ahora mismo pero quítatelo de la cabeza, no estoy dejándote ni rompiendo contigo, solo quiero que te aclares, que te quites todos tus fantasmas, y me quieras por como soy yo, no siendo la hermana de tu ex, y hazlo pronto porque ya te empiezo a echar de menos.

Cerró la puerta del coche y la vi desaparecer en su portal, joder vaya mierda, me di cuenta de lo estúpido que había sido, y el poco tacto que había tenido con Laura, había sido un gilipollas, como me dijo, me importaba más Tami y su opinión y lo que sentía, que la propia Laura que se había entregado a mí en cuerpo y alma.

Fue una noche muy larga, mi cama todavía olía a Laura la habitación todavía olía al mejor sexo que tuve, volví a echarla de menos, pero como me dijo me tenía que quitar mis fantasmas y entregarme a ella sin ningún tipo de duda, estaba convencido que era la mujer que estaba esperando y no quería perderla.

En mi cabeza todavía resoban las palabras de Laura «Tami te puso los cuernos no una ni dos ni tres, si no muchas veces, y con personas que jamás creerías. Su primera infidelidad fue a las dos semanas de estar contigo, no me pidas nombres, esa información no te la pienso dar, solo nos vamos a centrar en Christian» Ya no me fiaba de nadie, pero tenía mis dudas, no quería saber todos los nombres solo los que me importaban, el nombre de Pedro fue el primero que se me vino a la cabeza, era uno de mis mejores amigos, ¿habría sido capaz?, eso lo averiguaría mañana mismo, lo que si tuve claro por los indicios es que los tres pringadillos se la follaron, no sé si los tres a la vez o por separado.

Esto era una penitencia que tenía que cumplir, pero por mi gilipollez estaba otra vez como al principio de romper con Tami, hundido y muy, muy jodido. El alba clareaba en mi ventana, no había dormido nada, me dolía la cabeza y todas mis ideas eran un coctel, donde se mezclaban nombres y situaciones. Sobre las nueve de la mañana me arregle y me fui a ver a Pedro, cuando me vio entrar, se levantó de su silla y vino a mí con los brazos abiertos, según se iba acercando y viendo la expresión de mi cara su cara paso a ser de preocupación.

—Miky, buenos días ¿a qué viene esa cara?

Le mire con dureza, no quería darle derecho a réplica.

—Te lo voy a preguntar una vez, una sola vez y no me mientas, se lo que pasó pero quiero oírlo de tu boca, ¿te follaste a Tami cundo estábamos juntos?

Se puso pálido, y empezó a balbucear como un niño, me estaba poniendo frenético y le chille en su cara

—¿LO HICISTE O NO JODER?

Lleno de aire sus pulmones y lo soltó todo.

—Sí, Miky, si me acosté con Tami, fueron muchas veces, estaba muy buena y follaba de maravilla, se me puso en bandeja y no desaproveche la oportunidad, lo siento tío pero es una puta de cuidado, ni sé cómo no te diste cuenta.

—Claro le dije, y tú me avisaste de lo que pasaba, ¿verdad?, ¿quién más se acostó con ella?, sé que lo sabes.

—Nuestros jefes del taller, los dos se la follaron, aparte de los tres pringadillos, lo siento Miky, Tami se follaba a todo lo que se movía, muchas veces cuando venía a recogerte al taller ya venía llena de leche de otros tíos.

—Después de lo que he hecho por ti, y de renunciar a Cris, no te la mereces cabrón, voy a hacer una cosa, no te mereces a la mujer que tienes, ni tu hija se merece un padre como tú, te doy 48 horas para que le cuentes todo, todo lo que sabes, si no seré yo quien se lo cuente y destroce tu relación con Cris, a ella no le va a faltar de nada, pero a ti hijo de puta, lo vas a pasar muy mal, eso te lo garantizo.

Con esto último me fui de la tienda, me hacía falta respirar, esa hija de puta era de lo peor, pensaba que todo era agua pasada que no movía molino, pero la verdad es que esto no había acabado.

Mi cabeza bullía de ideas y ninguna buena, había abierto la caja de pandora, y miles de pensamientos se agolpaban en mi mente, esa tarde teléfono en mano empecé a mover fichas, el tener dinero y tratar con mucha gente de la elite de la economía y la política, me puso en situación de hacer una criba entre las personas que me traicionaron. Esa misma noche Cris me llamo llorando, pidiéndome que fuese urgentemente a su casa, a los veinte minutos estaba llamando a su puerta, Cris me abrió estaba hecha un mar de nervios, se abrazó a mí y lloro durante un buen rato, al final me explicó lo que ya sabía, me dijo que había echado de casa a Pedro y no quería volverle a ver más, bien por lo menos Pedro tuvo el valor de decírselo la reacción de ella me la esperaba.

—Cris piensa bien lo que vas a hacer, lo que si te garantizo es que a ti y a tu hija no os va a faltar de nada, y como te dije en su momento, siempre voy a estar donde me necesites para ti.

—No me tengo que pensar nada Miky, nos ha traicionado a ti y a mí, pero lo que más siento es que te ha hecho daño a ti, a quien más quiero en esta vida después de mi hija.

Me despedí de ella y me fui a mi casa, cuando entre todavía olía a Laura, el olor era inconfundible, mire mi móvil deseando que me hubiese mandado algo…pero no había nada, me duche, cene algo y me fui pronto a la cama, estaba muerto de cansancio. Al día siguiente, con una serie de llamadas, me asegure de que los tres pringadillos perdiesen sus trabajos, y no tuviesen oportunidad de encontrar otros, los tres estaban viviendo en pareja pero no había críos de por medio, era cuestión de tiempo que se encontraran solos, en su momento ya les haría saber el porqué de su mala suerte.

