domingo, 29 de mayo de 2016

Mi hermana que quería se modelo y su amiga

La circunstancia que cambió mi vida llego a mi de forma inesperada, muchas cosas habían pasado antes para que la situación desembocara como lo hizo, por lo que voy a tratar de resumirlas para centrarme en lo importante.

Me llamo Miguel , tengo 30 años, soy fotógrafo profesional especializado en moda y bodegones. Vivo y tengo mi estudio en Madrid en lo que fue una pequeña fábrica de vidrio convertida en vivienda – estudio. Tengo dos hermanas , una 6 años mayor que yo , Rocío, y otra , Blanca , que me saca 4 años.

Mi hermana Rocío siempre ha sido la rebelde de la familia , se fue a estudiar diseño a Nueva York y un día nos dijo que se había casado. Unos años después supimos que se había divorciado. Ahora vive en Londres.

Así las cosas , inesperadamente recibí una llamada de Rocío , venía a Madrid y quería pedirme un favor. Naturalmente le dije que si estaba en mi mano lo diera por hecho. Hacía 14 años que no nos veíamos.

Su llamada inevitablemente me llevó al pasado, a cuando ella vivía en casa de mis padres , yo con 16 años , ella con 22. Yo, un adolescente con granos y las hormonas revolucionadas y ella una mujer de casi 1,80 con un cuerpo que a mi me parecía el más bonito del mundo , más bien delgado pero con dos buenas tetas y un culo potente .

Mi hermana ha sido siempre muy desinhibida, además a mi me consideraba un niño , por eso era frecuente que saliera del baño a su habitación en pelota picada. Yo me mantenía alerta cada vez que ella entraba a ducharse no fuera a ser que saliera desnuda. Me tenía loco pero ella me consideraba invisible , inexistente.

Recordé un año veraneando en Alicante , más concretamente en la playa de San Juan. Habíamos ido a la playa los tres hermanos y Rocío , siempre la más valiente, decidió quitarse la parte de arriba del bikini, cosa que entonces no hacía nadie , yo me quedé atónito viendo las tetas de mi hermana a dos palmos de mis narices. Blanca no la secundó , siempre ha sido más cortada.

Aquel par de tetas ocupó mi imaginación durante años y fueron incontables las pajas que me hice con ellas en la cabeza.

En otra ocasión fui yo quien entré en el baño pensando que estaba libre, en ese mismo momento Rocío salía de la ducha, me quedé atónito mirando la mata de pelo que adornaba las ingles de mi hermana, era una matita más bien pequeña y de color dorado, me quedé hipnotizado hasta que Rocío me devolvió a la vida:

Que te ocurre , muñeco , ( siempre me llamaba muñeco) no has visto nunca a una mujer desnuda , hala, sal de aquí y no se te ocurra pelártela pensando en mi. Que los hombres sois muy guarros.

Cuando me quedaba solo en casa me dedicaba a registrar el cajón en el que Rocío guardaba su ropa interior. Braguitas mucho más grandes que las que ahora se usan pero que a mi me parecían el sumun de la procacidad y sujetadores a los que envidiaba por ser quienes sostenían las tetas de mi hermana.

Fueron unos años de calentura total que acabaron cuando Rocío decidió irse a estudiar a Nueva York.

Tardé en superar mi fijación, ninguna chica me parecía comparable con mi hermana. Poco a poco y conociendo mujeres se me fue quitando el trauma y pude dejar de hacer comparaciones.

De todo esto hacían 14 años , pero al recibir su llamada me volvieron como un fogonazo mis obsesiones y fue una sorpresa comprobar que se me había producido una erección bestial. Quizás pudo influir que apenas dos semanas antes mi novia y yo habíamos roto.

Estuve inquieto desde que supe de la visita de Rocío hasta que finalmente llamó a mi puerta. Sentí el corazón golpeteando en mi pecho, se me agolparon todos los recuerdos y abrí. La sorpresa fue que la mujer que estaba en el quicio no era la que yo conocía, desde la última vez que la había visto , 14 años atrás , mi hermana había engordado calculé que unos 40 kilos.

