jueves, 19 de mayo de 2016

Consolando a la prima de mi mujer

Hace unos años atrás, me separe de mi mujer por una infidelidad de mi parte. La carne es débil, mi mujer había perdido la fogosidad y cometí un desliz con una de mis secretarias, la que se enamoró, comenzó a pedir mas y mas, hasta que cuando quise cortar la relación extramarital, llamó a mi mujer y le contó todo.

Yo estaba enamorado de mi mujer, sin embargo no me perdono y tuve que abandonar mi hogar, dejando a mi pequeña de tan solo 2 años, que fue lo que más me dolió. Pero el tiempo pasó, transcurrieron 6 años y por las vueltas de la vida, volví con ella.

Mi mujer siempre tuvo una muy buena relación con su familia, y muy especialmente , con una de sus primas, Valeria, de la misma edad, 42 años, también casada, con la que compartíamos mucho, con ella y su marido, mas aun teniendo una hija de la misma edad de la nuestra. Valeria era muy distinta a mi mujer en todo aspecto, su forma de ser , su físico, era bastante gordita, bien tetona y culona, mientras que mi mujer era delgada.

Una tarde mi mujer me comenta que Valeria se iba a separar, cosa que me tomo completamente por sorpresa, ya que cuando compartía con ellos, si bien es cierto no habían besos o caricias, algo normal después de 15 años de casados , pero siempre eran muy alegres y tenían una perfecta relación según lo que se podía apreciar.

La verdad me dio mucha pena, ya que los apreciaba a ambos y yo mejor que nadie, sabía lo que era una separación, todos los problemas que nos trae, mucha pena, alejarse de los hijos, las peleas etc. Ya luego de un mes, se había separado definitivamente, el había vuelto a la casa de su madre por un tiempo mientras encontraba algo donde arrendar y ella se había quedado en la casa con las niñas.

Buscando consuelo y alguien con quien conversar, Valeria buscó la compañía de mi mujer, venia mucho más seguido nuestra casa, estaba bastante triste, pero no por ella, si no por lo que estaban sufriendo sus hijas. En varias oportunidades conversamos del tema los tres, con mi mujer y nos conto como ya no se llevaban bien, que discutían por cualquier cosa, incluso nos confesó que hace un año que no tenían relaciones, y que incluso hace varios meses, ella dormía en la pieza de la menor.

Por mi parte, salí una noche a tomarme unas cervezas con su marido, también para conversar y poder ayudarlo con mi experiencia. El lo tomo muy bien, me agradeció mis consejos, también se desahogo por su parte, y muchas cosas que se quejaba Valeria no eran tan ciertas, bueno como suele suceder, se cuentan solo las cosas desde un punto de vista.

Pasó poco más de un mes, Valeria seguía viniendo a mi casa con frecuencia, traía a sus hijas para que jugaran con las nuestras. Habíamos armado una piscina en el patio para las niñas, que también ocupábamos los adultos. En domingo mi mujer invito almorzar a su prima y luego de almorzar terminaron todas en la piscina. Yo fumándome un cigarro, sentado tomando el sol, con una cerveza en la mano, comencé a fijarme en el cuerpo de Valeria, sus tetas grandes, su culo grande, imaginándomela siempre caliente, al saber que hace más de un año no tenia sexo, se me pasaron pensamientos impuros hacia su persona.

Estos pensamientos se hicieron más fuertes aun, cuando una mañana de domingo, habíamos quedado en que yo pasaría a buscar sus hijas temprano para llevarlas a subir un cerro. Llegue temprano con mis hijas a su casa, y nos abre la puerta aun en pijama. Sus hijas estaban tomando desayuno y Valeria con toda naturalidad, se paseaba por la casa en un corto pijama, que sin ser para nada sensual, era corto y de una tela muy delgada que mostraba unas gruesas piernas , su enorme culo y sus grandes tetas caídas, colgando dentro de este, sin brasier. Incluso por algo de frio, se podía apreciar notoriamente sus pezones. Como les comente no era un mujer atractiva, pero uno es hombre, y a pesar de estar toda despeinada y con ese conjunto nada sensual, mostraba mucha carne y yo tenía hambre. Y no fue solo esa vez, una par de domingos mas, pasó lo mismo, a las niñas les gusto la salida, repetimos el panorama y cada vez que las pasaba a buscar, ese mismo pijama de dos piezas desgastado, con esa gorda tetona y culona dentro de él, me calentaban de sobre manera.

