lunes, 27 de junio de 2016

Sexo improvisado con mi sobrina con público

Soy Pedro un chico de 29 años de Valencia (España), simpático, cariñoso, amable, gracioso. Soy un chico normalito. Mido 180 centímetros peso 85 kilos, ésta vez voy a contar lo que me sucedió con mi sobrina hace 2 meses.

Mi sobrina se llama Isabel tiene 18 años, es una chica bajita, rubia muy guapa y con unas tetas enormes. Una chica muy atractiva capaz de levantar las pasiones de todos y de girar todas las miradas, yo como su tío no la miraba así pero siempre amigos míos me lo decían que bien crece tu sobrina y comentarios parecidos.

Mi relación con ella era muy buena, más que relación tío y sobrina era la relación de dos buenos amigos. Alguna vez habíamos salido juntos de fiesta o le presentaba alguno de sus ligues y me contaba sus amores y desamores. Aunque nunca nos habíamos contado nuestras relaciones sexuales.

Hasta el día que hoy voy a contar. Un lunes de octubre, al despertar le vi un estado de facebook triste y en seguida le mande un whatsap para saber que le pasaba eran las 9 de la mañana y en seguida quedamos que a las 10 la recogía para dar una vuelta y que me contase. Una vez pase a por ella fuimos a la playa. Hay que decir que en octubre un lunes por la mañana las playas ya no hace el calor veraniego y hay muy poca gente por no decir nadie.

Llegamos a la playa y nos sentamos en la arena mirando el agua, la playa estaba totalmente vacía, mirábamos en todas las direcciones y no había nadie. Empezamos a hablar, me contó su situación. En ése momento ella tenía novio llevaban 4 meses juntos y me dijo que había mantenido relaciones sexuales tanto con él como con 1 chico antes a él. Y que aunque su novio la trataba muy bien en temas de sexo no le gustaba como lo hacía y su anterior amante jugaba con ella pero en la cama la volvía loca.

Entonces ella decía no sé que debo elegir si que me traten bien y no disfrutar el sexo o lo contrario. La conversación se alargó bastante tiempo yo la intentaba animar, aconsejar y seguíamos en la arena sentados tras una hora de conversación no habíamos visto a ninguna otra persona, ni a lo lejos.

En ése tiempo yo le conté alguna de mis experiencias sexuales. Yo soy un chico que en tema sexual me gusta mucho jugar con la mente, con las fantasías con imaginar situaciones y con vivirlas. Me encanta hacer “lo prohibido” me encanta hacerlo en los sitios dónde te pueden pillar. Y me preguntó dónde lo has hecho y le fui contando cuando lo hice en una discoteca en mitad de la sala de baile sin que el resto se diera cuenta, que lo había hecho varias veces en unos baños, dentro de una iglesia, en un balcón mirando a la calle, en una piscina de noche dónde las casas cercanas si miraban a la piscina me verían.

Ella me dijo que esas situaciones le ponían mucho pero nunca había vivido nada así de morboso. Y yo le dije
-Con las tetas que tienes te sobran chicos con los que poder hacerlo y elegir dónde así que no te quedes con fantasías y llévalas a cabo.

Su respuesta y nuestra conversación fue:
- (Isabel) Exagerado no son para tanto.
- (yo) ¿Exagerado? Si todos mis amigos me lo dicen y hasta yo alguna vez me he fijado…. Quien pudiera verlas y tocarlas.
- ¿te gustaría?
- ¿y a quién no?

Entonces ella sin pensárselo dos veces se quito la ropa que llevaba encima y el sujetador y me dijo gracias por ayudarme tanto si te gustan tocalas que estamos en confianza y tú puedes hacerlo. Tuve la duda moral de que debía hacer pero esos dos pechos, grandes bien puestos coronados con un pezón rosadito y precioso.

Dirigí mis manos a sus tetas, la abracé en la postura en la que estábamos ella sentada a mi lado y para tocar su pecho más lejano a mi le rodee por detrás y amasaba sus tetas y le susurre a su oído son perfectas y le di un beso en la mejilla entonces ella se giró y me dio un beso largo y nuestras lenguas se unían y jugaban.