Seguía teniendo una cara preciosa pero todo el resto era descomunal , enorme, exagerado. Como era verano venía vestida con una especie de túnica ibicenca que , pensé , acentuaba más su volumen. Me quedé paralizado hasta que Rocío me dijo:

Que pasa muñeco , ¿no me invitas a entrar?

Pasó y nos sentamos a charlar

Te encuentro muy cambiada , acerté a decir.

Lo que me ves es gorda.

No gorda no , pero distinta.

Peso 34 kilos más que cuando me fui.

Sigues siendo una mujer guapísima.

Lo que quieres decir es que soy guapa……. de cara . No te preocupes no es que haya cogido esos kilos en cuatro días , he tardado casi 12 años en ponerme así , pero no te aflijas , estoy encantada conmigo misma. Estoy pasando una etapa de plenitud total.

Rocío no es perder en el tiempo , rápidamente entró en materia:

Vivo en Londres y tengo un buen trabajo en Rag&Bone , una tienda pija en Sloane Square, me pagan muy bien y conozco gente interesante y ha sido allí donde me ha sonreído la suerte.

Te ha tocado la Lotería , afirmé.

No, un día nos visitó Ted Ripley , un diseñador famoso de Diesel , estuvimos hablando y de repente me dijo:

Llevo meses buscando una mujer como tu , quiero que seas modelo de nuestra marca para Plus size.

Si no fuera porque el tal Ted es homo declarado hubiera pensado que lo que quería era echarme un polvo , pero hablaba en serio . Y ese es el favor que te vengo a pedir quiero que me hagas un book para hacerme modelo.

Me quedé atónito , mi hermana a la que calculé cerca de los 100 kilos quería ser modelo , claramente la estaban tomando el pelo , pero no se lo dije, muy al contrario quedamos para el día siguiente para empezar las sesiones. Cuando ya parecía todo acordado Rocío me dijo:

Mañana vendré con Pamela , es mi mejor amiga y también quiere hacerse un book , así que por el mismo precio en vez de una modelo vas a tener dos.

Al día siguiente , a las 9 de la mañana estaban las dos en mi casa , para mi sorpresa aparecieron con dos maletas. 

Se vienen a quedar en mi casa , pensé horrorizado.

No te alarmes, hermano , son trapitos para las fotos.

La tal Pamela era un poco más baja que mi hermana, pero con el mismo porte , bonita de cara y gorda de cuerpo. Según me dijo era hija de inglés y argentina por lo que hablaba perfecto español . Pelirroja , pecosa , con unos ojos bonitos y sobre todo con una alegría desbordante. Me cayó bien. Según entró en mi casa me echó una mirada que me hubiera fundido aunque estuviera estado hecho de acero inoxidable.

Antes de empezar el trabajo puse mis condiciones, no iba a trabajar con las dos al tiempo, yo elegiría los atuendos y seguirían mis ordenes sin rechistar.

Les hice una ficha que rellené:

Rocío , 1,79 m. Medidas 103-84-114 . Peso 87 kilos

Pamela , 1,74 m. Medidas 104-82- 118 . Peso 83 kilos.

Mi hermana también puso una condición : nada de Photoshop.

Como tenía un trabajo a medias quedamos para el día siguiente y a petición mía iba a empezar por Pamela.

Rocío solo hizo un comentario

Espero que la respetes , que siempre has sido un salido. Y tu no le dejes un palmo de terreno o este bruto se te echará encima.

A la mañana siguiente apareció en mi casa, yo previamente había elegido la ropa para la sesión. Se la había dejado sobre la cama al fondo de mi estudio y ahí me llevé la primera sorpresa. Mientras yo preparaba las luces Pamela se fue al fondo del estudio , se quitó lo que llevaba puesto y se quedó en ropa interior, unas braguitas que , de espaldas como estaba se quedaban sepultadas entre sus dos enormes nalgas y un sujetador de tamaño descomunal pero coqueto. Ahí mismo supe que se trataba de una mujer desinhibida y que disfrutaba provocando. Canchera que dirían en la tierra de su madre.

Elegí para la ocasión una falda estrecha, una blusa blanca, taconazos y medias negras.

Si quieres que me ponga medias me tendré que poner un liguero.

