jueves, 24 de noviembre de 2016

El internado (me violaron)

El primer día que llegué al internado, me violaron entre tres tíos en uno de los dormitoríos. Uno de ellos era Julio mi compañero de habitación, que con dos colegas de él, estuvieron abriéndome el culo y la boca a pollazos durante varias horas ... pero eso os lo contaré cuando me presente.

Mi nombre es Nicolas ... Niko para los amigos, tengo 18 años pero aparento mas porque soy bastante maduro, ojos verdes, pelo rapado a lo militar, guapo de cara aunque sea vanidoso decirlo, pero eso es lo que dicen mis amigos. Mido 1´72, delgado de cuerpo pero fibrado, el culo respingón y bien paradito, y unos 18 cm de verga con un buen cabezón bastante gordo.

Siempre he sido bastante rebelde, y por eso tengo muchos problemas con mi padre, no me gusta nada que me impongan estupidas reglas, me gusta vivir a mi aire, y en eso mi padre no estaba muy deacuerdo conmigo. Después de suspender cinco asignaturas el curso pasado, y de algunas amistades que a él no le gustaba ... el muy cabrón tuvo la brillante idea de meterme en un internado, según él para enderezarme, quitarme la tontería de encima y hacerme un hombre de provecho. Así que allí me encontraba, recluido, privado de mi preciada libertad y rodeado de chicos que no conocía.

Me pasé casi toda la tarde rellenando el papeleo de admisión, y escuchando la bergorrea del director presentándose y explicandome las reglas. Después de aguantarlo largo tiempo, me asignaron el dormitorio y me presentaron a Julio, el que iba a ser mi compañero. Mientras me acompañaba a la habitación, iba explicandome el funcionamiento del centro, me repitió las normas, lo que se podía hacer y lo que no. Me hablaba de los profesores con los que tenía que tener mas cuidado, de los compañeros mas conflictivos y de los que estaban en su circulo de amigos, que según él me los presentaría mas tarde. Me explicó los dormitorios donde estaban las fiestas mas jugosas y prohibidas, y que acudiera a él si quería conseguir cualquier cosa ... la que fuera, y eso incluía alguna que otra chica por si quería tirarmela.

Mientras le seguía por el pasillo hasta la habitación, no podía parar de mirarle el culo marcado en los pantalones, literalmente me lo estaba comiendo con la mirada y mientras él seguía hablando, yo no paraba de imaginarme mi lengua lameteando su delicioso boquetito. Tengo que deciros que soy bisexual, me encanta comerme un coñito, ya sea con la boca o metiéndole la polla, de hecho tengo una especie de novia por así decirlo, con la cual disfruto mucho cuando le envergo su estrecho culito y me corro con sus buenas mamadas. Pero también he tenido muy buenas folladas con tíos, algunos eran amigos mios, otros eran polvos de una noche en el parque o en un bar de ambiente, y las majores folladas con un par de amigos de mi padre, ... pero esa es otra historia.

Entramos en el dormitorío y me indicó cual era mi cama y mi parte del armario.
JULIO: Acomodate tranquilo, y si te apetece en una hora te recojo, que hoy tenemos botellón en el cuarto de Alberto. Mira tío ... en el fondo este sitio no es tan malo, solo tienes que montartelo bien y ya verás que cuando te adaptes te encantará el internado.
NIKO: Estupendo tío, me vendrá bien un par de cervezas y despejarme un poco ... aqui estaré esperando.

La verdad, es que me habría encantado que se huviera quedado conmigo en el dormitorío, y haberle mamado esa polla que se marcaba en el pantalón, ... la cual no paraba de arrascarse mientras me hablaba. Julio era muy atractivo de cara, alto, de piernas voluminosas y bien formado de cuerpo, el cual exibía sus buenísimos atributos. Los ojos grandes y marrones, el pelo corto con el flequillo de punta. Tenía esa pinta de niño malote, que a mi me da tanto morbo y me calienta la imaginación.

Como me dijo mi compañero, a la hora me recojió en nuestra habitación, me pidió que lo siguiera sin hacer ruido hasta el final del pasillo, y entramos en la habitación de sus colegas Alberto y Carlos, que compartian el dormitorio. Estos dos eran hermanos gemelos, eran iguales los cabrones, tenían buen cuerpo y muy guapos de cara. De pelo corto rubitos, ojos azules, labios gorditos, 1´72 cm de estatura los dos, y muy delgados.

