martes, 28 de junio de 2016

Con su marido al teléfono

Corrían los años 80 y yo era el responsable de un pequeño estudio de sonido, en donde lo mismo grabábamos una cuña de radio que sonorizábamos una película o salíamos a grabar un discurso. Un trabajo bonito pero muy esclavo , los encargos siempre eran urgentes.

A media mañana de un día cualquiera entró en mi despacho Anita , la hermana pequeña de mi mujer, en realidad su medio hermana ya que era fruto del segundo matrimonio de su padre . Una técnico de sonido eficaz pero prácticamente invisible, la discreción personificada. Una de esas mujeres que cuando las miras baja la cabeza.

Su moderación o quizás su timidez la llevaba hasta en el vestir , aunque era una chica joven vestía como una monja , casi no se relacionaba con nadie en el estudio y cuando lo hacía era para hablar de su marido, un ingeniero de telecos que con frecuencia venía a recogerla al trabajo. Llevaba casada dos años y hacía tres meses que había sido madre. Por lo que daba a entender era la honestidad hecha persona. El marido , por el contrario era un creído que se dirigía al mundo con aires de superioridad.

Físicamente era muy poquita cosa , bajita , delgada y dada su forma de vestir sin una curva por ningún sitio.

El motivo de la visita de Anita era que había recibido una oferta de un estudio competidor nuestro y había decidido aceptarla. Su ausencia no iba a representar ningún problema para nosotros pero que la competencia te robe a los empleados era algo que me ponía enfermo , tanto es así que casi siempre yo hacía una contraoferta y muy pocos eran los que se acababan yendo. En este caso , siendo mi cuñada, me sentía obligado a intentar retenerla , de no hacerlo mi mujer no me lo habría perdonado.

La conversación discurrió por los tópicos de rigor , es una buena oportunidad, allí puedo hacer más cosas , me ofrecen una subida etc.

Yo me limité a decir que lamentaba mucho que se fuera y que si su decisión era irrevocable , ahí sentí una leve señal de indecisión. Cerré la conversación invitándola a comer porque tenía a un cliente esperando. Aceptó.

La llevé a comer al Mesón de Fuencarral , a unos kilómetros de Madrid. La conversación discurrió por senderos más personales que profesionales , le planteé que , a pesar de que llevaba mas de cuatro años trabajando conmigo apenas nos conocíamos a pesar de que éramos cuñados y que una vez que se fuera nos veríamos como antes de que ingresara en el estudio , es decir nunca . Después le hablé de la posibilidad de que reconsiderara su postura y su respuesta fue firme , había decidido irse y lo había hablado con su marido.

Y de repente en mi se produjo una transformación, sin saber porqué Anita me pareció la mujer más deseable del mundo, y mi mente urdió un plan para algo que en ese momento deseaba más que nada en el mundo que era acostarme con ella , comérmela viva , verla desnuda y abrazada a mi , poseerla , disfrutar de su cuerpo. Y simultáneamente con ese pensamiento supe que era ahora o nunca , si la dejaba marchar no volvería a tener la oportunidad que ahora tenía.

No fue ajeno a lo que estaba pensando que el marido me parecía un imbécil y le odié porque era el quien se estaba acostando con ella , quien estaba ocupando el lugar que yo quería para mi.

Mientras todo esto pasaba por mi cabeza urdí un plan para derrumbar las defensas de Anita, para que cediera a mi propuesta. Emplee un truco que ya había usado otras veces , no siempre con éxito , pero que despejaba todas las incógnitas. Pasé al ataque 

Anita , cuatro años viéndonos a diario y prácticamente no nos conocemos. Así son las relaciones humanas. Me hubiera gustado conocerte más.

A mi también me habría gustado, me pareces una persona muy interesante.

Ahora volveremos a lo de antes , a verte como mucho una vez al año.

A mi también me gustaría que nos viéramos más. Voy a echarte mucho de menos.

¿De verdad me vas a echar de menos?

