viernes, 9 de septiembre de 2016

El chat me ayudo con mi sobrina

Nunca pude imaginarme lo que la tecnología iba a hacer por mí al pasar los años. Me presentaré, me llamo Alfonso y tengo 42 años, soltero y sin pareja a la vista, por lo menos de forma duradera.
Tengo un trabajo bastante importante y mi situación financiera no me preocupa, por lo que vivo bastante bien, aunque no soy de muchos lujos. Tengo un hermano 4 años mayor que yo que está casado y tiene dos hijas, vive en otra ciudad menos importante que yo, pero su situación también es desahogada.

Siempre nos hemos llevado muy bien aunque la distancia nos hace vernos menos de lo que quisiéramos.

Mi cuñada Sofía es una chica bastante atractiva aunque no una belleza pero siempre me ha resultado interesante y tengo muy buena relación. Con mis sobrinas, la verdad las he tratado menos, por motivos de colegios y otros temas, pero sé que son muy guapas y simpáticas. La mayor Bea ya tendrá alrededor de 18 años y la menor Julia sobre los 16.

El caso es que hace poco me invitó mi hermano en vacaciones de verano a pasar unos días con ellos, y como hacía ya demasiado tiempo que no confraternizábamos mi hizo ilusión ir a pasar unos días con ellos,

Me agradó ver que los años no habían hecho mucha mella en nosotros y nos conservábamos bastante bien, la mayor sorpresa fue al conocer a mis sobrinas, pues después del tiempo habían crecido de una forma espectacular y tanto una como la otra eran ya dos mujercitas y sobre todo muy movidas y cariñosas.

Yo como soy bastante bromista y abierto, pronto cogí confianza con las dos y nos hicimos bastante amigos y teníamos bastante empatía.

Los días pasaron rápido, como siempre cuando se está a gusto y cuando faltaba poco para volver a mi casa hicieron una cena en mi honor, nos lo pasamos estupendamente. En el transcurso de la tertulia que siguió a la cena me explicaron que, mi sobrina mayor Bea había acabado los estudios que hacía en su ciudad y quería seguir en la universidad, pero que la carrera que había elegido tenia la impartían donde yo vivía y muy sutilmente me insinuaron si podría vivir en mi casa, por seguridad y confianza. Yo al principio aunque no me molestaba que quedé dudando ya que me rompería mi rutina de solterón pero por otra parte, la chica ya era mayorcita para ocuparse de sus asuntos, por lo que al final no puse ninguna objeción y dije que me encantaría.

Así que a las dos semanas me avisaron de que venía. En efecto, fui a la estación del tren a recogerla y con su equipaje nos fuimos a mi casa.

Yo vivo en una casa unifamiliar de dos plantas que tiene las habitaciones arriba y bajo el comedor-cocina etc. Previamente había adecentado la habitación de invitados que tiene dos camas y le dije que si necesitaba más espacio podríamos arreglarlo de alguna manera.

Por supuesto le ayude a subir todas las maletas, ordenador y libros y la dejé tranquila para que se organizara a su gusto.

Ya anochecido bajó al comedor donde ya había preparado unas ensaladas y algo frio y cenamos tranquilamente explicándole que tenia entera libertad en cuanto le apeteciera a la vez que le entregaba un juego de llaves.

Esto hizo que la leve timidez que se le notaba se desvaneciera y se mostrara más cómoda.

Hablamos de todo, de mis costumbres y de las de ella y nos convencimos que éramos personas de lo más parecidas.

La habitación de Bea está contigua a la mía y da al frente del la casa donde había un balcón corrido.

La vida transcurría normal, ella con los tramites de la universidad y yo con mi trabajo.

Yo físicamente soy bastante normal en todo y mi sobrina era bonita y resultona, sin ser un bellezon y de cuerpo tenia lo justo sin ser nada exuberante por lo que no me fijé especialmente como mujer. Además tenía el carácter un poco tímido respecto a su vida amorosa anterior y yo tampoco la forzaba a contar nada.

En la casa la verdad, yo no cambie mucho en mi modo de vivir, ni vestir y andaba por casa en pantalón corto y suéter, ella pronto se hizo a mi forma y también iba de forma informal. La verdad es que no se me ocurrió mirarla con ojos más lujuriosos de lo normal.

Como Bea al principio no tenia amigos ni conocía la ciudad, estaba la mayor parte del día en casa, si bien con el ordenador hablaba mucho con sus amigos de su ciudad, sobre todo por la noche.

Había noches que la oía desde mi habitación, que era pared con pared, como hablaba fuerte o reía por el Skipe. Yo lo encontraba normal totalmente, aunque al pasar los días me pico la curiosidad y con el truco del vaso apoyado en la pared, oía alguna cosa de lo que hablaban. Lo cierto que casi siempre era con una amiga, al parecer más intima.

Alguna vez me intrigaba que su amiga le insistía en algo y Bea reusaba entre risas, yo pensaba que con su edad era lógico, hasta que una noche estando yo acostado hacía rato y a punto de dormirme, note como la puerta de mi habitación se entreabría silenciosamente y entraba Bea de puntillas. Se coloco al lado de mi cama y me observo si dormía. Yo lógicamente me estuve quieto y al momento note como el calor de su mano subía por mi muslo y sin tocarme se metía bajo el pantalón del pijama que es bastante holgado.

Yo ni respiraba, y note como su mano se acercaba a mi sexo pero sin rozarlo y solamente se apoyo en mis testículos y los rodeo con sumo cuidado y volvió a sacar la mano y salir de la habitación.

Al cerrar ya respire a fondo y al oír otra vez las risas en su habitación acerque el vaso y al oído a la pared y oí como le contaba el resultado de la investigación a su amiga pero entonces que di cuenta que era su amiga quien le dirigía la maniobra y le animaba con lo que debía hacer.

Yo quedé perplejo pero lo considere una chiquillada pero a la noche siguiente se repitió la aventura. Esta vez se acomodo más cerca y después de “oírme” roncar volvió a meter la mano por el camal del pantalón y después de acariciar los testículos, que se pusieron duros mientras los tenia atrapados en la mano, continuo hacia arriba hasta el nacimiento de mi miembro, yo a la vez que me hacia el dormido pensaba en cualquier cosa para evitar una erección y pude controlarme mientras ella recorría a lo largo el pene y lo abrazaba con los dedos, después los paso por el vello púbico y saco la mano tan suavemente como la había metido.

Seguidamente fue al ordenador donde esperaba su amiga para saber de su hazaña la cual le conto con todo detalle, y su amiga le animó a seguir investigando.

Al día siguiente en el desayuno le conté que llevaba unos días que no descansaba y me dolía la espalda por lo que me iba a toma un somnífero. Efectivamente en un frasco de somníferos, lo rellené de pastillas de dulces de caramelo y a la hora de la cena me tome una pastilla delante de ella, haciendo un poco de teatro como que no me la podía tragar de mal gusto.

Ya con esta idea me puse un pijama que es de tela y con una bragueta abierta tipo pantalón de deporte y me acosté. Las risas empezaron y al rato ñññiiikk la puerta que se habría, yo ya puesto a facilitar las cosas tumbado boca arriba y como desmadejado o profundamente dormido. Bea ya ni se molesto en comprobar si dormía y repitió la operación, pero al percatarse que el camal era más estrecho, busco hasta dar con la bragueta con los botones despasados menos el de la cintura. Entonces ya fue directa al pene y cogiéndolo entero lo saco y le hizo sitio para que salieran los testículos también, ya con todo el paquete fuera extendido sobre mi vientre y seguramente instruida por su amiga, me cogió desde arriba el pene y bajando el prepucio hasta donde pudo me dejo el glande al descubierto que aunque no estaba erecto ya daba una idea de cómo era, yo cruzaba los pies para no empalmarme y con una mano Bea me cogió los huevos y con la otra el pene y se hizo una idea del conjunto, luego se mojo el dedo con saliva y mojo el glande y se lo acerco a la nariz y después a los labios. Yo ya estaba desesperado de no poder hacer nada, pero en eso, con sumo cuidado volvió a guardar todo en su sitio y salió.

Yo salte a la pared a ver la reacción de las dos amigas y a la admiración de Bea se complementaba con las risas y los ánimos de su amiga.

A partir de ese momento mi cabeza hervía de pensamiento de qué actitud tomar y opte por la más fácil.

Al día siguiente “el dolor” era irresistible y me tome dos golosinas y me fui como mareado a la cama. No tardó mucho Bea en aparecer después de haber hablado con su amiga, esta vez sabiendo el efecto de una pastilla, las dos deberían se fulminantes.

Ya ni se molesto en mirar si dormía siquiera, se acerco a la mesita de noche y con un paño oscuro que traía lo poso sobre la lamparilla y la encendió, quedando la habitación en bastante penumbra hacia el techo.

Ya se puso sentada a mi lado y de primeras me desabrocho el botón de la cintura del pantalón y lo abrió quedando totalmente al aire mi pene sobre mi vientre y los testículos pegados a él. Antes de tocarme saco una botellita de aceite de bebe y me embadurno todo.

Yo ya no sabía qué hacer, repasaba las tablas de multiplicar al derecho y al revés para que no se empalmara o por lo menos no del todo.

Bea se sentó sobre mis piernas, como pudo me bajo el pantalón hasta media pierna, yo en un movimiento pase mi mano sobre mi cara para que no me viera pestañear y ver perfectamente con la luz que daba la lámpara a esta altura.

Se inclino sobre mi y con las dos manos, abarco todo mi pene y lo levanto de un empujón, le bajo el prepucio dejando el glande al aire ya bastante rosado, con la suavidad del aceite las manos casi no se notaban, pero ella bajaba una y con la otra empezaba desde arriba con lo que era un masaje continuo que cada vez me la ponía más dura. A esto se añadió que al poder mirar yo hacia abajo y ver lo que hacía también le veía las tetas que por el escote de la camiseta se asomaban y bamboleaban de lado a lado a la vez que me quede sorprendido tanto por el tamaño, pues vestida no lo parecía, sobre todo por algo que me dejo estupefacto y era que yo siempre he tenido la fantasía (nunca cumplida, la de coger unos pezones negros y con la areola grande) y allí estaban los dos pezones de derecha a izquierda haciéndome burla pues yo no podía moverme sin cortar la aventura.

Las manos fueron poniendo dura mi polla, hasta un límite bastante grave y el glande paso de rosa a rojo y después a morado, lo notaba palpitar en sus manos cuando lo apretaba y yo sabiendo que su sexo estaba sobre mis muslos me hacia sudar tinta.

Estuvo un rato lentamente masajeándome solamente hasta que noto como palpitaba, entonces se inclino y paso suavemente la lengua sobre la punta, yo note primero el aliento, luego la humedad, después el frescor, pero de allí lamio de alto en bajo todo el tronco del pene hasta que llego arriba otra vez y entonces se metió en la boca todo en glande mientras me abarcaba los testículos, sentí que volaba sobre una alfombra mágica. Ella siguió con la polla en la boca con cuidado de no lastimarme con los dientes hasta que noto que salía liquido preseminal y el gusto lo extraño y siguió acariciando con las dos manos a la vez el grande hasta que no pude aguantar más y explote con varios chorros de semen que si bien en el primer momento le asustaron luego sonrió triunfante y me limpio con una toallita húmeda. Ya cuando me vio de bajada seco todo, me abrocho y salió con cuidado.

Yo no me tenía en pie, me temblaban las piernas pero fui a la pared y oí como le contaba con todo lujo de detalles la función que había tenido, su amiga se reía pero con una risita extraña, mas de excitación que de juerga.

Me dio que pensar y saliendo al balcon me asome por su ventana y vi como Bea estaba de espaldas a mi, frente al ordenador, se había desnudado por completo y tenía las piernas sobre el escritorio, la pantalla del ordenador parecía un espejo, su amiga desnuda también se masturbaba con las dos manos y ahí me dio mi segunda sorpresa, sus tetas eran mi otra obsesión, en forma de pera con unos pezones grandes y muy abultados.

Me tuve que coger a la baranda del balcón, se apretaba una teta mientras la hora agitaba con furia el clítoris mientras movía la cabeza con espasmos de un lado a otro.

Bea también tenía las manos ocupadas y aunque no la veía, la oía como jadeaba de placer.

Esta misma noche me propuse que debía tomar cartas en el asunto, pues ya estaba más que harto de hacer de sufridor.

Continuará…

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EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (2)

La verdad no tenía ni idea de cómo afrontar el tema, si se lo decía abiertamente igual me daba un corte y se iba o me decía que me lo había inventado o que se yo. Entonces ideé un plan y se presentó la ocasión una vez que Bea salió de su habitación apresuradamente por algo del móvil y yo me colé, me fije en la pantalla el Chat que tenía y el Nick de su amiga y de ella.

Me traje del trabajo una tablet que no usaba para nada y me dediqué a recorrer los chats buscando a alguna de ellas.

Al principio me costo que me contestaran y me admitieran como amigo, pero con insistencia y dando grandes rodeos llegaron a consultarme, en confianza de hombre (por supuesto joven como ellas) las cosas que más nos gustaban a los hombres y nuestras debilidades…

Yo casi salto de alegría, pues ya estaba en el club aun sin estar invitado. Pero fui dándoles ideas por donde debían actuar, a la vez me di cuenta de que la amiga si tenía bastante experiencia pero Bea era bastando inocente en el tema y se dejaba llevar.

Me enteré de que Bea ya no era virgen (aunque lo daba por hecho) pero fue de una forma totalmente ruda en un wc. de una discoteca y con alguien que ni siquiera conocía y que ni se molesto en despedirse y lo hizo por no hacer el ridículo ante las amigas.

Por ese motivo estaba tan “verde”, yo estaba allí, confiaba conmigo y no la comprometería, o sea el plan ideal para coger experiencia.

Yo desde el chat le iba dirigiendo, a la vez que aconsejando de los peligros de salir sin precauciones y eso le daba más confianza porque notaba que yo no quería hacer nada con ella.

Todo esto la confió y una tarde lluviosa que no salimos estaba yo en el sofá, vino ella y se sentó a mi lado y viendo la película aburrida se apoyo en mí, yo me hice el desentendido y al rato se levanto de golpe y me pregunto si podía confiar conmigo… yo le dije que si, claro y me insistió que era muy intimo el tema. Yo juré y perjuré, entonces me conto que no tenía experiencia con los chicos y que…. ya no era virgen pero me conto los detalles como justificación, en fin de como sus amigas se reían de ella y al primero que paso se lo propuso, se fueron al servicio de chicas, se subió la falda hasta los riñones y el chico se puso un condón, la cogió de las caderas se la metió, se corrió, tiró el condón a la papelera y se fue, así que ella ni se la vio, ni se la tocó, ni se enteró. Un desastre, entonces me dijo que le podía explicar lo que era el sexo en realidad, pues cada uno con los que habla le decía una cosa.

Yo vi el cielo abierto, y me dije… vamos a empezar por el principio y bien. Le pregunte que me pusiera al corriente de lo que ya sabia y me dijo que casi nada.

Me tuve que armar de paciencia y explicarle en principio los órganos sexuales, como son y cómo funcionan y me escuchaba con los ojos como platos, como la conversación se prolongaba bastante ella se fue acomodando y se tumbo a lo largo del sofá y apoyo la cabeza en mi pierna que estaba en un lado, me miraba hacia arriba y yo le explicaba lo mejor posible la teoría,

En un momento dado tuvo un momento de regocijo y como estaba a gusto me cogió una mano y se la puso sobre su estomago, yo con la otra le explicaba.

Tanto hablar, preguntar y responder su mano con la mía bajo la suya, fue subiendo hasta primero rozar la base de sus pechos, yo notaba la separación entre los dos pero ella ni empujaba ni soltaba, solo apoyaba y yo pues quieto.

El tema daba para mucho, que si los chicos que si sus intenciones, etc., parecía que con sus padres no había tenido ninguna conversación...

En un momento dado dio un respingo y subió su mano, siempre con la mía debajo hasta ponerla sobre su pecho izquierdo…ahhh yo notaba toda la redondez dura, suave y a la vez áspera en la zona del pezón, pero allí se quedo, yo apenas movía un poco los dedos abarcando todo el pecho, para demostrarle que sabía que le estaba cogiendo la teta, pero como única reacción solo note que en un principio las piernas las tenia cruzadas y poco a poco las iba abriendo.

Yo como iba con el pantalón corto de esta por casa y tenía su cabeza sobre mi pierna derecha notaba que se me estaba poniendo una erección más que anormal. Además como ella tenía el pelo largo caia en mi regazo y de vez en cuando se lo arreglaba con lo cual su mano pasaba rozando mi polla.

Yo sufria una incomodidad grande pues la polla aumentaba considerablemente y dentro del slip no se podía estirar, con lo que en en momento aproveche que levanto la cabeza pera arreglármelo y ponerlo recto, claro que entoncer rozaba su cabeza.

Ella lo noto y aunque no dijo nada, yo me di cuenta porque se pezón se puso duro como un garbanzo, parecía mentira que normalmente no se le notaban y ahora se clavaba en mi palma de la mano.

En uno de los movimientos de su mano el pezón quedo entre mis dedos con lo que fue mi excusa para pellizcárselo levemente, a lo cual respondió piniendose la areola como papel de lija y un leve suspiro se le escapo de los labios.

Parece que ella también se animó a progresar y en uno de los movimientos de arreglo del pelo puso su mano sobre mi polla caliente y dura.

Me miro a los ojos y sonriendo un poco me dijo…

--- Esto es lo que me explicabas que ocurría?

Yo con una sonrisa de oreja a oreja le dije siiii y me dijo… me gusta.

Retuvo la mano sobre mi polla y de vez en cuando movía los dedos como para medirla, yo ya no pudiendo aguantar más le pregunte ¿quieres verla de cerca? Y ella bajando los ojos me dijo…

--- Si quieres tú!!!

Yo como tenía su teta con la mano y el pezón entre los dedos, no me arriesgue a perderlos y le dije…

--- Sácala si quieres, pero con cuidado.

Ella busco lentamente los botones del pantalón y no tardo en encontrar la cabeza que ya se había salido sola del slip, separo el pantalón y la dejo al descubierto a lo largo del lado de su cabeza, el glande le llegaba a la altura del ojo, ladeo la cabeza, lo miro de cerca y le dio un beso tierno y lo apretó con la mano para no soltarlo ya.

Mi mano tenía su teta mas oprimida que un sujetador deportivo y entonces suspiró, tanto de alivio por tener la polla en una mano, como para poder respirar, me cogió la mano de la teta y me la fue bajando por el estomago, después al vientre hasta dejármela en el monte de Venus, yo no me lo esperaba, intuía una maraña de vellos, pero no, tampoco estaba depilada, solo tenía el vello recortado a una altura como la barba de tres días con un corte horizontal arriba los otros haciendo un triangulo hasta antes de llegar a las ingles. Me gustó mucho, pues no demostraba la “picardía” de ir toda lisa.

Contuve el impacto que me produjo el tener la mano apoyada en su pubis, pues ella retiro la suya, dejándome hacer, y sin demostrar impaciencia hablando y hablando afloje el cordón que ataba el pantalón a su cintura.

Como dije en un principio, Bea tenía las piernas cruzadas al comienzo, pero después las dejo reposar a lo largo del sofá, entonces fui pasando la mano sin ninguna dirección definida a lo largo de sus muslos, sobre todo por la parte interior y llegaba justo a las ingles donde retrocedía para subir otra vez, lentamente ella recogió los pies y fue abriendo las rodillas de forma que yo tenía más acceso a su sexo, pero no lo demostré, sino que seguí llegando como limite a las ingles.