Me senté en una de las camas junto a Carlos, que me pasaba imediatamente la botella de litro de cerveza para que bebiera, y en la cama de enfrente estaban ellos solo en ropa interior ... en calzoncillos blancos ... los dos hermanos que ya habían empezado sin nosotros a darle a la priva. La verdad es que en el cuarto hacía un calor sofocante, era normal que te sobrara la ropa y que te apeteciera un buen trago fresquito.

Me acuerdo que al ver la escena pensé ... "lo que disfrutaría yo con estos tres niñatos cachondos, follando con ellos sin parar, dandoles todos los caprichos que me pidieran, y convertirme en su putita esclava de sus pollas". Poco tardó Julio en quedarse en calzoncillos también, regalándole a mis ojos una maravillosa perpectiva del grosor, y lo bien dotada que tenía su herramienta debajo de la fina tela que lo cubría.
JULIO: Niko, si quieres ponte cómodo ... tu a tu aire, que aquí estamos entre colegas ... tu no te cortes tío.
NIKO: Ok ... sin problemas.
ALBERTO: ¿Y que te cuentas Niko? ... hablanos un poco de ti ... ¿Tienes novia?
NIKO: Pues nada tíos, que al cabrón de mi padre le ha dado por meterme aqui hasta que eche cabeza, como el dice. La verdad es que no me he portado muy bien, y he hecho cosas de las que no estoy orgulloso ... pero, bueno así es la vida. Y novia, lo que se dice novia no tengo ... lo que tengo es un rollete con una amiga, y de vez en cuando apago la calentura con ella.
CARLOS: ¿Y a que cosas te refieres, cuando dices que no estás orgulloso? ... ¿No habrás matado a alguién, no? ... jajaja
NIKO: Jajaja ... No hombre ... ya os las contaré mas adelante, ahora no es el momento todavía ... pero precisamente por una de esas cosas estoy aqui recluido.
JULIO: Pues yo también tengo por ahí un rollete que me cabalga el rabo de vez en cuendo.
ALBERTO: Jajaja ... ¡Un rollete dice el cabrón! ... dirás varios rolletes con boquetes húmedos, esperando que le des una buena embestida con tu polla ... ¡Serás mamonazo!
JULIO: Jajaja ... No me seas lenguetón ... que no son tantos.
NIKO: ¿Pero donde buscais a las chicas, si el internado es solo para chicos?
CARLOS: ¿Y quién ha dicho que los boquetes sean de chicas? ... jajaja ... Tú todavía no sabes a donde has venido a estudiar colega.
NIKO: Ufff ... ¿No teneís calor? ... me siento un poco mareado, y no me puedo mover bien ... tengo el cuerpo pesado y no me responde ... Ufff, que mareo tíos.
JULIO: No te preocupes, no te pasa nada tío ... solo que has bebido cerveza con roynoll, para que estés mas receptivo a lo que vas a sentir a partir de ahora. Se te pasará en unas horas sin ningún perjuicio, pero así es mas facil violarte sin que te resistas, y no puedas negarte ha hacer lo que queramos contigo. Verás como te va a gustar colega ... vas a alucinar de gusto con nosotros ... te vas a correr de placer sin parar y me vas a suplicar que no se termine nunca esa gozada.
NIKO: Pero ... ¿Por qué? ... ¿Por que a mi?
JULIO: ¿Por que tú? ... pues, por que eres guapo, estás muy bueno y me das mucho morbo, y por que no has parado de mirarme el paquete y el culo desde que me has conocido. Te has delatado tú solo, y nosotros te vamos a dar lo que estás buscando.

Estaba inmovil tumbado boca arriba en la cama, sin poder moverme, pero lúcido en todo momento de lo que pasaba a mi alrededor. Carlos me desabrochó el pantalón y me los bajó hasta los tobillos, para aquel entonces yo ya tenía una erección de cojones, la polla me reventaba dentro del slip, y se me salía el capullo brillante y húmedo por el elastico de arriba. Apoyó su boca encima de mi paquete, y comenzó a lamerlo por encima de los calzoncillos. En pocos minutos ya me tenía la fina tela chorreando, totalmente mojada de saliba y la polla empapada mientras se transparentaba ante sus ojos.