Póntelo y si es posible que sea negro, ah y las braguitas negras también.

Rebuscó entre sus cosas y encontró lo que buscaba y de nuevo con todo desparpajo se sacó las bragas y las cambió por unas que debían ser negras por delante , por detrás eran invisibles. Nunca en mi vida había yo visto un culo como el de Pamela, cada nalga del tamaño de un balón de futbol , a la vista duras como dos piedras y sin átomo de celulitis , un espectáculo glorioso.

A continuación se volvió hacia mi y con un pie sobre la cama se puso las medias, lentamente , con cuidado , mirándome a los ojos. Aquellas inmensas carnes blancas , los descomunales muslos en contraste con la ropa interior negra me parecieron lo más deseable del mundo.

Antes de empezar a disparar le pedí:

Pamela , te importa darte una vuelta , quiero verte antes de que te pongas la ropa.

Sin cortarse lo más mínimo caminó por mi estudio, como si estuviera haciendo un desfile.

Ahí fue cuando tomé conciencia de lo que tenía delante.

Una mujer que todo lo tenía descomunal , dos tetas que podían alimentar al ejercito de Pancho Villa , la cintura en proporción estrechísima y partir de ahí unas caderas enormes y unos muslos y unas piernas rotundos pero a la vez musculosos.

¿Te gustan las mujeres grandes?

Me gustan mucho las mujeres en cuanto a que sean grandes , la verdad es que no me lo había planteado hasta ahora.

Después de hoy te gustaran, quien lo prueba queda prisionero.

¿Me estás amenazando?

No , solo te estoy advirtiendo, quien avisa no es traidor. 

Le pedí que se pusiera el resto del atuendo y cuando ya lo tenía puesto , miré por cámara y le dije:

Pamela , la camisa transparenta un poco , creo que las fotos quedarán mejor si no llevas sujetador.

En mis mismas narices se quitó la camisa, se desabrochó el sujetador mirándome a la cara y no se molestó en taparse las tetas , es más , me preguntó:

¿Crees que tengo unos pechos muy grandes?

Grandes son grandes , pero preciosos, creí que iban a estar más caídos.

Son naturales y algo han bajado, y los pezones , te parecen exagerados

Creo que tienes unos pezones perfectos, cuando haga falta te pondré un cubito de hielo para que se te paren.

No va a ser necesario, o mucho me equivoco o se van a parar solos.

Y se puso la camisa.

Desde el minuto uno mi estudio fue invadido por un torrente de tensión, yo que había trabajado con mil modelos con la misma frialdad con la que un médico lleva a cabo una exploración, notaba la atmosfera tórrida y a la vez eléctrica que nos rodeaba, sentía que la situación me superaba y creía ver por donde iban a discurrir los acontecimientos. Sería estúpido negar que Pamela , su cuerpo y su actitud me habían producido un efecto demoledor , estaba loco por disfrutar de aquella mujer que el día anterior me había parecido excesiva y desde luego en absoluto deseable. Me hubiera dejado matar por llevármela a la cama. 

Mientras se hace una sesión fotográfica con modelo es frecuente hablar de cualquier tema para que ella se relaje , Pamela me confesó que era una loca por el cine , y de cine hablamos.

Le hice una serie de pie, y efectivamente sus pezones se marcaban claramente a través de la camisa, y no hizo falta echar mano del hielo.

Mi calentura mientras tanto iba a más y Pamela aprovechó una frase famosa de Mae West para echar más leña al fuego.

¿Tienes una pistola en el bolsillo o es que te alegras de verme?

Lo que tenía era un erección bestial y Pamela me había visto.

Me estoy alegrando de verte mucho más de lo que esperaba. Me pareces una mujer preciosa.

Te avisé, soy un producto adictivo , contestó.

Seguí con mi tarea , ahora con Pamela sentada.

Las primeras fueron fotos recatadas, pero poco a poco fui subiendo la temperatura de la sesión.

Cruza las piernas y súbete un poco la falda quiero que se te vean los muslos y los ligueros.Lúcelos.