Más de lo que tu crees.

Vi en los ojos de mi cuñada un brillo que no había visto nunca , tuve claro que tenía posibilidades , no por lo que decía sino por su lenguaje corporal , pensé : Está tan cachonda como yo , y sabe que esta es la ocasión.

Desarrollé mi plan, me quedé pensativo , como ensimismado en mis cosas y hasta un punto triste, y aguanté en esa actitud hasta que Anita no tuvo otra opción que preguntar :

¿En que piensas?

Bobadas , no puedo decírtelo

Cómo que no me lo puedes decir, no estarás teniendo malos pensamientos.

Pensé: Estoy en lo cierto , está tan cachonda como yo.

No , malos no son , yo creo que son buenísimos, pero si te lo dijera igual te enfadarías conmigo y eso es lo último que quiero.

Te prometo que no me enfado, dime lo que piensas.

Me prometes que no te enfadas , te diga lo que te diga.

Te lo prometo y me parece que se lo que me vas a decir.

Pienso que estamos tu y yo aquí diciendo lo que se supone que tenemos que decir, cumpliendo con nuestro papel y no se tu , pero yo , lo que estoy pensando es que estaríamos mucho mejor follando. 

Su contestación fue instantánea: Vamos.

No tardó un milisegundo en contestar lo que después me hizo pensar que lo estaba esperando , que lo deseaba , vista su reacción, era una obviedad

Pagué a toda prisa y me dirigí a un discreto hotel llamado El jardín en la salida de la carretera de Burgos.

Antes de eso y según nos subimos al coche Anita me dijo: ¿No me vas a besar? Estoy deseando que lo hagas, o lo tengo que hacer yo.

Y antes de que la contestara se lanzó sobre mi y me dio su lengua. Nos dimos un beso que más que un beso fue un polvo. De pronto más que una mujer tenía entre mis brazos un volcán en erupción.

Mientras nos besábamos aproveché para pasar mi mano por sus tetas , dos melocotones pequeños pero firmes y más grandes de lo que yo me esperaba.

No me aprietes, fue su único comentario.

Me extrañó porque apenas los había acariciado.

Explorada esa zona bajé mi mano a sus piernas , empecé por las rodillas para , poco a poco , ir subiendo por los muslos hasta llegar a alcanzar sus braguitas. Con miedo a que me volviera a decir que no le apretara apenas pasé mi dedo por su sexo y Anita dio un pequeño respingo y se abrió de piernas para facilitar la operación.

En aquellos felices días el panty era un invento reciente por lo que lo más normal era encontrarse con medias cortas sujetadas con ligas que dejaban una franja de carne desnuda. Carne tierna , sedosa , preludio de la entrega incondicional.

Me recreé en esos muslos desnudos hasta que Anita me dijo : Vámonos que aquí nos pueden ver.

Arranqué y de camino al Hotel seguí con el mismo juego. Anita se dejó hacer y mientras recibía mis caricias le dije:

Me has dicho que sabías lo que te iba a decir , ¿has acertado?

Te lo había dicho mal , no sabía lo que me ibas a decir , lo que si sabía era lo que yo estaba deseando que me dijeras. Estaba desesperada pensando que no me llevaras a la cama. Pero no se cuando ha sido he visto el deseo en tus ojos , me he sentido mujer y me puesto caliente. En ese momento he pensado que me ibas a hacer una proposición deshonesta . Ahora estoy aterrorizada , es la primera vez que engaño a mi marido y tengo miedo de que tu no me des lo que yo necesito.

¿Y que es lo que tu necesitas?

Necesito sentirme una mujer deseada , necesito que el hombre que esté conmigo me demuestre su pasión , su deseo , su fiebre por tenerme. Que se vuelva loco por follar conmigo. Pero al mismo tiempo me da miedo la brutalidad , la falta de respeto. Tu no me vas a hacer daño ¿verdad?

Anita , no tengas miedo , te voy a tratar como a una princesita , con toda pasión pero con toda delicadeza.