Mientras podía ver a Julio de perfil con el cipote tiezo y duro como un mastíl apuntando al techo, Alberto arrodillado adorando aquella maravilla con la boca totalmente abierta, y esperando su entrada triunfal. Le colocó una mano sobre la frente, la otra sobre el cuello y le agarró así la cabeza entre las manos obligándole a comer rabo a su propio ritmo. El cabrón de Alberto no podía tragársela entera de lo grande y gorda que era, pero Julio lo intentó con unas aguadillas, taponándole la nariz y empujando la cabeza hacia abajo para poder colarla a la fuerza por su garganta. Qué buenos labios tenía y lo bien que le estaban cosquilleando la piel de la polla. Se inclinó para metérsela por la boca con más fuerza, y consiguió que se quedase apenas a un centímetro de rozar con el labio inferior la piel arrugadita de sus huevazos, al menos notó la barbilla que se los rozaba.

Era una gozada ver aquella follada de boca, mientras mi compañero de habitación no apartaba la mirada de mi cara, insinuandose, invitándome a verlo como embestía una y otra vez con su polla, la morbosa boquita del gemelo tragón, y participar del placer, viendolo disfrutar de aquella estaca entre sus labios.

Carlos, me había liberado la polla de los mojados slip para entonces, y no paraba de pasar la nariz a todo lo largo y ancho de mi entre pierna, oliendo el aroma a macho cachondo, y a sexo exquisito. Cuando estubo satisfecho y saciado de mi fragancia, agarró fuertemente con su mano el tronco de mi cipote, como si quisiera estrangularmelo, y comenzó a darme con la lengua en mi rosado capullo. El muy mamón chupaba mi polla con una destreza descomunal, con cada chupetón que me daba en el capullo parecía que me lo quería arrancar de cuajo, se podía intuir y adivinar que no era la primera polla que había devorado el mariconazo. Después de absorber lo que quiso, se metió mi cipote en la garganta desde el cabezón hasta la base, los chorros de pre-cum que brotaban de mi rajita resbalaban mezcladas con su abundante saliva, que el pedazo de mamón degustaba y tragaba por su gaznate.

Su lengua se retorcía en caricias circulares sobre mi glande, que me hicieron gemir de placer. Empecé a ver borroso. Y él, conciente de su momentáneo dominio, arreció con sus lenguatázos, en una salvaje y frenética lamida. Y me pudo ... De repente sentí que el volcán avanzaba hacia la erupción. Y el seguía lamiendo y succionando y succionando ... Y me corrí ... él se lo había buscado. El primer chorro fue directo a su garganta, el segundo lo ahogó y el tercero le hizo salir el semen por la nariz. Se lo tragó todo la muy guarra, no dejó ni una puta gota de esperma salir de su boca, hasta los restos de la nariz los adsorbió para adentro y se los zampó deslizándolos por el gaznate.
NIKO: ¡Que puta boca colega! ... ¡Que gustazo mas grande! ... Siiii ... Limpiame bien la polla cabrón.

Cuando hubo terminado de limpiarme la polla, me levantó las piernas en aspas, dejandome el boquete del culo abierto y al mismo nivel que su boca. Hundió su lengua en mi ojete y me lo lamió ... lo besó ... me escupió varios chicates de saliva para lubricarlo bien, preparandole el camino a la polla de mi compañero Julio, que sería la primera en tirarse mi ansiado culito.

No tardó mucho mi compañero Julio, en acercarse para reclamar su botín, ... mi culito. Mientras, Carlos me colocaba a cuatro patas encima de la cama con el culo bien abierto, ... y él, tumbandose boca arriba se situaba con su boca debajo de mi polla, atrapandola dentro de su osico, y asi deleitarme en una interminable mamada, manteniéndome el cipote siempre duro, empalmado y gordo. Era delicioso, sentir el placer en la polla que te proporcionaba ese mamón a cada lametazo, y notar al mismo tiempo el glande del pollón de Julio, entrando despacio por mi ojete.