Por ultimo me fui a mi antigua empresa, mis jefes se alegraron mucho de verme, aunque su recibimiento fue efusivo, mi actitud era muy fría.

—Vamos a vuestro despacho, quiero hablar con vosotros, les dije.

Nos fuimos los tres, en su cara se reflejaba algo de miedo, y la verdad hacían bien en tenerlo, no tenían ni idea de lo que se les venía encima, entramos y ambos se sentaron en sus respectivos sillones.

—Bien Miky, tú dirás, nos tienes en ascuas.

—Por azares de la vida, me he enterado de que los dos os tirasteis a Tami, cuando estaba saliendo conmigo, ¿me equivoco?

Los dos se miraron, estaban pálidos y se revolvían en sus sillas, les miraba con dureza esperando una respuesta que ya sabía.

—Bueno Miky, veras…joder esto es muy violento, pero si, nos la tiramos los dos, lo siento, tu novia era una zorra de cuidado.

—No me hago una idea de lo que os tuvisteis que reír de mí, pobre cornudo pringado.

—Lo sentimos Miky, pero de eso hace muchos años, deberías de olvidarlo. Además, nos sentíamos culpables, te recompensamos económicamente.

—Sois unos hijos de puta, ni perdono, ni olvido, me voy a encargar de arruinar vuestra vida y de joder vuestro matrimonio, esos polvos que echasteis en su momento os van a salir muy caros.

Les deje hundidos, cuando salí me fui hacia uno de los operarios, enseguida me reconoció y me saludo, lo que iba a pasar en esa empresa no era culpa de ellos, le di una tarjeta mía y hable con el muy claramente.

—De aquí a unos meses esta empresa se va a ir a pique, pero cuando eso ocurra llámame y hablamos, no hables de esto con los compañeros, solo quiero que estés tranquilo, hazme caso.

Se quedó preocupado, pero sabía que haría lo que le dije; era la empresa en la que trabajé, sabia las carencias que tenía, tanto en medidas de seguridad como en reciclaje de materias nocivas, aparte de los trapicheos con trabajos sin IVA, y las trampas en las declaraciones de renta. Un par de llamadas a las personas adecuadas y en un par de días Industria y hacienda se habían echado encima de mi antigua empresa empezando a desmontarla para ver todo lo que había en su interior, dos cartas dirigidas a sus mujeres, explicando con detalle los hechos aseguraban el fin de sus matrimonios.

Solo me quedaba hacer una cosa más, me monte en el coche y me fui a casa de Laura, vencí todos mis miedos, si quería estar con ella me tenía que dejar de ñoñerías, aparque y subí hasta su piso, no me hacía gracia la situación pero estaba decidido. Llame al timbre y me abrió Tami, me miro asustada, la verdad tenía una pinta deplorable, se había abandonado totalmente.

—Miky, ¿Qué haces aquí?

—Tiene gracia, la última vez que estuve en esta casa me hiciste la misma pregunta.

No espere a que me invitase a entrar, pase y cerré la puerta, Tami seguía en shock, me miraba con los ojos muy abiertos, en ese momento salió Laura, preciosa como siempre, me abrazo y me dio un beso tierno en los labios.

—Has venido a por Tami ¿verdad?, pregunto Laura.

—Sí, ya he cerrado muchas páginas me queda esta.

—Tami, arréglate, te invito a comer, la dije, no sonó como una invitación si no como una orden.

—¿Tu y yo, solos?, pregunto Tami incrédula.

—Si tú y yo solos, la dije, pero tranquila Laura sabe que es lo que pasa, y solo vamos a comer.

Tami desapareció rápidamente, y se metió en su cuarto, Laura me miraba con cariño.

—Ahora mismo eres el hombre que esperaba que fueses, termina rápido con esto y llévame contigo porque me muero por estar a tu lado

—Tranquila mi amor, esta tarde te recojo según deje a Tami y nos vamos tú y yo a pasar unos días juntos.

Vi como la carita de Laura se iluminaba, estuvimos hablando de nosotros, en ningún momento me pregunto que había hecho, no creí necesario contárselo, aparte de lo cruel que pude ser, tampoco me interesaba airearlo mucho, pasadas casi dos horas salió Tami vestida y arreglada, su aspecto había cambiado, y se acercaba mucho a la Tami que yo recordaba.

Me despedí de Laura, y nos fuimos Tami y yo, la verdad la situación era de todo punto grotesca, me iba a comer con la persona que más detestaba y dejaba al amor de mi vida en su casa…manda huevos, pensándolo fríamente era por cerrar esa página de mi vida que hacía tiempo debería de haber cerrado.

Bajábamos en el ascensor, los dos callados, aunque Tami no me quitaba la vista de encima, me miraba entre asustada y curiosa, llegamos al coche y nos montamos inicie la marcha y Tami abrió la boca por primera vez.

—¿Dónde me llevas a comer, y a que viene este cambio de actitud hacia mí?

—Vamos a comer al DiverT0, a tu otra pregunta tranquila ya la responderé.

—¿Al DiverT0? Va a ser muy difícil, dan reservas para tres meses, comento Tami.

—A ver Tami, ya no soy el mindundi que conociste.

Diciendo esto, puse el manos libres y dije en voz alta “David García”, a los pocos segundos el inconfundible sonido del teléfono llamando salía por los altavoces del coche, la cara de Tami era de asombro, a las pocas llamadas la voz de David el dueño y chef del DiverT0 se escuchaba.

—Eyyyy, Miky tío cuanto tiempo, te echaba de menos, que te cuentas.

—Que pasa campeón, mira sé que es muy precipitado, pero tengo un compromiso y me gustaría que me hicieses un huequecito, ¿sería posible?