Cuando estaba con las piernas abiertas completamente y notaba que al acercarme a las ingles levantaba un poco las caderas, volví a su pubis y tras juguetear un poco con su medio rasurado vello, baje la mano pero separando mis dedos al llegar a sus labios, con lo cual seguía masajeando sus íngles, cada vez levantaba mas las caderas al llegar a ese punto.

Siempre llegaba a la zona del perineo antes de llegar al ano y en una de esos viajes de retorno pase la mano cerrada cobre sus labios notando como estaban húmedos y tibios,

Al cabo de varias pasadas mi dedo corazón se introdujo entre sus labios mojados y los separo metiendo la yema del dedo entre sus labios menores completamente mojados, así lubricado seguí hacia arriba pero siempre sin llegar a tocar el clítoris,

Su cadera parecía una montaña rusa subiendo y bajando, yo poco a poco fui introduciendo un poco más la punta del dedo dentro de su empapada vagina y volvía cerca del ano, después de profundizar bastante acompañe al dedo corazón también el anular, los agradeció bastante pues aun abrió las piernas si cabe más aun.

Ya estaban los dedos completamente mojados cuando deslice uno más abajo y rodee el ano aprovechando la humedad, inmediatamente cerro las piernas atrapándome la mano y me miro, yo le sonreí y como desagravio al volver roce con el dedo el clítoris por la parte de encima, lo que le hizo suspirar.

Después de esos leves roces volvió a mojarme el dedo, pase alrederor del ano a una distancia mayor el dedo, ya no hizo tanta reacción, lo que me animo a seguir mojándome los dedos y acercarme mas al agujero.

Como es normal lo tenia pequeño y muy apretado pero al notar que no tenia intención de hacerle daño, noté como se distendía y poco a poco se hacia mas suave, yo como premio acariciaba de pasada el clítoris o lo apresaba con dos dedos descubriéndole la piel, la situación era muy placentera en parte por el clima de confianza que reinaba en el ambiente. Mis incursiones por el ano eran cada vez mas osadas y detenia el dedo suavemente sobre el agujero hasta que notaba que distendía el esfínter y al estar mojado no me costaba mucho introducirlo algún milímetro cada vez.

Ahora la situación ya era el paseo de la mano desde el monte de Venus entrada en la vagina y masaje en el ano y al volver, roce al clítoris, mientras con la otra mano le acariciaba el pelo, la cara, el cuello y el principio de los senos, mientras ella asía sin soltar mi pene duro.

Como estábamos en la misma posición mucho rato nos acomodamos mejor y al incorporarse aproveche para quitarme el pantalón y los slips, entonces ella se animo y se quito la camiseta y el pantalon que ya llevaba a media pierna. Y volvimos a sentarnos más cómodos y mas al medio del sofá.

Yo me sente mas recostado, con lo cual apoyaba el culo en el borde del asiento y ella apoyo su cabeza sobre mi vientre.

La verdad es que la visión de un cuerpo tan joven y tan “virginal” me producía un desasosiego, que me hacia pensar a toda velocidad, para no romper la magia.

Al recostarse sobre mí, su cabeza ya no estaba tan baja y mi polla y compañia estaban a la altura de su hombro a cierta distancia, yo a la vez mejore la postura ya que mi mano no tenía que alargarse tanto, con lo cual estábamos más a gusto aun si cabe.

Naturalmente ya al acostarse separó la piernas, pero esta vez una dejada llegar hasta el suelo y la otra sobre el respaldo del sofá.

Yo a la vez le veía mejor la cara y las expresiones y tenia sus dos tetas completamente al alcance de mi mano izquierda. Mientras la suya cogía mi polla y le iba descubriendo el glande alternativamente despacio.

Me cogió mi mano derecha y me la beso en la palma y me la guio otra vez hacia su vientre, yo naturalmente rodee cariñosamente el ombligo y seguí hasta llegar a la alfombra recortada y seguí con mis dedos hasta mojármelos en el húmedo coño.

En esta ocasión ya esperaba el dedo porque ya no hizo extrañeza y al notar el segundo que entraba lo agradeció, incluso cuando volví a insistí con el dedo sobre su ano ya no estaba rugoso sino suave como el de una niña.

Para probar elegí el dedo anular, más fino y mojado como estaba empecé a empujar suavemente, pero costaba en entrar, con lo que metí mi dedo corazón en su vagina hasta el fondo y con el pulgar acariciaba al clítoris, con lo que parece que se olvidó un poco del otro dedo, hasta que cuando quiso darse cuenta, ya lo tenía dentro hasta la mitad. Después comprobó que no era tan malo como esperaba y aun se relajo mas con lo que lo enterré hasta el fondo, acariciandole las paredes intestinales sedosas mientras con el corazón lo notaba dentro de la vagina con sus rugosidades y se masajeaban entre ellos, pero el más efectivo era el pulgar que ya había descubierto del todo el clítoris y lo rodeaba completamente hinchado y rosado.

Sus labios mayores estaban totalmente abiertos enrojecidos y hinchados y los menores mojadísimos y abiertos como una flor. Mis dedos aparecían y desaparecían dentro de ellos al compás de sus caderas y de su mano sobre mi polla. Mi otra mano rodeaba sus tetas indistintamente y las levantaba cogidas de los pezones con cuidado de no dañarlos pero que no ofrecían resistencia, sino que parecían servir de asidero dado el tamaño que presentaban.

Su mirada estaba perdida gozando del momento y entonces intente añadir al dedo del ano el dedo corazón, la sorpresa fue mía pues casi no lo noto, incluso yo diría que absorbía los dos desde dentro, poco a poco fui acelerando hasta que volví a meterlos en la vagina esta vez solo uno, después dos y el tercero siguió sin más, lo cual animo al cuarto, mientras el pulgar se encargaba del clítoris masajeándolo de lado a lado o circularmente.

Llego un momento que cogió mi polla, se la acerco a los labios y le dio un largo beso en el tronco para después levantar las cadera tanto que se quedo haciendo un arco con el culo elevado y dejando de lado mi polla, giro la cabeza hacia mi pecho y con un quejido parecido a un lamento seguido de dos o tres convulsiones se quedo unos instantes quieta en el aire y cayó sobre el sofá completamente extenuada. Al estar un momento respirando agitadamente estuve quieto, hasta que lentamente se relajo y quedo dormida.

Yo me escurrí a su lado, le puse una almohada bajo la cabeza y una sabanita sobre su cuerpo y me fui a la ducha para rebajar la erección brutal que llevaba y asimilar un poco lo que había pasado.

Continuará…

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EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (3)

Después de ducharme, me cambie de pantalón y me puse un short y una camiseta , me fui a la cocina y comencé a preparar la cena, abrí la nevera y me serví una cerveza muy fría para seguir pensando mientras.

Estaba abstraído con la cena cuando me giré y me percate de que ya no estaba en el sofá. Pero oí el agua de la ducha correr, con lo cual me indicaba que también estaba despejándose. Luego salió y se fue a su habitación y conecto el chat.

La cena estaba a punto casi y lo apague todo y me fui a mi cuarto para seguir la conversación. Efectivamente estaba conectada con su amiga y le contaba lo ocurrido con todo detalle. Su amiga ya no se reía tanto, sino que más bien escuchaba con mucha atención e incluso demostraba cierta envidia sobre el trato que había recibido Bea, le repetía ojala a mi me tratara alguien así, es una suerte.

Sigue cono vas y te hará feliz. Al momento se despidieron y me fui corriendo a la cocina otra vez a ultimar los preparativos.

Cuando vino al comedor, se había arreglado un poco con maquillaje y los labios y se había cambiado de ropa, pero también informal. El único cambio significativo era que se había puesto un sujetador tipo balconet que le realzaba las tetas y ofrecía un canalillo muy apetecible.

Curiosamente la conversación fue del todo diferente a lo que yo esperaba y no se nombró nada de lo que había pasado, lo que yo interprete como un caso aislado.

Al terminar tomamos café y una copita y luego nos sentamos enfrente la terraza donde había una alfombra y unos almohadones muy amplios,

Nos sentamos bastante separados y comentamos cosas banales hasta que salió el tema del tiempo, la noche que hacía con luna, etc. Y sin proponerlo nos fuimos acercando hasta que se acerco a mi y se sentó delante sobre un almohadón, después de algún que otro comentario se dejo caer sobre la alfombra, dijo que desde allí se veían todas las estrellas, yo asentía .. hasta que me dijo…

--- Aunque no se ven tantas y tan bonitas como las que he visto esta tarde junto a ti.

Yo quede mudo y no sabía como reaccionar, por lo que pensé que lo mejor era asentir y acercarme a ella. Me baje de mi almohadón y me tumbe a su lado y rompimos el hielo buscando estrellas más bonitas de las que ella había visto.

En un momento dado ella se incorporo y puso su cabeza sobre mi pecho y yo la sostuve con mi brazo, olía su piel de maravilla y era de una suavidad pasmosa, por lo que después de unas caricias en las mejillas y el cuello me arrodille a su lado y levantando su blusa le di un beso en su estomago y otro en su ombligo. Ella arqueo el cuerpo y soltándose el sujetador lo saco bajo la blusa. Era negro y de tul sin tirantes, por lo que deduje que las tetas que marcaban eran realmente las que tenia y después se fue subiendo la blusa hasta que aparecieron el comienzo de sus senos, esto fue una invitación demasiado obvia para rechazar y fui besando y absorbiendo poco a poco desde el ombligo hasta el comienza de los pechos, entonces de un golpe se sacó la blusa por encima de la cabeza dejando al descubierto y vibrando por el roce dos magníficos pechos coronados por dos pezones casi negros. Mis labios no tardaron en atraparlos y mientras con los dientes sujetaba la areola, soplaba aire frio en el pezón, el cual brotaba como una flor y un tamaño ideal para lamerlo. Sus brazos estaban extendidos a los lados como rendida, cuando sus pezones y tetas estaban duras y tersas seguí bajando con mis besos por el pecho y vientre hasta llegar a su pantalón, esta vez estaba abrochado con un gran botón y una cremallera, el botón lo abrí con los labios, y la cremallera la pude bajar cogiendo el cierre con los dientes hasta bajo. Ella ni se movía, entonces me percaté que no llevaba ropa interior y que el vello del pubis estaba a la vista, me acerque a los pies y con sumo cuidado la descalcé y después de besarle los dedos de los pies le fui estirando de los camales del pantalones que progresivamente iba bajando y dejando al descubierto la cintura, pubis, muslos y piernas, después fui subiendo, siempre dando besos por sus piernas sin tocarla en ningún momento hasta los muslos y desde allí salte a sus pechos otra vez pera subir hacia su cuello, orejas, ojos, sienes y finalmente sus labios, fue un beso bastante casto pues ella casi ni reaccionó, solo se oía su fuerte respiración y su inmovilidad.

Me quite la ropa que llevaba puesta cuando estaba a la altura de su cabeza con lo cual no me vio, volví a bajar besando la cara, el cuello los pechos, pero esta vez yendo a gatas sobre ella. Al llegar al vientre me extendí por las caderas y ella se removía.

Supongo que sería consciente a estas alturas de lo que se le venía encima pero su posición no varió, con los brazos en cruz y las piernas estiradas.

Lógicamente al progresar mi cuerpo sobre el suyo y llegar a su vientre mi polla rozó su cabeza y siguió su camino sobre su cara, de momento no hizo nada, pero cuando mi polla le llego a la nariz y mis huevos a los ojos pareció despertar del letargo y solamente hizo el movimiento de buscar con su boca la punta de mi polla y metérsela dentro y absorber hasta que le entró hasta la mitad aprisionándola entre la lengua y el paladar, yo ya había cogido con ambas manos sus nalgas y abriéndolas le había provocado que separara las piernas dejando el sexo a mi altura.

De un lengüetazo lamí sus labios hasta bajo y después metí la punta de la lengua en su vagina, con mis manos a la vez que separaba sus nalgas abría sus labios con lo que mi boca se lleno de sus jugos los cuales absorbí y repartí por todo su coño para evitar que mi barba aunque afeitada pudiera molestarle.

Mi lengua recorría desde los labios mayores, los menores y al ano. Ella encogió las piernas y levanto los glúteos hacia mí para que llegara mejor con lo que puse mis manos bajo ellos y me serví a placer.

Cuando su vagina parecía una fuente, suavemente me dirigí al clítoris hasta entonces abandonado y con la punta de la lengua, retire la piel que lo cubre, dejando esa almendra tan sabrosa, brillante y rosada, yo la oí como jadeaba, si bien con dificultad, pues tenía mi polla llenando su boca pero con las dos manos me cogía la polla y la estiraba para arriba y además de dejarla pelada aprovechaba para respirar, me abrazo el culo y me apretaba sobre ella y yo como tenía el suyo cogido con ambas manos en un momento rodamos sobre nosotros y nos dimos la vuelta, quedando ella arriba y yo bajo.

Para mí fue una delicia pues mi polla ya estaba más libre para que pudiera hacerle más cosas y yo tenía más control sobre su vagina y su culo.

Primero se volvió sobre mi polla y la sacaba y la metía en la boca mas y mas, la lamia, chupaba mis huevos y hacia lo que se le ocurría, yo por mi parte absorbía los jugos que salían de su vagina y los repartía por su culo y clítoris y después de lamer su agujero un rato y notando total distensión probé a meter un dedo y sin esperar respuesta lo seguí metiendo hasta donde pude, la otra mano se ocupaba de sus tetas que al estar colgando ofrecían su mejor aspecto y entre pellizcos y apretones estaban, como piedras. Cuando estábamos un rato atareados de esta forma decidí que debería darle otro orgasmo, esta vez más intenso pues yo dominaba el terreno y comencé a meter mis dedos por la vagina a la vez que lamia el clítoris y llenaba con dos dedos su culo, note que en un momento dado ella estaba menos pendiente de mi y más de su parte baja y fue entonces cuando ataque a fondo, no quedaba ningún trozo de su piel que no acariciara o lamiera hasta que apretando su sexo a mi boca y levantando la cabeza y dejando mi polla sola tuvo un orgasmo que no parecía terminar, sus convulsiones y jadeos eran incontrolables hasta que de momento cayó sobre mí con la cabeza entre mi muslo y mi polla.

Y quedo un momento con temblores hasta que toda despeinada se incorporo y se dio la vuelta y me abrazo, nuestros cuerpos empapados de sudor, jugos y olor a sexo nos envolvió durante un rato.

Yo aunque con los huevos doloridos de tanto semen que almacenaban estaba contento, pues ella había gozado como nunca y eso era lo importante.

Al reaccionar, se bajo de encima, mientras me miraba, bajo su mano hacia mi sexo que ya estaba medio fláccido sin esperanzas de poder terminar y lo cogió con suma delicadeza, lo limpio con una toallita húmeda y con crema hidratante lo embadurno, junto con los huevos. Luego empezó a acariciarlo hasta que poco a poco daba señales de vida, lo metió en su boca y al estar blando le cupo todo y con la lengua lo fue acariciando y según se iba haciendo grande lo sacaba y lo chupaba absorbiéndolo para que entrara solo como si fuera su vagina, su cabeza subía y bajaba a distinto ritmo mientras lo cogía con la mano rodeándolo y apretándolo de una manera que me producía una erección imponente, mis huevos estaban pegados a mi polla como animándola y poco a poco note como subía la presión en mis huevos y me aferre a sus tetas y mientras las cogía las dos a la vez, teniendo los pezones entre mis dedos descargué no sé cuantos chorros de semen con los ojos cerrados, imaginando como habría reaccionado a los chorros imprevistos, pero me dije, que importa, una corrida así solo se da una vez en la vida.

Al abrir los ojos, me estaba esperando a mi lado arrodillada y sonriente, pero con una sonrisa rara, yo le devolví la sonrisa y ella entreabrió la boca y me enseño que la llevaba llena de mi semen y sonriendo como estaba, vi como su garganta indicaba que se lo acababa de tragar, para luego sonreír de oreja a oreja y darme un beso en la boca.

Continuará…

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EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (4)

Después de esto nos fuimos a dormir, cada uno a su habitación, yo por precaución me tome mis pastillas dulces, pero pasó la noche y nada, la siguiente tampoco nada y la otra tampoco nada, yo estaba desconcertado, pues no oía ni el chat ni ningún ruido sospechoso, por otra parte el comportamiento y el trato entre mi sobrina y yo era de lo más normal y no advertía ningún síntoma de euforia, ni arrepentimiento ni vergüenza ni nada de lo que yo podía sospechar….

Desde el primer día de la llegada de Bea a mi casa habíamos establecido que el trato entre nosotros iba a ser de lo más normal, es decir ni yo la trataría como “sobrina” ni ella como “tío” nos llamábamos por nuestros nombre y con el respeto debido a otra persona cualquiera, por supuesto había una gran confianza mutua y la compañía era de lo más grata.

Este silencio no hacía más que intrigarme y no comprendía la actitud de Bea, ya que yo esperaba o una pasión desatada o un retraimiento por qué se yo de sentimientos hacia el parentesco. (¿)

Lo cierto es que no hablaba ni con su amiga ni nada.

Al cuarto día por fin oí que estaba chateando con su amiga y aquella le preguntaba con insistencia que había pasado durante estos días y la contestación de Bea era más bien esquiva, pero poco a poco fue desvelando la velada que habíamos tenido.

Yo, aprovechando esta apertura, me conecte con ella y haciéndome el súper interesado también quise saber sus sensaciones (desde el punto de vista masculino, claro) para aclararle alguna duda, y su relato fue de lo mas encantador, ya que estaba como en una nube de algodón, pues había pasado por un trance que para otras chicas era de lo mas brusco o violento o lo más soso, mientras ella había sentido todo el rato un estado de excitación sexual continuo, que no termino hasta que llegó el orgasmo sensacional después de una tarde entera.

Su amiga no podía cerrar la boca de admiración y no se lo podía creer, pues ella estaba acostumbrada al clásico polvo en el asiento de atrás del coche o en una cama de lo más cutre, un mete y saca y el cigarrito final con una buena resaca.

Yo desde mi personaje del chat también me admiraba del resultado del encuentro y la animaba a seguir, aunque ella demostró sus dudas antes los avances previsibles, pues tenía miedo de que yo me hiciera una idea equivocada sobre ella.

Me fui a dormir más tranquilo y a la mañana siguiente siguió la vida tan normal como antes aunque al llegar la noche (yo seguía con mis pastillas, por si acaso) note que entraba en mi habitación sigilosamente y se echaba junto a mí sin tocarme. Así estuvo un buen rato mirando al techo y pensando hasta que poco a poco se fue acercando y apoyando su cabeza en mi hombro me acariciaba el pecho y me daba besitos en mis pezones.

Yo me sentía de lo más apacible pero con la pena de no poderme mover hasta que noté como su mano bajaba por mi estomago y desabrochaba el botón del pijama y cogía suavemente mi miembro y lo apretaba para sentirlo suyo. Poco a poco fue acercando su cabeza sobre mi vientre y pronto le dio un beso corto al glande descubierto, luego fueron lamidas y al final se lo introdujo en la boca rodeándolo con los labios, para entonces como es de esperar ya estaba bastante duro y como bajaba y subía la mano cada vez se ponía mas en posición vertical lo que le obligo a ponerse de rodillas de espaldas a mí.

