miércoles, 29 de junio de 2016

Con su marido al teléfono II

Cuando de una manera imprevista , sin asedio previo , tiene un hombre la suerte de follarse a una mujer , y si además esa mujer es su cuñada, uno no puede por menos que creerse el macho alfa de la manada. Si a eso se une que la mujer odia a su marido y que ha sido madre hace poco tiempo, la mezcla se convierte en explosiva.

El macho queriendo reforzar su papel de dominante , de poseedor de la hembra, y la hembra en un estado especial de predisposición al ayuntamiento ( y no me refiero a la Alcaldía) en la confianza de que mientras esté dando de mamar a su hijo, no se a volver a quedar embarazada.

Es frecuente entre las mujeres que cuando saben que están embarazadas , o cuando están recién paridas su libido alcance niveles nunca alcanzados y su predisposición a follar sea inagotable. Nada de esto sabía yo cuando me follé a mi cuñada , se puso a tiro y me la tiré , tan sencillo como eso.

Vuelvo a mi historia , el follar con Anita con el ingrediente de morbo que ella había incorporado al hablar con su marido mientras me tenía a mi dentro me puso a mil y la experiencia con ella en la cama había sido tremenda por lo que mis ganas de repetir eran enormes.

A los dos días de nuestro primer encuentro le pedí que viniera un momento a mi despacho. Anita tardó una milésima de segundo en obedecer y para mi sorpresa cuando entró echó el pestillo. Traía una actitud expectante, yo creo que no estaba segura de si yo le iba a decir que lo que había pasado era una locura que no debíamos repetir o, por el contrario mi posición iba a ser que quería volver a follar con ella. Esa era una duda que yo no tenía, estaba seguro de que ella estaba dispuesta a repetir todas las veces que yo se lo propusiera.

No me anduve por las ramas:

Anita , el otro día me dio mucho placer follar contigo , lo he estado pensando y , a pesar de que es una locura , quiero repetir , necesito volver a tenerte en mi cama. ¿Tu que piensas?

Ahora se que fui un ingenuo , debí dejarla hablar a ella.

Mi cuñada , por toda respuesta dio la vuelta a mi mesa, se sentó encima de mi , se abrió la camisa completamente y una vez con el sujetador al aire , maniobró en él y sin quitárselo abrió una especie de trampilla por la que se sacó una teta.

Toma , bébete mi leche, bébetela que ayer no nos vimos y tengo las tetas cargadas esperándote.

Ese día Anita había ido con faldas lo que en ella no era lo frecuente, y no había sido por casualidad.

Una vez que yo me había enganchado a su pezón, Anita me pidió que la tocara. 

Tócame que vengo muy caliente, acariciame el chocho que estoy caliente desde que me follaste, caliente como no había estado nunca.

Cuando metí mi mano entre sus muslos comprobé que ella lo había previsto todo, venía sin bragas y estaba muy mojada.

Que cochina eres , vienes sin bragas.

Cochina no , salida , me tienes salida y estaba loca por darte mi leche y porque me tocaras.

Mientras mamaba como un enfermo, primero una teta y luego la otra mis dedos jugaban con el clítoris de mi cuñada.

Anita daba muestras de estar incandescente, resoplaba, gemía y me decía al oído que le metiera más dedos en el coño.

En el mismo tono casi inaudible me dijo : me corro , me corro, me estoy corriendo y lo necesitaba, venía muy cachonda y con ganas de hacer lo que estamos haciendo. Sigue un poquito más que ya me vengo, me estoy viniendo como una perra, sigue , sigue , sigue por dios , que me matas.

Y se corrió con un gemido largo.

Quiero que me folles ahora mismo, fóllame.

Anita, no podemos ser tan indiscretos , nos van a oír.

Sin mediar más palabras mi cuñada se arrodilló ante mi , me sacó la polla que a decir verdad estaba acharolada y me hizo una mamada. Desconozco su experiencia previa es esas lides , si se que lo hizo con una maestría y un entusiasmo que me dejó desmadejado.