—Eso está hecho, a las tres te tengo una mesita preparada, ¿quieres algo en especial?

—Mira, un menú degustación estaría bien

—Buena elección Miky, luego te veo, un abrazo.

—Un abrazo David, hasta luego.

Colgué el teléfono, la boca de Tami estaba abierta en forma de O hasta que dijo algo

—Si no lo veo no lo creo, joder has hablado con David García y comemos en el DiverT0, si esta mañana cuando me he levantado me lo dicen, no me lo creo.

No hablamos mucho más hasta que llegamos al restaurante, cuando entramos David nos estaba esperando, nos saludamos efusivamente y le presente a Tami como una conocida, no quise presentarla como amiga por qué no lo era, nos tomamos una cerveza mientras preparaban la mesa y nos pusimos al día de los últimos cuchicheos, quedamos en vernos un día con nuestras respectivas mujeres y tomar algo, David nos acompañó a nuestra mesa y nos sentamos.

—Joder Miky ¿a qué nivel te mueves tu ahora? Pregunto Tami.

—Como te he dicho antes ya no soy el pringado que conociste.

—Miky tu nunca fuiste un pringado.

La mire con dureza, mi mirada era de odio, en mi cabeza seguía clavada la escena de Tami follando con Christian y diciéndole lo que le había echado de menos, además de lo que me había contado su hermana y lo que ya sabía.

—Vamos a dejar una cosa clara Tami, esta invitación no es de reconciliación, ni para que seamos amigos, de hecho te detesto tanto que creo que hasta me va a sentar mal la comida, y el último sitio donde me gustaría estar, es contigo, sentado en esta mesa, si lo estoy haciendo es por Laura, y por cerrar de una puta vez esa página de mi vida en la que por desgracia apareces tú.

Los ojos de Tami estaban anegados de lágrimas, sinceramente me daba igual, si tenía que sufrir que sufriese, no iba a ser clemente con ella.

—Solo quiero que me digas una cosa o por lo menos me la aclares, ¿Por qué el fin de semana antes de que te pillase follando con el hijo puta ese, me hiciste tener esperanzas, porque me hiciste pasar el mejor fin de semana de mi vida?

Tami me miro, todavía seguía llorando, lo hizo fijamente.

—Miky lo creas o no, te amaba te quería con locura y no quería perderte, pero soy una adicta al sexo.

—Eso ya lo sé, porque no solo fue Christian, fueron muchos más, Pedro, mis jefes del taller, los tres pringadillos, esos son los más cercanos, he de decirte que cada uno ha tenido su merecido, y sinceramente me cuesta creer que me quisieras haciendo eso.

Tami miraba a su plato, veía caer sus lágrimas en la mesa, vino David con el primer plato de degustación, cuando vio a Tami me miro preocupado, yo le hice una seña de que estuviese tranquilo.

—Vamos Tami, levanta la cabeza, y afronta esto con orgullo, sabes que eres una zorra, acéptalo, se orgullosa, tanto como cuando me decías con desprecio que la culpa de nuestra ruptura era mía, sabiendo que te follabas a todo lo que se movía, vamos para ti no es difícil.

Tami levanto la cabeza, en su mirada había odio, bien, eso es lo que quería. La mire con desprecio, y literalmente escupí mis palabras.

—Estamos en el restaurante de un buen amigo mío, no le hagamos el feo y disfrutemos de la comida, la dije, seguidamente le serví vino y nos dispusimos a comer.

Lejos de lo que pensaba, la comida fue agradable, una mezcla de sabores dulces, amargos, agrios, ácidos, ahumados…sorprende el paladar del comensal, eso hizo relajar el ambiente entre Tami y yo, disfrutamos con la comida que nos preparó David, en los postres la situación había dejado de ser tensa, pero eso no iba a ser condicionante de lo que se avecinaba a continuación.

—Bueno Tami, realmente ¿qué esperabas de mí después de ese fin de semana?, estuve esperando una señal tuya, algo que me dijese que todo volvía a ser como antes, pero ni me cogías el teléfono ni sabía nada de ti, solo sé que te pille follando con otro

—Mira Miky, solo quería que todo fuese como antes, quería parar, pero no podía, vi todas tus llamadas, pero estaba tan avergonzada de lo que iba a hacer que no quise responderte y no quiero hablar más de esto, fue todo un cumulo de errores, yo solo sé que te quería en mi vida, estaba coladita por ti, pero deseaba follar con otros, lo necesitaba, no sé cómo te enteraste de que me iba a follar a Christian en mi casa, lo llevábamos muy en secreto, me pillaste, la jodi, y mande a la mierda lo que más me importaba en el mundo…TU, y ahora dime que es lo que quieres de mí.

—Quiero que desaparezcas.

Tami puso cara de terror, la verdad es que como lo dije, me parecía al padrino.

—No de la manera que estás pensando, quiero que te vayas de Madrid y hagas tu vida en otra ciudad.

—Eso no es sencillo Miky, hace falta dinero y yo no lo tengo.

—Se cuál es tu situación económica, mira no me voy a andar por las ramas, eres una puta y una zorra y a eso hay que sacarle partido, si te gusta follar te lo voy a poner en bandeja, te voy a contratar quiero que te vayas a Málaga a vivir, allí tengo una franquicia de maquinaria que no levanta cabeza, quiero que te pongas de comercial con el chaval que está allí trabajando, es un tío que según lo veas te lo vas a querer tirar, es tan golfo como tú, tu papel en todo esto es exhibirte y hacer que los clientes firmen los contratos de compra, y si te tienes que acostar con ellos para que firmen, hazlo, no creo que eso sea problema para ti.

Lejos de molestarla la proposición, su cara reflejaba curiosidad

—Si me contratas, ¿cuál sería el sueldo?