Desde este ángulo le veía sus nalgas a través de la breve braguita y sus muslos entreabiertos. Me tuve que aferrar a las sabanas para no acariciar ese culo tan suculento, pero la atención se desvió a como me estaba succionando la polla a la vez que alternaba con lamidas en los huevos.

Veía entre sombras como sus pechos oscilaban bajo la camiseta y pareció haberme adivinado el pensamiento cuando se quito por la cabeza la prenda, quedándose solo con las braguitas.

Cuando mi polla estaba a punto de reventar se quito las braguitas y se dio la vuelta y se sentó sobre mi polla ardiente quedando aprisionada entre sus labios y mi pelvis.

Apenas se podía ver mi glande entre sus labios solo cuando retrocedía para luego avanzar y desaparecer. Yo notaba por momentos como su clítoris se endurecía y me presionaba el frenillo mientras mis huevos estaban encharcados de sus jugos.

Sus manos se acariciaban los pechos y pellizcaban sus pezones mientras yo me moría por poder moverme.

En uno de sus movimientos hacia delante se paso más de lo anterior y al retroceder se encontró que la punta de mi polla se encaro con los labios de su vagina, a lo que yo aproveche para haciendo un movimientos con mi polla, la enderecé hasta que ella sola al pasar encima de mí se metió todo el glande.

Quedó paralizada , parece que no lo esperaba pero mi glande palpitaba salvajemente y poco a poco fue haciéndose hacia atrás con lo que consiguió que mi polla fuera entrando lentamente hasta el fondo de ella,

Noté como mi glande chocaba con el cuello del útero, pero ella siguió dejándose caer y la polla siguiendo entrando, sus arrugas vaginales rozaban mi glande como campanas y no paró hasta que su vello púbico se junto con el mío y mi polla desapareció por completo.

Así estuvo más de un minuto, yo notaba como sus músculos vaginales, presionaban mi miembro exprimiéndolo, hasta que con un movimiento lento como antes fue subiendo y sacado mi polla de dentro de ella hasta casi la punta, lo que ocurrió después no me lo esperaba nunca. De un golpe se dejo caer sobre mi polla y se la clavo literalmente hasta el fondo con un largo suspiro y siguió con una serie de vaivenes que me tenían loco, hasta que se quedo inmóvil de momento y su cuerpo empezó a vibrar y poco a poco se fue calmando hasta que se bajo de la cama y después de limpiarme con delicadeza recogió su ropa y salió de la habitación.

A la mañana siguiente, yo como siempre desayunamos juntos y quejándome de lo mal que dormía por la espalda a lo cual me dijo que cualquier día de estos me daría un masaje para probar, aunque no me garantizaba nada pues solo era aficionada.

Lo interpreté como una oferta para continuar nuestros juegos, pero no paso de ahí.

Ese día lo paso de compras, para cuando empezara la universidad ir acorde a las demás chicas. Al volver me pregunto si las chicas se arreglaba mucho para salir y yo le conteste que según el momento si. Entonces me dijo que se había comprado varias cosas pero quería mi opinión para si no eran adecuadas devolverlas. Me pareció coherente y le dije que sería lo más imparcial posible. Me hizo sentar en el sillón y empezó a abrir paquetes por todos lados, allí había media tienda. Al principio se escondió detrás de una puerta y se cambio de ropa, salió y pidió mi opinión. La verdad estaba preciosa pero me hice el indiferente y le dije un buuueno que la animó a seguir cambiando.

A la prenda que hacía tres no se escondió detrás de la puerta y se cambio de espaldas a mí rápidamente y a la quinta, ya se cambiaba de frente y cerca de mí, alternaba la ropa de calle con la lencería y yo le indicaba como estaba mejor.

Me alegró saber que usaba una talla 95 de sujetador y los llenaba muy bien. Entonces empecé a poner pegas y sugerí algunos cambios… este está bien pero estaría mejor sin tirantes… y se los bajaba. Este otro esta ideal pero debía ser con la copa más baja y le plegaba para adentro la copa con lo que dejaba el pezón asomando.

Este otro no te sujeta mucho, y apretaba las tetas para juntarlas. Este te marca los pezones y se los pellizcaba para hacérselo notar.

Con las braguitas igual, esta es muy antigua, esta te marca la costura, esta tiene mucha sisa, hasta que una se le metía entre los labios de la vulva y se los cogí con la mano abierta y la subí metiendo el dedo entre ellos, ella no paraba de reír y al final escogió unos cuantos. Yo sentado cómodamente en el sillón la miraba con displicencia hasta que en uno de sus modelos más sexis se acerco a mi y me dijo… este tampoco te gusta? Lo he comprado pensando contigo y… parece que no te es indiferente mientras sus ojos me indicaban mi polla que se desperezaba a lo largo de mi pierna. Yo me sentí pillado y acerque los brazos y la atraje hacia mí y empecé con un juego forcejeando y riendo hasta que se sentó sobre mis piernas frente a mi y le dije todo serio… gracias por pensar en mi.

Ella se dejo escurrir por mis piernas y pegándose a mi cuerpo me abrazo y me beso en los labios. Fue un beso largo, ardiente y buscando mi lengua metía la suya hasta encontrarla y absorberla con gula. Me clavaba sus tetas en mi pecho con el sujetador de tul negro nuevo con la etiqueta aun colgando y yo por detrás con una mano desabroche el cierre con lo que cayó al suelo.

Su sexo estaba pegado al mío y con movimientos oscilantes me lo provocaba lo que me hizo bajarme los pantalones y dejar mi polla vertical entre ella y yo. Bea se apretó contra mi y su culo estaba incrustado entre mis manos. Entonces se levanto un poco y haciendo a un lado la braguita cogió mi polla y la encaro certeramente en su vagina y se dejo caer de golpe mientras me volvía a besar.

Yo estaba en el cielo, sus tetas de clavaban en mi pecho y mi polla ya no se veía dentro de ella, su culo estaba entre mis manos y su espalda era acariciada por mis dedos.

Bea se movía y se administraba mi polla a su gusto, mas dentro, mas fuera, de lado, hacia delante, giraba…

Me miro a los ojos y muy seria me dijo…

--- No creo que haya en el mundo una mujer más feliz que yo en este momento, me has tratado como a una reina, sin intereses, sin tabúes, sin egoísmos, solo has buscado mi formación como mujer para que conozca lo mejor del sexo, y gracias a eso te estaré eternamente agradecida.

--- Sé que no es posible ni conveniente, pero en otras circunstancias habríamos sido la pareja ideal. Yo por mi parte te considero el hombre más caballero que podré encontrar y mientras pueda ser quiero disfrutar contigo.

--- He superado gracias a ti muchos prejuicios y no me has hecho sentir ni culpable ni obscena, por eso quiero ofrecerte todo mi cuerpo con mi agradecimiento.

Me volvió a besar apasionadamente y se levanto despacio hasta que salió todo mi miembro de su vagina haciendo un sonoro plop, me volvió la espalda y se quito las bragas dejándome verla por detrás.

Yo que estaba recostado en el sillón tenía mi polla reluciente, húmeda y morada de caliente.

Volvió sobre sus pasos entre mis piernas y puso sus manos en sus nalgas, las separo despacio a la vez que se agachaba para que la viera y note como iba mojada desde el vello hasta las nalgas.

Pasó su mano entre sus piernas y agachándose cogió mi polla y apoyándola en su ano fue dejándose caer mientras con un movimiento oscilante se iba introduciendo el glande. Le costó un poco y sus suspiros indicaban que se adaptaba poco a poco al grosor, por otra parte mi glande puntiagudo y debidamente lubricado hacia mas soportable el estreno hasta que de momento paso el escalón de mi cabeza y poco a poco entro por el suave recto hasta ir desapareciendo entre sus nalgas hasta que chocaron con mis huevos.

El suspiro final sonó más un grito de triunfo que un lamento, para ella ya era una mujer completa y con la persona que mejor podía esperar y para mí, la culminación de una obra maestra hecha mujer que apreciaba mi persona y mi cuerpo como ninguna otra.

Mi mano atrapó su pecho y su pezón me recibió con ansia, la otra la deslice entre su vientre hasta llegar al clítoris donde sacié de placer todo lo que estaba sintiendo dentro. No fueron necesarios muchos esfuerzos para que los dos a la vez tuviéramos un orgasmo bestial. Ella se tenso sobre mi cuerpo con lo que metió más mi polla dentro y ofrecía mas el clítoris a mis dedos y yo con su teta apretada me descargaba de semen acumulado desde varios días sabiendo que lo estaba recibiendo a gusto con sus latidos y su ardor.

Continuará…

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EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (5)

La cantidad de acontecimientos que habían pasado en tan poco tiempo no me habían dejado pensar que mi relación con mi sobrina era arma de doble filo, por una parte temía lo que pudiese pasar a partir de ahora y por otra las consecuencias familiares que conllevaría esta situación.

Pero a veces las personas nos complicamos la vida más de lo necesario y no vemos otros aspectos también validos.

Estaba yo vivamente preocupado esta noche después de ducharme y volver a mi cama que tarde en dormirme, no ya por esperar aparecer de un momento a otro a Bea con sus cosas en mi habitación, sino como afectaría a nuestras vidas.

Pero me equivocaba del todo, había subestimado a mi sobrina Bea y no había valorado lo que realmente había pasado. Por una parte, Bea era muy inteligente y sabia las limitaciones y circunstancias de nuestra situación y yo no recordaba la principal función de todo lo pasado. Y que se habló el primer día tras la pregunta seria de Bea de que si podía ayudarla aunque era un tema muy intimo.

La verdad es que el objetivo se estaba cumpliendo al pie de la letra, por lo cual nuestras vidas siguieron igual que antes, vivíamos nuestras vidas por separado y solo en momentos puntuales tratábamos temas más sobre las formas de relacionarse las personas.

Ya era muy normal de que hiciéramos comentarios sobre lo que nos parecía bien o mal y casi siempre acabábamos de acuerdo sobre el tema después de discutirlo.

Ya no era tabú el tema de nuestro parentesco, incluso le parecía del todo normal igual que la diferencia de edad, sobre eso discutíamos largamente, ya que yo sostenía que una chica de 18 años no podía esperar grandes cosas de un cuarentón; ella se reía de mi y decía que yo le había demostrado que la podía llevar más alto que cualquier jovencito, pero yo le rebatía porque era mi forma de pensar y mi experiencia lo que la hacía durar en el tiempo con un máximo placer, pero un muchacho joven tendría un potencial que yo no soñaba tener.

Ella me provocaba y algunos días me proponía sentarnos a discutir sobre esos temas sobre la alfombra y desnudos completamente para ver quién podía resistir mas la tentación. Yo por supuesto aceptaba picado en mi orgullo pero la desventaja de los hombres es que pronto se nos nota por donde van nuestros pensamientos porque estar hablando tranquilamente con la polla en erección no es muy tranquilizador. Además las mujeres tienen lógicamente la ventaja de saber en qué momento abrir una pierna un poco más de lo normal o acariciarse un pezón.

Cuando ya estábamos hablando mucho rato de un tema y no nos poníamos de acuerdo, la solución era sentarnos cerca y cambiar de tema, eso llevaba a toqueteos, caricias y bromas.

En un momento dado me pellizcó en un brazo y yo le respondí igual, pero con la mala fortuna de que esquivó mi mano y el pellizco se fue a la teta, eso la enardeció y pidió venganza lanzándose sobre mí.

Al principio con el peso de su cuerpo y el nervio que puso en el ataque me bloqueo de forma que no me podía mover, lo que aprovecho para darme otro pellizco en mi polla, yo empecé a gimotear y le dije que la única solución era darme un besito de consuelo, enseguida me dio un beso en la mejilla pero yo le dije que no, que la ofendida era mi polla. Con resignación asintió, dijo que lo haría y cogiéndola empezó a buscar el sitio lastimado, como no lo encontraba fue dando besitos a lo largo de toda ella escrutando cada milímetro de piel a la vez que cambiaba de postura y unas veces se ponía a horcajadas sobre mi pierna que se sentaba sobre mi cara con el tiempo justo de evitar una lamida en su coño por mi parte, hasta que en un momento de descuido la cogí de los hombros y le di la vuelta y la deje tumbada boca abajo sobre la alfombra con las manos sujetadas sobre la cabeza.

Yo me puse encima inmovilizándola y con mis pies le fui abriendo las piernas hasta pode ponerme entre sus nalgas abiertas.

Como es de suponer mi polla estaba sobre su trasero y fui dejándolo descender a lo largo de su raja hasta llegar a sus dos posibilidades de penetrarla, como era más fácil, al ir empujando mi polla fue resbalando por el ano y siguiendo hacia abajo hasta encontrar un hueco más fácil de entrar y sin dejar de empujar se fue metiendo en el coño hasta la cuarta parte.

Sus manos ya no forcejeaban tanto como antes por lo que las dejé libres y asiéndola de las caderas la elevé un poco para facilitar la entrada, su colaboración fue total y levanto su trasero justo a tiempo para que mi polla entrara de golpe hasta el fondo mientras yo me cogía de sus hombros y la atraía hacia mí, cada vez subía mas el trasero y abría mas las piernas hasta que mis huevos chocaban con su clítoris, la posición propiciaba que se produjeran unos ruidos propios de cuando metes un embolo en un recipiente justo, pero lejos de intimidarle hacia con su culo fuerza hacia atrás para que entrara más profundo, yo sujetaba sus tetas que se balanceaban rozando la alfombra y erizaban sus pezones, la presión pudo más que las fuerzas y poco a poco fue rodando a un lado hasta quedar boca arriba, a la vez que levantaba una pierna para evitar que pudiera salirme de ella.

El estar sobre su cuerpo, dentro de ella, notando su clítoris hinchado en mi polla y mis huevos mojados chocando en sus nalgas a la vez que veía sus pechos subir y bajar enloquecidos y en su cara el rubor en las mejillas y la mirada adormecida me renovó las fuerzas y seguí metiendo y sacando a diferentes ritmos mientras ella me rodeaba con las piernas mi cintura y me obligaba a permanecer dentro de ella.

Con el movimiento de tetas se las sujetaba de los pezones pera evitar el baile y las juntaba casi pareciendo una sola, mi resistencia de iba agotando y notaba como desde la nuca bajaba un calorcillo que llegaría a los huevos y desde allí saldría disparado junto a chorros de semen por la boca de mi polla, aunque el tema de la concepción no se había tocado, daba por sentado de que estaba al día, por lo que para evitar males mayores y sorpresas fui sacando la polla y rozando el clítoris con ella y luego con los huevos me senté sobre su estomago dejando caer mi polla entre sus tetas, no hizo falta decir más, las abarcó entre las dos manos y me apretó mi miembro mientras yo seguía empujando arriba y abajo.

Ella aprovechaba la ocasión cuando subía en abrir un poco los labios y recibirla mientras que mi mano por detrás de mí, acariciaba su clítoris abierto totalmente.

En una de esas sacudidas mi polla empezó a palpitar y de golpe salió un gran chorro de semen que lleno el cuello de Bea, pero el segundo no llego a desperdiciarse pues ella me cogió de mi culo, me atrajo hacia ella y se metió media polla en el boca hasta que dejo de salir leche.

Yo con las manos apoyadas sobre su cabeza y exhausto, deje que chupara toda la leche que había recibido y con la lengua la recorriera bien, succionándome, por fin se trago todo de un movimiento.

Yo caí rendido a su lado.

Continuará…

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EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (6)

Ahora sus conversaciones con su amiga eran en otro tono, ya no eran de una chica novata con una súper experta, se notaba el cambio y sobre todo la seguridad en qué sabía que tenía algo que las demás no tenían. Su amiga le preguntaba como hacíamos el sexo y como gozábamos tanto rato y encima divirtiéndonos.

Un día Bea me contó el misterio de sus llamadas y que gracias a su amiga había superado sus recelos contra mí, pero que ahora era ella quien se sorprendía hasta el punto que creía que eran invenciones para darle envidia por lo que me insinuó si podría ayudarla a convencerla de la verdad.

Me quede sorprendido que pretendía Bea y que esto se salía del ámbito intimo, a lo que respondió que no quería comprometerme y solo me vería a medio cuerpo.

De todas formas podíamos probar y yo observaría desde lejos y vería su reacción, al final accedí y me puse cerca del ordenador pero sin que la cámara me captara.

La conversación empezó bien y a sus preguntas le iba respondiendo contándole las cosas que hacíamos, su amiga cada vez se notaba mas alterada y poco a poco empezó a quitarse ropa hasta que el sujetador se cayó de sus manos y vi dos hermosas tetas con forma de pera y con unos pezones grandes e hinchados, que me encantan y que nunca había probado. Le señale por señas que la provocara a enseñar las tetas cerca de la cámara y sin más cogió la cámara y la puso casi tocándoselas, vi los pezones con todo lujo de detalles y rugosidades, Me estaba calentando y le indique que se quitara las bragas y me enseñara el coño lo cual hizo viendo, que en realidad era pelirroja e iba casi sin depilar aunque con el color tan claro se notaba un abultado clítoris entre sus labios

Buscó un tubo que aprovechaba como consolador y abriéndose los labios y mojándolo con los jugos que ya brillaban desde dentro se lo fue introduciendo hasta dentro.

Entonces Bea me saco mi polla que gritaba por salir y cogiéndola con determinación me despojo de la piel y cogiendo la cámara la enfoco y le pregunto, ¿no preferirías esta polla dentro de ti? Esta dura, larga y caliente, a la vez que me pajeaba, la cámara solo me enfocaba a mi miembro y su amiga dejo el tubo a un lado y pego su cara a la pantalla diciendo ssiiii, me la comería toda ya. Y Bea le pregunto ¿y no te la beberías? A la vez que aceleraba su mano y me ponía la polla a toda presión hasta que viendo que iba a eyacular acerco su cara a mí y espero a que mis chorros de esperma llenaran su boca y sus mejillas.

Su amiga solo decía….

--- Ssiii…. me habría tragado toda su leche…. y le preguntaba…. ¿a qué sabe su leche?

Bea se reía y decía que a vainilla y se metía toda mi polla en la boca hasta ponérmela dura otra vez, después de levanto de la silla y poniéndose al perrito se abrió las nalga y sacando un tarro con crema se lubrica bien el ano y me indico que cogiera la cámara con la mano y enfocase mientras le iba entrando la polla. Así lo hice mientras miraba la pantalla y la amiga se metía tres dedos en el coño, jadeando en su habitación, diciendo…

--- Que maravillaaaa…… lo quiero para miii

Bea después de tenerlo clavado hasta los huevos enfocó la cámara al glande y cuando empecé a eyacular se vio como llenaba su cara de semen espeso como leche condensada. Después apago la cámara y el ordenador y nos estuvimos riendo un buen rato.

Me dio un gran beso y me dijo al oído…

--- Me encantaría que me comieras el coño…

Me quede perplejo pero así como estaba de pie se cogió los labios del coño y se los separo dejando el clítoris en primer plano al que mordí suavemente hasta hacerla temblar las piernas y cogiendo mi cabeza se la apretó contra sus sexo y tuvo un orgasmo fabuloso.

Después nos fuimos cada uno a nuestra habitación, donde no tarde en dormirme.

Pasaron dos días de lo más normales, con bromas y juegos pero sin sexo, hasta que una noche ya estaba yo en la cama cuando llamó con los nudillos en la puerta y preguntó…

--- Duermes?

Yo le contesté débilmente ….