Ahora descruza las piernas pero déjatelas abiertas , con la luz que tengo no se te van a ver las bragas , quiero recrearme en tos muslos. Me encantan tus muslos y con la cinta del liguero se ven muy sexys. Estás preciosa.

Era verdad , aquellos descomunales muslos blancos , la oscuridad de la medias coronadas por encajes y las rizadas tiras del liguero formaban un conjunto que podría levantar a un moribundo de su lecho de muerte.

No es lo mejor que tengo. Te falta mucho por ver. Si quieres me quito las bragas y hacemos un Atracción fatal.

Habrá tiempo para todo, conteste enigmáticamente.

Sepárate un poco la camisa , quiero que se te vea bien el canalillo, un poquito más que todavía no veo el pezón.

Prácticamente se sacó un pecho de la camisa.

Un poquito menos , no quiero que se te vea el pezón. Así , así está mejor.

Por su gestos era evidente que el exhibirse la estaba poniendo tan cachonda como ella me estaba poniendo a mi. Disfrutaba provocándome.

La seguí el juego:

Mírame, pero mírame como si me fueras a comer, la mirada en una foto lo es todo, mírame como si me fueras a echar un polvo , o a conquistarme. Mírame como si fuera tu presa. 

Disparé y disparé cada vez con las faldas más altas y a continuación con los botones de la camisa desabrochados. Ya el resultado me daba lo mismo, lo que estaba era gozando de lo que veía.

A ella le debió pasar lo mismo porque de repente paró y me dijo:

Nunca me habían hecho una sesión de fotos , y supongo que todas no serán igual, pero esta me tienes acalorada. Me está gustando mucho.

Cuando dices acalorada ¿a que te refieres?

A que me está pasando lo mismo que a ti. ¿Tu te das cuenta de las cosas que me has dicho? Abre más las piernas que me quiero recrear en tus muslos, mírame como si quisieras echarme un polvo, enséñame más las tetas , ningún hombre que me haya dicho eso se me ha escapado vivo. Venga , me abro de piernas, ¿te parece bien así? porque si quieres que me suba más las faldas , mejor me las quito.

Mientras hablaba se la había subido hasta más de medio muslo y se había abierto de piernas, al fondo de sus muslos podía ver el minúsculo triangulo de su tanga.

Disparé varias veces antes de decir : Vamos a hacer un pequeño descanso.

Paramos de trabajar , saqué de la nevera té helado y le ofrecí un vaso. Nos sentamos en mi tresillo y Rebeca disparó nada más sentarnos.

¿A todas las mujeres las miras así?

Así, cómo.

Me estás comiendo con los ojos y he visto que te excitabas. Además me has dicho cosas tremendas. Hacía falta o es parte de tu estrategia.

Hacía falta , mucha falta, para que las fotos tengan magia, pero es verdad que el asunto se me ha ido un poco de las manos.

Se ve que te gusta mandar a una mujer, ponte así , ábrete de piernas, me parece que eso te pone. Si pudieras hacer lo que quisieras ahora mismo ¿qué harías?

Creo que lo mismo que tu deseas

¿Y que te impide hacerlo?

Estamos trabajando y para hacerlo necesitaría de tu consentimiento.

Que raro eres , ¿nunca le has comido a una mujer las tetas sin pedirle consentimiento?

Me había adivinado el pensamiento , en mi cerebro en ese momento solo cabía un pensamiento , comerme las tetas de Pamela. Me estaba ganando la partida, ella era quien dirigía y controlaba la conversación. Tenía que escaparme de su trampa.

Me puse de pie , cogí de nuevo la cámara y le dije:

Pamela , por favor quítate la camisa.

Me obedeció sin rechistar, sonriendo con malicia.

Hice ademán de hacer fotos pero lo que hice fue recrearme en lo que estaba viendo. Unas tetas inmensas , descomunales , pero milagrosamente erectas, no como las de una muchacha de 20 años , desafiantes, con un precioso apoyo en la parte inferior. La areolas pequeñas pero los pezones grandes y además recogidos y duros. Mirándome a la cara levantó los brazos por encima de su cabeza , el gesto que toda mujer hace para que sus senos luzcan bonitos. Su mirada era desafiante, sus ojos me estaban diciendo:

Tienes en frente lo que quieres y ¿no vas a hacer nada?. No lo creo, ya te tengo preso, vas a venir a comértelas ya. Son tuyas, disfrútalas , es ahora o nunca.