La mire evaluando mi respuesta, en el fondo, para mis planes, quería que se fuese de Madrid, así que se lo puse fácil, la proposición iba a ser muy jugosa.

—Mira, tu sueldo va a ser de 2.200€ al mes netos, si conseguís entre los dos sacar esa franquicia adelante, por cada venta de una maquina os lleváis el 5% de comisión y te aseguro que con un par de ventas por mes os forráis.

—¿Y si me niego a aceptar ese trabajo humillante? Dijo Tami.

—Tú misma, la dije, has visto que soy capaz de conseguir mesa en un restaurante que sin reserva es imposible comer. Si no aceptas, en menos de 48 horas estas metida entre rejas y tu vida te aseguro que va a ser un infierno.

Tami esbozo una sonrisa, en su cara se apreciaba que la oferta no le había disgustado.

—Joder Miky, eres un hijo de puta, ahora mismo estoy chorreando de lo cachonda que me has puesto, vámonos de aquí y follame como solo tú sabes hacerlo, por dios acepto tu proposición, pero follame aunque solo sea por última vez.

—Lo siento Tami, pero eso no entra en el contrato, pertenezco a tu hermana Laura y ni por asomo pienso defraudarla ni engañarla, y mucho menos contigo, no mereces la pena.

La charla torno en divertida, he de reconocer que aunque había intentado humillar a Tami, eso la espoleo, creo que le excitaba lo que le iba a ocurrir de aquí a unos días, el colmo, el sumun de todo es cuando David se acercó a nuestra mesa acompañado de un famoso futbolista y su mujer, Tami se puso ojiplatica cuando se presentaron, estuvimos un rato charlando en una conversación animada, pero estaba deseando dejar a Tami y abrazar a Laura.

Cuando llegamos a casa de Tami, Laura estaba que se subía por las paredes.

—Cariño, como habéis tardado tanto, estaba desesperada.

—Tranquila mi vida, solo mira la cara de tu hermana, todo está solucionado, y ahora te explico por qué hemos tardado tanto. ¿Has hecho la maleta?

—Sí, ya la tengo hecha, ¿Nos vamos?

Salimos de su casa, a Tami la dije que en una semana la quería en Málaga, desde allí se gestionaría su contrato, mientras le deje dinero para pasar el mes y que se pagase el billete; a Laura le explique el porqué de nuestra tardanza, sabía que no la iba a gustar nada, pero hable con David para ir a comer al día siguiente y que viniesen los amigos que había conocido Tami a comer con nosotros. Una vez en el coche, explique a Laura al acuerdo que habíamos llegado su hermana y yo.

—Mira cariño, creo que es lo mejor para ella y para nosotros, el salir de esta ciudad y de este ambiente y empezar su vida en otro sitio le vendrá bien, además va a ganar dinero y conociéndola, se va a hartar de follar.

A Laura le pareció buena idea, sabía que Tami y ella no se llevaban nada bien, de hecho se hacían la vida imposible, el único problema podría ser su madre, pero Laura me tranquilizo al respecto, me comento que hablaría con su madre, ya era mayorcita para hacer su vida.

Cuando llegamos a mi casa desnude a Laura nuevamente, necesitaba verla desnuda y admirar su cuerpo, me desnude yo también y la cogí en brazos llevándola la jacuzzi. Me fui a la cocina y me puse mis dos gotitas de medicina mágica.

—¿Por dónde nos quedamos el otro día? Le pregunte a Laura.

Ella esbozo una sonrisa pícara y me miro con ojos de loba, me hizo sitio y se sentó a horcajadas sobre mi polla solo acariciando toda su extensión con su chochito pero sin penetrarse.

—Creo que nos quedamos por aquí, pero el otro día me tenías rota de los orgasmos que me habías dado, ahora estoy fresquita y te voy a dejar roto a ti.

—Mi vida, hoy vamos a follar como si no hubiese un mañana, y ese culo que tienes me está volviendo loco y quiero follártelo.

Laura me miro con terror, su carita reflejaba el miedo que empezaba a sentir.

—Mi amor nadie ha entrado por ahí, quiero que todo mi cuerpo sea tuyo pero eso me da un miedo horrible, me han dicho que duele horrores.

—Tranquila mi vida, no pienso hacer nada que te haga daño, confía en mí.

Ya en el jacuzzi empecé a prepararla, ella sola se empalo y me empezó a follar salvajemente, me di cuenta que Laura encadenaba orgasmos sin dificultad y eso me ayudaba a preparar su culo, estuvimos toda la tarde follando como animales, gracias a un dilatador anal que compre y a mucho lubricante, por la noche tenía el culo preparado para el asalto final, la puse a cuatro patas y ella entendió que había llegado el momento.

—Tranquila mi vida, relájate y disfruta.

Apunte mi polla a su anito, precioso, algo irritado, casi sin esfuerzo entro la cabeza, lleve mi mano a su clítoris y empecé a castigarlo, la cara de Laura estaba relajada y tenía una mueca de placer, hice algo de fuerza y más de la mitad de mi verga se fue dentro, note como cero su anito en mi polla mientras veía sus ojos cerrados con fuerza y la mueca de placer paso a ser de dolor.

—Joder Mikyyy, duele, duele mucho, sácala por favor ahhhhhhh…sácala.

No la dije nada, solo me quede muy quieto, y seguí castigando su clítoris, no paso mucho tiempo cuando note como su anito se relajaba y liberaba mi polla, la saque un poco y puse más lubricante, sabía que lo que iba a hacer a continuación la iba a doler. Me quede quieto, ella estaba relajada entonces de un golpe de caderas sé la metí completamente hasta que mis huevos rebotaron en su coño. El grito se escuchó en toda la casa.