Además tu eres muy grande y yo soy pequeñita.

Era verdad , yo mido casi uno noventa y en aquellos años practicaba el rugby por lo que andaba cerca de los cien kilos. Anita no debía pesar más de 45 kilos y medir alrededor de 1,60.

En El Jardín se entra por el parking , la mujer se puede quedar en el coche mientras el hombre hace la reserva para después recogerla y subir por un ascensor directamente a la habitación. Así lo hicimos.

Lo primero que hice al llegar a la habitación fue desnudar a Anita, con toda delicadeza como quien le cambia el vestido a una muñeca , primero la rebeca , a continuación la camisa. Anita llevaba un sujetador anti lujuria, blanco , grande , antiguo , que le tapaba completamente las tetas. Antes de quitárselo desabroché la falda y como yo había supuesto Anita llevaba una fajita corta que además le servía para sujetar las medias.

Tengo que llevar fajita durante un año por lo del parto , explicó.

Estás preciosa, le dije.

Ahora si , le saqué le sujetador y me encontré con unas tetas pequeñas pero bien paradas y firmes.

Anita mientras yo manipulaba sus ropas se tapaba la cara con sus manos.

Lentamente le desabroché las medias y se las quité con delicadeza temiendo que mis manazas le hicieran una carrera.

Ya en bragas le pedí que se diera una vuelta porque quería contemplarla.

Todavía con la cara tapada con sus manos se dio dos o tres vueltas lo que me permitió comprobar que aunque delgada , mi cuñada tenía unas tetitas mejores de lo que yo había supuesto y un culito respingón.

Ahora quítate tu lo que te queda , por favor .

El sujetador es especial pero las braguitas me las he puesto pensando que igual me las ibas a ver , son las más verdes que tengo.

No le quedó más remedio que destaparse los ojos y mirándome , lentamente se la quitó . Anita era rubia de verdad , su monte de Venus estaba tapizado con una mata de pelo rubio , casi blanco .

Mientras tanto yo me había quitado la ropa y estaba sentado en la cama disfrutando de lo que veía.

Ven , la dije.

Y cuando llegó a mi altura la cogí en volandas y la senté encima de mi , mirándonos a la cara , con sus muslos alrededor de mi cintura. Su sexo apoyado en el mío.

Nos empezamos a besar y comprobé que Anita ponía un entusiasmo y una pasión mayor de lo que yo esperaba. Toda la vergüenza que demostraba unos minutos antes desapareció en el momento que nuestros cuerpos entraron en contacto.

En mitad del combate paró para decirme:

Quiero que me comas las tetas, quiero que te las comas todas pero te aviso por si te da asco que tengo leche, y si chupas me la vas a sacar. Te quieres beber mi leche, mi amor.

Como me va a dar asco mi vida , es el mejor regalo que me podrías hacer, me la voy a beber toda.

Me prendí a uno de sus pezones que tenía el tamaño de un cacahuete y sentí como su leche entraba en mi boca. Nunca me había pasado antes y mi reacción fue una erección brutal.

Te pone cachondo mamarme las tetas y beberte mi leche.

Me vuelve loco , no lo había probado antes.

He notado lo que te excita porque estoy sentada encima de ti y de a poco me levantas por los aires.

Me enganché a la otra teta y seguí chupando como un enfermo hasta que Anita me dijo:

Para ya, que me vas a dejar seca y a mi niño sin cena. ¿ Te ha gustado?

Seguiría mamando de tus tetas hasta vaciarlas , me ha gustado mucho y me ha puesto muy cachondo.

Te puedo decir una cosa : a mi marido le da asco mi leche, la probó un día y se tuvo que ir al baño porque le daban arcadas. No ha vuelto a tocarlas desde entonces.

Pensé que a continuación me iba a contar todas sus desgracias con su marido , tenía toda la pinta , de manera que corté por lo sano , la tendí en la cama , la abrí de piernas y me dediqué a comerla el coño.