Siempre que te comas mi leche yo me voy a comer la tuya.

Ya relajados seguimos hablando como si de algo profesional se tratara, nadie que nos viera podría imaginar el tono y el contenido de nuestra conversación, sobre todo la de ella.

Juan , yo no se a ti pero a mi el polvo del otro día me ha abierto los ojos a otro mundo, quiero que me folles a diario , quiero sentir tu polla taladrándome por todos mi orificios, quiero volver a sentir tu leche entrando en mi. Me paso el día cachonda perdida , ayer , que no te tuve me hice tres pajas, esta calentura no la había sentido nunca.

Anita a mi también me gustó mucho follar contigo, aunque eres pequeñita en la cama eres una diosa, me demostraste que te gusta mucho follar y que follas como una fiera. Tenía la duda de si tu querrías repetir ( mentí)

Tan pronto me oyó dijo:

Vámonos a follar a la hora de comer, llévame otra vez al hotel.

Hoy no puedo mi amor , tengo una comida de trabajo.

Que pena , en ese caso mañana , yo más no puedo esperar.

Al día siguiente , de acuerdo con el plan pero teniendo la precaución de no salir juntos nos volvimos a reunir en El Jardín.

No habíamos pasado del quicio de la puerta y Anita ya estaba en pelota espatarrada en la cama pidiendo que la montara.

Fóllame , fóllame ya , méteme ese pollón que me tiene cachonda perdida, vamos métemela , métemela ya.

Yo que soy amigo de los calentamientos, del flirteo, de los preámbulos no pude gastar un minuto en ellos ante las demandas urgentes de mi acompañante.

Tan pronto la tuvo metida y como si lo llevara ya pensado me pidió:

Llámame puta que eso es lo que has hecho de mi , una puta redomada, una viciosa , una necesitada de polla.

Un poco atropellado por las circunstancias le dije:

Como me gustas , putita mía.

Cómo putita , puta y bien puta. La mujer más puta que tu te hayas follado , soy mil veces más puta que mi hermana. Cómeme las tetas, quítame la leche que las tengo hinchadas esperándote, ahora le doy biberones al niño , mi leche es para mi hombre. Para ti.

Apenas habían empezado mis empellones cuando Anita tuvo su primer orgasmo, cuando yo estaba aún lejos de tener ganas de correrme, seguí bombeando y mi cuñada me dijo a gritos que no había acabado de correrse y ya se estaba corriendo otra vez.

Nunca me había pasado que después de correrme siguiera arriba y me viniera otra vez, me estás matando, sigue que tu puta se quiere correr otra vez.

Anita me sorprendió porque si en el primer polvo que echamos estuvo activa en éste estuvo desesperada, se movía como una poseída , gritada , se tiraba de los pelos , me clavaba las uñas y por encima de todo, se apretaba las tetas y me regaba con su leche mientras me decía:

Toma mi leche, canalla , tómala que tu me vas a llenar el chocho con la tuya, que caliente me tienes, fóllame , dame más duro , rómpeme a pollazos.

El sentir su leche chocando contra mi pecho he de reconocer que me puso cachondo , para ser exacto me puso más cachondo de lo que estaba. La leche de mi cuñada saliendo de sus tetas y corriendo por mi cuerpo me encendió.

De ser del todo cierto lo que dijo , y lo que gritó, se vino media docena de veces antes de recibir mi néctar, a la última pegó un grito y sufrió una especie de desmayo en el que se quedó con los ojos en blanco.

En mi vida había visto yo a una mujer disfrutar tanto con un polvo.

Me eché a un lado para recuperar fuerzas mientras Anita volvía en si y cuando yo sentía todavía mi corazón a 200 por hora , mi cuñada me pidió que la volviera a montar. Tuve que explicarla que mi polla no era un miembro que actuara a mi voluntad, que tenía sus propias reglas y que se levantaba cuando quería.