Entonces ella me dijo que Marta (una amiga suya con la que tuve varias citas íntimas) le había contado que yo era el mejor chico con el que había estado en la cama y que desde que se lo dijo siempre le había apetecido pegar un polvo contigo. Yo le dije que no era correcto que era su tío, pero si ella le apetecía y eso le animaba, lo íbamos a hacer pero sólo una vez.

Al ver que tras tanto tiempo y no habíamos visto a nadie no lo dudamos ése era el sitio adecuado. Seguimos igual yo aprisionando sus pechos con mi mano, con mi boca empecé a besarle y darle mordiscos por su cuello, su oreja, sus hombros. Su mano se sitúo encima de mi polla que en ése momento ya estaba bastante abultado, ella misma me bajo la cremallera del pantalón me sacó la polla y empezó a hacerme una linda paja pero no tardo mucho en agacharse y empezar a tragarse mi falo.

Entonces mi mano salieron de sus pechos y se dirigieron a su culito. Ella saboreaba mi polla pasaba la lengua por la punta muy suave, de manera muy delicada y se metía todo lo que le entraba en la boca, lo estaba haciendo de cine. Mi mano por detrás se acercó a su concha, le empecé a acariciar los labios vaginales

Imagínense la situación yo tumbado en la arena de la playa mi sobrina con mi polla dentro de su boca y yo acariciándole sus labios vaginales. Fue entonces cuando le hice parar. Dije ahora voy yo. La tumbe en la arena y me tumbe encima de ella, tras darle unos pocos besos en su boca, apretando mi cuerpo con el suyo sintiendo su pecho sobre el mío empecé a bajar besando cada parte de su cuerpo mientras acariciaba sus cueva. Le empecé a introducir un dedo mientras le mordía los pezones y le lamía sus pechos.

Seguí bajando momento en el que introduje un 2º dedo y estaba besando su tripita llegue con mi lengua a su conejito, mientras le follaba con dos dedos le devoraba su cueva, ella gemía de placer, no se cortaba en ruídos porque en las dos horas que ya llevábamos en la playa no habíamos visto a nadie.

Era el momento de follar, de hacerlo de introducirle mi miembro viril a mi sobrina. En ésa postura ella tumbada y yo arriba me acerque lentamente y poco a poco lo introduje hasta llegar al final y tras darle un beso suave, cariñoso empecé el movimiento, cada vez más intenso y con más ritmo.

Estábamos disfrutando mucho, nos extrajimos tanto del sitio que nos centrábamos en nosotros en disfrutar en el movimiento en el polvo que estábamos pegando. A mitad levante la mirada y tanto yo como ella miramos en la misma dirección y SORPRESA vimos gente, pero y en que situación…

No nos dimos cuenta ni cómo ni cuando aparecieron, simplemente los vimos de repente. Eran 5 personas a 50 metros de nosotros todos entre 20 y 25 años. Una pareja en la que ella se había puesto a lamer la polla a él y las otras tres personas a su lado 2 chicos y una chica, uno de ellos se estaba pajeando mirándonos y el otro chico le metía mano a la chica.

Mi sobrina y yo tras mirarnos y un momento de duda de si seguir o no… Decidimos seguir. Ya estábamos cerca del final así que aumenté el ritmo. El morbo era enorme. En mitad de la arena de la playa yo follando a mi sobrina y viendo como había una felación y la chica a la que metían mano había empezado a hacer paja al chico que se la estaba haciendo él sólo.

Fue entonces cuando mi sobrina empezó a estremecerse, a sentir una corriente sobre su cuerpo empezó a notar el orgasmo que le estaba llegando y a disfrutarlo con mucha fuerza, cada vez lo hacíamos más fuerte más salvaje, pese a las miradas furtivas a nuestra compañía que no perdían ojo a nuestros movimientos nos centrábamos en nosotros. Así hasta que llegó el momento final, el momento del orgasmo mutuo tanto ella como yo, acompasamos los movimientos, nuestras manos se unieron y nuestras bocas se mordían mutuamente.

Llegamos al final y ella me dijo ha sido el mejor polvo de mi vida y al acabar nos pusimos a ser nosotros los que veíamos a las otras 5 personas pero eso ya lo contaré en un próximo relato.

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