martes, 1 de noviembre de 2016

Mi vida

Esta es mi vida, mi historia, soy hija única, mi madre se fue de la casa, luego mis padres se divorciaron, y ella desapareció de nuestras vidas, tenía para esos días 18 años y mi papá 48 años, fueron días muy duros para ambos, mi papá se hizo cargo de mi, siempre pendiente en detalle de mi crecimiento, de los estudios, de la salud, en fin de todo, no tenemos parientes cercanos, en el país, vivíamos solos en ese departamento en que había momentos me parecía demasiado grande para nosotros.

La vida para ambos se transformo de un dia para el otro, mi padre se dedico a mí, alejándose de su grupo de amigos, no salia con mujeres ni las invitaba a la casa, decía que no disponía de tiempo para fiestas cuando tenía que lidiar con una hija tan pequeña, creo que solo eran excusas, no quería estar expuesto a las preguntas y explicaciones de las cuales hasta hoy no tenemos respuestas ni para nosotros mismos.

Se las arreglaba para distribuir su tiempo entre atenderme a mi y el trabajo, es contador de una gran empresa, como cualquier padre soltero con hijos supongo, teníamos una señora que nos ayudaba con las labores de la casa, todos los días llegábamos y teníamos lista la comida (almuerzo y cena) preparada solo era servir en la mesa.

Cuando mi madre se fue de la casa, me despertaba en la mitad de la noche asustada, me iba a su cuarto y dormíamos juntos en su cama, hasta que no volví a utilizar nunca mas mi cuarto, lo transformamos en cuarto de estudio, yo me abrazaba fuerte al cuerpo desnudo de mi padre, en la mañana al levantarnos usábamos el baño juntos para ganar tiempo, es normal para mi ducharme con la puerta abierta, desde siempre lo hice así, ahora mi papá podía entrar, bañarse conmigo, algunas veces mipapá se cepillaba sus dientes o usaba el baño, y ambos nos mirábamos, al terminar me envolvía en una toalla mientras se secaba y colocaba la toalla alrededor de su cintura, procedía a vestirme para la escuela, sus manos en mi cuerpo fueron siempre una caricia, en ocasiones jugábamos a las cosquillas, me abrazaba y besaba diciendo que era su amor. Luego preparaba el desayuno, salíamos para dejarme en la escuela, e irse al trabajo.

Al regresar y luego de almorzar, acostumbramos tomar la siesta, yo tengo mi cuarto, pero no lo usaba ya nunca, me encanta dormir en el dormitorio de papá en su cama, es sublime estar entre sus brazos, tanto que a veces cuando no lograba dormirme fácilmente, me acariciaba, la cabeza, los pechos, la barriguita, mi culito, mi vagina (mi padre la llama cuchita), cada día lo hacia mas ... mas, y al avanzar yo en edad lo hacia mas intensamente, al final nos dormíamos quedando yo con su pene entre mis manos y sus manos sobre mi cuchita acariciándome; al levantarnos nos bañamos juntos, cenábamos, y luego ver la TV que esta en el dormitorio, con alguna programa, y poco a poco terminábamos en la misma posición para dormir la noche. Me desarrolle pronto como mujer, empece a tener la menstruación a los 10 años, toda esta sesión de caricias, estimulación por parte de mi papá en mi cuerpo, aparte de mis genes maternos, única herencia, como decía mi papá, me llevo a desarrollar un gran culito paradito, empezaron a formarse mis caderas, mis pechos empezaron a florecer, del tamaño de una manzana, mi blanca piel hacia contraste con mis pezones rosados. No tenia nada de bolita, eran como una florecita pintada mis aureolas. Al tocármelos me dolían, le dije a mi papá, y empezó a tocármelos con los dedos.

- Dime si te duele.

A mi me daba vergüenza, pero creía que era normal y sus dedos se deslizaron hasta las puntitas de mis aureolas, donde un dia serian los pezones.

Yo pegue un respingo al sentirme tocada ahí de esa manera y me dijo.

- Aquí te duele?

- Si. Le conteste

- Ya se porque. A tu mama le pasaba y yo le ayude. Es porque no tienes pezón, mira yo te voy a ayudar a formártelo y así ya no te van a doler.

Y diciendo esto me apretó cada pezón con sus dedos y empezó a masajear.

A mi me dolía pero me aguantaba.

Después se sentó en el sillón y yo me quede parada y me dijo que me acercara y puso su lengua en la punta de mi pezón. Yo respingue, pues fue algo extraño y quise protestar pero me dijo que era normal. Poco a poco lamia mis pezones con su lengua, los tenia bien brillosos de saliva, yo sentía sensaciones extrañas en medio de mis piernas y de repente sentí como succiono uno de mis pezones como si fuera chupón, me dolió y pegue un grito diciéndole que me dolía, el me calmo diciendo

- Así te va a doler al principio pero poco a poco te vas a acostumbrar.