--- Noo…

Y enseguida abrió y se coló en mi cama a mi lado, venía riéndose a carcajadas y me hizo gracia encendiendo la lamparita, pues no era muy normal… Al final se serenó y me dijo…

--- Te vas a reír…

Acabo de hablar con mi amiga Carol, estaba un poco enfadada porque le colgué el ordenador en el mejor momento y tuvo que acabar sola cara al monitor en negro, al final me confesó que yo había conseguido mucho más y mejor en unos días que ella en su vida.

Me hizo mucha gracia a la vez que me gustó oírlo, después Bea se quedó mas seria y se quedó mirándome…

Yo intuí algo y le pregunté…….

--- ¿y?

--- Bueno…. Me ha dicho que le gustaría mucho pasar un día con nosotros…… pero yo le dije que eso no era decisión mía y que te lo tendría que consultar…

Yo me quedé asustado, en otras circunstancias, yo soltero, antes de haber conocido a Bea, de no haber tenido esta experiencia “sana” con ella y estando solo, no habría dudado ni un momento la proposición. Estaría dando saltos de alegría, pero así… no sabía el cariz que podía tomar esta situación.

Bea me miraba expectante y sonriendo, definitivamente a ella le gustaba la idea… yo la mire serio y le dije.. Supongo que tienes claro las intenciones de Carol y no quisiera que te sintieras herida conmigo o con tu amiga.

--- No te preocupes, me contestó, la conozco y sé que es más la curiosidad y que solo quiere conocer lo que yo siento en tu compañía… solo sería un fin de semana.

--- Buuueno… dije al fin, no muy convencido, pero iremos con mucho cuidado.

Ella me abrazó y me beso y me dijo…

--- Eres ideal… y se acurrucó de espaldas a mí.

Me pareció un bonito gesto de agradecimiento por lo que me acerque a ella y le pase el brazo sobre su cuerpo a la vez que metía la mano bajo su camiseta. Arriba de su estomago empezaban a surgir sus pechos, esta vez uno descansando sobre el otro de lado con lo que no me costó con una misma mano coger los dos pezones a la vez. Estos inmediatamente se endurecieron y asomaron pudiéndolos pellizcar suavemente. Ella con su culo se apretó contra mí y se acoplo hasta tener mi polla entre sus nalgas y estuvo un rato notando como mi erección crecía y el miembro se salía entre los botones del pijama tocándole la piel. Se bajo lentamente sus braguitas hasta las rodillas y luego con un movimiento de piernas las soltó del todo, quedando una pierna plegada vertical.

Ante el hueco dejado por su muslo mi polla se adaptó en la entrada de su sexo y me humedeció el glande de forma que haciendo el culo hacia atrás se fue pegando a mi mientras yo la esperaba quieto.

Ella misma se fue metiendo mi glande primero y toda la polla después en su coño a la vez que con la mano se acariciaba el clítoris… no tuve que hacer nada... según se iba acariciando la almendrita pelada más rápido culeaba y más me encendía a mí, hasta que notando que mi polla palpitaba peligrosamente se adelantó y bajo la pierna atrapándome la polla entre ellas con lo que hizo que toda mi leche inundara su clítoris y su vello. Luego escurrió mi polla entre sus muslos y se levanto y dándome un beso al aire salió de la habitación.

Yo estaba un poco obsesionado por la visita de Carol y no sabía cómo reaccionar ante una chica así y con Bea de testigo podía ser peligroso, pero me arriesgué y entré en el primer Sex-Shop que encontré y pedí un consolador bastante completo. Me aconsejaron y con el juguetito bajo el brazo me fui a casa con la intención de regalárselo para cuando chateara.

Por supuesto no le dije nada a Bea por si le parecía mal y lo guardé envuelto para regalo hasta que llegara Carol.

Un día Bea me dijo si este fin de semana podría venir su amiga y no me pareció mal y acordamos que dormiría en su habitación de dos camas y así estarían más cómodas.

Cuando llegó el día fuimos a recogerla a la estación y al verla me quedé helado. De la imagen que había visto por el monitor a lo que veía ahora no tenia parecido.

Carol era algo mayor que Bea, 20 años, un poquitín más alta y con un cuerpo delgado, se apreciaba algo más de pecho y el culo mas respingón, eso a primera escaneada mía, pero sobre todo me llamó atención de que se había dejado su color de pelo natural o sea pelirrojo y destacaba aun más su piel blanquísima y sus pecas que asomaban por las mejillas y el pecho, hasta perderse por su canalillo.

La verdad es que me encantó esto más que todo lo demás pues estaba bien, pero no era una súper modelo tampoco.

Nos saludamos correctamente y ella con Bea se abrazaron efusivamente, se notaba que eran amigas de verdad y se alegraban mucho de volver a estar juntas.

Volvimos a casa y después de tomar un refresco las dejé a solas para que se instalara y se pusieran al día de los chismes de su ciudad. Yo salí un rato y me tome un café mientras leía un periódico en un bar, si bien no pude enterarme de lo que leí pues mi mente no estaba conmigo.

Al volver las llamé y al rato bajaron y me agradeció la invitación y entonces les propuse salir a cenar por ahí con lo cual nos pusimos a arreglarnos un poco y después las llevé a un restaurante hindú, ya que el dueño era amigo mío y nos explicó cada plato como estaba confeccionado.

Al parecer la cena les encanto y luego salimos a tomar unas copas por la parte antigua hasta bastante tarde. La vuelta fue muy divertida ya que estábamos bastante lanzados y entre ellas se miraban con cierta complicidad..

Al entrar en casa me dio la sensación de que entraba en un espació desconocido donde no sabía lo que podía esperar…….

Bea como “anfitriona” oficial, le enseño la casa dándole a entender la confianza que reinaba entre nosotros, aunque le dejo bien claro de que cada uno dormía en su habitación y no estábamos liados.

Luego nos sentamos en el sofá y en la alfombra rodeados de los cojines y estuvimos hablando de su ciudad y del ambiente que había allí, de las costumbres entre la juventud, la poca suerte que había tenido con sus parejas y de pasada, de la educación bastante austera de mi hermano hacia su familia, al parecer era bastante seco y se interesaba poco por tener un ambiente cordial en casa, su trabajo lo absorbía.

Por contraste se notaba eufórica de notar la libertad que reinaba en mi casa y sobre todo la confianza entre todos.

Al rato de estar hablando de anécdotas de Bea, nos dijo que en efecto estaba un poco marcada por su poco interés por los chicos que salían y sobre todo por el tema sexual y recordó el día de su desfloración forzada casi.

Eso casi la redimió de las bromas, pero en el fondo no cambió mucho.

Suspiro y alzando los brazos se desperezó y se quito los zapatos y el chal que cubría sus hombros con lo que pude ver el vestido azul eléctrico que llevaba.

Se sentó sobre la alfombra con las piernas cruzadas y como la falda del vestido era ancha cubría sus piernas.

Mis ojos se clavaron entre sus blancos pechos inmediatamente…. ya que el escote del vestido era de pico y enseñaba un canalillo muy sugerente.

La conversación era muy amena, pues contó cómo era Bea en la pandilla de amigos y que fue ella la que le incito para que perdiera de una vez la virginidad.

También conto la poca suerte que había tenido con sus novios, porque casi todos salían con ella por el físico y a la semana de estar haciendo vida en común se cansaban y desaparecían, lo que se sentía frustrada de no ser capaz de mantener ninguna relación estable.

Yo le animé y le dije que aún era jovencísima y seguro que la vida le guardaba un buen chico que le daría la felicidad que merecía.

Ella salto de alegría y arrodillándose vino hacia mí y me beso en la mejilla.

El impulso fue muy bonito, pero tuvo malas consecuencias pues al arrodillarse se pilló el vestido con las rodillas y al inclinarse sobre mí se oyó un desgarro en la tela que descosió un trozo de cintura. Ella quedo casi en shock y al mirarse se quedo deprimida, ya que había estrenado ente mismo día el vestido, pero al final se encogió de hombros y dijo….

--- Mala suerte… Pero en fin... Ya lo arreglaré…

Y sin pensarlo dos veces se abrió la cremallera de la espalda y abriéndolo lo dejo caer al suelo.

Yo quede paralizado… todo su cuerpo descubierto a la vez… llevaba un sujetador mínimo de color azul también y que recogían un par de tetas blancas como la nieve y unas braguitas con una sisa muy alta que le hacían unas piernas muy largas.

Luego se volvió a sentar con las piernas cruzadas. Yo miré de reojo a Bea y vi que le chocaba la situación con lo que después de un breve silencio tomó la iniciativa y levantándose dijo, es verdad… vamos demasiado encorsetados… vamos a ponernos mas cómodos... y acto seguido se soltó la falda y la dejó caer y después fue desabrochándose la blusa lentamente hasta abrirla y dejarla caer por detrás de los hombros.

Llevaba el conjunto de lencería que había comprado especialmente para mí y el sujetador de tul dejaba entrever sus pezones oscuros, la braguita era tipo bikini y le sentaba ideal.

Carol alabó el modelo de sujetador de Bea y dijo si se lo podía dejar para probárselo a lo que Bea accedió inmediatamente soltándolo y dándoselo en la mano.

Carol con una mano en la espalda se soltó el suyo y su sujetador saltó rodeándole el cuerpo y cayendo de una vez.

A la vez saltaron al aire sus dos tetas como un resorte…

Eran un poco mayores que las de Bea y además más duras, con la piel tirante y coronadas por dos abultados pezones rosados muy elevados que parecían pedir ser tragados con la boca abierta del todo.

Pude compararlos con los de Bea y no sabría cuales elegir, pues sus tetas mas redondas y separadas llamaban mucho la atención.

Las dos se me quedaron mirado y me dijeron… opina del cambio… Y se cambiaron los sujetadores de espaldas a mí.

Se dieron la vuelta a la vez y se quedaron esperando mis comentarios…

Yo a estas alturas todavía iba vestido de fiesta y mis pantalones me apretaban la entrepierna, por lo que no paraba de estirarme los camales, lo que hizo que se fijaran en mí y mi camisa sudada.

Se carcajearon a la vez y se echaron sobre mí y tumbándome de espaldas en un segundo aflojaron mi cinturón y me vi despojado de mi pantalón y mi camisa como una exhalación.

Yo protesté pero lo agradecí pues mi erección no cabía ya dentro del pantalón.

Ellas volvieron a ponerse frente a mí y dijeron a ver… que tal.

El sujetador de Carol en los pechos de Bea causaba un efecto diferente, era más rígido y presionaban sus tetas de forma que juntaban los pechos entre sí haciéndole un escote muy sexi.

El efecto en Carol era mortal… el tul se dejaba adaptar a la forma tan explosiva de la teta hinchada y aun se notaba mas el bulto del súper pezón.

Al oír mi opinión saltaban de alegría con lo que sus pechos parecían querer salirse. Y me rodearon y me abrazaron apretando sus tetas contra mí lo que me descolocaron pues no podía saborear el tacto de cada una.

Entre el abrazo cogí con mis manos cada cierre de cada sujetador y los solté a la vez con lo que note el cambio del tacto del tejido suave a la leve aspereza de los cuatro pezones rozándome a la vez.

Fue algo especial, ellas me rodeaban girando a mi alrededor frotando sus tetas contra mí, mientras sus manos rozaban mi cintura bajando cada vez mas y lo mismo notaba unas manos anónimas sobre mis nalgas que otras pasaban sobre mis calzoncillos tipo bóxer rozándome la erección cada vez más evidente.

Mis manos pasaron por sus espaldas hasta llegar hasta sus braguitas y pasaron por bajo del tejido cogiéndoles nalgas y apretándolas contra mí.

La reacción de las chicas fue proporcional y buscando la goma superior del bóxer, mientras una lo separaba de mi cuerpo la otra metía la mano hasta cogerme la polla, entonces la otra bajaba de golpe la goma, dejando mi polla al aire con los huevos pegados a ella, yo ya tenía entre mis dedos un surtido de pezones que reaccionaban enérgicamente a mis caricias y llenaban mis manos.

Se agacharon las dos y me sacaron el bóxer de los pies y al quedar mi polla a la altura de sus cabezas una cogió mis huevos y la otra con las dos manos haciendo el prepucio hacia atrás dejo mi glande al descubierto.

Yo veía sus cabezas desde arriba y vi como se juntaban, una morena y otra pelirroja y atrapaban con sus labios mi polla y mis huecos, yo no pude más que ayudarles más que juntando más aun sus cabezas…

Sus manos también se ocuparon de mis muslos y nalgas lo que me hizo que poco a poco me dejara caer y me tumbe sobre la alfombra.

Una se instaló entre mis piernas abiertas con mi polla dentro de la boca y las manos en mis huevos y la otra pasaba sobre mi boca una teta tras la otra solo dejándome atraparla después de varios pases.

Por fin pude orientarme… La polla era propiedad de Bea y los pezones que estaba saboreando eran de Carol.

Cuando estuvieron cansadas, se levantaron y se quitaron las braguitas y puede ver que Carol estaba un poco depilada y sus rizos rojizos dejaban entrever sus labios y su clítoris, me encanto ver el contraste de la blanca piel de Carol con los pelillos morenos casi rasurados de Bea.

Carol quiso probar en persona mi polla y le insinuó a Bea que se le cedía el tronco mientras ella quedaba con el glande y después cambiaban hasta que cedió y se quedo sola con todo, Bea no me dejo solo y se sentó sobre mi cara con lo que su coño abarcó mi boca y mi lengua entró en su vagina absorbiendo sus jugos, ella elegía o su vagina o su clítoris y variaba su posición a su gusto.

Carol se levantó y se sentó sobre mí y se abrazo a Bea estrechándose sus cuerpos, yo subí mis manos y les cogí las cuatro tetas a la vez y les uní los pezones por parejas, Carol se sentó sobre mi polla y se froto sobre ella poniéndomela mas dura si cabe.

Bea se levantó y se puso entre mis pies acariciándome las rodillas y subiendo hasta mis huevos.

Carol se tumbo sobre mí y apoyándome lentamente sus pechos sobre boca espero a que me metiera cada pezón como un fresón y después fue bajando hasta estar su boca junto a la mía y me beso muy sensualmente, sus piernas se extendían a los lados de mi cuerpo y mi polla estaba bajo su clítoris.

De pronto noté como Bea me cogía mi polla fuertemente con toda la mano y la levantaba y la ponía a la entrada de la vagina de Carol la cual bajaba suavemente metiéndose centímetro a centímetro todo mi miembro, luego suspiró hondamente, diciéndome al oído…

Llevo mucho tiempo esperando esto y de la manera que ha sucedido… Gracias.

Empezó a subir y bajar sobre mí hasta que acelerando cada vez y jadeando desesperadamente se corrió entre espasmos mientras Bea le cogía de la mano.

Cayó de costado y estuvo suspirando un rato mientras Bea me abrazaba dulcemente.

Yo me levante y con la excusa de ir al aseo busque el regalo que le guardaba a Carol.

Cuando volví Carol ya estaba repuesta sentada en un cojín y entonces le dije que me gustó desde que la vi por el monitor, pero que ella se merecía lo mejor y yo quería que lo disfrutara. Abrió el paquete y hasta el final no adivinó lo que contenía y abrió los ojos como platos al igual que Bea, que lo ignoraba también. Era un consolador de última generación que disponía de un cuerpo bastante grueso que alimentado por pilas tenía un movimiento oscilante o rotatorio y vibratorio y de su base salía otro cuerpo parecido a un dedo cuya punta vibraba y oscilaba.

Lo encendí y era muy silencioso y sugerente, le gusto de inmediato y quiso probarlo.

Le acerque un frasco con crema suavizante y lo untó generosamente y se introdujo en la vagina hasta la mitad y empezó a probar todas las opciones y luego lo introdujo todo mientras con el dedo pequeño frotaba y vibraba sobre el clítoris… su cara empezó a demostrar que en realidad funcionaba y que se excitaba rápidamente.

Se puso de rodillas y se agachó sobre su cabeza para que viéramos como se introducía el aparato.

Bea mirándome cogió el bote de crema y empezó a lubricar primero el consolador para ir metiéndolo más y después extendía mas crema entre las nalgas de Carol hasta llegar al agujero rosado y expuesto y con sumo cuidado fue acariciando y poniendo más crema hasta que apoyo el dedo en el centro del ano.

Carol hizo un extraño pero Bea le cogió el consolador y empezó a movérselo rápidamente mientras Carol ponía los brazos sobre su cabeza pegada a la alfombra.

Al subir la excitación poco a poco fue despreocupándose del dedo de Bea y poco a poco fue metiéndole uno y con más crema fue entrándole el segundo.

Cuando Carol ya no reaccionaba a los dos dedos me cogió la polla y me la acarició y me la puso durísima lubricándola desde la punta hasta la base y acelerando la velocidad del consolador y de la vibración me situó detrás y mientras sacaba sus dos dedos me apunto mi glande al agujero de Carol que de momento no notó el cambio, solo cuando el glande entró y notó el escalón dentro se volvió a su amiga y le grito sin fuerza….

--- Bea… Nooo… no lo he hecho nunca, me va a partir en dosssss.

Bea haciendo caso omiso, fue cogiendo mi polla y buscando la orientación del recto, la iba empujando hasta que apenas sin darse cuenta Carol recibió una buena polla ardiente dentro mientras en el coño le hacia estragos el consolador último modelo.

Yo cuando vi mas de la mitad de mi polla dentro, suavemente la hundí del todo hasta chocar mis huevos en el consolador, y cogiéndola por las caderas bombeé cada vez más rápido hasta que a punto de llenarle el culo de leche noté como Carol empezaba a temblar de pies de cabeza hasta que como en un ataque epiléptico gritando

--- Siiiii… Graciaaaaas.

Se derrumbo sobre si y quedé yo clavado en su culo notando como el consolador seguía vibrando al lado de mi polla.

Después de reponerse, se levanto y cogiendo las manos de los dos, nos dijo muy seria…

--- Sois unas personas maravillosas… Bea eres la mejor amiga que puede tener nadie…. Y tú… mirándome y apretando mi mano me has enseñado más y me has dado tanto placer que no me lo podría imaginar. Gracia a los dos… y nos abrazamos fuertemente.

Al día siguiente acompañamos a Carol al tren de vuelta a su casa, estaba radiante y bellísima y prometimos seguir viéndonos por el Skipe.

Continuará…

Ruego sus comentarios…







EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (7)

Al llegar a casa Bea me agradeció sinceramente lo bien que había tratado a su amiga y por su parte estaba contenta por haberle demostrado que sus teorías no eran tan buenas como creía, ahora le hablaría de otra forma.

Yo estuve durmiendo muchas horas seguidas y profundamente y al día siguiente después de desayunar fui a trabajar. Bea se quedó dormida, supongo que luego saldría a algún lado.

Dos días después estando cenando Bea me comento…

--- He estado hablando por teléfono con mi madre y me contó que mi padre iba a estar en nuestra cuidad un día por motivos de trabajo… una reunión muy importante… y como hacía mucho tiempo que no se veían había pensado en venir y estar un fin de semana con nosotros.

Lógicamente me pareció ideal y así aprovecharía para hablar con mi hermano e intentar hacer que cambiara un poco de actitud.

Efectivamente un viernes llegaron en el elegante coche de mi hermano toda la familia…

Mi hermano como siempre muy elegante, trajeado y impactante, mi cuñada iba bastante arreglada y realzaba su belleza con un traje y complementos de marca y mi sobrina pequeña con su aire rebelde pero muy guapa también.

Yo procuraba no desentonar mucho, pero me molestaba cambiar mis costumbres, por lo que no tarde cambiarme de ropa pronto a la vez que les convencía que hacer un viaje tan largo se merecía un relax.