De pronto me cojió de los hombros y me atrajo hacia él con todas sus fuerzas, me hizo tragar de una sola embestida todo aquel pollón ... grité, grité muy fuerte ... me destrozó el culo con su grán falo, me rajó el canal por arriba y por abajo. Era increible esa polla, la sentia muy muy dentro de mi, me llegaba hasta el estomago, no podia respirar y sentia ganas de cagar. Se lo dije al niñato, pero no me hizo caso el muy cabrón, y me seguió follando como un salvaje. Sentía como me sacudia fuerte, como empujaba con todas sus fuerzas. Subia y bajaba ... subia y bajaba y parecia que nunca iba a terminar, Julio me daba cachetes en el culo cada vez más fuertes, y sentia mi culo arder por dentro y por fuera. En ese momento empezó a jadear fuerte, y a agitarse cada vez mas rápido.
JULIO: ¡Uffff! ... ¡Ahhhh! ... macarrilla mio, todo mi pedazo de pollón es para ti ... trégatelo, trágatelo chulito de mierda ... eres el primer maricón, capáz de meterse mi pollón hasta el fondo ... He conocido a muchos chicos, buenos culos, pero nadie hasta ahora ha sido capaz de tragarlo por completo ... ¡Que culazo tienes maricona! ... es tan profundo como un coño.

Mientras me decía esas guarradas, y sin parar de follarme el ano a un retmo bestial, su amigo Alberto hacía rato que se había sentado encima de los muslos del hermano, con las piernas abiertas, totalmente espatarrado y agarrando con su mano los dos pollones rechonchos, completamente unidos, juntos, pegados, mientras los masturbaba al unísono suavemente. Me los ofrecía el colega restregándolos por mis labios, me invitaba a comer dos buenas pollas, a devorar esos deliciosos manjares, ... y sin previo aviso el niñato me agarró la cabeza de los pelos, y me encajó los dos capullos dentro de mi boca.
ALBERTO: ¡Abre mamón! ... ¡Abre la puta boca! ... Tragate las dos pollas enteras, que tu puedes maricona ... ¡Asiiiii! ... Mirate chaval, un gamberro pasota como tú, tragando buenos pollones por el culo y por la boquita ... ¡Ahhhh! ... ¡Sigueeee! ... Verás colega, como este internado te va a encantar.
JULIO: Ya os lo dije colegas ... que este chulito iba a tragar de lo lindo, ... y no me equivocaba ... ¡Joder, que gustazo de culo tiene! ... ¡Como tengo la polla coño! ... Me va a reventar de lo gorda que me la pone este boquetón.

No paraba de mamarles las vergas a los gemelos, sentía como se les inflaban las venas de sus troncos, estaban calientes y cada vez mas duros, ... y era exquisito su sabor. Me volví a correr del gustazo en la boca de Carlos, el cual no paró ni un segundo de chuparme el rabo, ... y por supuesto se bebió todo el semen que escupió mi hinchado glande. Estaba sorprendido de mi mismo, nunca había eyaculado sin control, sin poder contenerme y tantas veces seguidas. Pero el calentón que tenía era demasiado, y ya cuando ví a Alberto lamiendo junto a mi, el pollón de su hermano Carlos ... ¡Ufff! ... Aquello fué sublime, morboso, lujuria pura y dura. Nuestras dos bocas luchando y compitiendo por atrapar esa polla, chupando uno detrás del otro, recorriendo con nuestras lenguas todo lo largo y ancho de aquel tronco, mientras nos mirabamos fijamente a los ojos con lascivia.

Después de mi segunda corrida, Julio y Carlos me voltearon poniéndome encima de Alberto, el cual ya se había tumbado en la cama boca arriba, y me tenía su pecho pegado a mi espalda. Julio agarró el pollón de Alberto con la mano y me lo colocó en el ojo del culo, ... el colega me penetró con su enorme verga dura, y a pesar de que mi ano estaba bastante dilatado, por la follada que me había dado su amigo, me dolió bastante y me escoció. Pero me encantó notar aquella tranca, el niñato con un par de movimientos logro que nos acomodáramos, ... él a mi culito y yo a su polla, y así pudo meter toda su verga dentro de mi culo.

Las manos de Alberto y Carlos, me sujetaban las piernas con fuerza, obligandome a tener las rodillas pegadas a mi pecho, y el culo bien abierto ... bien follado ... y a la vista del vicioso de Julio, que ya preperaba su vergón para joderme el ojete junto a la polla de su amigo. Fué metiendo despacio toda su verga dentro de mi culo, y suavecito comenzó a follarme, movía su pelvis con suavidad mientras él estaba completamente encima mío, besandome y comiéndome la boca con frenesí, ... me estaba volviendo loco, nuca había estado tan excitado, nunca había tan caliente, nunca había estado tan cachondo, y nunca había gozado tanto.
JULIO: ¡Que coñito de putón tienes por detrás! ... Te vamos a reventar el culazo a pollazos ... pedazo de maricona.