Para seguir el juego y con un gesto ceremonioso , dije:

Señorita Pamela , ¿consiente usted en que le coma las tetas?

Señor Taboada , tiene usted mi consentimiento.

Me lancé sobre la que tenía más cerca , en mi boca cupo el pezón y no más de un 10 por ciento del resto. Pamela tan pronto sintió mi boca empezó a resoplar.

He estado a punto de violarte , eso de estar medio en pelota frente a ti y tu haciéndome fotos y dándome ordenes me ha puesto muy cachonda.

Paré de chupar para contestar:

Pamela , tu me has puesto a mi caliente desde que te has ido a cambiar y he visto tu culo. No me había pasado esto antes.

Cariño , que te parece si nos vamos a tu cama, nos dejamos de juegos de niños y me follas.

Me parece perfecto pero antes déjame que haga una cosa, dejé lo que estaba haciendo y con delicadeza y su ayuda , primero le saqué la falda y a continuación las braguitas.

Para mi sorpresa , Pamela no llevaba su sexo depilado , conservaba una hermosa mata pelirroja.

Ahora , por favor ve andando delante de mi hasta la cama.

El cerebro humano es complejo , antes ya había visto ese culo al completo , pero yo sabía que llevaba bragas, ahora lo veía igual pero el saber que estaba completamente desnudo añadía un plus de excitación.

Llegó a la cama y de tendió en ella boca arriba con sus muslos separados.

Sus dos inmensas tetas , al estar boca arriba se desparramaron por los costados y su vientre se hundió mientras sus descomunales muslos abiertos me invitaban a empezar mi tarea entre su mata de pelo rojo.

Me sumergí entre ellos , acariciándolos mientras mi lengua se dirigía al centro de su placer. Con un gesto muy de experta Pamela tiró de su monte de Venus hacía arriba para darme un acceso perfecto a lo que yo buscaba.

Como no podía ser de otra manera, a juego con el resto , Pamela era poseedora de un chocho grande , de labios carnosos , gruesos, hinchados, y húmedos.

Agarrado con cada mano a la confluencia de sus muslos con su culo lancé mi lengua a su más profunda intimidad y he decir que me encontré en la gloria bendita. 

Seguí porfiando mientras oía a Pamela resoplar y decir :aaaaaay , aaaaay , sigue por dios , sigue , aaaaaay .

Súbitamente cambió de gemidos para decir : me voy a venir , me voy a venir , sigue mi amor que me voy a venir .

Tan pronto dijo : me estoy viniendo , me corro mi vida , me estoy viniendo , cambié mi ubicación trepé por aquellas carnes y la penetré de una estocada. Antes había pensado que , dado su tamaño , me iba a encontrar con una vagina a juego, que mi verga iba a bailar dentro de ella. Nada más lejos de la realidad , me encontré con un conducto estrecho que abrazó mi miembro.

Follamos como dos enfermos, y cuando ella notó que se venía otra vez, me hizo la tenaza con sus piernas y pensé por un momento que me iba a tronchar en dos , los estertores de su orgasmo hicieron que apretara aún más y ese apretón final acompañado de su rugido hizo que yo también me viniera.

Me quedé tendido sobre ella como quien se tira al mar en un colchón neumático. Ahí me di cuenta que todo su cuerpo estaba duro como una piedra, pero al mismo tiempo cálido , suave , maternal .

Pamela se quedó desmadejada , echada en la cama rodeada de sabanas revueltas y yo tan pronto me recuperé cogí mi cámara y le hice un reportaje completo de su cuerpo desnudo. Le pedí que no dejara de mirarme , sus ojos medio entornados a veces proyectaban una mirada que me tenía embelesado.

Hice fotos de todos los estilos, unas más de moda, también podría llamarlas artísticas, y otras directamente pornográficas, para mi propio placer y para mi recuerdo. Como para estos trabajos uso una Canon digital , disparé cerca de 500 fotos, la hice ponerme el culo en pompa, abrirme de par en par su coño y su culo , en todas con lo poco que no le había quitado, unos ligueros , las medias y unos zapatos de tacón.