En efecto, les enseñe mi casa y los distribuí.

Mi sobrina Cris no tenía problemas, dormiría en la habitación de Bea.

Con mi hermano tuve que romper mi regla de no dormir fuera de mi cama y le cedí mi habitación. Y yo me trasladé al sofá, aunque tengo que reconocer que es muy cómodo.

Mi habitación la amueblé a mi gusto, con una cama gigante y un gran vestidor, los demás muebles eran muy estilizados y con un gran balcón.

El comedor salón es bastante amplio y el sofá permite dormir cómodamente, por lo que no presentaba ninguna dificultad en dormir en el, mi reticencia a dejar mi habitación era más psicológica, como si fuera mi castillo, de hecho no me gustaba compartirlo casi nunca.

Bea acomodó a su hermana en la cama contigua a la suya y metió la ropa en su armario. Luego bajaron al comedor, un poco más tarde bajaron Carlos y Sofía. Ya bajaban vestidos más informales y estuvimos tomando un aperitivo y luego salimos a cenar.

Mi hermano insistió en pagar la cuenta y así demostrar su poderío por lo que no me opuse, yo me dedique más a estar con mis sobrinas ya que conectábamos mejor ya que mi cuñada Sofía parecía estar tensa con mi hermano.

Después de una breve sobremesa decidimos volver a casa ya que estaban algo cansados.

Por la mañana les prepare un desayuno fuerte y mi hermano dijo que tenía que salir a concretar la reunión que debía realizar el lunes.

Nos quedamos charlando las dos chicas y su madre de varias cosas, de su vida rutinaria, de las amistades, de los chicos y del ambiente festivo.

Estaba languideciendo la conversación y se acababan los temas cuando Cris se levanto y se fue a su habitación un momento, seguimos hablando aunque notaba a Sofía un poco distante, hasta que Cris bajó corriendo con una caja y gritando emocionada…

--- Mira mamá, lo que tiene Bea!

Y dejo la caja delante de todos y empezó a sacar los modelitos de lencería que se había comprado días atrás

Yo no sabía dónde mirar y su madre tampoco se sentía muy cómoda, menos mal que Bea salió al paso y con toda naturalidad dijo…

--- Ah! Siii, te gustan?

Cris empezó a revolver los sujetadores debidamente ordenados de Bea y braguitas… saltaba de alegría y admiración, hacia como que se los probaba por encima de la ropa, hasta que vio uno que le encanto especialmente y dijo…

--- Este me lo voy a probar.

En un parpadeo se había quitado la parte superior de la ropa y quedo desnuda con sus pechitos a la vista..

Yo prudentemente gire la mirada, pero ella me llamó la atención y me preguntó mi opinión.

Ya sin excusa la mire y vi que tenía unos pechitos minúsculos pero en contra tenía unos pezones que le sobresalían un centímetro de las areolas rosadas sin estar excitados, me causó una grata sorpresa pero me hice el indiferente y rápidamente se puso el sujetador que aunque bonito no se le acoplaba por falta de teta.

Ella, al convencerse se quedó un poco decepcionada, pero pronto se repuso y dijo…

--- Es preciossso, mamá pruébatelo tu, a ti te vendrá perfecto…

Bea y yo y sobre todo Sofía, nos quedamos sin respiración pero ella insistía tanto que Bea tuvo que intervenir y apoyarla, para así dejar que su madre tomara la decisión de que no podía ser.

Pero Cris insistía y me pregunto…

---Tío, verdad que le sentaría perfecto?

Ya no tuve más remedio le dije…

--- Pues tienes razón, tu madre es muy joven y tiene un tipo envidiable, creo que lo adornaría perfectamente.

Cris no paraba de insistir y su madre ante la mayoría de opinión acabo por ceder y dijo…

--- Vale pero solo un momento.

Y volviéndose de espaldas se quito la camisa que llevaba y soltó el que llevaba color carne y se puso el nuevo color negro sin tirantes.

La verdad es que le venía un poco justo pues tenía más pecho que Bea pero cuando se volvió nos pareció perfecto. Aunque se le salían un poco por arriba Sofía se lo arregló hasta que quedaron sus tetas contenidas y equilibradas dentro del sujetador, que marcaba sus pequeños pezones un poco separados, que intento centrar.

La verdad es que solo se destacaban sus pechazos, porque bajo de los brazos desaparecían los laterales y le provocaban un poderoso canalillo.

Cris empezó a aplaudir a la vez que Bea y yo asentía como un gran modelo.

Inmediatamente Cris sacó otro de color lila, esta vez tenia tirantes pero más escotado…

En seguida se lo dio a su madre, que haciendo cara de victima lo cogió e hizo la misma maniobra.

Cuando se volvió estaba muy juvenil y el escote era maravilloso, ciertamente estaba muy bien conservada a sus 39 años.

Cris que parecía disparada ya tenía preparado otro modelo.

Chocaba como ella, no se había puesto nada desde que se lo quitó con sus largos pezones, pues estaba acostumbrada a no llevar nada.

Su madre ya un poco harta sin volverse siquiera, se despasó el sujetador lila y lo dejo caer sin darse cuenta que estábamos expectantes mirando.

Sus grandes y preciosos pechos se liberaron con alegría y entonces se percató de que estaba de frente y para no quedar como vergonzosa, hizo un movimiento violento lateral que provoco que sus tetas oscilaran de lado a lado manteniéndose todavía altas y con unos pezones pequeños pero con la areola muy ancha.

Nos echamos todos a reír su ocurrencia y ya sin ningún pudor le pidió a Cris otro modelo, el cual se coloco con toda la calma del mundo.

Era un sujetador rojo con las copas muy bajas y los tirantes muy justos bajo los brazos, después de abrocharse el cierre se cogió una teta con la mano y la metió en la copa y después lentamente la otra hasta igualarlas y aunque quiso subir las copas no consiguió que se quedaran a la altura de los pezones.

Esto provoco que estuviera un momento luchando con ellos, pero cuando vio la batalla perdida se pellizco los pezones y los estiró hasta sacarlos por encima de las copas.

Las carcajadas fueron generales y ella hizo como una leve reverencia cuando se lo quitó y después dio dos palmadas y dijo…

--- Vale… ya está bien por hoy.

Seguimos riendo y comentando el buen rato vivido y decidimos ir a dormir.

Al rato oímos el coche de mi hermano llegar y allí se guardo todo y se acabo la reunión.

Continuará…

Ruego sus comentarios…

EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (8)

Después de desayunar acordaron lo que podían hacer y decidieron ir de compras la madre y las hijas.

Mi hermano y yo no salimos por la mañana y estuvimos hablando del trabajo. Me comentó que le iba muy bien aunque estaba agobiado por la presión a la que estaba sometido, yo le aconsejé que no se estresara tanto y que dedicara más tiempo y atenciones a su familia. Él lo reconoció, aunque no lo vi demasiado comprometido con cumplirlo.

Por la tarde mi hermano salió, quizá a cuenta de mi conversación con él, llevándose a Sofía y a Cris, las invitó a un cine de 3D.

Bea no quiso salir con un pretexto y yo tampoco porque ya había visto varias películas así.

Cuando salieron, Bea se sentó a mi lado en el sofá y cogió mi mano y me dijo seriamente…

--- Tenemos que hablar..

Yo la mire intrigado y le dije…

--- Dispara….

--- Mi hermana… Estoy muy preocupada por ella…

--- ¿Por? …

--- Tiene dieciséis años, casi diecisiete y la cabeza llena de pajaritos… hemos estado hablando casi toda la noche.

--- No tiene nada claro, la edad que tiene y sus relaciones con sus amigos, sobre todo con los chicos.

--- Como has visto tiene el cuerpo de mujer, pero la cabeza de adolescente alocada y los chicos… y alguna chica, la están asediando y no sabe cómo salir de los apuros.

--- Me dice que todavía es virgen, pero eso puede cambiar en cualquier momento, ya que los chicos están constantemente metiéndole mano donde pueden y tengo miedo que la puedan perjudicar o peor aún, arruinarle la vida… ya sabes.

La verdad es que después de lo que vi antes con su madre no me costó comprender a Bea y le pregunté…

--- Que puedo hacer yo?

--- Me ha pedido que te diga que antes de tener problemas con algún muchachito irresponsable quisiera que fueras tú quien la hiciera mujer… o sea que la desflores con ternura y que le expliques como actuar frente a los chicos.

Me dejó helado. No sabía cómo reaccionar. Bea pidiéndome en nombre de su hermana que la desvirgara yo, su tío, una menor, y un poco pirada.

Bea me miraba con unos ojos lastimeros que yo no pude resistir, le dije que lo intentaría, pero que no le prometía nada.

Ella me miro y suspirando me dijo…

--- Gracias.

Era el sábado por la tarde y mi hermano y Sofía salieron al teatro y Bea salió para comprarle unos regalos a su familia.

Cris se quedo en su habitación y yo, bajo en el comedor.

Cuando bajó lentamente las escaleras, yo no sabía cómo ponerme y cuando se sentó a mi lado me dijo…

--- Tío se que lo que te pido es mucho, pero representa todo para mí. Aunque aparente ser una rebelde, soy una sentimental y quiero que mi primera vez sea un hombre el que me haga mujer. Tengo un poco de miedo y mucha vergüenza pero confío totalmente contigo. Me han dicho que es doloroso y sangriento y no sé cuantas cosas más, pero contigo no me asusta nada. Sé que no tengo un tipo atractivo para un hombre experimentado como tú, pero quiero pronto operarme las tetas y lo que haga falta.

Yo le tape la boca con la mano y le dije…

--- Cris… escúchame, primero de todo quiero que te convenzas que eres una mujercita adorable, con una gran sensibilidad y que lo primero que tienes que hacer es aceptarte como eres, ahora aun no te ha crecido el pecho, pero eso no es un problema, lo importante es que tus tetas sean sensibles y creo que lo son bastante, pues he visto como te crecían aún mas los pezones con tan solo ver a tu madre en esta situación. La cantidad no significa nada, he estado con chicas con unas tetas de modelo que eran totalmente insensibles y les era igual que les rascara la espalda.

Cris se echo a reír y parece que se sintió más aliviada.

Yo seguí…

--- Aún eres muy joven y lo más seguro es que te crezcan mucho mas, pero te repito… no significa nada. Ah! Y olvídate de la operación.

--- Respecto al otro problema no debes temer nada, la naturaleza ha previsto esto para evitar en lo posible los embarazos no deseados. Supongo que ya habrás tenido la regla o sea que el tema de la sangre, además que no es verdad, es insignificante y el dolor es en muy raras ocasiones.

--- Para mí es un gran honor que me hayas elegido para hacerte mujer y mi único afán es que con el tiempo me recuerdes con agrado.

--- Lo intentaremos con el máximo cuidado y te prometo que no te arrepentirás, pero espero que guardes el secreto, ya que no todos comprenderían mi actitud como tío y como mayor de edad.

Cris se me acerco y me abrazo y me dijo…

--- Gracias Alfonso.

Fue la gota que faltaba para convencerme… mis manos buscaron sus incipientes tetas y aprisionando los pezones los estiré hasta que se endurecieron tanto, que duplicaron su tamaño, ella miro hacia ellos y sonrió.

Entonces le dije…

--- Ahora es el momento de que veas tu crecer las cosas y bajándome el short le mostré mi miembro a media erección.

Ella entonces me confesó de que era la primara que había visto tan cerca, pues sus amigos se la habían enseñado de lejos, y le parecía inmensa e imposible que la pudiera recibir…

Yo le dije...

--- Seguro que sí y mucho mas… aun no está como debe. ¿quieres cogerla tú?

Cris dudó y tímidamente alargo la mano hasta tocarla con un dedo.

--- Puedes cogerla con toda la mano, desde ahora es tuya toda.

Poco a poco la cogió y bajando la piel descubrió el glande y acercándose a él miró el pequeño orificio y lo lamió, luego rodeo con la lengua todo el glande y al final se lo metió todo entre los labios, los dientes me rozaron y se lo hice saber a lo que abriendo mas la boca se lo fue metiendo y aprisionándolo con la lengua y el paladar.

Le cogí la cabeza y le marqué el ritmo de la mamada mientras mi mano se escurrían bajo sus bragas y rozaban su pelillos escasos y después sus labios tiernos como la mantequilla y el clítoris apenas perceptible, después sus labios de la vagina ya un poco húmedos y metí el dedo para llegar a su himen, pronto lo encontré y note que era bastante elástico, lo que agradecí mucho. Poco a poco la cogí de las caderas y fui colocándola sobre mi pasándole una pierna sobre mi cabeza, después le fui separando las rodillas con lo que su sexo fue bajando cada vez más hacia mi boca, cuando llego mi lengua recorrió sus vagina hasta el vello púbico a lo que le produjo una contracción en el vientre.

Al notarme se separaron sus piernas totalmente hasta oprimir su sexo sobre mi boca moviendo las caderas para que la lamiera toda.

Ella por su cuenta había descubierto que cuanto más la chupaba más dura y larga se ponía mi polla y ponía el máximo interés pera que creciera como antes lo habían hecho sus pezones.

Yo con mis dedos los tenía aprisionados y estirándolos aprovechaba para recoger con la palma de la mano sus pechitos que caían duritos demostrándole que ya iban creciendo.

Cuando ya la tenía tan dura como podía y mis labios chorreaban de sus jugos le di la vuelta y desnudándome igual que ella me acople sobre ella y le entre abrí las piernas y le encaré mi polla endurecida al máximo y ella me abrazo y me dijo…

--- Hazme tuya cuando quieras.

Yo fui entrando con mucha suavidad, facilitado por lo mojada que estaba, hasta que sentí el obstáculo de su himen, ella abrió los ojos y seguí presionando mientras ella entornaba los ojos y apretaba los labios.

Apenas fue un segundo pero de momento, mi polla siguió entrando sin ya resistencia, ella comprendió que ya era mujer, a lo que levantando sus caderas se metió todo el miembro hasta el fondo.

Me estuve quieto para luego ir saliendo poco a poco hasta sacarlo y se lo enseñé con el glande un poco enrojecido con apenas un poco de sangre y ella cogiéndolo con fuerza con las dos manos se lo encaró en la vagina y dijo….

--- Hasta dentro… Aaaah, me estas llevando hasta el cielo.

La verdad nunca creí que tuviera su primer orgasmo tan rápido, pero sonriendo me dijo…

--- Ha sido maravilloso.

Después me cogió mi polla y meneándola con sus dos manos no paró hasta sentir mi leche sobre sus pezones.

Cuando llegó Bea le guiño el ojo y le dijo con doble intención…

--- Hola hermana, ya no soy tu hermanita… y subieron las dos a su habitación.

Continuará…

Ruego sus comentarios…



EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (9)

Aún estuve oyendo un rato a mis sobrinas cuchichear entre ellas hasta que el silencio reinó otra vez en la casa.

Aproveché para darme una ducha y cuando me relajé me puse mi clásico pantaloncito y camiseta para estar cómodo en casa.

Me senté en el sofá, cara al ventanal con las luces apagadas y me comí un par de frutas disponiéndome a esperar a que mi hermano volviera con Sofía.

Yo calculaba que los teatros cerraban a una hora prudente pero se fue haciendo tarde y no llegaban.

Me estiré y me dije, bueno ya llamaran….

Sobre las dos y pico de la madrugada oí un fenazo de coche bajo mi casa, pensé… vaya… mis vecinos van a opinar algo mal… después, se oyeron dos fuertes portazos que me escamó.

Me fui hacia la puerta y llegué justo cuando mi hermano la golpeaba fuertemente con los nudillos…

Abrí rápido y les indique que bajaran el tono.

Primero entró mi cuñada y casi sin saludarme se fue a su habitación, mientras mi hermano me abrazó y golpeándome la espalda, me dijo…

--- Hermano, haces muy bien en no casarte… y me roció con un golpe de aliento con varios grados de alcohol.

También se subió directamente a su habitación, yo me quedé de nuevo en la oscuridad pensando que se había pasado de copas y Sofía se había enfadado.

Habría pasado apenas media hora de silencio cuando se empezaron a oír frases entrecortadas en mi habitación.

Yo sonreí y pensé que estaban haciendo el amor, pero las voces fueron creciendo y ya se oía sobre todo a Sofía que decía…

--- Ya está bien… no te acerques a mí... estoy harta de aguantar tanto.

Mi hermano decía con la voz enredada…

--- Oye que eres mi mujer y parece que lo has olvidado.

Las voces siguieron un rato hasta que Sofía gritó…

--- Basta ya…

A partir de entonces todo se calmó.

A la mañana siguiente yo me levante un momento antes que ellos, me puse a hacer el desayuno, fueron bajando Bea y Cris y luego Carlos y más tarde Sofía, con la cara bastante seria.

Después del desayuno acordamos salir a dar un paseo a un gran parque y nos sentamos en un pequeño chiringuito donde tomamos unas tapas y unas bebidas, las chicas pidieron coca cola, Sofía un vermut y nosotros sendas jarras de cerveza. Mientras hablábamos mi hermano y yo observé como Sofía tenía la mirada perdida en el vermut todo el rato, por lo menos mis sobrinas chateaban en sus móviles y lo pasaban bien sobre todo Bea que se reía de vez en cuando. Luego viendo las tapas que servían fuimos pidiendo hasta que nos dimos cuenta que prácticamente habíamos comido muy bien.

Volvimos a casa y las chicas se vistieron para salir a un Pub en el que actuaba en vivo un grupo que les encantaba, mi hermano se preparó para ir a ver un partido de futbol de máxima rivalidad que se celebraba esta tarde noche y Sofía dijo que no tenía ganas de salir.

Yo, entre que no me gusta el futbol y por deferencia a mi cuñada, dije que tampoco saldría.

Cuando nos quedamos solos Sofía y yo, esta siguió silenciosa mirando por la ventana sin prestar atención a nada. Iba vestida con una bata de seda muy recatada y su actitud me llenaba de inquietud.

Al fin me cargué de valor y le dije….

--- Sofía… me gustaría que habláramos….

Ella se volvió hacia mí y sin contestar se sentó a mi lado.

Tenía las manos juntas apretadas y las rodillas pegadas.

Le dije…

--- Mira Sofía, sé que no me debería inmiscuir, pero estoy preocupado pues anoche oí sin querer un poco de vuestra discusión, a mi hermano lo conozco desde mucho y a ti desde que salíais y eras una chica mucho más divertida y risueña. Los dos habéis cambiado bastante, pero la que más me preocupa eres tú y me gustaría ofrecerte mi ayuda.

Ella me miro y fue a hablar, pero se calló.

Yo la cogí de la mano y sosteniéndola le insistí…

--- Confía conmigo por favor.

Entonces se giro hacia mí y me dijo…

--- Alfonso, desde que nos casamos han pasado muchas cosas entre nosotros, los primeros años fueron muy felices, hasta que nació Bea, después Carlos se centro más en el trabajo y yo no me di cuenta, pues estaba volcada con la niña. Luego vino Cris y coincidió que le dieron un puesto muy importante en la empresa que le absorbió y así cada vez más distante de mí en todo, en atenciones, en el sexo, en salir por ahí, yo pensé que habría alguien más, pero no, era su trabajo.

Estuve resignada mucho tiempo hasta que cambió, tenía más actividad en el sexo, pero me pedía cosas más extrañas, yo al principio lo aceptaba todo, pero llegó a un nivel ciertamente insoportable.