—Cabrón, sácala me oyes, sácala te he dicho joder, te odio, gritó Laura.

Laura se revolvía hecha una furia, estaba acojonado, entonces hice algo que todavía no sé cómo no me costó mi relación con ella, le di dos tremendos azotes uno en cada nalga eso la sorprendió y se quedó quieta, sollozando, me sentía fatal.

—Tranquilízate Laura por favor, dije elevando el tono de mi voz, lo peor ya ha pasado, hazme caso.

Me miro con su carita colorada, y los ojos llenos de lágrimas, la incorpore e hice que apoyase su espalda en mi pecho, la llene de besos y de caricias, y la abrazaba tiernamente contra mi mientras me movía muy suavemente, no paso mucho tiempo y note como empezaba a mover sus caderas, mi mano se volvió a perder en su sexo, acariciándolo, mimándolo, buscando su placer. Ahora era Laura la que se empezaba a follar el culo ella sola, yo besaba su cuello y le mordía el lóbulo de su orejita, ella gemía incrementado el movimiento de su culo.

—Joder Miky, que bien se siente ahora…ummmmm, sigue, por favor no pares…follameeeee.

Laura volvió a ponerse a cuatro patas, pego su pecho al colchón dejando su culo muy abierto, veía entrar y salir mi polla de su culito, la visión era muy excitante note como su mano se metía entre sus piernas y acariciaba mis huevos, mientras ella se daba placer, mi orgasmo se acercaba al igual que el de ella, llevábamos ya un buen rato follando y no conseguía atrasarlo mucho más, Laura levanto su cabeza y aulló como una loba herida, arqueo su espalda, note como se tensaba y exploto en uno de los orgasmos más violentos que había visto en una mujer.

—Me corroooo, no pares por lo que más quieras…ahhhhh, me corroooo…siiiiiiii.

Grito hasta quedarse afónica, y literalmente me rego con su corrida, su chochito no paraba de soltar líquido, tuvo una eyaculación femenina, ese olor empapo mis sentidos y explote en su interior con fuerza, empezando a lanzar trallazos de semen a sus intestinos que Laura acogió con gritos de placer mientras notaba como la llenaba, fue uno de los orgasmos más largos que recuerdo, esta mujer era increíble y hacia que cada orgasmo fuese diferente y mejor que el anterior.

Nos costó muchos minutos el recuperarnos, estábamos agotados, pero felices, cuando nos recuperamos, se abrazó con fuerza a mí, y me beso con una pasión que no conocía, estuvimos un buen rato abrazados sin decirnos nada, solo dándonos calor y cariño, acariciándonos.

—Gracias mi vida, dijo Laura.

—¿Por qué?, yo soy el que las tengo que dar, eres increíble.

—Gracias por saberme tratar como lo haces, por tratarme con mucho amor pero también con autoridad, me ha encantado, cuando me he puesto histérica has sabido lo que hacer, gracias a eso he tenido uno de los mejores orgasmos de mi vida…y aunque me avergüence el decirlo, me ha encantado que me rompas el culo.

Volvimos a besarnos, y nos fuimos a duchar, nos enjabonamos y volvimos a hacer el amor en la ducha, el cuerpo de Laura, toda ella estaba hecha para amarla sin medida, sabía cómo excitarme, como hacer que la desease y yo la colmaba de atenciones. Cuando salimos y nos secamos, cenamos algo y nos fuimos a dormir, estábamos agotados los dos.

Al día siguiente nos despertamos tarde, pero hicimos el amor una vez más antes de irnos al DiverT0, se lo prometí a Laura, le encanto conocer a toda esa gente que su hermana conoció primero, pero con la salvedad de que a Laura la presente como a mi novia, cuando lo dije me miro con los ojos brillantes y una gran sonrisa en su cara, la comida con nuestros amigos fue muy divertida, al final David se sentó con nosotros a tomar algo y vino su novia, estuvimos charlando y riéndonos, al final de la tarde quedamos en que tendría que montar una fiesta y juntarnos todos los más allegados.

Esa misma noche salimos hacia Gran Canaria, había reservado una suite en un hotel que estaba en la playa de Amadores, era un hotel increíble construido en una acantilado con unas vistas increíbles, pasamos diez días impresionantes, nos divertimos mucho y nos conocimos más a fondo, la vida con Laura se hacía sencilla, era divertida, ocurrente y tenía una cultura bárbara, se podía hablar con ella de cualquier tema.

Cuando llegamos a Madrid, Tami llamo a su hermana y le pidió que me pasase el teléfono para hablar conmigo, ya se encontraba en Málaga y había conocido al que iba a ser su compañero de trabajo.

—Como me dijiste es un bombón, me dijo Tami, además es un cielo, me ha dejado quedarme en su casa mientras encuentro algo para vivir, ya he firmado el contrato de trabajo, y me estoy empezando a enterar de cómo va este mundillo, aunque tampoco es tan complicado, veras como hacemos subir esto.

Laura hablo unos minutos más con ella y se despidieron, note algo de disgusto en su cara.

—¿Qué ha pasado Laura, a que viene esa cara? La pregunte.

—La odio, es que es una hija de…¿sabes lo que me ha dicho?, “tu estarás con Miky, pero a mí me sigue queriendo, sino por qué me ha contratado con este pedazo de trabajo y este pedazo de sueldo”, es que parece gilipollas, no se entera que la queremos lejos de nosotros, pero siempre tiene que quedar por encima como el aceite.