Ya no te pongo cachondo

No , mi amor , si que me pones , me pones mucho y que me riegues con tu leche me encanta, pero me tengo que recuperar.

Pues recupérate pronto que yo ya tengo ganas de repetir.

Lo peor que le puedes decir a un hombre.

El próximo día te traigo Cialis que con eso se te pone como un bate de beisbol y no se te baja.

Me distraje pensando que el polvo que acabábamos de echar había sido antológico, ella se había entregado como una fiera y se había corrido varias veces y eso siempre es rico.

Cuando Anita comprobó que mi herramienta estaba ya para empezar a trabajar me pidió , es verdad que con poca delicadeza , una variante:

Quiero que me des por el culo. Quiero que me lo revientes y cuando tenga toda tu polla metida en mi voy a llamar al maricón de mi marido, siempre que te cojas mi culo le voy a llamar. Me pone muy cachonda estarle hablando mientras te tengo dentro.

Que puta eres.

Llevas razón, antes no era así , pero ahora se que soy puta reputa y me gusta serlo. Me has enviciado .Y lo que más me gusta del mundo es que me folles.

Tan pronto la tuve enhebrada , tiró de teléfono y repitió la escena , hablar con su marido conmigo dentro . Se ve que le ponía. A mi la segunda vez ya no me hizo tanta gracia, aún así echamos un buen polvo.

Las siguientes semanas fueron monótonas, cada día Anita entraba un momento a mi oficina para , como ella decía, darle teta a su niño, y a decir verdad me gustaba.

La rutina pasó a ser que a media tarde yo mandaba a Anita a alguna tarea imaginaria fuera del estudio y yo o me iba antes, o me iba después , siempre a lo mismo , a follar en El Jardín.

No recuerdo como fue pero un día en el que Anita me estaba dando mi ración láctea le dije que ese día no podíamos irnos al Hotel , lo tomó a mal .

Qué pasa , que ya te estás aburriendo de mí.

No cariño , tengo una cita importante que atender.

No será con otra mujer.

Que bobadas dices.

Si descubro que te acuestas con una mujer que no sea mi hermana te corto los huevos .

Me quedé de piedra , el tono y la forma con la que Anita se tomó que un día no pudiéramos irnos juntos fue amenazante y desagradable.

¿A que hora te vas a ir?

Sobre las cuatro.

Te importa que yo también salga , así aprovecho y compro una cosa que tengo que comprar.

Vale.

Comí algo en la oficina y a las cuatro cogí mi coche y salí.

Anita va a la oficina en un Smart color azul marino.

Camino del centro vi un Smart detrás de mi , no le di importancia. Seguí mi trayecto que era bastante largo y el Smart seguía detrás de mi , ahora más alejado. Maniobré para poder ver mejor , y efectivamente , era Anita.

Que hija de puta pensé , me está vigilando.

Hice la gestión que tenía que hacer, me llevó casi una hora , salí del parking pensando en volver al estudio y unos metro adelante vi el Smart, era el de Anita y estaba vacío.

Adrede fui despacio con tiempo de ver como ella salía de una cafetería y se metía en su coche a proseguir la vigilancia.

En vez de ir al estudio decidí que me iba a mi casa y hasta allí me siguió, con bastante torpeza. Metí el coche en el parking de casa y la perdí de vista.

Al día siguiente , a media mañana llegó a mi despacho más cariñosa que nunca.

Mi amor no le he dejado a mi niño que te quite una gota de lo que es tuyo , mira como vengo.

Era verdad , traía las tetas a estallar , se ve que el ordeño al que yo la sometía a diario había hecho que se el pusieran más gordas.

Me dieron ganas de ahí mismo montarla un pollo pero preferí engancharme a sus pezones y así lo hice. Algo debí hacer mal porque ella me preguntó:

Que te pasa mi vida , te noto desganado.

No , solo estoy un poco cansado.

¿Que tal ayer?

Nada de particular , hice la gestión.

Y luego que hiciste, te volviste aquí.