Yo le corté y le dije…

--- Vamos Sofía… que exagerada, eso sería para romper la rutina…

--- No, Alfonso no era eso, sus caprichos no eran normales, de hecho me tiene todavía agobiada.

--- Mira el otro día cuando estuvimos jugando al cambio de sujetadores, me sentí por primera vez libre en muchos, muchos años, por primera vez enseñaba a alguien mis pechos. Antes no me atrevía hacerlo. Te lo voy a demostrar para que me creas…

Se abrió la bata y descubrió el sujetador blanco que llevaba y sin pensárselo se bajo el tirante y después la copa dejando su seno derecho al aire. Yo estaba expectante pues verdaderamente era un pecho muy bonito, en su altura y dureza perfecta.

Ella lo cogió y me lo acerco a la cara y me dijo…

--- Fíjate, ¿Qué ves?

Yo la verdad veía una maravilla con un pezón de lo más apetecible, pero me señaló unas pequeñas marcar por todo el pecho.

--- Pues el otro está igual… me dijo. Adivinas de que es?

--- Puuuues, no… ni idea.

--- Pues son las marcas de las pinzas de la ropa que me hace poner por todos los pechos mientras él se masturba, ese es su ideal del sexo.

--- Pero eso es horrible, que dolor…

--- Lo peor no es el dolor, es la indiferencia como me mira.

--- Bueno, pues parece que ya se le ha pasado la manía esta.

---Pues sí, un poco, pero ahora tiene otras peores ¿quieres verlas?

--- Claro por supuesto…

Sofía se abrió toda la bata y se bajo las braguitas blancas poco a poco, primero vi su monte de Venus todo depilado, uf una maravilla, pero siguió y entre sus labios mayores justo encima del clítoris se veía una anilla que si hubiera sido un piercing habría sido bonito, pero era de un tamaño mucho mas grande.

--- Qué te parece?

--- No tengo palabras….

--- Pues aun hay más… se sacó del todo las bragas y abriendo las piernas de par en par me enseño que de sus labios menores, justo a la entrada de su vagina tenía dos aros más grandes aún que atravesaban los labios descolgándolos bastante.

Me quede espantado y siguió diciendo que no la había tocado en años, solo le obligaba a colgarse de las anillas unas pesas que guardaba y a andar a gatas delante de él mientras se masturbaba y eyaculaba sobre su espalda.

No me atrevía a acercarme más, me imaginaba la escena y le pregunte, y no puedes quitártelas?

--- Yo no llego, tienen un cierre muy pequeño que no alcanzo.

Yo me fije y cogiendo una, la giré hasta ver el cierre que en efecto estaba disimulado y sin consultarle la desabroché y la quite de su labio.

Ella cerró los ojos y no dijo nada, por lo que cogí la otra e hice lo propio, después la que tenía cogida al clítoris que era más difícil, pues tenía que sujetar con los dedos el botón mientras rodaba el anillo.

Sofía abrió si cabe aun más las piernas al notar mis dedos, yo me vi enfrente de tres pequeños agujeros que habían estado lastimando a Sofía.

Sin llegar a pensarlo quise darle un poco de consuelo al dolor y acercando mi boca, le di tres besos a las heridas….

Ella suspiro y levanto ligeramente las caderas, me pareció que eran poco tres besos y le di tres lamidas, luego con la boca completa mi lengua se metió en su vagina buscando sus jugos que ya empapaban sus labios.

Me cogió la cabeza y la apretó contra su sexo que recorrió desde el pubis hasta el ano recreándome en el clítoris…

Con la cabeza entre sus manos fue subiéndola a lo largo de su vientre y su estomago hasta sus pechos donde mordí sus pezones, que al notarme salieron rosados de su escondite en las areolas, siguió subiéndome y yo me desabroche mi pantalón y me saque la polla durísima. Al llegar mi boca frente a la suya se unieron como dos imanes y se buscaron las leguas mientras me cogía de cuello.

Mi polla oscilaba de arriba abajo sobre sus labios y ella aprovechando el momento que estaba frente a su vagina me rodeo con sus piernas por la cintura y me atrajo hacia sí, clavándose literalmente mi polla hasta el fondo, lanzando un profundo gemido…

Me tuvo dentro inmóvil un rato… quería tener algo largo, caliente y duro dentro de su coño después de tanto tiempo.

Cuando puede sacarla la volví a meter suavemente hasta el final y ella cada vez se relajaba sobre el asiento del sofá.

Sus jugos salían a chorros de su vagina y corrían a lo largo de sus nalgas por el ano.

Al sacarla y meterla tan seguido, a veces salía del todo y no atinaba a la vagina y resbalaba al ano.

Ella abría los ojos y los entornaba diciéndome que sí.

Ya las veces siguientes no eran equivocaciones y poco a poco apretaba el glande mojado sobre al ano y cada vez progresaba mas hasta que se coló toda la cabeza.

Cerró los labios y me atrajo hacia ella abrazándome y estrechándome con las piernas hasta que mi polla entró despacio pero sin pausa dentro de su culo.

Yo estaba loco y empecé a bombearlo sin piedad clavándolo hasta los huevos hasta que noté que iba a eyacular. Quería llenarla de leche, pero me dijo…

--- Alfonso, en el culo no, te quiero en mi coño, toda tu leche.

Y sacándola del culo la metí de un golpe en la vagina y noté como con sus músculos vaginales me exprimía la polla hasta que me salieron varios chorros intensos de semen que llenaron todo el coño de Sofía hasta que salía por las nalgas.

Me quedé apoyado sobre su pecho y al momento noté como me cogía los huevos y me dijo…

--- Mmm, aun están llenos, dándome la vuelta me sentó en el sofá y arrodillándose metió mi polla dentro de su boca limpiándola de mi leche y sus jugos, poniéndola otra vez dura como antes, se sentó sobre mis piernas hasta caer pegada y saltando sobre mí, mientras yo acariciaba su clítoris con las manos y ella metía uno de sus pezones en mi boca.

Ya se había servido la cantidad de polla que quería cuando se puso al revés de espaldas a mí y siguió cabalgándome mientras ella se acariciaba el clítoris y se fue escurriendo hasta el suelo y yo pegado a ella hasta que se quedo a cuatro patas, yo alternaba la vagina y su culo llenándola de carne dura, hasta que viendo que ella había tenido varios orgasmos me rendí para correrme, pero ante mis palpitaciones se dio la vuelta y me cogió la polla con la boca y la acarició y la chupo hasta que le llené la garganta de leche que ella se trago en varios tragos, sacando la lengua como prueba de que estaba llena de mi semen.

Caímos uno al lado del otro hasta reponernos y me dijo que la había hecho muy feliz, además de haberle dado mucho placer y sobre todo hacerla sentir persona y no vejada como con Carlos.

Nos arreglamos un poco, después de ponerle a su solicitud otra vez los anillos humillantes, me dijo que ahora siempre que me obligue a llevar las pesas me acordaré que me has llenado de leche por todos lados.

Asentí y le dije que no consintiera más bajezas.

Al poco rato tomamos una ducha y merendamos unas pastas con café y cuando vinieron las chicas y luego Carlos todo enfadado por perder el partido, decidimos hacer una buena cena que guisó Sofía, canturreando en la cocina…..

Continuará…

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EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (10)

Al día siguiente prepararon sus cosas y a media mañana se marcharon, después de la reunión muy satisfactoria de Carlos en su trabajo.

Cuando cerramos la puerta tras de nosotros Bea mi abrazó y me dijo…

--- Por fin solos.

Me besó largamente y he hizo sentar a su lado en el sofá, cogió mi mano y me dijo muy contenta…

--- Alfonso, gracias por todo, sé que mi familia es bastante rara y tú te has interesado por cada uno de ellos mucho más de lo imaginable; mi hermana Cris ha cambiado en dos días como en años, es una chica encantadora y de lo más sensata, mi padre nos trata con mucha más dedicación y sobre todo, mi madre… nunca había visto una transformación tan radical en tan poco tiempo, siempre la he conocido triste, cohibida, pensativa y hundida y ahora se ha ido con una vitalidad interior que parecía que quería volar entre nubes blancas. Que le has hecho?

--- Mira Bea, tus padres son dos personas estupendas, pero a veces las circunstancias de la vida hacen que se complique la convivencia por los más extraños motivos, normalmente hablando se solucionan las cosas, pero otras que hay que dar una solución más rápida y radical. Tu madre estaba al borde de la desesperación, quiere mucho a tu padre, pero ya no podía aguantar más.

--- Si, los oí discutir la otra noche. Fue muy fuerte.

--- La verdad es que el tema era bastante grave, me lo contó y le di los ánimos suficientes para que la convivencia fuera como poco aceptable. Creo que lo he conseguido. No quiero darte detalles, son muy fuertes aún para ti, pero te agradecería si te hace algún comentario me lo digas, para saber si todo va bien.

--- Gracias de todas formas… Ah! Y sabes otra cosa? He chateado con Carol y me dice que no se puede olvidar de su estancia con nosotros y… que no gana para pilas.

Nos echamos a reír a carcajadas los dos y nos abrazamos sintiéndonos plenos de felicidad y de momento se encaró conmigo y me dijo muy seria.

--- Vaya con Alfonso… supongo que no tendrás queja de la selección de tetas, culos, coños y demás que has visto y comido en estos pocos días?

A la vez metía su mano por mi bragueta y cogiéndome el paquete me los sacaba y le decía como enfadada…

--- Y tú amiguito… tampoco te has aburrido, verdad?

Yo me hice el enfadado e intenté cogerla pero ella se levantó y corrió por el comedor… al final la alcancé y la apoyé contra el respaldo trasero del sofá e intente besarla, pero muy hábilmente me esquivó y se dejo caer con el cuerpo por el respaldo delantero queriendo hacer una voltereta, pero en el último momento la pude coger de la cintura y se quedó con la cabeza apoyada en el asiento y los pies haciendo el pino.

No la solté y aunque se quejaba de la mala postura y aprovechando que la falda que llevaba ese día se le subió a la cabeza metí la mía entre sus muslos que oscilaban por el aire y abarqué con mi boca toda la parte de su braguita que tapaba su sexo.

Ella intentaba evitarlo moviendo sus piernas pero solo conseguía que mi boca se acoplara más a su coño cubierto por la leve tela.

Hasta que lentamente aflojo sus movimientos que ya pude soltarla de una mano y le separé a un lado la braguita y volví a pegar mi boca en su coño abierto del todo.

Ya nada podía evitar que chupara a mi voluntad desde el clítoris hasta el ano y lo mismo mordía que besaba que lamía.

Al comprender que se le subía la sangre a la cabeza, las solté y la apoyé sobre el reposabrazos, me miró como perdedora y levanto la cabeza hacia atrás, mientras yo rodeaba el sofá y como aun tenía mi polla fuera del pantalón que me había sacado, se la puse frente sus labios, que al notar el contacto de mi glande se abrieron y lo apresaron hasta dentro. Yo veía como su boca acogía mi polla entera y le llegaba a su garganta y no comprendía cómo no le daban arcadas pero cada vez engullía más hasta tocar la nariz con mis huevos.

Poco a poco fui subiendo por ella y al llegar a su estomago cogí con las manos y subí el sujetador hasta que liberaron de una sola vez a las dos tetas que no tardé en chupar y morder.

Ella seguía chupándome la polla y yo la metía y la sacaba con el mismo entusiasmo que si fuera su coño.

Le quite la falda y las braguitas y sacando la polla de su boca me di la vuelta rápido y separándole las piernas me hundí en su coño hasta los huevos de un solo golpe.

Estaba desesperado, pues hacía varios días que no podía, por lo que animado por los movimientos de sus caderas empecé a acelerar hasta que casi en el último momento antes de eyacular, caí en la cuenta de que era mi sobrina y tenía 18 años.

Me paré en seco con el glande palpitando como si hubiera ido a explotar y me estuve inmóvil, pensando en cosas banales para que me bajara la calentura.

Ella notando dentro de ella mi polla a punto de reventar me dijo al oído…

--- Shiiiiitt, quieto que aun no es el momento…

Yo por supuesto le obedecí y al notar que flojeaba la erección me dejé caer a su lado. Ella se desnudó por completo y también acabo por quitarme la ropa tendiéndonos los dos sobre el sofá.

Poco a poco nos fuimos relajando y me dijo…

--- Alfonso, tengo que contarte otra cosa….

Cerré los ojos y me dije…. Otra más?

--- Si Alfonso, no sé si te habrás percatado que aunque hemos estado juntos muchas veces y he tenido tu polla centro de mi, nunca jamás has eyaculado en mi vagina y te lo agradezco mucho por tu entereza y la atención que has demostrado conmigo, yo seguramente no habría aguantado. Por lo que lo pensé y el día que salí sola a comprar regalos a mi familia, pasé por una clínica y pedí que me recetaran unas pastillas anticonceptivas, las compré enseguida y me las estoy tomando desde entonces, por eso te he detenido para que de ahora en adelante no te reprimas y eyacules dentro de mi cuando te venga en gana y con todo el placer de mi coño que recibirá tu caliente leche hasta llenarme.

A mí se me hizo un nudo es la garganta por pensar en mí hasta ese punto y la abracé pegando mi cuerpo al mío.

Ella me lleno de besos y después de lamerme las tetillas, bajo a mi polla y la lamió hasta ponérmela a cien, luego se montó sobre ella y me cabalgó lentamente mientras me daba a morder sus pezones, hasta que me notaba bastante excitado, se bajo y tendiéndose boca arriba abrió sus piernas y dijo.

--- Métemela toda ahora tú.

Yo me enredé entre sus piernas y paseando desde su culo hasta el clítoris bajé y cuando encontré los labios mojados la metí despacio pero sin detenerme hasta que nuestras pelvis chocaron.

Sus manos cogieron mis glúteos y me atrajeron hacia ella aún más y sus piernas me rodearon haciéndonos un conjunto pegado.

Fue una locura, los besos, las caricias en la espalda, en los pechos, en el cuello, en el culo nos enervaron de tal forma que poco a poco y sin preverlo el ritmo aumentó y en una mirada comprendimos que ese era el momento y al unísono tuvimos el más salvaje de los orgasmos, ella saltaba con el cuerpo, las caderas y le temblaban las piernas incontroladamente y yo tenía espasmos que me recorrían desde la nuca hasta los huevos y luego hasta la punta de la polla hasta llenar en innumerables chorros de semen que se quedaban dentro de Bea.

No salió nada de semen de su vagina después de salirme yo, hasta que se puso de pié.

Me dijo que habría muchos más polvos en nuestras vidas pero como este no lo podríamos superar.

Yo asentí completamente convencido.

Continuará…

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EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (11)

Los días desde entonces fueron de lo más normales, Bea empezó con los preparativos de sus clases en la Universidad y yo con mi trabajo, por supuesto siempre había momentos para el sexo pero habían otras cosas en que pensar…

Por lo demás Bea en su cuarto aunque con menos frecuencia chateaba con Cris hablando de sus cosas y yo me dormía en mi habitación ya sin necesidad de “pastillas”.

Un día Bea me dijo que su hermana Cris había preguntado si yo tenía correo electrónico, se lo di y esperé a que me contara algo o me mandara alguna foto suya.

Tardó bastante pero al fin, me llegó uno con una foto suya en una excursión que había hecho, estaba muy bonita, ya hacía varios meses que no la veía y se le notaba mas mayor. Se lo dije y le hizo mucha ilusión y me dijo que me estaba muy agradecida por los consejos que le había dado y que tenía toda la razón.

Sonreí y le dije que me alegraba de haber acertado, sin saber muy bien a qué se refería.

Al día siguiente recibí un correo mas de Cris con varios archivos adjuntos, yo leí lo que me contaba de lo bien que lo pasaba en el instituto y que pronto seria mayor para la universidad y que me mandaba unas fotos para que lo comprobara.

Rápidamente abrí los archivos adjuntos que resultaban se dos fotos y un video.

En la primera foto se veía a Cris frente al espejo solamente la cara y pintada muy bonita, pero discreta para lo que ella era.

La segunda foto era el mismo espejo pero del cuello para abajo enseñándome un par de tetas del tamaño de unas copas de champan empinadas hacia arriba con unos pezones de centímetro inconfundibles.

Yo alucinaba… enseguida abrí el video, que tardó bastante en hacerlo y por fin vi a Cris en su habitación vestida de colegio y que poco a poco muy sensualmente se desnudaba y se quitaba la camisa, el sujetador (ya justificado) y demostraba como sus tetas saltaban hacia arriba al soltarse.

Luego se agachaba de culo a la cámara y se bajaba las bragas enseñándome el culo y sus labios vaginales, después hacía un zoom sobre ellos y abría las piernas para que los viera, luego se volvía hacia la cámara y me mandaba un beso con la mano.

Yo tenía ya la polla dura y estuve a punto de mandarle otra foto de un primer plano de mi glande, pero me contuve, no fuera que la vieran personas ajenas.

Le contesté que era una diosa y que soñaba con poderla tener cerca otra vez.

Al mes siguiente recibí otro correo de Cris y solamente me decía que su madre le había preguntado si sabía si tenía correo electrónico a lo que ella dijo que no, pero si quería lo buscaría…

Me puse en guardia, ya no sabía en qué pensar, si le iban mal las cosas, si mi hermano se había pasado, si había descubierto mi asunto con Cris o con Bea o si alguien se había enterado de nuestra “intima conversación”.

Me comía la curiosidad y la preocupación, por lo que le dije que sí, que le diera mi correo,

A la mañana siguiente, en horas de trabajo sonó el clinc en mi tableta de casa, era un correo entrante, con un Nick desconocido “las campanillas” decía.

No lo asocié hasta que me dijo algo de la modelo de lencería…

Entonces le contesté que le agradecía que se acordara de mi, como estaba y demás.

Me dijo que no estaba muy al tanto de internet y que si esto era seguro para hablar.

Yo le dije que en principio si, aunque habían otros sistemas para chatear en privado.

Le pregunté cómo iba de la “joyería” refiriéndome a los anillos colgantes y me dijo que bien, pero la imaginación no tenía limites y progresaba “adecuadamente”.

Me preocupé por lo que podría estar maquinando mi hermano otra vez y le dije si era grave.

Me dijo que no demasiado por ahora. Y al momento recibí otro mensaje de Sofía con una foto solo.

En ella se veían en primer plano desde bajo las dos nalgas de Sofía, que yo ya conocía y el coño abierto ya sin los anillos con los labios descolgados, pero en el ano se veía la cabeza ancha de un consolador anal que evitaba que se saliera al andar.

La visión del coño de Sofía me levanto el pene pero la visión del gran consolador anal me lo bajo de golpe.

Le pregunte se le dolía y me dijo que ya no, solo al andar por la calle iba rara y al sentarse, pero ya se había acostumbrado.

Por lo demás todo seguía igual, se masturbaba delante y la humillaba.

Me dijo que se acordaba a cada momento de mí con mi polla dentro de ella y recibiendo chorros de leche caliente.

Le dije que yo también me acordaba muy gratamente de ella y sus “cosas”, y que siempre tendría una cantidad de leche reservada para ella.

Se rió y eso me gustó, por lo menos se relajaba.

Le dije que ante cualquier problema me lo contara y me lo prometió.

A Bea no le conté nada del correo de su madre, pero si le enseñé el de su hermana Cris.

Nos reímos un rato con la ocurrencia de enseñarme sus crecidas tetas y del video donde me mostraba el culo y el coño tan tierno.

Me contó que Cris había salido con un amigo y que en una ocasión se acostó con él, según ella el chico no estaba nada mal pero a la hora de la verdad al ponerse el condón no se aclaraba, tuvo que ponérselo ella y mientras le manipulaba la polla, el chico se corrió en sus manos.

