viernes, 22 de julio de 2016

Desvirgada por mi tío

Hola mi nombre es Laura, tengo 20 años, soy morena clara, cabello negro y largo, mido 1.57m, y demasiado delgada, tengo a mis padres y a mí hermanita de 15 y mi hermanito de 10 años. Desde siempre, mi tío Victor (hermano de mi papá) era muy cariñoso, jueguetón y consentidor conmigo, yo le tenía demasiada confianza y me gustaba visitarlo muy seguido en su casa, ya que es soltero y vive sólo. Actualmente él tiene 40 años, alto, de cuerpo atlético y aunque no es muy guapo, se defiende.

Mis padres siempre fueron muy estrictos conmigo y me tenían bien controlada, solamente me sentía libre cuando visitaba a mi querido tío pues él me dejaba hacer lo que quisiera, además jugaba mucho conmigo, juegos en donde terminaba abrazándome y tocándome; eso me encantaba porque sentía el cariño y los afectos que mis padres no me daban, además me encantaba perderme en sus musculoso cuerpo.

Otra forma que tenía para sentirme libre era el internet, entonces a los 17 años me incribí a una red social, inmediatamente empecé a recibir mensajes de muchos hombres, algunos me decían cosas muy atrevidas. Al principio me molesté y me asusté pero poco a poco me fui acostumbrando y a verlo normal, entonces entre tantos mensajes, hubo uno que me llamó la atención, era de un señor llamado Aaró que me decía que le gustaba mi cuerpo delgado y que podía adivinar que aún era virgen, cosa que era cierta, pues mis padres me tenían bien controlada y me habían hecho una chava muy tímida e incluso me obligaban a asistir a la iglesia.

En el chat, Aarón me hablaba de sexo, me decía como quería cogerme, me enviaba fotos de él y su de su pene el cuál era enorme pues medía 22cm de largo, además me decía que pronto vendría a la Ciudad de México para desvirgarme, ya que él vive en Monterrey. Pero nustras conversaciones en el chat se prolongaron por casi un año y él nunca pudo venir por culpa de su trabajo. Pero en ese tiempo Aarón logró despertar en mí la sexualidad y mis deseos depravados, y muchas veces me dio por coquetearles a los hombres que me veían e incluso a un maestro, también empecé a usar minifaldas sin importarme el regaño y los castigos de mis padres.

Por supuesto que para visitar a mi tío Victor me ponía la falda más corta que tenía pues me encantaba ver su mirada pervertida sobre mí delgado cuerpo. Y apesar de ya tener 18 años, él me seguía tratando como una niña, jugaba a atraparme, me abrazaba y me besaba, en varias ocasiones rozándome los labios con los suyos como si fuera un accidente, tambén empezó a pegarme su cuerpo, en especial su pene, el cuál siempre estaba bien erecto, yo hacía como la que no se daba cuenta pues estaba ansiosa por ver y sentir uno en carne viva, por eso yo solía, como no queriendo, apretar mi trasero hacía su pene, procurando sentirla entre mis nalgas.

Un domingo mi tío vino de visita a mi casa, la charla con mis padres se prolongó hasta muy tarde, entonces mi tío estaba muy preocupado pues tenía que enviar no sé que cosa por internet a su compañero de trabajo, así que me pidió mi computadora prestada, yo bien confíada se la presté pero se me había olvidado cerrar la pagina de la red socia y yo acababa de charlar con Aarón simulando que teníamos sexo y con la promesa de visitarme pronto.

Una hora después, mi tío me regresó mi computadora y poco después se marchó sin decir nada, ahí sentí que me devolvió el alma al cuerpo pues imaginé que no vio nada de mi charla con Aarón.

Al día siguiente cuando estaba a punto de entrar por la puerta de mi escuela y asegurándose de que mi mamá se había marchado, mi tío me interceptó y me dijo que no entrara pues tenía que decirme algo muy importante, yo le dije que no podía faltar a clases y que me lo dijera otro día, pero el me tomó del brazo y me dijo:
- Es que tendré que decirle a tus papás lo de Aarón.

Yo me quedé helada sin saber qué decir. Entonces me dijo:
- Ven conmigo para que hablemos.

Sin dudar me subí a su carro, ahí le rogué que no dijera nada pero él estaba muy firme en querer decirselo a mis padres, yo lloraba y le suplicaba, entonces me dijo:
- Está bien, no se los diré pero vamos a mi casa para que hablemos mejor.

Cuando llegamos me preguntó que cuántas veces me había cogido el tal Aarón, yo le dije que ninguna pero él me dijo que según lo que había leído, Aarón ya me había cogido varias veces, lo cual negué e incluso le quise enseñar las conversaciones para que lo comprobara. Entonces me dijo:
- Mira, no me vas a convencer, me tienes muy decepcionado, yo sé que ya te cogieron, sabes mucho como para ser virgen... además ya te dije que no voy a decir nada, pero para eso tienes que cumplir 2 condiciones.
- Las que sean tío, pero no digas nada.
- La primera es que ya no tengas más contacto con ese tal Aarón, y la segunda es que de ahora en adelanta voy a ser yo el que disfrute de tu cuerpo.
- No tío, eso no! Si quieres me olvido de Aarón pero lo otro es pecado.
- Bueno, entonces vamos con tus padres para que sepan la clase de hija que tienen.
- No tío, por favor no! - le suplicaba llorando desesperadamente.
- Bueno, te voy a dar un día para que lo pienses... pero para que yo no vaya ahorita con tus padres me tienes que dar una probadita.

Entonces se bajó el pantalón, dejándome ver por primera vez su pene que a pesar de no estar erécta me pareció enorme.
- Dame una buena mamada para que me convensas de no decir nada por hoy.

No sé por qué pero al ver su pene sentí un calor recorrer mi cuerpo, una excitación repentina y un descontrol de mí misma, que sin protestar, ni decir nada, la tomé y me la llevé a la boca. Era mi sueño hecho realida, por fin tenía un pene para probar aunque fuera la de mi querido tío que ahora me chantageaba, a mí, a su sobrina consentida.

Tratando de chuparla como me decía Aarón, le besaba su cabecita, con la lengua la chupaba y traté de metérmela toda pero con trabajo podía abrir mi boca pues era muy gruesa, y sentía nauseas y me daba tos cuando lograba metermela hasta la garganta pero traté de aguantar. Con los labios le di masaje en un mete y saca que hacía a mi tío gemir de placer.

Después de unos minutos su pene tuvo espasmos y una descarga de su semen cayó dentro de mi boca, incluso sentí que me tragué una buena cantidad. El resto cayó en mi cara y en mi uniforme escolar.
- Ya visté, lo hiciste como toda una experta, eso me confirma que ya has cogido y me dio tremendo beso en la boca.

No sé por qué pero ya no me importaba que pensara eso de mí, de hecho me sentía contenta de haber mamado su verga y saber que yo lo había hecho gozar.

Después de eso me llevó a mi escuela, yo traté de limpiarme todo su semen pero el olor que se desprendía de mi uniforme manchado me recordaba a cada rato que yo acababa de mamar por primera vez un pene, el pene de mi querido tío, y que tenía que darle una respuesta al día siguiente, cosa que ya no me preocupaba, más bien me emocionaba... Continuará...

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