Otro mes más pasó, Valeria llego una noche muy enrabiada con su ex marido. Habían tenido una pelea muy fuerte, porque ella había salido la noche anterior con unas compañeras de trabajo a tomarse solo un trago y que había dejado a las niñitas en mi casa. El se enteró de su salida y cuando las había ido a buscar, habían discutido, poco menos tratándola de puta por salir y dejar a sus hijas botadas etc etc.

Justo esa noche mi mujer andaba con una jaqueca terrible, por lo que nos acompaño solo un rato. Ni siquiera bebió con nosotros, algo que siempre hacíamos cuando ella nos visitaba y luego se excuso con su prima, que la cabeza se le reventaba y que la disculpara que se iría a acostar. Valeria pensó en irse, pero entre ambos le dijimos que se quedara, para que se iría sola a su casa, que yo la llevaría a su casa más tarde, que aprovechara de relajarse aprovechando que las niñas se quedarían con su papá.

Solos los dos, seguimos conversando, fumando y bebiendo. Ella era muy buena para fumar y beber, y luego de casi una hora, cuando ya nos habíamos fumado casi una cajetilla y bebido bastante, entré al cuarto avisarle a mi mujer que iría a dejar a su prima a su casa. Mi mujer dormía profundamente por lo que ni siquiera la desperté. La conversación que manteníamos siguió en el auto, luego me baje acompañarla hasta la puerta, donde supuestamente nos fumaríamos el ultimo cigarro, pero luego vino el segundo y a las finales me invito a pasar a tomarnos el último trago.

Ambos solos en su casa, sentados en el sofá conversábamos que no era malo que ella saliera a tomarse ese trago con las amigas, que la ayudaba a despejarse y que ella también necesitaba rehacer su vida, no ahora que había pasado tan poco tiempo , pero si en un futuro. Aparte, le dije entre bromas, que si llevaba más de un año sin sexo, eso se le iba atrofiar si no lo usaba. Le causo mucha risa y me dijo que tenía razón. Me confesó que igual sentía ganas, pero que lo de la separación estaba muy reciente como para buscar a alguien, que estaban las niñitas etc. Yo le dije que tenía que buscar alguien “piola”, alguien discreto, que no buscara complicarla, solo pasar un buen rato y nada más. Ella me dijo que si, que era verdad que estaba necesitada en ese aspecto, mas aun cuando bebía que eso le despertaban las hormonas.

La forma como lo decía, como me miraba, como tomaba el vaso y jugaba con sus labios, ella también estaba pensando igual que yo, que el marido de su prima podía hacerle el favor, mientras cruzaba sus gruesas piernas y sus imponentes tetas que atraían constantemente mi mirada, hasta que se produjo un silencio entre ambos y me acerque a ella a besarla. Se echo hacia atrás separándome con sus manos, diciendo que mejor no, pero no me detuve y busque su boca, mientras mis manos ya le tocaban la pierna. Comenzó a mover la cara y decirme que no, pero solo era de la boca hacia afuera, lo deseaba, si no rápidamente podría haberse parado, o a verse enojado, continuó ahí sentada, hasta que sucumbió a sus deseos y se dejo besar.

De inmediato mis manos agarraron una de sus nalgas, atrayéndola hacia mí, ella siempre con sus manos en mi pecho tratando de separarme, pero me besaba apasionadamente. Mi mano directo a una de sus tetas y ella me deja de besar y me pide que por favor me detenga, que no está bien, pero no me detengo, sigo aferrado a su enorme teta , mientras mi besos van directo a su cuello. Siento como se estremece, como jadea en la calentura del beso, siempre diciéndome no, que está mal. Pero su cuerpo convulsiona aprisionándose al mío. Esta caliente, no lo puede negar. Sé muy bien lo que siente al traicionar a su prima, pero sus deseos son más fuertes.