El se quedo mirándola como bobo y le preguntó si esperándose un poco podrían empezar otra vez.

A ella se le había pasado la calentura y le dijo que quizá en otra ocasión.

--- En fin que irá aprendiendo a fuerza de golpes, que remedio…

Bea seguía asistiendo a sus clases y poco a poco se iba integrando en el ambiente de la Universidad y se rodeó de un grupito de chicos y chicas de su clase con los que salía muchos días.

Yo no me ocupaba de su vida social, naturalmente y ella estaba contenta con la libertad que gozaba.

Al poco tiempo recibí un correo de Cris, en el me contaba como llevaba los estudios y que tenía muchos amigos y amigas y que tenía una cosa que contarme, aunque preferiría hacerlo en persona. También me dijo que por si no lo sabía el próximo fin de semana su hermana Bea cumplía los 19 años y que le gustaba mucho las rosas.

Me reí con la ocurrencia y le dije que tendría un cumpleaños feliz.

Continuará…

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……..



EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (12)

El día anterior al cumpleaños de Bea, después de estar devanándome la cabeza sobre el regalo que quería hacerle, un perfume, unos zapatos de marca, un reloj o un bolso, al final me dije que ya con 19 entraba en la madurez y debía ser un regalo sexi.

Ya había conseguido la talla de sujetador, una 95 y el color que a mí más me gustaba era el negro por lo que fui a una tienda especializada y le pedí algún modelo exclusivo de los que no se anuncian en revistas normalmente.

Me pregunto la edad, el color de su piel y la forma de sus pechos y a lo que tuve que aguantar estoico las preguntas de la dependienta, muy mona por cierto, mientras me miraba un poco socarronamente.

Yo me envalentoné y descaradamente le dije…

--- Es una chica con un tipo parecido al suyo, un poco más baja y morena, tiene unas tetas redondeadas con unos pezones color café impresionantes.

La dependienta lejos de ponerse nerviosa me dijo…

--- Creo que tengo algunas cosas que le gustarán.

Saco del almacén varias cajas y extendió delante de mí un modelo precioso, luego otro aún mas y otro más.

Tuve que interrumpirla y le dije…

--- Mire son todos a cual más bonito y se me hace muy difícil decidirme, por favor ayúdeme.

Ella me dijo…

--- Como ve son todos preciosos pero diferentes, este último es muy parecido al que llevo puesto, mire…

Se desabrocho la camisa y separándola, me mostro un sujetador color azul marino casi igual que el negro, tenía poco escote y le presionaba las tetas juntas.

--- ¿Ve? Yo uso la talla cien, las mías son un poco más grandes que las de su… sobrina, pero yo tengo un problema y no puedo elegir muchos.

Yo ante esta preciosidad de tetas me apresuré a preguntar…

--- Pero… que problema puede tener? Tiene unas tetas muy apetecibles…

--- Pues… no me puedo poner copas más pequeñas como me gustaría porque…

Se cogió una teta y se bajo el sujetador y me enseñó un pezón que parecía más una aceituna grande rodeada de una areola más grande que una galleta maría y que le llegaba a esconderse justo por la puntilla de la prenda.

Yo quedé maravillado… y le dije…

--- Es una pena que esconda ese par de tetas ahí, yo moriría por ellas.

Me miró y me dijo…

--- Gracias, hace mucho que nadie me dice algo así, mi marido insiste que me opere.

Le hice la señal con el dedo como que estaba loco por pedirle algo así.

La chica se animó y me dijo…

--- Mire me ha caído bien, le voy a ayudar a elegir, ha dicho que es su sobrina?

--- Si claro, me apresuré aclarar, cumple 19 años y quiero impresionarla.

Cogió el montón de prendas y me dijo decidida…

--- Sígame…

Yo casi no podía seguir su paso y me llevó a la trastienda donde estaban todas las estanterías.

--- Usted mismo puede elegir…

Y quitándose la camisa y el sujetador, se puso el primero que había sacado.

Como es lógica sus tetas sobresalían del sujetador un poco y sus pezones aún más pero me hacia una idea.

Al segundo que era de copa baja ya eran los pezones los que parecían asomados a un balcón y me dijo---

--- Que tal este?

--- Mmm, bastante mejor, pero quizá colocándolo mejor…

Y sin consultar primero le dije…

--- Con permiso…

Y con rapidez le baje el tirante y la copa y le dejé toda la teta al descubierto que con el peso parecía un meloncito.

Le cogí el pezón inmenso y le dije cariñosamente, pórtate bien y colócate en tu sitio pues si no te voy a comer…

Le subí la copa y como era de espera no había forma de meterlo, por lo que acercando la boca le di un mordisquito que aún hizo que se endureciera más.

La chica se sorprendió pero no se movió y bajándose el otro tirante me dijo…

--- Éste tampoco cabe y sin preguntar, directamente lo mordí y de paso chupé toda la areola metiéndola en mi boca y absorbiéndola.

La chica me cogió la cabeza y la enterró entre sus pechos y me retuvo un instante, mientras la abrazaba por el culo,

Llevaba una falda ancha, de capa y levantándola rápidamente alcancé sus muslos y me di cuenta que llevaba medias con ligas y me dije “buena idea” y seguí hacia arriba hasta que noté que no tenia fin, no encontraba sus bragas, por lo que pasé mi mano hacia delante hasta descubrir un pequeño triangulo justo en el monte de Venus que solo ocultaba una columna de vello muy bien recortado.

Mientras alternaba mis chupadas a las dos tetas mis manos habían bajado el cordón del tanga y le metían los dedos entre los labios y buscaba la vagina húmeda y cuando la encontré metí dos dedos y mojados acaricié el clítoris que estaba abierto como sus piernas.

Ella no estaba inactiva y había encontrado mi paquete y soltando el cinturón, bajo mis pantalones a la vez que mi bóxer sacándome la polla la descubrió y me dijo---

--- Métemela… YA…

Y se dio la vuelta y apoyándose en unas cajas de cartón me ofreció sus nalgas y su coño empapado.

Yo no pregunté más y cogiéndola de las caderas, se la metí de un golpe hasta casi hacerla perder el equilibrio y tras varios minutos frenéticos le pregunté al oído…

--- Donde quieres mi leche?

--- Dentro de mi coño, toda…

Obedecí sin rechistar y luego de limpiarse con una toallita húmeda me alargó el sujetador que llevaba colgando me dijo…

--- Llévate este, es el mejor y da mucho placer.

Me envolvió el sujetador añadiendo unas braguitas, gentileza de la casa, después de pagar me dio un beso al aire.

--- Mi enhorabuena a su “sobrina” y me guiñó el ojo.

Continuará…

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EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (13)

Aunque salí encantado de la compra que acababa de hacer, me faltaba algo especial que le gustara a Bea.

Al pasar por una floristería me dio una idea, pero me dije, es demasiado socorrido un ramo y seguí andando.

Pero mi idea se desarrolló más y volviendo sobre mis pasos entre en la floristería y me atendió un chico muy amable.

Le explique que quería impresionar a una chica joven y pensó algo que me pareció ideal.

Con el paquete me fui a casa y esperé a que llegara Bea,

Venía agobiada de tanta clase y apuntes y reuniones y no le dije nada, cenó ligeramente y se encerró en su habitación.

Encendió el ordenador y se puso a trabajar.

Yo no le moleste, ya era tardísimo cuando apagó la luz y se acostó, menos mal que al día siguiente no tenía que volver.

Yo me entretuve en preparar la sorpresa que tenía para ella.

Cuando acabé, me tumbé un rato hasta que el móvil me despertó a las 6 de la mañana.

Pasé despacio a su habitación y la encontré entornada, apenas se veía resplandor entre las cortinas, estaba durmiendo profundamente agotada después de un día fatal.

Me acerque a su cama y con cuidado levante la sabana y vi que solo tenía puestas unas braguitas mínimas.

Con sumo cuidado fui bajándoselas con las dos manos hasta llegar a las rodillas donde separándole las piernas las saqué del todo.

Estaba con las manos sobre la cabeza y boca arriba.

Busque entre el paquete que había traído y saque una rosa blanca a la cual le había quitado cuidadosamente cualquier dureza, espina o punta.

Le pase la mano bajo su rodilla y bajo su talón y le separé la pierna todavía más.

Después con dos dedos separé los labios del sexo de Bea y acoplé entre ellos la rosa que solo asomaba sus preciosos pétalos blancos.

Volví a juntar sus piernas y repartí sobre la ropa y sobre su cuerpo un montón de pétalos de rosa pero esta vez rojas. Las repartí por todo el suelo hasta la puerta y luego por el pasillo hasta la puerta de mi habitación.

Creo que eran las 9 de la mañana cuando oí un grito que provenía de la habitación de Bea…

--- Alfonso!!!

Al despertarme sobresaltado no sabía de dónde venía el grito, pero cuando quise centrarme, ya venía Bea desnuda con la rosa en su sexo corriendo, se subió a mi cama de un salto y empezó a besarme como una loca y me dijo…

--- Ahora mismo me quitas la rosa de ahí!!!

Lo decía en serio pero con una leve sonrisa.

Sin más se sentó sobre mi cara y me puso su sexo justo sobre mi boca, ya que la rosa cayó cuando abrió las piernas.

Estuvo recorriendo mi cara con su sexo hasta embadurnarlo todo y después dejo su clítoris sobre mis labios y dijo…

--- Cómetelo todo

No le costó convencerme y me aplique a recorrer todos sus pliegues mientras manoseaba sus tetas con los duros pezones, al pellizcarlos sobresalían cada vez mas y la fui obligando a agacharse sobre mi y metérmelos en la boca y morderlos sin compasión, su pelvis había resbalado sobre mi pecho y sobre mi vientre y de momento chocó con la punta de mi polla tumbada en mi vientre.

Fue culeando hasta encontrar alineada con su vagina y se bajo del todo con lo que quedo empalada hasta mis huevos, a partir de entonces perdí todo el control de la situación y fue ella la que me cabalgó, con todos los movimientos posibles mientras mis manos en su clítoris y sus pechos no dejaban de llevarla al cielo.

Cuando empecé a notar mi eyaculación Bea aceleró su pelvis y consiguió que nos llegaran los dos orgasmos a la vez.

Fue explosivo, yo saltaba bajo Bea levantándola en alto y ella apretaba su coño para meterlo mejor, hasta que se separo de mí, haciendo que de golpe saliera un chorro de semen y jugos junto.

Se dejó caer sobre mi pecho y estuvo un rato donde se oían nuestros corazones galopar juntos.

Yo le dije al oído, besándole la oreja…

--- Feliz cumpleaños Bea-

--- Muchas gracias, ha sido el más feliz de mi vida.

Comimos fuera y al volver a casa subió a su habitación a ponerse más cómoda y yo me puse unos ligeros pantalones y camisa. Para cuando bajó yo ya tenía preparaba la escena…

Bajaba distraídamente cuando le dije que se quitara la blusa, me miró y se fue quitando lentamente la prenda y vi que no llevaba sujetador…

Era una hermosura ver sus dos pechos tan bien formados y con esos pezones tan saltones, pero me hice el indiferente y le dije…

--- Ah! Creo que te hace falta esto…

Y dándole la caja de lencería la vi romper la envoltura con impaciencia y al ver el bonito modelo se lo puso inmediatamente, luego se quito el pantalón y se probó las braguitas, dando una vuelta sobre si misma me dijo…

--- No está mal, es más… es precioso.

Yo le dije…

--- Además está garantizado, te dará mucho placer…

Me acordé de la chica de la tienda y lo que me dijo.

Se subió a horcajadas en mis piernas y me abrazó clavándome sus pezones en mi pecho. Le cogí del culo y la apreté contra mí dejándola sentada sobre mi polla la besé tiernamente.

--- Mis 19 años son para ti, Alfonso.

Saqué una botella de ron y dos vasos de tubo y nos preparamos unas bebidas largas pues la tarde parecía muy joven.

Ya tarde el ordenador de Bea sonó como que había recibido un mensaje, subió saltando los escalones de dos en dos, al abrirlo era una llamada por Skipe de su amiga Carol, la llamaba para felicitarla pero a mitad de la charla se quedo muda y dijo…

--- Pero qué maravilla de sujetador llevas?

Bea se levantó y le enseño las braguitas que le hacían juego y después se dio la vuelta para que lo viera.

La boca de Carol ocupaba casi toda la pantalla de admiración y le dijo…

--- Que pasada, te sienta de maravilla… quien te lo ha regalado?

Bea cogió la cámara del ordenador y la puso frente a mi polla dura, un primerísimo plano.

Carol dio un grito histérico y dijo…

--- Que polla, digo que regalo, es un buen complemento, se me hace todo agua. Disfrútala toda para ti.

Luego de estar hablando de todo un poco cerró el chat.

No había pasado mucho rato volvió a sonar el chat, pero entonces Bea se puso una camisa y contestó.

Era su hermana Cris y estaba desconocida, con el pelo súper corto y tintado de colores chillones a mechas, la cara maquillada con los ojos oscuros y los labios rojo fuerte y una sudadera cerrada.

Estuvieron contándose cosas y yo estaba en el lado oculto a la cámara, al final le dijo…

--- Ya te contaré más cosas, tengo novedades…

Y se despidieron.

Al momento se puso su madre y me gustó mucho verla, era una gran mujer, sexi, guapa, sensual y muy simpática.

Le preguntó por mi y si estaba contenta en mi casa, Bea dejo que si, encantada del todo.

--- Cuídalo tú también, es un gran hombre.

Vestía muy elegante aunque sencilla y me gustó que dejara ver a la cámara sus tetas sobre la mesa, como siempre redondas, grandes y con los pezones marcando su sitio.

Le dijo que a lo mejor pronto nos veríamos…

Continuará…

Ruego sus comentarios…





EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (14)

A la semana siguiente recibí un correo de Sofía en mi tableta, me contaba que estaba bien y que no se olvidaba de mí, le dije que me pasaba igual.

Enseguida le pregunté lo que me preocupaba, como iban las relaciones con mi hermano.

Me contesto que las costumbres no se cambiaban tan deprisa, pero ahora iba más cómoda pues había cambiado de modelo.

Me intrigó y le dije que le pedía ahora.

--- Pues… Juzga tú.

Hubo un silencio y al momento llegó otro mensaje…

Solo venia un vídeo, lo abrí en seguida.

Estaba tomado con el móvil desde bajo, seguramente en el suelo y se veía el trasero de Sofía con unas braguitas pequeñas, se agacho sobre la cámara y se las fue bajando despacio y vi al poco como de su agujero marrón salía un cordón. Me quedé pensativo sin comprender y su mano entró en escena y tiró despacio del cordón y al momento se fue abriendo el ano y salió una bola y después otra y otra y más, así hasta diez. No comprendía la mente de mi hermano que quería conseguir. Mientras miraba las bolas veía el coño intacto de mi cuñada y se me hacia la polla dura pensando lo que podía hacer con ella.

Al acabar se levantó y se apagó el video.

Abrí el chat y le dije…

--- Y eso ahora para qué.

--- Pues le pone caliente y cada vez que paso a su lado, cuando estamos solos me hace ir sin bragas y me estira un poco y me saca una bola cada vez y después de la menea hasta llenar el rosario de leche. Y ahí se acaba todo.

--- Y a ti te duele?

--- No, solo en mi orgullo.

--- Que pena, no creo que hablando con él pueda resolver algo, creo que ya es tema de psicólogo.

--- Ah! Tengo una cosa que contarte, la semana que viene Carlos se tiene que ir a Paris a una Exposición de sus artículos y estará fuera varios días. Había pensado una cosa… Pero me da vergüenza decírtelo…

--- Por favor Sofía…

--- Había pensado que fuéramos algún día Cris y yo,

La niña tiene unos días libres en el instituto y nos haría ilusión de ver a Bea.

No quisiera que pensases nada raro, pero nos gustaría veros.

Me encantó la idea, podría ver a las chicas juntas, lo que era problemático por una parte, pero me gustaría darles un poco mas de morbo a todas.

Al día siguiente me informe en internet de una sala de steticien de calidad en el centro de la ciudad, dos días antes de la llegada de la madre e hija, pedí cita.

Confieso que iba acojonado, pues según lo que había visto en Internet, me iba a meter en un lio.

Cuando llegué me hicieron pasar a una salita con una camilla y un vestidor.

Me desnudé y me lié con una toalla a la cintura, esperé mirando a la lámpara de potencia que tenia encima.

Al momento apareció una chica joven y delgada con una bata blanca, me saludo y me dijo que me echara en la camilla, con unas paños me cubrió las piernas y el pecho.

Pero de un golpe me quito la toalla y se quedo al descubierto solamente mi pubis, desde la cintura hasta la mitad de los muslos. Me sentí desprotegido y como lo notó, me tranquilizó diciéndome que no tuviera reparo, que ella no hacía otra cosa todos los días.

Me preguntó que quería hacerme y le dije que todo depilado, como un niño, sin inmutarse empezó a cortarme con unas tijeras los vellos largos hasta hacerlos todos iguales y cortos. Cada vez que cambiaba de lado me cogía la polla y la ponía al otro lado y con lo asustado estaba, no se me ocurría pensar en nada.

Cuando todo estaba como una barba corta, saco unas cintas de cera y presionando en varios lugares tiraba de ellas, haciéndome un daño horrible, ella se reía cada vez y me decía…

--- Las mujeres se lo hacen continuamente…

Cuando estuvo todo depilado, huevos incluidos me dijo que ahora estaría unos días que me picaría, por lo que me debía poner una crema, que ella me daría.

--- Debe hacerlo con cuidado para no irritarse, fíjese…

Y untándome de cremas me fue pasando la mano por mis huevos y mis ingles, yo ya estaba más cómodo y mi polla empezó a reaccionar, estaba abochornado y le dije…

--- Perdón no sé qué me pasa, es sin querer…

Ella sonrió y me cogió los huevos con una mano y la otra el pene desde arriba y bajando la mano y subiéndola me la puso dura, me decía…

--- Ve? Así se hace…

Cada vez me aceleraba el movimiento y la polla más larga y más dura, yo intente tocarle las piernas con la mano, pero me esquivó y me dijo…

--- Es parte del servicio…

Lo único que me permitió fue abrir las piernas lo más posible y su mano recorrió mi ano y hasta que llegó a meter el dedo en el.

Yo me quedé helado, pero me gustó y mientras me masajeaba la próstata me hacia una paja divina, hasta que sin poder resistir más, me corrí sin que ella parara de meneármela y escurrír mi leche entre sus dedos.

Al fin le dio un besito al glande y me dijo…

--- El señor está servido.

Me bajé tambaleante de la camilla y después de pagar salí a la calle.

Andaba por la calle que me parecían estrechas las aceras, pero el roce de mis huevos y polla me excitaba, hasta me calentaba.

Me parecía que había tenido muy buena idea y animado entre el Sex-Shop que ya conocía y le pedí algo original para una mujer “experimentada”, pues no quería quedar de novato o pasarme. No quería que Sofía me equiparara con Carlos, pero quería seguirle el rollo.

Me enseño un vibrador miniatura de forma de una bala y que obedecía a un mando distancia.

Me chocó el invento y cruzando los dedos me dije, que no se enfade…

Llegó el día de la visita y fui a por mi familia a la estación,

Las dos en conjunto no podían ser más dispares, Sofía elegante pero muy sexi, con un traje chaqueta con falda estrecha que resaltaba las caderas y las piernas con medias oscuras con costura y unos zapatos súper altos.