Continuo chupándomelos, succionándomelos y hasta mordisqueándomelos. Yo me retorcía de dolor, pero a la vez me gustaba. El me tomaba de la cintura con sus brazos y me apretaba contra el. Así estuvimos un buen rato hasta que le dije

- Papá quiero hacer pipi.

Y me dice - No es pipi.

Ven vamos al cuarto para que te acuestes. Entramos al cuarto, y me recostó en la cama, el encima de mi, me agarro las manos hacia atrás y siguió mamándome mis tetitas.

Ya para los 12 años ya tenia el cuerpo como una señorita con unas grandes y bellas tetas.

Mi papá me enseño que todo lo que hacíamos dentro de casa era nuestro secreto, nadie tenia que conocerlo, ni siquiera podían imaginarlo, pues nos podían separar, aprendí a no hablar de ello con nadie, ni con mis compañeras de colegio, ni maestros en la primaria, ni profesores en el bachillerato, cuando estábamos juntos delante de otras personas, nos tratábamos como padre e hija, con cariño pero sin caricias. Los besos y caricias eran solo en casa y a solas.

El amor que nos unía a mi papá y a mi estaba en todas las cosas que hacíamos, y aprovechamos todo momento para demostrárnoslo, mientras conducía en el trayecto de la casa a la escuela me tocaba mi cuchita y metía sus dedos en ella para acariciarme, al llegar al colegio sacaba sus dedos y se los chupaba, diciéndome

- Tu cuchita sabe rico mi corazón, tus jugos son para tu papito, me enviaba un beso al aire, me arreglaba mi pantaletita, mi falda, yo bajaba del auto dándole besos al aire también y luego iba a su trabajo, al buscarme al mediodía me recibía diciéndome - Me hiciste mucha falta mi mujercita, quiero mi juguito, tengo hambre, a ver mi nenita dale de comer a papá, deja que papito de toque la cuchita

Yo deseando las manos de papá en mi cuchita, me sacaba la pantaletita y habría mis piernas para que me tocara, sus dedos tocaban, pellizcaban y acariciaban mi cuchita, y casi enseguida se llenaba de liquido, a veces papá sacaba sus dedos y los chupaba para luego volver a seguir tocándome, al llegar a casa me llevaba a su cama, desnudándome en el camino, yo quería tenerlo mas cerca de mi, mas dentro de mi cuchita, así que levantaba todo lo que podía mi colita, para quedar mas expuesta, eso le encantaba, me preguntaba te gusta mi corazón, quieres tener allí a papito, entre suspiros yo le respondía

- Si si me gusta mucho, no te retires, te quiero allí dentro de mi cuchita.

Mi papá me enseño que esos momentos tenían un final y que debía ser satisfactorio para ambos, me explico que cuando un hombre y una mujer están acariciándose, durante mucho tiempo como nosotros lo hacíamos, necesitábamos llegar al final, así que todos los días tanto en la siesta como en las noches terminaba llena de mis fluidos y los suyos por todo mi culito, mi cuchita y mis piernas, eso era para mi maravilloso.

Lo hicimos así hasta que cumplí mis quince años, con un cuerpo espectacular con un par de tetas hermosas grandes y firmes, un culito paradito. El día de mi cumpleaños fue genial, lo celebramos juntos, me llevo a cenar fuera, a un sitio excelente, todo un sueño. Esa noche dormimos abrazados y mas juntos que nunca, era como si selláramos un nuevo comienzo.

A la mañana siguiente era fin de semana así que mi papá me dijo

- Hoy te voy a enseñar otras cositas, y voy a hacerte mía para siempre

Yo lo miraba adorándolo, lo abrace muy fuerte, lo bese con toda mi boca y mi lengua, y me enrosque a su cuerpo, y le dije

- Tócame toda te quiero mio

Me beso, me toco cada centímetro de mi cuerpo, con una delicadeza y una intensidad que todo mi cuerpo latía por el, me coloco de espaldas a la cama, con mis piernas sobre sus muslos, me dijo

- Cruza tus piernas a mi espalda, abrazame mi mujercita

Comenzó a tocar mis pechos a besarlos, a chuparlos, mordía mis pezones, intercambiaba uno y otro así que no había descanso, así fui poniéndome en posición, sentía su pene ponerse mas y mas duro y grande, lo tocaba yo también, lo acariciaba, lo sentía palpitar entre mis dedos, hasta que me dijo