Tarde poco más de dos meses en proponerle venirse a vivir conmigo, no soportaba estar lejos de ella, y seguía sin aguantar el dejarla en su casa, ese escenario me ponía mal cuerpo, siempre me lo pondría, nos aclimatamos a la vida en común rápidamente, no hay nada como querer de corazón que algo funcione, Laura hizo de esa gran casa que tenía un sitio acogedor donde vivir. A los tres meses de estar viviendo juntos, hicimos una gran fiesta como las de antaño, pero solo invitamos a las personas que más queríamos, las que siempre estaron en los momentos difíciles, como no, invitamos a las cuatro amigas de Laura que conocí en esa discoteca, para hacerlo más único, les mandamos una limusina y la llegada fue espectacular, todo lleno de paparazis y los flashes funcionando, como nos dijeron divertidas cuando las recibimos, tuvieron su minuto de gloria, pero esa noche conocieron a personas que de manera habitual no hubiesen podido conocer.

Cuando llego Cris, mi querida Cris, se me cayó el alma a los pies, su cara antaño alegre y jovial, era ahora la viva imagen de la tristeza, la abrace con cariño y la di un tierno beso en los labios, Laura me miro sorprendida, pero enseguida Cris se presentó y se la llevo para explicarle el porqué de ese beso en los labios, estuvieron hablando por más de una hora, al final vi como Laura abrazaba a Cris, y la dejaba con dos jugadores de futbol que no la quitaban el ojo de encima.

Laura fue una anfitriona espectacular, digamos que esa fiesta fue la presentación de nuestra relación, los siguientes meses fueron intensos, Laura se ocupó de que me sintiese a gusto con ella, estaba pendiente de mí, al estar viviendo juntos no tenía ningún motivo por el que preocuparme, como me decía ella, la encantaba hacer cosas conmigo, aunque no era asfixiante ni controladora, sabia respetar mi espacio y mi intimidad, lo mismo que yo respetaba el de ella, con Laura sé que iba a alcanzar todas mis metas.

Todo esto era motivo más que suficiente, para ser realmente feliz con mi nueva vida, pero creo que Tami equivocó lo que realmente necesitaba de ella y eso era que desapareciese, que nos dejase tranquilos. Su acoso hacia mí se hizo enfermizo, lo peor es que no quería preocupar a Laura, porque sabía que si conocía los hechos iba a arremeter contra su hermana y no sabía las consecuencias de todo esto, todos los días recibía llamadas de ella, calentándome, diciéndome que al final follaria nuevamente con ella, y todos los días recibía sobres de mensajería con fotos suyas desnuda mostrándome lo que ya conocía, estaba al borde de explotar, esta hija de puta me estaba haciendo la vida imposible otra vez.

El colmo de todo fue un viernes por la tarde, se presentó en mi casa con la excusa de presentarme unos informes que la había pedido, la mire enfurecido, estaba cruzando líneas que debería de respetar, Laura ajena a todo la recibió con los brazos abiertos, estuvieron charlando mucho rato, al final nos dejó solos en mi despacho.

—Veo que mi hermana no sabe nada, eso solo significa una cosa, que quieres que ocurra lo que sabes va a ser inevitable, eres mío Miky, siempre lo has sido, y no voy a dejar que una zorrita como mi hermana me quite mi dulce.

Diciendo esto, se sentó en la mesa de mi despacho frente a mí con las piernas bien abiertas, no llevaba bragas, me mostro su chochito, depilado, precioso y brillante, estaba cachonda, llevo una mano a su rajita y se empezó a acariciar.

—Vamos mi amor, acércate, es todo tuyo, olvida todo lo anterior y entrégate a mí de nuevo, sabes que conmigo vas a disfrutar mucho más que con la sosa de mi hermana.

Mis fuerzas flaquearon, su olor todavía lo tenía grabado en mi pituitaria, mi erección era muy dolorosa, estuve a nada y menos de caer, pero en el último momento mi conciencia, mis valores y el amor que sentía por Laura, me hicieron reaccionar, me levante furioso, agarre del brazo a Tami y la saque de malas maneras de mi despacho, por suerte Laura no se encontraba cerca, me tranquilice, pero sabía que esto tenía que terminar.

—Mira Tami, te lo voy a dejar muy claro, te has pasado, estoy siendo paciente contigo, pero estas cruzando líneas que no deberías ni de tocarlas. Nunca voy a olvidar lo que me hiciste, no te soporto, me asquea tenerte cerca y óyeme bien, nunca, nunca voy a ser tuyo, no voy a consentir que pongas en riesgo mi relación con Laura, deja de acosarme, si no, te aseguro que tu vida va a ser un infierno.

—¿Y qué vas a hacer?, ¿me vas a meter entre rejas?, hazlo, por ti estoy dispuesta a todo, hasta matar si es necesario, pero ten en cuenta que cuando salga voy a ir a por ti, y nada ni nadie me va a parar, vas a ser mío si o si, acéptalo, me da igual que me denuncies, que haya una orden de alejamiento, no voy a cejar de mi empeño de que seas mío y hacerte la persona más feliz de la tierra, tenlo claro Miky.

Intento besarme, pero la rechace, ella solo sonrió, segura de sí misma, se despidió de su hermana y me dejo sumido en la mayor de mis desesperaciones, como siempre, no me había equivocado, Tami iba a ser la persona que destruyese mi relación con Laura, la que sembrase la duda y la desconfianza, pero como dije a Laura en su día lucharía por ella hasta morir.

EPILOGO.

Ya hace dos años que me case con Laura, tenemos una niña preciosa y otro viene en camino, muchas cosas han pasado desde entonces, ante todo solo puedo decir que soy inmensamente feliz con mi mujer, parece mentira, la felicidad la tenía frente a mí y no la veía, todos mis fantasmas creo que han desaparecido y el tiempo y algo de ayuda ha puesto a cada uno en su sitio.

Mi querida Cris, ha encontrado el amor nuevamente, en la fiesta que di empezó una historia con uno de los futbolistas que la devoraban con la mirada, es muy feliz y vive muy bien.