No, me fui a casa.

Aaah. Hoy vamos a que me folles

No Anita hoy tampoco puedo , el jueves iremos.

Estábamos a martes, mamando como estaba pude ver la mirada de odio y de frustración que se le puso. Pero esta vez no dijo nada.

El miércoles nos surgió un trabajo fuera de Madrid Un encargo que aunque no era difícil si era pesado, gravar los discursos de una convención de Zaragoza. Cuatro días de trabajo.

Aproveché para con toda la mala leche mandar a Anita junto a otros dos compañeros, mi idea era darme un respiro y evaluar lo que debía hacer , visto lo visto.

El mismo día en que se fueron, pero en la tarde, el marido de Anita apareció en mi oficina, Alejandra mi secretaria me lo anunció pero antes de que entrara me dijo una frase en apariencia intrascendente:

¿Vas a poder leer el informe hoy?

No se si podré , depende de cuando acabe.

Mi cuñado tenía cara de entre deprimido y desesperado y me dijo que teníamos que hablar algo muy importante.

Ya era casi hora de irme por lo que le propuse charlar tomando una copa, aceptó, pero puso como condición que no fuéramos al bar de al lado.

Necesito discreción. Me dijo.

Recorrimos un par de calles y yo elegí a propósito un pub irlandés en el van parejitas a meterse mano aprovechando la iluminación , la peculiaridad es que esas parejas pueden ser de un hombre y una mujer o dos hombres, o dos mujeres, un bar abierto a todo.

Tan pronto nos sirvieron Julio disparó:

Me tienes que ayudar , Juan , tengo la seguridad de que mi mujer me está engañando.

Estás loco, Anita es la mujer más honesta que conozco, no tiene casi relación con sus compañeros, del trabajo a casa y de casa al trabajo. Ni una broma con nadie y en las fiestas de la oficina está lo que obliga la educación y se va.

Yo te digo que desde hace un tiempo me está engañando, yo lo se.

En que te basas, a mi me parece que son celos infundados.

Es que para que lo entiendas te tengo que contar cosas muy intimas.

Si no quieres no me cuentes nada.

No tengo otro remedio, la Anita que conocéis aquí no tiene nada que ver con la que es mi mujer, aquí por lo que me dices es recatada, tímida , una mosquita muerta. En casa , conmigo es una fiera incansable con un solo objetivo en la vida , perdóname la brutalidad, follar. Yo pienso que es una ninfómana de libro. Cuando éramos novios a mi me encantaba, teníamos pocas oportunidades, pero las pocas que teníamos las aprovechábamos. Para ser franco , Anita en cuanto veía la ocasión se quitaba las bragas, como te puedes figurar yo estaba en la gloria.Nos casamos y lo que empezó siendo una bendición acabó siendo un suplicio, y eso partiendo de la base que a mi me gusta más follar que nada en el mundo , yo soy otro enfermo , por eso me gusta tanto Anita. En los dos años y medio que llevamos casados te aseguro que hemos echado más de dos mil polvos.

No me jodas , no te puedo creer . Follas más que Julio Iglesias.

Desde que nos casamos han sido muy pocos los días en los que no hemos follado tres veces , y en muchos más de tres. Follamos por la mañana según nos despertamos, follamos cuando ella o yo llegamos a casa y follamos cuando nos vamos a dormir . He tenido que inventarme una dolencia para poderla decir que no , que tengo migrañas, gracias a eso me puedo escapar algunos días de cumplir. Si por ella fuera estaríamos todo el día en la cama. Además es celosa como una loba. Cuando se quedó embarazada yo pensé que la cosa iría a menos, me equivocaba, las demandas de mi mujer aumentaron.

Tranquilo al saber que los tiros de Julio no iban en mi dirección le pedí otro whiskey para soltarle la lengua. Me lo agradeció.