Mi ano se resqquebrajaba con cada embestida que me daban los cabrones, hasta que me abandoné a la suerte, me relajé y dejé que me follaran a su gusto. Empecé a gemir como nunca, a gritar de placer mientras los dos me follaban mas rápido, clavándomelas con mas fuerza hasta los cojones, sin parar, sin detenerse metían y sacaban constantemente sus vergas en mi ojete.
ALBERTO: ¡Que delicia colegas! ... ¡Como me tiene la polla el muy cerdo! ... Estoy a punto tíos ... ¡Me corroooo ... Ahhhh ... Siiii ... Tomaaaa putaaaa!

Los dos empezaron a retorcerse de gusto, a gemir uno y luego el otro, y sentí como salia la leche de sus pollones llenando mi ano, como lo inundaban sin parar, notaba sus espermas a punto de salirse de mi boquete, estaba super lleno de semen, y seguian soltando chicates de leche caliente en mi interior. Carlos bajó con su boca hasta mi polla y me agarró con los dientes el capullo, mordiéndomelo, experimentando un dolor gustoso y soportable, a la vez que me masturbaba el tronco de la polla con su mano. Volví a eyacular gozando como un loco, me había vuelto a exprimir los huevos el muy mamón, y como en las otras ocasiones se tragó mi leche calentita.

Los dos sacaron sus pollones chorreando de mi culo, dejandome el ojete abierto en canal, y se acomodaron sentandose en el borde de la cama. Me arrodillaron en el suelo con el culo dolorido en pompa y con la cara apuntando a sus cipotes. Carlos, quería probar el placer de follarme el culo, mientras yo me afanaba en limpiar bien los restos de semen que quedaban en las vergas de Julio y Alberto.

Empecé a comer y a limpiar el enorme capullo de Julio con ganas, Alberto me miraba la boca de mamón mientras se sobaba la verga, y su hermanito Carlos, ya me había metido por el culo tres dedos de una mano. Nunca hubiera imaginado en un millón de años, el placer y la gozada que estaba sintiendo en aquel momento. Estaba saboreaando la verga de Julio cuando el chulito de Alberto decidió ponerme su capullo junto a mis labios, al mismo tiempo que forzaba mi cabeza con su mano, para que me comiera los dos cipotes a la vez. Abrí la boca todo lo que pude, forzandola muchísimo, y comenzó a entrar la punta del capullo. El colega empezó a empujar con su verga forzandome los labios, sentía que se me rajaban y quería gritar y no podía. Al intentar abrir la boca para gritar, su capullo entró del todo en mi boca, llenándomela con dos enormes cabezones de carne, hinchados, calientes y amoratados.

Carlos, me lameteaba el boquete del culo, saboreando los goterones de leche que me habían regalado la polla de su hermano, y de su amigo Julio. Alternaba la lengua y los dedos que ya iban por cuatro, besaba y mordía suavemente mis nalgas sin dejar de apretarlas. Yo estaba alucinando, estaba en medio de un precioso sueño, me inclinaba lentamente hacía abajo para dejarle a la vista mi rico ano, y cada vez que rozaba mi agujero con su lengua, me flaqueaban las piernas del gusto.

Un grito brotó de mi boca al sentir la embestida del pollón de Carlos atravesandome todo el ano, solté las vergas de mi boca de los dos colegas, que se reian al verme la cara descompuesta al sufrir tal envergada. Sentía como me traspasaba el ojete, adentrándose mas y mas en mi interior, me follaba muy despacio y de repente enbentia con fuerza acelerando el ritmo como un animal salvaje. La polla de Carlos me tenía super cachondo, esa follada en mi culo me ponía muy caliente, y cuando estoy tan caliente me gustaria que me metiesen hasta los cojones, quiero sentirme lleno, repleto, saciado.
NIKO: ¡Siiii! ... ¡Como me gusta, ... follame más ... más! ... ¡Ahhh!, ... Dame bien por el culo, cabronazo. 

Mi polla estaba otra vez a punto de reventar, con que me rozara podría volver a correrme, por eso no me la podía ni tocar, solo me masajeaba los huevos con una mano, y con la otra tocaba uno tras otro los pollones de mis nuevos amigos.