Para lo pequeñita que era , su coño no venía a juego , un chocho grande carnoso , son una vulva hinchada que invitaba a comérsela.

Con mi nariz empotrada en aquella mata de pelo rubio le di lengua y placer hasta que no pudo soportar más y me suplicó:

Que rico me haces , nunca me habían comido el coño , que rico mi vida , sigue , sigue. Métemela , por dios , métemela ya que me estás matando de dicha. Estoy a punto de correrme , métemela , métemela.

En ese momento yo entre mis piernas tenia la Estaca de Bares, me subí hacía la cabecera pensando si semejante trabuco la iba a molestar. Puse mi capullo en la entrada y empujé con suavidad , pero con firmeza y el coño de Anita se engulló mi polla con la misma facilidad que el túnel del Guadarrama se traga una locomotora. La única reacción fue que Anita lanzó un aaaaah prolongado antes de decirme:

Siento que me has llenado , te siento muy adentro y me ha puesto muy cachonda con tu lengua. Fóllame por dios , fóllame como una bestia. Tenía ganas de que llegara este momento. Siempre he soñado que un día esto pasaría, no sabes las veces que cuando me tocaba pensaba en ti.

Ya no me tienes miedo, pregunté cruelmente.

No, no te tengo miedo, ahora lo que quiero es que me destroces , que me mates a pollazos , que me vuelvas loca . Dame bien duro , todo lo duro que puedas.

A pesar de su desesperada petición me guardé muy mucho de hacer lo que me pedía. Si me hubiera empleado con la violencia que ella demandaba la hubiera sacado por el cabecero de la cama. Cien kilos de jugador de rugby empujando contra un cuerpecito de apenas 50 podría habernos llevado a las urgencias de un Hospital.

Anita a cada empellón daba síntomas inequívocos de una estado de verriondez extremo , resoplaba , se acompasaba a mi empujones para hacerlos más profundos para al final empezar a gritar como si el mundo se acabara.

Según sus propias palabras se corrió pero me pidió que no parara , se volvió a correr y siguió pidiendo guerra y a la tercera vez que se vino me suplicó que parara porque la iba a matar.

Nos tumbamos desmadejados los dos y fue Anita la que , sin ninguna insinuación por mi parte se bajó hacia los pies de la cama y empezó a mamármela.

Tu me has comido a mi ahora yo te como a ti.

Se dedicó a la tarea con entusiasmo y hasta con cierta maestría y solo interrumpió la faena para decirme :

Tu te has bebido mi leche y yo ahora me quiero beber la tuya.

Y vaya que se la bebió. Noté que me venía y se lo dije lo cual sirvió para que ella redoblara sus esfuerzos hasta que me vertí en su garganta.

En el sopor que sigue al orgasmo no pude evitar lo que antes me había parecido que iba a pasar. Anita quería contarme su historia. Es algo que me pasa con mucha frecuencia , debo tener un cartel de Kodak en la frente porque la gente tiene tendencia a revelarme su rollo

Juan, me dijo, me has echado un polvo como nunca me habían echado, me he corrido tres veces y ya no podía soportar más placer, me has dejado muerta pero ya quiero que me vuelvas a follar.

Hasta ahí bien , lo siguiente iba a ser bien distinto.

Nadie de los que me conocéis lo podéis sospechar , pero soy muy desgraciada. Tengo la seguridad absoluta de que mi marido es maricón. Se casó conmigo para cumplir con la sociedad, te puedo decir que en los dos años que llevamos de casados me ha echado nueve polvos , los tengo contados y desde que me quedé embarazada no me ha vuelto a tocar. Como amante es una mierda todo lo contrario que tu , cuando me follaba tenía la sensación que estaba cumpliendo con un tramite que le desagradaba, nunca le he visto ni apasionado ni con deseo de mi. Mi vida es un fracaso total. Vistos desde fuera somos el matrimonio perfecto , guardamos muy bien las apariencias pero nuestra relación no existe.