- Estas lista mi pequeña, yo estoy deseando estar dentro de ti. Esta tan mojadita mi mujer, Oh! estas bien mojada mi amor

Yo acerque mi cuchita arqueando mi espalda, y le dije

- Mírame, estoy ardiendo para ti, te quiero papito

Me estimulo con la cabeza de su pene a la entrada de mi cuchita, y poco a poco lo fue metiendo en mi vagina, cada vez lo metía y sacaba varias veces para que mi vagina se acostumbrara, cuando iba a la mitad me dijo

- Respira fuerte que debo metértelo todo, o voy a morir del deseo, te deseo, te deseo mi amor, te necesito mi amor, Oh! Ya no puedo esperar mas respira mi amor, papito quiere meterte todo su pene.

lo hice y le dije - Ahora hazme tuya papito, mi amor

Fueron momentos muy intensos, un golpe de cadera un dejar caer el cuerpo y estaba dentro, me dolió todo casi me desmayo, pero mi papá, me estimulo los pechos, besaba, chupaba, así me relaje lo suficiente para que el pudiera moverse adelante y atrás, comenzando ambos un baile que nos llevo al éxtasis, mi papito era mio y yo de el, desde ese instante ya no habría limites, todos los días hacemos el amor por lo menos tres veces, mañana, siesta y noche, algunas noches lo hacemos dos...y hasta tres veces, y siempre lo hacemos deseándonos y amándonos mas y mas.

Le he dicho a mi papá que quiero embarazarme, quiero tener un hijo, quiero estar panzona, quiero parir su hijo, estamos planificando todo, tengo 18 años, un cuerpo bien formado y dotado de tetas, caderas y culo, les diré que deje de tomar las pastillas así que en cualquier momento será, quiero darle la sorpresa a mi papá. Yo soy su hija, su novia, su mujer, su amante, quiero ser su esposa...la madre de sus hijos, mis hermanos.

Para hacer lo que queremos, mi papá dice que necesitamos mudarnos, donde nadie nos conozca, llegar como una pareja de recién casados, así mi embarazo será algo normal, pues donde vivimos ahora los vecinos saben que somos padre e hija, para nosotros en casa somos un hombre y una mujer que se aman, Los fines de semana como es nuestra costumbre, en casa no se usa ropa, así que camino con mis pechos al aire, bamboleando mi culo, estoy ardiendo siempre, mi papito y yo tuvimos un día maravilloso, pasamos todo el día cogiendo, lo hacemos en todas las posiciones, y lugares de la casa, todas las veces ese día mi papá me lleno la vagina con su semen y yo me quede con una almohada bajo mi culo quietesita largo rato, para que no se saliera nada, para así dar mayor probabilidad de embarazarme, lo deseo tanto, así se lo he dicho a mi papito, el solo se ríe, me mira con ternura y me dice

- Pronto lo estarás mi amorcito, tranquila que papito te llenara tu cuchita todo los días

Y me besa allí, me estremezco toda al recordarlo, es que nuestros encuentros son llenos de amor, pasión y lujuria.

Ha pasado un mes, y me siento diferente, así que me fui a un laboratorio lejos de donde vivo, y pedí hacerme una prueba de embarazo, estuve nerviosa todo el tiempo que debí esperar los resultados, la enfermera me miraba curiosa, cuando me paso los resultados, abrí el sobre y un POSITIVO me lleno la cara de alegría y felicidad.

Salí de allí de prisa para llamar a mi papá y le dije

- Tengo noticias papito, puedes venir temprano a casa, es importante

Lo espere bañada y perfumada desnuda en la cama, con una camisita de bebe sobre mi vientre, al llegar mi papá me llamo alarmado, le dije

- Estoy en el cuarto, ven

Mientras caminaba se fue quitando el traje, llego a la puerta en bóxer, cuando me miro entendió todo y se quito el bóxer y cayo a mi lado desnudo, me beso toda no dejo un centímetro de mi que no besara, y luego puso su pene en mi cuchita y comenzamos nuestra danza estábamos tan excitados que no duramos nada en venirnos ambos.

Le dije – No te salgas de mi, papito.

Como su pene estaba todavía duro me la dejo adentro, yo le abrace con mis piernas a su espalda, me abrace a su cuello, me dijo

- No lo haré, mi amor. Todavía tengo mucho para ti, no lo sientes.

- Esta enorme mi amor, siento que me llenas toda, tienes el pene enorme mi amor, Oh!