Mi mujer que ya era insaciable fue a más. Me has visto venir a recogerla muchos días, casi ninguno llegábamos a casa sin parar por el camino , no hace falta que te diga para qué. Fíjate el vicio que tiene que por su cumpleaños me pidió una máquina Sibian.

Qué es eso

Una maquina para follar a las mujeres, es como una silla de montar con una polla que vibra y entra y sale. La mujer se sienta , se mete la polla donde ella prefiera , pone en marcha el motor y hasta que se corra. Mi mujer dice que tiene unos orgasmos bestiales. Me costó más de 1.000 euros. Muchas veces cuando llego a casa me la encuentro sentada y si una noche no follamos se va a su máquina , ahí mismo en la habitación y se echa un polvo.

Tu estás casado con su hermana, Blanca ¿es igual que mi mujer?

Ya metidos en faena seguí en su tono

Mi mujer es muy folladora pero nada que ver con lo que me estás diciendo.

Ya te digo , la mía es una enferma. Pero yo la quiero y me desespera pensar que se está acostando con otro. Las mujeres recién paridas suelen esperar 40 días para empezar a tener relaciones, Anita no resistió más de 10 días.

Pues tengo oído que eso puede ser peligroso.

Ya , si a ella también le daba miedo, pero siempre hay alternativas, tu ya me entiendes.

Claro que le entendía, pero como un confesor rijoso me hice el tonto.

No , no te entiendo.

Joder , Juan , eres un ingenuo, cuando no se puede entrar por delante , pues se entra por detrás. A Anita le gusta casi más.

Que me dices, como algo ocasional puede tener gracia , pero ¿más que follar?.

Pues si , hay mujeres que disfrutan más por detrás y la mía es una de esas. Y con lo calladita que es en el trabajo no te puedes figurar las cosas que me dice follando, le gusta que la llame puta , arrastrada, guarra.

Me dejas asombrado, pero vamos a lo que vamos , que pruebas tienes.

Prueba ninguna, pero desde hace unos meses ha cambiado, ya no necesita que follemos a diario. Es más , a veces estamos dos o tres días sin que me pida guerra. Después de dar a luz yo me aficioné a prenderme a sus tetas y a beberme su leche. Era diario , llegar a casa y sentarla encima para mamar de sus tetas, además se le han puesto más gordas. Me encanta y me excita mucho ¿ tu lo has probado?

No , nunca , nosotros no hemos tenido niños.

No te preguntaba yo por tu mujer , ya lo se , digo con alguna que te hayas acostado.

Julio , yo desde que nos casamos he sido fiel a mi mujer.

Pues deberías probar las dos cosas, follar con una que no sea mi cuñada y que una mujer te de la teta con leche, es una delicia. Sigo, yo disfrutaba mamando de Anita y a ella le gustaba, se ponía a cien, siempre acabábamos follando. Ahora no me deja ni tocárselas.

Todo lo que me has contado son bobadas, cambios que se producen en las mujeres después de dar a luz, no te atormentes. Pero sobre todo , yo que puedo hacer.

Quiero que estés atento a lo hace y si ves algo raro que me lo digas. Si ha conocido a otro hombre le compadezco porque es una persona muy obsesiva. ¿Con quien se ha ido a Zaragoza?

Con dos técnicos.

¿Están en el mismo Hotel?

Julio estás loco, cómo los voy a mandar a hoteles distintos.

¿A elegido ella a sus compañeros?

Bueno , los equipos suelen ser siempre los mismos.

Lo sabía , uno de los dos se la está follando.

Julio , dime la verdad, tu estás engañando a Anita, todo ese rollo de las migrañas es porque tienes un charco.

A ti no te lo voy a negar , tengo una amante desde hace ocho meses. Trabaja conmigo y es todo lo contrario que mi mujer , es tan alta como yo y lo tiene todo grande , es una yegua percherona .

Y follando a diario con tu mujer ¿cómo haces para atender a las dos?

Tengo dos trucos, la migraña y el Cialis. El día que me voy a follar a Petra ya me levanto enfermo , eso le digo a Anita , me tomo un Cialis por la mañana y me paso todo el día palote. Además , como te he dicho yo temgo mucho vicio , vivo para follar.