Anita eres una mujer hermosa , todo lo tienes bonito y follando eres una fiera , no entiendo que a tu marido no le pongas cachondo.

Solo tiene una explicación: a el le gustan solo los hombres. Es un hijo puta que me ha arruinado la vida. Maricón de mierda. Ahora , cuando me la vuelvas a meter quiero que me dejes hacer lo que tengo pensado , todo lo que te pido es que estés callado.

Estuvimos un rato de jugueteos , me volví a enganchar de sus tetas y a beberme su leche.

¿ Sabes que cuando mi hijo se prende a mis tetas y se bebe mi leche me pongo cachonda?

No, es más no me lo figuraba.

Pues así es, cuando estoy sola en casa y le doy de mamar me voy poniendo tan cachonda que me masturbo, me hago una pajita mientras mi niño mama , ahora mi niño eres tu y cuando mamas de mi me pongo enferma. Sigue mi amor , sigue mamando que me estas subiendo.

Si te quieres tocar por mi puedes hacerlo.

Prefiero que me lo hagas tu , tócame mi vida , tócame.

Y comiéndole las tetas y bebiéndome su leche la hice una pajita y Anita se volvió a correr entre gemidos.

Pasó el tiempo y ella notó que mi soldadito se había vuelto a poner firmes. En ese momento estábamos los dos en la postura de cucharitas , ella dándome la espalda con mi polla entre sus nalgas.

De repente echó mano del teléfono , felices tiempos sin móviles y llamó a su casa . Le cogió el teléfono su marido.

Cariño , estamos haciendo una grabación fuera del estudio y creo que va a ir para largo , no vayas a buscarme , cuando acabe me voy a casa y si se alarga te vuelvo a llamar.

Mientras hablaba con su marido su mano cogió mi polla , levantó la pierna para facilitarme la tarea y ella misma se la metió mientras me hacía el gesto de que estuviera callado.

Pensé yo que ahí acabaría la conversación , pero no fue así.

Tienes que bajar un momento a comprar unos yogures que se han acabado.

Ah y si ves que tardo ve bañando al niño . No , no tengo claro cuanto vamos a tardar.

En ese momento , con mi polla metida en ella mientras hablaba con su marido acerqué mi boca a su oído y le dije :

No puedo estarme quieto, te voy a follar.

Anita tapó el teléfono y me dijo: Fóllame , fóllame pero no hagas ruido.

La sujeté de la caderas, me salí casi completamente de ella y la embestí como un ariete.

Anita recibió mi pollazo y no pudo reprimir un aaaay .

Su marido debió preguntar que había pasado a lo que Anita contestó:

He tropezado y me he hecho daño en el meñique, me duele mucho.

Aproveché la mentira para darle a Anita ahora sin piedad ninguna.

Ella me contestó con quejidos y ayes , mientras le decía a su marido:

Aay , aay , cariño , me he hecho mucho daño , aaay , mi amor , no sabes como me duele, mi vida. Sigue , sigue , con tus cosas que ya se me pasará.

El idiota no pudo nunca sospechar que lo que el creía que le decía a el , realidad me lo decía a mi :

Aaaay , aaay , cariño , aaay , aaay mi amor , mi vida , sigue , sigue .

Nunca había sentido tanto dolor , mi vida , aaay , es que no sabes lo que me duele , pero tu sigue , sigue , a lo que estés haciendo, bueno cariño , me voy , me voy , me voy , que me están esperando para continuar con lo que estamos haciendo y tengo que acabarlo , aunque esta toma ya la tengo casi acabada. Te dejo y si surge algún imprevisto te vuelvo a llamar . Y colgó.

A mi la escena me había puesto cardiaco y en la postura que estábamos me era más cómoda para que yo hiciera fuerza , de manera que esta vez la zarandee sin precaución alguna.

Anita berreaba como si la estuviera matando y entre grito y grito decía .