Pedro su ex marido y mi ex amigo, casi vive en la indigencia, las cosas le empezaron a ir muy mal en la vida, lo siento él solito se la arruinó.

Mi antigua empresa tuvo que cerrar debido a las deudas que tenía, mis dos ex jefes sufrieron en sus carnes la ira de sus mujeres, un divorcio cada uno, una auditoria de hacienda y una cuantiosa multa de industria hicieron el resto, uno de ellos no aguanto la humillación y se suicidó, el otro malvive, los diez empleados ya están trabajando como prometí.

Christian sufrió un accidente de tráfico fatídico que le costó la vida y a mi medio millón de euros, solo pedí que antes de morir supiera quien le mandaba al otro barrio, me contaron que chillo como una niña pidiendo que le dejasen vivir, mala suerte para el chulopiscinas.

Tami, mi querida cuñada, se labro una reputación de zorra en Málaga increíble, la conocían muy bien todos los clientes de la tienda, sé que hizo su trabajo, y muy bien, la facturación subió como la espuma, pero un día a los diez meses de estar trabajando allí desapareció, un viernes vino alguien a buscarla a la salida del trabajo y ya no se volvió a saber de ella.

Se denunció su desaparición, se cubrió Málaga de carteles con su fotografía y teléfonos de contacto, batidas de la guardia civil, pistas falsas, programas de radio, todo fue infructuoso, la señal de su móvil se perdía a los pocos metros de salir de la tienda, síntoma inequívoco de que apago su móvil, se intentó seguir el coche por las cámaras de la ciudad, pero extrañamente se frustraba su pista un minuto más tarde. La guardia civil interrogo a su compañero en la tienda, sabían que viva con él, incluso el mismo les dijo que se habían acostado muchas veces, pero que hacían vidas separadas, raro era el fin de semana que Tami dormía en su casa, como él dijo, la mayoría de los viernes se montaba en un coche y desaparecía hasta el Lunes por la mañana. La promiscuidad de Tami fue la mayor coartada para todos los posibles sospechosos, incluido yo.

Fueron meses muy duros para Laura y su madre, las dos estaban pendientes del teléfono. La madre de Laura se instaló en nuestra casa, no me sentía con fuerzas de decirla que no, se apoyaban mutuamente y se daban ánimos, todas las mañanas durante muchos meses su madre marcaba su número de teléfono móvil, siempre salía el mismo mensaje “el teléfono al que llama se encuentra apagado o fuera de cobertura”.

Al año y medio más o menos de su desaparición, un mensajero me trajo un sobre, ese era de los muchos que recibía a diario, pero este era especial, este contenía una memoria USB, guarde el sobre y la memoria, cuando tuve un momento de intimidad visione lo que contenía esa memoria USB, el reproductor de video se abrió, en la pantalla aparecía Tami, iba en un yate, solo llevaba un tanga minúsculo, enseñaba su voluptuoso cuerpo sin vergüenza, se levantó de la tumbona donde estaba y fue directamente a quien manejaba la cámara, bajó su traje de baño y ante ella una inmensa polla negra salió desafiante hacia su cara, no dudo en empezar a chuparla con deleite mientras se oían los gemidos de placer del felado.

La cámara cambio de escenario y por otra puerta apareció otro negro con otro pollón impresionante, Tami se sobresaltó cuando vio por su hombro izquierdo otra polla enorme.

—Joder, ¿y esto?, sonrió Tami con lujuria, creo que hoy me ha tocado la lotería.

Alguien le quito la cámara al que grababa y apareció en pantalla, tenía rasgos árabes, Tami de rodillas cogió las dos pollas y empezó a hacerles una mamada a cada una, pasaron varios minutos, el árabe se puso en una tumbona y Tami se metió todo ese pollón en su coño de una sentada solo se oyó un gemido gutural acallado rápidamente por la polla del otro en su boca, Tami solo hacía que encadenar orgasmos, el otro se la saco de la boca y se puso detrás de ella, se la metió por el culo sin piedad, el grito que metió Tami fue desgarrador, pero el resto de la follada fue increíble para ella.

Fundidos en negro y otras escenas de sexo salvaje en el yate, a Tami se la veía agotada pero con una sonrisa de oreja a oreja. En la siguiente escena aparecía Tami en cubierta totalmente desnuda mirando en todas las direcciones.

—Oye, ¿Dónde se supone que estamos?, es domingo por la tarde, y mañana trabajo.

—Tranquila Tami, dijo el árabe con su fuerte acento, este viaje es un regalo de Miky para ti.

—Joder, ¿de Miky?, la próxima vez que lo vea me lo follo si o si, me da igual que este con mi hermana, el será siempre mío.

Nuevo fundido a negro y siguiente escena, por la fecha que ponía en la esquina inferior derecha era sábado, había pasado una semana desde que “desapareció”, la acción la situaba en algún zoco de algún país africano, Tami iba delante del que llevaba la cámara entre el gentío, una mano en su hombro la iba guiando, a los pocos segundos el negro, Tami, y me imagino que el árabe, que es el que grababa, se metieron en una especie de palacete, fundido a negro nuevamente y siguiente escena, una cama impresionante y Tami en medio de ella totalmente desnuda, entro el negro, también desnudo con su polla a punto de reventar, Tami se relamió, se bajó de la cama, el negro la beso mientras Tami ya se había apropiado de la herramienta del negro y la pajeaba.

—Tami, mira a la cámara y saluda a Miky dijo el árabe.

Tami se mostró de frente desnuda, bellísima saludando con la mano…un puñetazo del negro la hizo caer al suelo mientras se veía un diente salir despedido. La agarro del cuello y la puso en pie, el siguiente puñetazo, fue a la boca del estómago y la dejo sin aire, la dejaron que se recuperase y les grito.