A ver si es que ella se ha enterado de que la engañas.

Imposible , vamos al hotel cada uno en su coche.

El remate de mi investigación fue cuando Julio se dio cuenta de que unas mesas más allá , dos hombres se estaban besando.

Joder , me has traído a un sitio de maricones.

Me has pedido un sitio discreto y mira a tu derecha, un tío le está metiendo mano a una señora que está bien buena, aquí hay de todo, que te pasa con los gays.

Nada , pero me ponen enfermo , vámonos que igual bebiendo de sus mismos vasos nos pegan algo.

Estaba claro , Julio no era maricón , ningún homosexual habla así aunque no haya salido del armario. Todo lo que me había contado Anita era mentira.

Pagué y nos fuimos , yo había averiguado todo lo que me podía interesar.

Alejandra entra en escena.

Para poder seguir el hilo de esta historia tengo que volver doce años atrás. En esa época yo era un pipiolo que sabía poco de la vida. Después de dar muchos tubos pude montar un estudio de sonido gracias a la ayuda de mis padres.

Al principio yo era el técnico , yo lo hacía todo con la ayuda de una telefonista, secretaria. Contraté para todas esas tareas a una señora mucho mayor que yo, no quería líos , además a propósito elegí a la menos agraciada de las candidatas.

Y pasó el tiempo y el estudio fue creciendo tanto como la confianza entre Alejandra y yo, pasábamos doce horas juntos cada día.

El la época de que hablo yo tenía 32 años y Alejandra , ahora lo se 43. Aprovechando que eran las navidades me invitó a tomar una copa en su casa, juro que acepté con toda la inocencia , virtud de la que ella carecía.

Una vez allí me puso una copa y hablamos de cosas intrascendentes, nos tomamos un par de copas más , hasta que ella sin mediar palabra se sentó encima de mi, me echó los brazos al cuello y me dio la lengua. Me quedé estupefacto pero la escena me había puesto cachondo y en esos casos las copas ayudan.

Nos estuvimos besando un rato hasta que Alejandra me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Me echó y me quitó la ropa, cuando ya me tenía desnudo fue ella la que desnudó delante de mi.

Ya he dicho que Alejandra no era guapa, tampoco tenía el cuerpo espectacular que tan frecuente es en los relatos, pero en ese momento a mi me pareció más que apetecible. Un cuerpo grande , generoso, con algo de celulitis para ser sincero, un buen par de tetas que aunque no apuntaban al cielo eran una tentación, barriguita suave en la que destacaba una buena mata de pelo ( lo de las ingles brasileñas no había llegado a este país) las caderas anchas , potentes, rotundas y un culo grande , redondo , que invitaba a todo.

Se echó encima de mi y me ofreció sus tetas, me prendí a ellas como un ternerito mientras le acariciaba el potente culo. Alejandra me dijo:

Llevo mucho tiempo esperando este momento.

Le di la vuelta para estar yo encima , antes había comprobado que mi secretaria tenía el chocho inundado. Casi sin decir palabra me metí en ella y ella me recibió con un grito:

Que gorda la siento, jefe, que buena polla tienes, y que ganas tenía de tenerte dentro de mi.

La ventaja que tiene el follarse a una fea es que son las mujeres más agradecidas del mundo y que normalmente se estregan a la tarea de dar placer a su acompañante. Alejandra pertenecía a ese grupo, de manera que puso toda su voluntad en que yo disfrutara del polvo en la certeza de que esa era la única manera de que repitiéramos.

Sin ser muy habladora tampoco fue que se estuviera callada, hasta ahí llegaban sus ganas de complacerme.

Que rico me estás follando , me tienes llena, cógeme las tetas que son para ti , dame más fuerte, que gusto me das, que polla tan rica y que ganas tenía de que me la metieras, estoy en la gloria, me vas a hacer correrme, me vas a hacer correrme.