Todo lo que disparé fue en blanco y negro. La moda no conoce de otro formato.

Vamos perezosa , levántate que tenemos que seguir trabajando.

Déjame un rato más en la cama que cuando me follan bien me quedo muerta y necesito recuperarme.

Mientras ella recobraba el aliento pasé todas las fotos al ordenador para poder verlas en mi pantalla de alta resolución.

Tan pronto empecé a examinar mi trabajo tuve la certeza absoluta de que todo lo hecho durante la mañana era material correcto , pero inservible, sin magia.

De lo correcto vestida pasó a lo sublime con ella desnuda. Probablemente la mejor sesión de fotos de mi vida. Pamela en todas las posturas imaginables fueran artísticas o subidas de tono era la mujer , con mayúsculas , la belleza , el deseo , la abundancia , la maternidad , el gozo , la lujuria , la plenitud , la tentación , el premio, lo prohibido, lo inalcanzable, todas las mujeres del mundo reunidas en una sola.

Me quedé estupefacto de la calidad del trabajo y sobre todo de la relación de Pamela con la cámara. Pensé : es una diosa , es la mejor modelo que he visto en mi vida.

Cuando ella se recuperó vino junto a mi para ver las fotos y se quedó asombrada cuando le dije que todo el trabajo de la mañana había sido inútil , pero que le había hecho fotos valiosas. Estuvo de acuerdo conmigo , sus fotos desnuda le dejaron asombrada.

Nunca me había visto tan guapa. Me has hecho unas fotos maravillosas.

De lo ocurrido hoy saco una conclusión, eres una modelo excepcional pero cuando de verdad la cámara te adora es cuando acabas de follar, nunca podrás imitar esa mirada, solo la tendrás cuando aún sientas el placer de tu orgasmo. 

Me estás diciendo que antes de hacerme fotos me tienes que echar un polvo.

Así es, cariño , la mirada que tienes después de echar un polvo vale millones y si solo se te pone después de follar , pues habrá que follar. Maliciosamente la provoqué : es posible que te mejore cuando me recibas por tu entrada posterior. Tendremos que probarlo.

Eso será si yo te dejo.

Tu me dejas , afirmé tajante.

Si , te dejo , bueno no solo te dejo sino que lo deseo. Cuando me tengas delante de ti a cuatro patas , con todo mi culo en pompa y tu polla metida en mi culo te vuelves mi esclavo, ya sabes a lo que te arriesgas.

Sin parar a comer seguimos trabajando para avanzar. Ella me propuso que le hiciera una sesión en ropa interior. Ella eligió la ropa.

Se hacen muchos catálogos de lingerie para tallas grandes.

Se puso un corpiño que le levantaba las tetas y que le cubría el vientre además de servirle de liguero , medias negras y taconazos.

Disparé y disparé hasta volverme loco y cuando acabamos vimos que el resultado había sido excepcional . La mirada de Pamela mataba al espectador.

Paramos exhaustos casi a media tarde y salimos a tomar algo a un bar cercano.

A la vuelta a mi casa y después de llamar a un taxi para que viniera a recogerla , Pamela me pidió que no le dijera nada de lo sucedido a mi hermana, me extrañó: que tiene ella que decir de lo que hagamos tu yo.

Los hombres a veces parecéis tontos , tu hermana y yo somos pareja, le van a dar celos , peor aún si no la sacas más guapa que a mi .

Sois lesbianas. 

No te equivoques otra vez , le damos a todo , a las dos nos gustan los hombres a rabiar pero llevamos unos meses en los que estamos las dos muy a gusto juntas, aunque de vez en cuando una eche un polvo con un hombre. Pero tenemos un compromiso , la que se liga a un hombre tiene que contárselo a la otra. La mayoría de las veces lo que hacemos es compartirlo. Ningún hombre se ha negado , pero en tu caso tenemos un problema , es tu hermana.

¿Se lo vas a contar?

Ni loca.

Y si se lo cuento yo.

Nos mata a los dos.

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