—PERO OS HABEIS VUELTO LOCOS, HIJOS DE PERRA.

El árabe se acercó con la cámara dejando ver un primer plano de la cara asustada de Tami.

—Miky quiere que te recordemos lo mal que se lo hiciste pasar, ver como ibas destruyendo vuestra relación día a día, como le humillaste, como destrozaste su vida, y como al final te pillo follando con Christian, y ahora quieres destruir su relación con tu hermana, eso no va a ocurrir, lo tienes que pagar, no mereces vivir perra infiel, ahora vas a saber lo que hacemos en nuestro país con las mujeres que son como tú.

El árabe dejo la cámara a alguien y se vio como se iba hacia Tami, que asustada imploraba que no la hiciesen daño, entre los dos la pegaron una paliza brutal, casi sin sentido subieron a la cama a Tami echaron algo en su coño y en su culo, gel lubricante me imagino, y se la follaron los dos nuevamente, Tami ni se movió ni emitió ningún sonido.

Nuevo fundido en negro, en la siguiente escena se oye el ruido de un camión, se detiene y se levanta la capota que hace de puerta, bajan a Tami en medio de una especie de campamento totalmente desnuda y la dejan de pie, esta aturdida, alguien que no reconozco dice algo en un idioma que no logro identificar, de las tiendas salen ocho hombres, que según ven a Tami se lanzan a por ella, la llevan en volandas a una tienda la bañan y la ponen en una especie de cama, el cuerpo de Tami está irreconocible lleno de moratones y arañazos, aun así los ocho hombres se desnudan y empiezan a violarla, los gritos de dolor de Tami me ponen los pelos de punta, la escena dura más de una hora, folladas bestiales, dobles penetraciones y siempre con una polla en la boca para ahogar sus gritos, al final, de su culo y su coño chorreaba el semen de las corridas que había tenido en su interior.

Nuevo fundido en negro, en la siguiente escena Tami está a cuatro patas su pecho y su cara descansan en un colchón, la cámara la enfoca de frente, detrás, el árabe la está follando duramente, su cara refleja el inmenso placer que está sintiendo, Tami no dice nada, esta como drogada, solo mira la cámara y sonríe, cuando el árabe está a punto de correrse le dice algo a Tami la coge del pelo y la levanta la cabeza.

—Tami, dile adiós a Miky.

—Adiós Miky, dijo Tami dulcemente y con lágrimas en los ojos.

Al segundo un cuchillo cerceno la garganta de Tami, sus ojos se abrieron mucho, y de su boca salió una bocanada de sangre mientras litros del líquido vital se escapaban por la herida abierta, en ese momento el árabe empezó a correrse en su interior, para cuando terminó, Tami creo que había fallecido.

Siguiente fundido en negro, y siguiente escena, en algún sitio recóndito de algún desierto se veía un palo clavado en la arena y a Tami desnuda empalada en él, las siguientes escenas están tomadas en diferentes meses, viendo la descomposición del cuerpo de mi cuñada, los insectos, las aves carroñeras, las tormentas de arena y algunos animales dieron buena cuenta de los restos, la última escena estaba tomada hacia una semana, a los pies del palo un montón de huesos, algunos mechones rubios y una calavera era lo único que quedaba de Tami, la cámara giro 180º enfocando la cara del árabe.

—Espero que haya sido de su agrado Sr. Miky, según nos dijo, quería que sufriera y fuese humillada hasta morir y así ha sido se lo garantizo. Ahora recogeremos los huesos y los enterraremos en algún lugar, no quedara rastro de lo que ha pasado, usted y yo nunca nos hemos visto.

Apague el ordenador y me encontré llorando, lloré amargamente durante mucho tiempo recordando la brutalidad de las imágenes, lo que había visto superaba todo lo malo que quería que la ocurriese, ahora lo más importante era deshacerme de ese ordenador, esa memoria USB y ese sobre, el sobre fue fácil, lo quemé, la memoria y el ordenador, me fui a una de las tiendas, estábamos empezando a comercializar destructoras de material, conecte una y metí el portátil y la memoria, pasados tres minutos una serie de desechos estaban en una bandeja, los volví a pasar por la máquina y los metí en una bolsa, un mendigo tenía un fuego hecho en un bidón, vacié el contenido de la bolsa dentro del bidón y le di cien euros al mendigo.

No me siento orgulloso de lo que he hecho, pero Tami estaba poniendo en riesgo mi futuro y mi felicidad con Laura y no se lo iba a consentir, no quería seguir sufriendo, era ella o yo. Laura mi pobre Laura y mi suegra siguen esperanzadas de que algún día se aclare todo, aunque han perdido toda esperanza de que Tami este con vida. Este es un secreto que me llevaré a la tumba, siento si esto no os ha gustado, pero he cerrado una etapa de mi vida en la que todo el mundo me humillo y menosprecio, y no han pagado todos los que me humillaron, pero tengo que parar.

Ahora solo me voy a dedicar a Laura, que sea muy feliz, ella se lo merece y creo que yo también, de momento la madre de Laura sigue viviendo con nosotros, será Laura o su madre la que decida cuándo debe marcharse, por ahora quiero que todo continúe así.

Las secuelas del visionado de ese video, están muy latentes todavía, muchas noches me despierto sobresaltado y empapado en sudor, a la imagen de Tami follando con Christian debo de añadir su despedida, esa voz dulce diciéndome adiós y esas lágrimas cayendo por sus mejillas, de una manera u otra, Tami se ha salido con la suya, su recuerdo no me abandona y siempre estará en mi cabeza, su memoria hace que sea suyo todos los días, no puedo olvidarla.

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