Y cuando llegó el momento en que se corría chilló:

Me corro , me corro , me estoy corriendo toda. 

Lo de Alejandra no se si era experiencia o dedicación , si se que echamos un polvo muy rico que fue el preludio de muchos más.

Nuestra relación ha sido serena durante estos diez años, ninguno pide nada al otro, los dos sabemos nuestra posición, de vez en cuando quedamos , vamos a su casa , follamos muy rico y al día siguiente cada uno a su trabajo.

Cuando ella tiene ganas y estamos solos me lo pregunta: ¿te apetece venir un rato a mi casa?. Cuando hay gente delante emplea una contraseña, me pregunta:

¿Vas a poder leer el informe hoy?

Exactamente lo que me había preguntado con mi cuñado delante, en otras palabras me esperaba en su casa.

Tanto tiempo y tantos polvos ha hecho que tengamos una confianza total , Alejandra ha sabido de todos mis avatares, aventuras incluidas, y nunca ha dicho nada aunque los dos sabemos que ella lo sabe todo.

Después de la conversación con mi cuñado me fui a su casa, la rutina la tenemos establecida, ella me deja la llave debajo del felpudo y yo entro sin necesidad de llamar para que me abra.

Como sabe que me encanta me recibió en ropa interior, sujetador y bragas negras, un breve liguero y medias negras.

Tan pronto me vio se levanto y me dijo:

Te voy a poner una copa , tienes cara de cansado.

Ya con mi copa , los dos en el tresillo me recosté en sus carnes como quien encuentra refugio, mi cabeza apoyada en sus tetas y mi mano libre acariciando sus muslos. Además de follar lo que Alejandra me daba era paz, en su casa me encontraba seguro, ajeno a los problemas, sabiendo que nada malo me iba a pasar.

Al cabo del rato Alejandra decidió que los preámbulos se habían acabado , con dulzura me llevó a su cuarto y me dijo:

Tu no hagas nada , mi amor, deja que yo me encargue de todo.

Me ayudó a quitarme la ropa y ella a su vez se quitó el sujetador y las bragas, ella sabía que el verla solo con las medias me encendía.

Alejandra me conocía a la perfección por lo que optó por lo más útil, se puso entre mis piernas y se metió mi polla en la boca. En aquel momento yo estaba lejos de tener una erección pero ella maniobró de manera que sus caricias dieron su fruto.

Cuando ya me tenía a punto me preguntó:

Quieres que siga o prefieres follarme.

Quiero que me folles tu a mi.

Se montó encima mío y me echó un polvo en el que , a decir verdad , no colaboré lo más mínimo. Aún así fue un polvo rico , Alejandra sabía como excitarme y verla sentada con sus tetas brincando mientras ella resoplaba de gusto me ponía a mil.

Acabamos de follar y al poco rato mi secretaria rompió el fuego:

Dime que te pasa, y no me contestes que no te pasa nada, yo te conozco.

Se lo conté todo , mi aventura con Anita, su obsesión por follar , las mentiras sobre su marido , la persecución y por último la conversación con mi cuñado. No era la primera vez que había hecho uso de la intuición y de la inteligencia de Alex , pero nunca en un asunto tan delicado como este y que además le concernía.

Su primera reacción tuvo un suave tono de reproche:

Si te limitaras a follar con tu mujer y conmigo no te pasarían estas cosas, pero los hombres sois así.
Alex , estoy bloqueada, esta loca puede formarme un escandalo con su hermana o incluso con su marido. No se que hacer.
Estás seguro de que es tan puta como me has dicho.
Completamente y el marido me lo ha confirmado.
Si es así el problema tiene solución. Necesitaré saber los días en los que ella espera que te la lleves a follar y tu le dices que ese día no puedes. Le voy a tender una trampa que se va a cagar. Te resolveré el problema con una condición.
Dime
Quiero que me lleves unos días al Hotel George V de Paris.
Te lo prometo.

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