Que rico mi amor , que bien me follas y como he disfrutado hablando con mi marido mientras me tenías empalada. Me he puesto cachondísima, oírle hablar contigo dentro, empujando, casi me matas de gusto. Sigue mi amor , sigue que me vas a hacer correrme como una perra.

¿ que piensas de lo que le he hecho a mi marido?

Que eres muy mala.

No , no soy muy mala , soy muy puta con ese cabrón y me gusta serlo. ¿ Te gusta que sea puta cuando me la tienes metida?

Si mi amor , me ha gustado mucho , se lo merece y lo que has hecho me ha puesto muy caliente , por eso no he podido estarme quieto.

Seguimos follando hasta que nos corrimos como dos energúmenos, y esta vez no hizo falta que me la mamara.

Siento tu leche entrando en mi , siento cada borbotón , le estás llenando el chocho a tu putita , me estas matando , me matas.

Pero la cosa no acabó ahí , Anita todavía me hizo otra proposición.

Mi marido , a poco de casarnos me pidió el culo y se lo di , si te digo la verdad me dolió , tenía la polla medio blanda , no disfruté y por eso la siguiente vez le dije que no. Luego entre que no me había gustado, y que empezaron mis sospechas no se lo he vuelto a dar , ya ni me lo pide.

Ahora quiero dártelo a ti , quiero que me encules y quiero, cuando me tengas a cuatro patas, volver a hablar con ese cabrón.

Yo hago lo que tu quieras y cogerme tu culo me encanta , si no me lo hubieras ofrecido te la habría pedido yo , pero antes necesito volver a beberme tu leche.

Toma teta , toma teta, que veo que tengo un niño vicioso.

Y mientras yo me enganchaba de sus tetas vi como mi cuñadita se llevaba la mano a su coño y se acariciaba.

La propuesta de mi cuñada me había encantado , que por un lado me ofreciera su culo y que al mismo tiempo ella estuviera hablando con su marido era una experiencia que acababa de tener y me había puesto como una moto.

Deseando cumplir con sus deseos , y los míos, puse a Anita en cuatro y me dediqué a darle lengua en su rincón más intimo. Mi lengua recorrió primero su coño para poco a poco ascender hasta alcanzar su culo. Mi cuñada gemía mientras mi lengua le daba placer pero sus gemidos fueron a más cuando mi lengua alcanzó su entrada posterior. Se ve que nunca había experimentado esa sensación porque su reacción fue tremenda.

Dame , dame lengua , guarro que eres un guarro , me estas lamiendo el culo y me estás matando de placer , que rico mi vida , que rico me estás haciendo , se me aflojan las piernas , me vas a hacer correrme , cógete ya mi culo o fóllame , métemela por dios , métemela ya.

Antes de empalarla y con su ano bien lubricado le metí dos dedos para que la introducción no le fuera dolorosa , y el conducto se abrió.

Me coloqué en posición y enfile mi verga a su culito , la entrada me resultó algo dificultosa pero una vez mi capullo superó la entrada , el resto entró sin ninguna dificultad.

Me preguntó:

¿Te falta por meter?

No mi amor , ya la tengo toda dentro. ¿ Te ha dolido?

Que me va a doler , me has llenado el culo y estoy en la gloría. Me encanta estar dándotelo todo. Dame ahora , dame polla mi vida , fóllate mi culo , fóllatelo.

Mientras se deshacía en peticiones , enhebrada como estaba cogió el teléfono y llamó a su marido.

Cariño , he tenido que acercarme a la casa de socorro , casi no puedo ni moverme , no sabes como me duele.

No , no , no es ese tipo de dolor , no sabría describirlo , no he sentido en mi vida nada igual. No exagero , me está matando.

Aaay mi amor no te puedes figurar como estoy sufriendo. Parece que tengo el dedo dislocado y me lo van a poner en su sitio , no te extrañe si grito. Te paso al médico.

Y con todo el descaro del mundo me pasó el auricular.