Trata de escapar, mientras yo la abrazo, caemos lentamente del sillón al piso, quedando yo montado sobre ella, apoyándole mi sexo contra el de ella. Nuevamente nos besamos con pasión, tocándola por todos lados. Le levanto su blusa, tratando de llegar a sus gloriosas tetas. Me las encuentro, grandes imponentes, con un brasier de color carne de grandes dimensiones necesario para sujetar tremendas ubres. Logro liberar una de sus tetas, quedando ante mis ojos un grande y oscuro pezón que de inmediato es succionado con todas mis fuerzas, mientras aun ella me pide que me detenga.

Me deleité chupándole las tetas a la gorda que jadeaba de deseos pero que aun luchaba pidiendo que la soltara, mas aun cuando mi mano baja hasta el cierre de su pantalón y lo bajo Desabrocho el botón del pantalón, luchando con su mano que trataba de impedírmelo y apenas conseguí hacerlo, este se abre. Tomo su mano que me impedía actuar y se la llevo con fuerza por sobre la cabeza, sujetándola con mi otra mano y vuelvo con mi mano libre a metérsela entre las pierna, ya bajo del calzón, encontrándome con una frondosa mata de pelos y abajo un mojado coño que estilaba de deseos, dedeandola un poco.

Forcejee con ella y conseguí bajárselos hasta la mitad de las piernas junto con sus calzones, seguía diciéndome que me detuviera, pero igual me besaba. Me baje mis pantalones también hasta la mitad, saque mi verga y seguí forcejeando con ella buscando follarla, pero no conseguía metérsela. Ella actuaba como si no quería, como si me la estuviese violando, pero no ponía mucha resistencia, hasta que le dije que ya estaba, me levante algo molesto y me senté con la mitad de mis pantalones abajo y mi verga erecta que si no quería, no quería, que me disculpara y dejáramos todo hasta ahí. Ella se arrodillo, diciéndome que no era que no quería, que era por su prima, que también me deseaba , pero que mi mujer era su prima.

Pero arrodillada como estaba, delante mío, mirándome a los ojos, yo con mi verga al aire, la tome de la cabeza y se la hundí en mi verga. Se la tragó entera y me comenzó a mamar desesperada. Me la chupaba con mucha fuerza, metiéndosela entera a la boca, mientras yo afirmándole la cabeza la obligaba a bajar.

Termine de sacarle toda la parte de arriba de su vestimenta , y ella , sin parar de chupármela, se termino de sacar sus pantalones y calzones, quedando completamente desnuda , arrodillada en la alfombra , con el pedazo de verga del marido de su prima en la boca.

La levanté, nos besamos y nos tocamos por todas partes, mientras yo terminaba de desnudarme por completo, la coloque en cuatro patas en el sofá y aferrado a sus anchas caderas, se la metí hasta el fondo , sacándole un grito de dolor y placer al verse empotrada en la verga de su primo político. Con todas mis fuerzas le perforé el culo a la gorda haciéndola gritar de placer. Hacía mucho tiempo que no culiaba con tantas ganas y la prima recibía gustosa la verga que le daba. Era exquisito ver a Valeria desnuda al fín , con su enorme culo recibiendo mis embestidas, ese culo que había visto en la piscina y que tantas ganas me había dado de tocárselo, ahí lo tenia , en mis manos, amasándoselo descaradamente, mientras sus enormes tetas chocaban con cada uno de mis movimientos. La levanté y la bese sin dejar de tocarla por todos lados, mientras avanzábamos hasta su cuarto.

Cayó de espaldas a la cama y yo sobre ella, entre sus piernas , con mis manos manoseándole todo su enorme culo, con mi verga entrando y saliendo de su cuerpo una y otra vez, sacándole alaridos de placer, mientras la gorda me pedía mas y mas.