Cris con un suéter con cuello cisne negro y una falda escocesa, botas altas con bastante tacón, era la imagen de la juventud contra la madurez.

Sofía se sentó a mi lado y Cris detrás de mí, cuando salimos del aparcamiento noté el perfil tan bonito que tenia Sofía y bajo la chaqueta llevaba una camisa con botones. Dada la tensión que soportaban, los botones se abrían y dejaban ver sus pechos blancos dentro de un sujetador color burdeos, pero al mirar hacia abajo vi que seguía el mismo color y comprendí que llevaba un body.

Me convenció aún más de que se sentía feliz y sexi lejos de mi hermano.

Llegamos a casa y nos acomodamos como pudimos, yo me vi obligado a ir a dormir al sofá por deferencia a mi cuñada, Cris como era lógico se fue a la habitación de Bea.

Mientras se estaban instalando sus ropas, llegó Bea y se abrazaron después del tiempo que no se juntaban.

Cris no paraba de hablar y mover las manos, se sentía feliz y con la gente que más quería.

Pronto se animaron y Cris quiso salir a ver tiendas y arrastro a Bea con ella.

Sofía se quedó a organizar la ropa y descansar del viaje.

No tardó en salir el tema de su relación de casada y me confirmó que Carlos cada día estaba más ensimismado en su trabajo y no se sabía de dónde sacaba estas fantasías. Lo más triste era que no se daba cuenta que humillaba a su mujer.

Como es lógico me dijo que en cuanto salió Carlos de casa se quitó todos los artículos raros y acercándose a mí me dijo…

--- Ahora estoy limpia, todos los agujeros preparados para que algún hombre un poco mayor que yo, bastante conocido en mi familia, y con una sensibilidad especial para las mujeres me trate como una mujer ardiente y me llene de su carne dura, caliente y suave…

--- No me imaginaba que iría tan directa, pero la cogí por la cintura y con dos dedos solté la cremallera de su falda y la dejé caer, no me haba equivocado, llevaba un body burdeos precioso y las medias se quedaban sujetas a las piernas por elásticos, los botones de la camisa no tardaron en abrirse y el resto del body se vio en todo su esplendor, sus tetas apenas se podían contener dentro.

Abracé su cuerpo y note como suspiraba profundamente.

Mi mano bajó entre sus piernas y descubrí los corchetes que lo abrochaban, tiré de ello y se soltaron de una vez,

La parte delantera y trasera saltaron rápidamente y quedó descubierta hasta arriba del monte de Venus viéndose completamente depilado, suave y tibio… mis dedos se hundieron entre sus labios y su cabeza cayó hacia atrás. Sus manos arrancaron mi camisa y soltaron mi cinturón y arrodillándose frente a mi me bajo de un tirón los pantalones y el bóxer saltándole a la cara mi polla totalmente pelada y con el pubis y huevos depilados. Ella abrió los ojos con sorpresa pero cogiendo de la punta la polla la despellejó y se la metió en la boca hasta la mitad, me cogió de los muslos y despacio fue tragando la polla poco a poco hasta que desapareció tocando sus labio a mi pelado pubis, yo no comprendía cómo podía tragar aquel tamaño, que sin ser extraordinario era más de la media, y sobre todo grueso,

Lo retuvo un momento como saboreándolo y lentamente lo fue sacándolo y me dijo…

--- Ahora lo quiero en mi coño.

Me senté en el sofá y ella se sentó sobre mí clavándose lentamente hasta que el clítoris montaba sobre mí, salió y entro varias veces lentamente y después salió suavemente y de golpe se dejó caer hasta el fondo, abrazándome la espalda.

Se levanto otra vez y con las piernas abiertas como estaba se mojo el ano con los jugos de la vagina y encarando mi polla en el fue oscilando las caderas hasta el glande desapareció para seguir con todo el tronco hasta dentro.

La vista era curiosa pues de los dos pubis no se distinguía el mío o el suyo, mi polla no se veía ni sus labios tampoco y pelados los dos, nos miramos y nos echamos a reír.

--- Aaah! Ya he cumplido mi primer deseo, he estado soñando en el momento de estar llena de ti por todos lados,

--- Y cual son tus otros deseos?--- Quieres que te haga seguir gozando?

--- Eso depende ya de ti, quiero que me hagas tener más orgasmos de los que pueda resistir y que me llenes de leche cada vez hasta que me salga por las orejas. Quiero que me hagas sentirme mujer deseada y que no sirva solo para una paja.

La abracé y dándole la vuelta empecé a besarle en la nuca, el cuello y las orejas a lo que ella se entregaba estrechándose contra mí, mis manos cogieron sus pechos rodeándolos por los lados subiéndolos y apretándolos hasta cogerlos por los pezones, estirándolos hasta hacerlos crecer como pasteles de merengue.

Sofía se dejo caer y se arrodilló en la alfombra y pegando la cara a ella me dijo…

--- Haz lo que desees conmigo.

La vista de sus nalgas y su sexo frente a mi me produjo una sensación mas fuerte por su significado que por lo físico, mi cuñada se confiaba a mí en la postura que su marido la había humillado tantas veces.

Me arrodillé detrás de ella y cogiéndole las nalgas las besé con suavidad, ella las cogió y se las separó dejando ver su agujero oscuro palpitando, abarqué las nalgas desde sus piernas y las subí por las caderas hasta su espalda… era como acariciar el cuerpo de una guitarra.

Al llegar a su espalda las bajé hasta abarcar su pechos y cogiéndolos pegados a la alfombra, los saqué por los lados de su cuerpo cogidos por los pezones. Mi polla estaba justo detrás apuntando a su culo, reuní bastante saliva y la dejé caer por entre las nalgas separadas que poco a poco se escurrió hacia mi glande pegado a su ano.

Cuando Sofía noto que la humedad le llegaba a su arrugado agujero presionó hacia atrás y fue moviendo la cintura mientras yo aguantaba el empujón.

Tenía serias dudas de que sin dilatarlo primero pudiera entrar, pero no contaba la experiencia que Sofía tenía en recibir consoladores y aparatos anales, por lo que tenia cierto dominio en su esfínter y pronto entró mi glande y suspirando dio un empujón hacia atrás metiéndose mi polla hasta casi los tres cuartos, el resto de polla se metió al dar yo el último empellón hasta notar mis huevos como se pegaban a sus labios vaginales.

Volviéndose hacia mí y con voz entrecortada me dijo…

--- No te puedes imaginar lo que agradezco tu polla caliente y suave dentro de mí en vez de estos artilugios de plástico.

Mis movimientos siguieron haciéndole saber que era la mujer deseada que ella añoraba y se sentía feliz.

Después de varios minutos clavándole mi polla hasta el fondo, la saqué, bajándola un poco, la apunte entre sus labios, un poco deformados por las pesas y separándolos entró resbalando hasta dentro del todo, que por la postura le llego al cuello del útero.

Me dijo…

--- Así me gusta tu polla aún más, noto como rozas mis pliegues al entrar y salir y me haces llegar a mi momento más alto. Si sigues así me correré ya…

--- Si… sigue así… no te detengas por favor, te noto dentro, como te palpita la cabeza dentro. Me vas a llenar de leche hasta la garganta. Córrete ahora…. Conmigo…. Ya… ya… ahora. Aaaaah!!!

Yo le obedecí y solo cuando puede sacar la polla de entre sus labios, salió una gran cantidad de semen blanco y espeso junto a sus jugos viscosos.

Caímos de lado y estuvimos descansando hasta que limpiándome con una toalla me levante y buscando mi regalo le dije…

---Te gustaría hacer algo por mí?

--- Encantada, ya lo sabes

--- Quiero que te pongas esto entre tus labios encima del clítoris y después unas braguitas de lo más monas.

Me miró y me dijo…

--- Por ti, lo que quieras.

Se lo puso mientras yo, me guardaba el mando en el bolsillo.

Continuará…

Ruego sus comentarios…





EL CHAT ME AYUDO CON MI SOBRINA (15)



Después de ducharnos y adecentarnos un poco tomamos unos tragos en una mesita auxiliar unos frente al otro contándonos cosas de sus hijas.

Al parecer Cris había cambiado bastante en su forma de pensar aunque seguía siendo rebelde en su actitud. Yo le tranquilicé diciéndole que con su edad era normal, pero en el fondo era una chica con la cabeza muy sentada.

Al rato entraron, Cris como una tromba y detrás Bea mucho más serena, venían de comprar cosas y pronto se llenó la estancia de cajas, paquetes llenos de ropa, zapatos, bolsos y demás. Sofía y yo nos reíamos de ver la felicidad de las chicas, parecían crías.

Después de cenar tuvimos una grata sobremesa y decidimos que podíamos jugar a algo.

Cada uno contaba sus anécdotas.

Las más divertidas eran lógicamente las de Cris que contaba verdaderas aventuras.

Bea contaba las bromas que se hacían en la Universidad

Y Sofía las trapisondas que hacían sus hijas de pequeñas.

Yo contaba las cosas que me habían pasado en mis años jóvenes.

Los chupitos y copas que nos íbamos tomando hicieron que los temas subieran de tono poco a poco y Bea propuso a Cris que contara como lo llevaba con los chicos…

--- Anda Cris, cuéntanos como llevas tus conquistas.

Cris se reía al recordarlas, pero no se atrevía, sobre todo delante de su madre.

Nosotros la animábamos y su madre le quitaba importancia y decía… que te habrá pasado…

--- A mi me hicisteis probarme la lencería de Bea y no me eché atrás…

--- Bueeeno, pero que conste que yo no quería… ah! Y no os riais….

--- La verdad es que no tengo mucho que contar y no muy bueno, hasta que no empezaron a crecerme las tetas nadie me hacía caso, alguno me tocaba el culo al pasar pero nada más, yo veía a las otras chicas que llevaban a los chicos como moscas. Pero cuando empezaron a marcarse las tetas y pude llevar sujetador las cosas cambiaron y empezaron a acercarse a mí, hasta que uno me propuso salir de fiesta. Luego de bailar me dijo si dábamos una vuelta en su coche y aparcó en un sitio apartado y me besó, la verdad no estuvo mal, me propuso pasar al asiento trasero, yo accedí y después de un poco de magreo se sacó su cosa y me la hizo coger, yo la tenía con pinzas y me enseñó a movérsela y me dijo que llevaba un condón, que si quería ponérselo, yo estaba embalada y me dije que estupendo, cogí el condón y se lo puse en la cabeza y antes de dar la primera vuelta soltó un chorro de semen que me lleno las manos y me quedé como boba. El me sonrió y me dijo…

--- Probaremos otro día?

Le dije que ya veríamos y cuando me dejo en casa, di un portazo al coche.

Nos reímos a rabiar los cuatro, porque Cris iba actuando como cuando lo estaba viviendo y su madre primero estaba asombrada, pero luego era la que más se reía.

Bea contaba alguna cosa de la clase, pero después se lo pensó mejor y dijo…

--- No, voy a contar lo que me pasó una vez. Yo era el patito feo de mis amigas, todas salían con chicos sin parar, con chicos diferentes, pero yo nada.

Así que un día me decidí y me dije hoy es mi día y en la disco vi un chico bastante guapo y al pasar junto a mi le dije…

--- Quieres acompañarme al baño?

Los ojos de Sofía y de Cris sobre todo, se abrieron expectantes.

--- Me siguió y una vez dentro, yo esperaba unos besos y caricias, pero se sacó un condón del bolsillo y se lo puso, yo estaba de espaldas, así que ni le vi, solo que me levantaba la falda, me bajaba las bragas y me la metía en mi flor, cuatro movimientos y noté el calor del semen en el condón, me la sacó, se quitó el condón, me lo enseñó casi lleno y lo tiro al wc. Se subió los pantalones y me dijo estás muy buena nena, gracias. Así es que me miré al espejo y me dije, Bea ya eres mujer como las demás.

La hermana y la madre de Bea estaban alucinadas pero se rieron de cómo la habían engañado.

Sofía contó como su primer novio estando en el cine, se saco la polla y se la puso en su mano, como no quería hacerle la paja porque era una película con mucha luz, la obligó cogiéndole la mano, hasta que cuando se corrió el primer chorro le cayó, a una señora que había sentada delante, en el hombro. Gracias que era invierno y llevaba una chaqueta gruesa, pero salió con un buen chorro blanquecino como una medalla.

Me acorde de que llevaba el mando en el bolsillo del vibrador de Sofía y lo pulsé despacio, con lo que dio un leve estremecimiento, casi no se notó pero le di un poco más fuerte y ya tembló, al tercer golpe ya se cogió de la pelvis y cerrando los ojos dio un largo suspiro que fue interpretado por sus hijas como añoranza.

Todos nos tronchábamos de risa, imaginando la escena y de cómo Sofía se había atrevido a contar esto a sus hijas, con tanto detalle, pero estábamos en una reunión con mucha complicidad, donde no se tenían en cuenta estos detalles.

Todas se volvieron hacia mí y la verdad yo no sabía que contar, habría contado muchas cosas, pero no quería herir sensibilidades, por lo que me pareció gracioso contarles la prueba de depilada integral que me había hecho y del dolor que había pasado.

--- Y como terminó, me preguntaron las tres a la vez?

Yo les dije…

--- Pues que voy como un bebé recién bañado!

Las caras de las tres parecían tres grandes ventanales y las tres, como movidas como un resorte dijeron…

--- Esto no me lo quiero perder…

Y se lanzaron sobre mí y arrojándome a la alfombra me sujetaron, Sofía de los brazos, Bea me desabrochaba los pantalones y Cris me estiraba de los camales hacia abajo.

El resultado fue el esperado, me vi con la polla al aire totalmente depilada, a la vez de los huevos y la pelvis y los cachetes del culo.

Sin pensárselo, una mano anónima me la cogió y me la cambio de lado mientras que otra me cogía los huevos y me los sopesaba y acariciaba, otra se metía entre las nalgas y separándomelas, me rozaba el ano calvo.

Una cara se rozaba acariciándome mi pelvis, como el culito de un bebé.

Era una algarabía total, yo no me podía mover, pues estaban sobre mí y no las podía distinguir.

Pero si sentí como una mano cogía el tronco de mi polla y me descubría el glande y sin aun estar dura se lo metía en la boca.

Ya había perdido la esperanza de que fuera una broma, pues mis huevos ya estaban húmedos de las lamidas de otra boca suave y mis muslos estaban sobados por una mano que llegaba hasta el mismo culo.

Como no podía acusar a nadie, decidí que iría eliminando “agresoras” y soltándome las manos, las ocupaba tocando tetas, y metiéndolas bajo las bragas anónimas.

No recibí respuesta negativa de nadie, todas estaban muy absortas en sus menesteres, por lo que me centré a afinar mis caricias. Metí la mano bajo un suéter y encontré un sujetador, lo separe del cuerpo y dos tetas hermosas me cayeron en la mano, apreté los pezones y reconocí los de Bea, los apreté y le hice saber que la había reconocido, luego metí la mano bajo una falda y bajo las bragas note unos labios grandes y perforados, no había duda de que eran de Sofía y le deje dentro dos dedos moviéndose de dentro afuera. Después por eliminación me quedaba llegara Cris, pero como estaba a mis pies solo podía acariciar con mis dedos de los pies entre su bragas. Note como abría sus piernas del todo y se apretaba contra mi pié y se movía buscando con su clítoris.

Como llevaba un tanga, pronto separe el cordón fino y pasando a su lado, metí el dedo gordo en su vagina hasta que se descargó sobre él y se lo metió todo, la pena es que era demasiado corto, pero por lo menos era gordo.

Poco a poco fue poniéndome a mi alcance y pude coger sus tetas bajo el sujetador y comprobar que me llenaba bastante la mano y los pezones se enredaban entre mis dedos, ella se movía facilitando que cogiera los dos y que notara sus tetas ya adorables.

Yo ya tenía la polla completamente dura y pasaba de una mano a otra y de una boca a otra. No podía ver nada pues me ocultaban la vista, pero no sé quien tendría la primera idea y en complicidad de las otras dos, se apoyó sobre mi pene, ayudada de una mano anónima se la metió en la vagina y se dejó caer hasta que se sentó en mi muy depilada pelvis.

Yo no me atrevía moverme pues no sabía de quién era ese coño por lo que no quería correrme dentro y tuve que estar quieto con la polla al máximo y los huevos a punto de reventar.

La incógnita se fue desvelando poco a poco, ya que fue acelerando hasta que aun notando mis palpitaciones en el glande, esperó a que me saliera un torrente de leche que inundó mi pene, saliendo por todo el tronco hacia los huevos.

Por lo estrecho de la vagina y el que hubiera aguantado mi corrida averigüé que había sido Bea, se había lanzado y a las demás no les pareció mal.

Pero ya empezado el jamón, nadie quería quedarse sin su ración y pronto una boca me lamió y me succionó los restos de leche que me quedaba y unas manos ponían crema por todo el pene y también se puso encima pero esta vez era más estrecho, pero con buena disposición entro, acompañado de suspiros lastimeros hasta que, después de entrar el glande ya entro el resto hasta el final.

Por supuesto cerro sus nalgas sobre mi y note las piernas delgadas de Cris que me abrazaban mi cuerpo y saltaba alegremente mientras se sujetaba en los hombros de sus compañeras. Mi polla ya no se preocupo del posible embarazo y me corrí con toda libertad levantando mi polla cuando me llego la eyaculación, su culo estaba lleno de leche.

Pasó unos instantes de quietud, notaba que estaban intercambiando miradas, yo no me atrevía a decir nada por no romper el momento y al final se pusieron de acuerdo y una nueva mano me cogía la polla y se la metía en la boca mamándomela con dedicación. Mi polla se resistía en ponerse dura después de dos corridas seguidas, pero unas manos separaron mis piernas y subiéndolas me palparon el culo y abriéndome las nalgas me mojaron con saliva y un dedo fino se fue introduciendo hasta dentro y luego salió y entró acompañado de otro que me acarició la próstata con lo que me dio un subidón en la polla que se puso otra vez como un pepino.

Unas piernas se pusieron a mis costados, note los pies hacia los míos o sea estaba de espaldas a mí y bajó poco a poco hasta que la cabeza que me chupaba la polla se tuvo que apartar y otra mano guio la punta hasta unos labios cálidos y húmedos me atraparon la polla y se hundió dentro de ella, al principio se movía tímidamente pero animada por las otras dos que la sujetaban fue aumentando el ritmo hasta que yo estaba en las ultimas, pero de momento cuando más agitada estaba se paró en seco y miro a sus hijas como pidiendo su aprobación y las dos dijeron al unísono…

--- Sigue mamá, hasta el final.

Y siguió saltando con furia aumentando los chasquidos de jugos hasta que dando unos fuertes temblores y suspiros se derritió sobre mí, hasta que sus hijas la levantaron y la dejaron apoyada junto al sofá.

Las chicas se tumbaron junto a mí y apoyando sus cabezas en mi pecho me besaron a la vez, me dijeron al oído…

--- Gracias Alfonso, ha sido maravilloso.

--- Pues para mí ha sido como un sueño inalcanzable, sois unos ángeles.

Sofía desde donde estaba sentada, me mando un beso al aire, que yo le devolví.

3 comentarios:

  1. Me encantó este relato estaría interesante una continuacion

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  2. Me encantó este relato estaría interesante una continuacion

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  3. Coño, excelente relato, sera real todo? Porque las jaladas que me hice en su honor estuvieron de muerte

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