- Cuéntame todo, ¿cuantas semanas tienes?

le dije - Solo 6 semanas pero me sentí diferente y por eso fui a hacerme el examen, ¿no estas feliz?

le pregunte con cara de puchero,

respondió - Feliz! súper feliz! por eso tengo aun la polla durísima, así que te quiero coger toda la noche.

Le respondí -síííí mi papito, toda la noche, mi hijo debe quedarse tranquilito porque su papá esta feliz y quiere mucho la cuchita de su mamita, te amo mi papito, quiero que me cogas mucho así como siempre, dormiremos con tu pene en mi cuchita desde atrás y tus manos acariciándola.

- Así...así mi papito

Estuvimos mucho rato al terminar mi papito me lleno toda la cuchita y yo volví a quedarme enrollada entre su cuerpo, dormimos un buen rato, nos levantamos, comimos algo y volvimos a la cama para volver a abrazarnos.

Me dijo -Mi pequeña te se pondrán los pechos muy grandes, muy sabrosos, voy a prepararlos así yo te estimulare para que puedas tener mucha leche para nuestro hijo y para mi.

le respondí -Yo soy toda tuya mi papito, y haré todo lo que tu quieras y todo lo que te de placer, mis tetas esperan por tu boca mi papito, chúpalos chúpalos mi amor, son tuyos

Mi papito no dejo pasar un segundo y tomo cada pecho en una mano y comenzó a comérselos y a chuparlos desesperadamente, y me miraba con pasión, yo toda locura bañada en mis fluidos y pedía

- Penetrarme papito te quiero dentro,

Me movía mucho hasta que sentí que todo dentro de mi exploto y mi papito volvió a llenarme de su semen la cuchita, nos abrazamos y nos dormimos acariciándonos.

Al día siguiente mi papá me dijo

- Ahora mi corazón voy a buscar una casa para mudarnos muy lejos de acá, llegaremos como pareja, y allí no tendremos que hacer doble vida, seremos pareja dentro y fuera de casa, te parece mi corazón.

le respondí - Quiero mi amor, pero quisiera seguirte llamándote papito

- Claro que podrás hacerlo muchas parejas usan esas expresiones para llamarse, tu eres mi hija adorada, mi hija querida, pero también eres mi mujer para siempre y te dijo que tal vez no sea este nuestro único hijo tocándome el abdomen, así que prepara todas nuestras cosas, la mudanza sera pronto quiero poder salir y besarte donde yo quiera, quiero que puedas lucir tu embarazo, estoy orgulloso mi mujercita

Antes de cumplir el segundo mes de embarazo, estábamos en nuestra nueva casa, era un condominio muy privado, en otro estado del país, comenzando una nueva vida juntos.

Como el viaje fue largo paramos a dormir en un motel del camino, allí me cambie de ropa y me puse un blusón ajustado al cuerpo, que mostraba mi pequeña barriga de embarazada, mi papito estaba radiante de felicidad, llegamos como una pareja de recién casados en espera de su primer bebé, fue hermoso, poder besarnos libremente en el jardín fuera de casa, abrazarnos como pareja, nuestros vecinos no eran muy curiosos, y nuestras demostraciones de amor no le fueron extrañas.

Poder vivir en esta libertad junto a mi papá, me hace ser mas sensual en mis demostraciones de amor, el embarazo me mantiene todo el tiempo excitada, ahora la mayor parte del tiempo no uso ropa interior, ni sostenes, pues mis tetas están grandes y duras, en las tardes me siento en sus piernas en los sillones de la terraza, puedo hacer que su pene entre en mi cuchita y mi papito disfruta de mi, como siempre al ir en el carro mi papito busca tocar mi cuchita, meter sus dedos y acariciarme, por ello, al sentarme a su lado abro las piernas, y disfruto de mi papito, mis jugos lo alimentan, cuando tengan mis pechos leche también le alimentare, dice que tendré que alimentarlo al mismo tiempo que a nuestro bebé, pues quiere disfrutar junto a nuestro hijo de mis pezones, y así no se recargan mucho mis pechos de leche, y se mantendrán produciendo por todo el tiempo que mi papito quiera alimentarse, estoy disfrutando al máximo de mi embarazo, pero sueño con los días en que pueda amantar a mi papito, se imaginan solo pensarlo me llena la cuchita de jugos, he querido contar mi historia, para compartir mi felicidad, estoy escribiendo con mi papito a mi lado sus manos no dejan de tocarme, su boca y lengua chupándome toda … papito esta bebiendo mis jugos, alza la cabeza me mira, sonríe y sube a mis pechos, Oh! Succiona con fuerza, chupa, muerde mis pezones, me dice

- Quiero que tengan leche mi amor, tienes unas tetas preciosas, cada dia están mas bellas.

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