Alberto, se agachó debajo de mi entre pierna y me agarró la polla con la mano, estirándomela a tope hacía abajo, como si fuera a ordeñar a su puta vaca, ... mientras, me follaba el culo su hermano y su colega Julio me taladraba con su rabo la boca. Carlos, arremetía contra mi culo sin descanso, y yo del calentón que tenía encima ya no me importaba nada, me daba igual lo que hicieran conmigo esos tres machos, ... y todos para mi.

Yo presionaba mi culo contra su pollón, el cual entraba y salía del boquete con toda soltura, me lo metía todo dentro hasta que sus huevazos golpeaban con los mios, su cipote me tenía dominado el ano, ... y cuanto mas empujaba Carlos hacía adentro, sentía esa corriente que me recorría por todo el tronco de mi polla, notando que llegaba el momento de escupir otra lechada por el capullo.

Chorro a chorro salía de mi polla la baba blanca, la destreza de la mano de su hermano, ayudó bastante a vaciarme de nuevo y desparramar todo mi esperma por el suelo. Me sentía totalmente agotado, pero no me iban a dejar descansar ni un momento, ya que Julio comenzaba a descontrolarse con cada embestida que me pegaba con la polla en la boca. Estaba claro que me quería inundar la boca de semen, llenarme la puta boca con su semilla cremosa, y yo lo esperaba ancioso como agua de mayo, como premio a mi explendida mamada.

No me hizo esperar mucho mi compañero, ... empezó a retorcerse de gusto, sin soltarme la cabeza, apretándomela contra su puvis, agarrándome fuertemente de los pelos, ... y gritando de placer comenzó a soltarme borbotones de leche caliente dentro de mi boca. Yo tragaba con codicia, con esmero, saboreando aquel manjar que me regalaba aquel macho, y saciando mi sed mientras veía su cara transformada por el placer que estaba sintiendo.

Carlos, envidioso de su amigo, empujó de golpe su polla clavándomela en el ano hasta el fondo, acabó escupiendo caños de semen dentro de mi y sentí como le salía la leche por la vena hinchada de la polla, y como me inundaba el boquete del culo sin parar. Notaba su leche quemandome el recto, percibía como se salía de mi ano, ya no me cabía mas de la cantidad que me había donado el cabrón buenorro, ... y cuando terminó de correrse a gusto, me agarró de las caderas y me tumbó boca arriba en el suelo enmoquetado.

El hijo de puta, me miro con picardía y supe que su polla iba directa hacía mi boca, que como su puto esclavo iba a tener que limpiarle los restos de semen con la lengua, y dejarsela bien reluciente. Y así fue, ... él se había dado la vuelta y sentado con las piernas abiertas a mi costados, se acomodó muy bien encima mío, y yo le cogí de las caderas dejando que me metiera la polla en la boca sin resistirme. Yo atrapé su verga entre mis labios, y comencé a chupársela, a limpiarla con cuidado, de todo ese semen que manchaban su tronco y su capullo. Se me clavaba levemente en la garganta, y todo el largo tronco de su verga, iba hacia afuera y hacia adentro de mi boca. Carlos, estaba disfrutando de tener su pollón en mi boca, y de que se lo dejase bien limpio, después de la eyaculación tan deliciosa que se había pegado en mi culito.
ALBERTO: Venga tío, ... termina de una puta vez de limpierte el cipote en la boca de este mariconazo ... que aquí hay dos mas que esperan meterla en caliente ... ¡Joder!
CARLOS: Es que no veas que boca tiene la mamona, ... ¡Que gustazo tíos! ... Bueno, ... la boca, el culo y la polla que no está nada mal ... Me lo estaría follando todo el puto dia, colegas.
JULIO: No te preocupes colega, que todavía queda noche para seguir disfrutando de su culo, y de su boquita de mamón ... y venga ya, joder ... que tengo otra vez la polla dura como el acero, y toda empalmada.

Y después de un buen rato chupando la polla de Carlos, se echó hacia atrás haciendo que su tiesa verga saliera de mi boca por completo, ... el sabor de su polla junto al de su semen se había quedado en mi paladar, me relamí los labios del gusto para que me vieran los tres, y así provocar una excitación mayor en esas vergas que esperaban joderme el hocico.

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