Caballero , su esposa tiene el dedo dislocado , voy a proceder a reducirlo , le he pedido que cuelgue el teléfono pero ha insistido en que con usted al aparato se siente más segura .

Le devolví el aparato que ella arrojó sobre la cama y ahí fue cuando realmente empezamos a follar . Anita gritó sin cortarse lo más mínimo , chillaba cada vez que mis muslos chocaban contra sus nalgas.

El panoli de su marido debía estar escuchando unos ruidos muy raros , le oí preguntar :

Doctor , doctor , que le está haciendo , le está haciendo mucho daño , se oyen golpes , por favor dígame algo.

Fue su mujer la que contestó:

Me están retorciendo mi dedito , mi amor , me están matando pero ya parece que siento alivio , ooh que gusto , se me está pasando el dolor , no te puedes hacer idea del gusto que siento ahora que ya no me duele. Siga doctor haga lo que sea necesario apriete todo lo que haga falta para que me sienta bien. Que alivio mi amor , que bien me lo ha hecho , oogh , que a gusto me siento ahora. Ahora me van a dar una pomada.

Cariño , sigue , sigue , con tus cosas que creo que el doctor me lo ha arreglado , no te olvides de bañar al niño , mi amor. Ya nos falta poco para acabar , si no surge algún inconveniente , acabamos lo que estamos haciendo y habremos terminado. Un beso , mi amor.

El marido le debió decir que lo dejara todo y se fuera a casa porque Anita le contestó:

No puedo , mi amor , no puedo dejar lo que estoy haciendo a medio hacer , ya sabes como disfruto de mi trabajo y si no lo termino yo me voy a sentir fatal. Dice el doctor que en cuanto me ponga la pomada voy a sentir mucho alivio. Bueno me voy yendo , si tengo que hacer más tomas te llamo. Chao.

Ya sin el marido al teléfono Anita me pidió que le cogiera las tetas 

Seguimos a lo que estábamos yo empujando como un animal y mi cuñada ofreciéndome su culo para que lo profanara a mi gusto.

No sabía que esto era tan rico , mi amor , me está encantando además mientras tu me enculas me estoy tocando y me vienen unos corrientazos de placer que me están volviendo loca. Dame tu leche mi amor , que quiero ver si lo siento. Dámela toda , llénale el culito a tu niña .

Si mi vida , lo estoy sintiendo , siento tu leche entrando a borbotones en mi culo . Me corro cariño , me estoy corriendo como una puta perra .

Acabamos la batalla exhaustos y felices. Ya descansados mi cuñada me dijo:

La culpa de todo la tiene por un lado mi hermana y el que más, el maricón de mi marido.

Mi mujer por qué

Porque siempre que hemos hablado del asunto ella me ha dicho que tu en la cama eras un animal , que la matabas de gusto pero con delicadeza y como yo no conozco casi a nadie me dije : el día que engañe a mi marido será con Juan.

¿Sigues pensando en irte a trabajar a otro sitio?

Nunca lo he pensado , yo sabía que cuando alguien te dice que tiene una oferta te le llevas a comer y tratas de disuadirle. Yo quería que me trajeras a mi y si no me hubieras dicho lo que me has dicho yo me hubiera aguantado , pero tenía la esperanza de que me tentaras.

Anita , te juro que cuando te ha traído no se me pasaba por la imaginación que podía pasar lo que ha pasado pero de repente he tenido la necesidad de llevarte a la cama. Y ahora ¿qué vamos a hacer?

Yo todo lo que quiero es que me sigas follando como me has follado hoy , no te voy a poner en ningún compromiso ni te voy a asediar con peticiones , pero por favor , sigue follando conmigo. Una vez que he probado esta droga no voy a poder vivir sin ella.

Pienso igual que tu , quiero seguir follando contigo, eres una diosa en la cama y me pones enfermo. Te quiero seguir comiendo las tetas y bebiéndome tu leche.

Y mientras acababa de hablar me volví a enganchar a su pecho para disfrutar de la leche de mi cuñada.

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