La tuve sobre mí, con sus tetas en mi cara, chupándoselas muy fuertemente, sin dejar de penetrarla ni un solo instante, solo cuando le dije que me colocara su concha en la boca para chupársela. No lo dudó, con una pierna a cada lado de mi cabeza, la gorda me colocó la concha a la altura de mi boca para que se la chupe, mientras mis manos seguían agarrándole el culo. Le pedí que se masturbara para mí y me dio un espectáculo increíble, tocándose fuertemente, agarrándose las tetas y chupándoselas ella misma, que increíbles tetas tenia la desgraciada, luego se abre ella misma la vagina, mientras yo la lengüeteo fuertemente, hasta que sus gemidos se vuelven mas intensos y me avisa que estaba lista para acabar y me pregunta gimiendo si lo quería en la boca. Obviamente le dije que sí y ya se descontroló por completo, comenzó a gritar que acababa, tomándome de la cabeza fuertemente me la sumergió en su sexo, gritando de placer , moviéndose muy rápidamente hasta que una descarga de líquidos me inundaron la boca , no sabía si era su orgasmo o orina, nunca lo había experimentado, pero no me dio asco, me mantuve ahí recibiendo su explosión de placer, hasta que no aguanté mas y empujándola cambiamos de posición , mi orgasmo era inevitable, apenas alcance a arrodillarme a su lado, apretándome la verga con todas mis fuerzas para que no se me fuera a salir, ella se coloco de lado y apenas se la metí a la boca, mi leche salió disparada , llenándole la boca con mis mocos, en una violenta escena , donde yo tomándola fuertemente del pelo, bufando como un semental, le seguía metiendo la verga a la boca , viendo como escurría el semen por los lados de la boca , tratándola como un pedazo de carne.

Antes que se me desparara , me volví a meter entre sus piernas, y la volví a penetrar , apoderándome de sus grandes nalgas y ahora besando su boca pasaba a mi leche. Follamos unos cuantos minutos más, ya más calmados, deleitándome con sus grandes tetas, tocándola por todos lados, en especial en la entrada de su culo, que no había podido explorar , pero viendo con mi dedo mojado tratando de entrar, se abría paso en el ano de Valeria , donde me di cuenta que no era un lugar donde a la gorda no la hubiesen visitado. Pero ya la tenía muy blanda como para tratar de penetrarla por ahí, en cambio , si aproveche , con la gorda de boca en la cama , sus piernas abiertas, me dedique a comerle el culo, pasarle la lengua , recorrérselo con mis manos palmo a palmo, abriéndole las nalgas y metiéndole la lengua en su ano

Ella ronroneaba de placer, sintiendo como el marido de su primo , mantenía la cabeza metida entre los grandes cachetes de su culo, explorándoselo, lamiéndoselo, tocándoselo. Ya le había metido un dedo y la gorda seguía ronroneando sin dar ni una muestra de dolor. Probé con el más grande, no sin antes mojármelo bien y tampoco acuso muestras de rechazo. Ya se me estaba parando nuevamente, le dije que me encantaría metérselo por ahí, pero que ya era muy tarde y que tenía que volver a mi casa. Me dijo que me comprendía, pero que no la podía dejar así, que tan solo se lo metiera una sola vez hasta el fondo por un minuto y que luego podía irme.

Era increíble la petición que escuchaba, mi mujer no me dejaba ni tocárselo y la prima me suplicaba que se la metiera aunque fuese un solo minuto. No pude resistirme, quién podría y montándome sobre ella se la metí entremedio de sus nalgas ejerciendo presión. Entró deliciosamente ajustado, sin problemas , poco a poco, abriéndose camino dentro exquisito ano de Valeria, que ni siquiera ponía cara de dolor, solo de placer al sentir como la verga del infiel marido de su prima , se abría pasó por su culo, hasta que empujando mas y mas , me vi con toda mi verga sumergida entre esas dos grandes nalgas. Cuando la tuve completamente metida, Valeria comenzó a apretar y a dilatar su ano, haciéndome una paja con sus contracciones que me hacían ver el cielo. Imposible estar solo un minuto dentro de ella, me mantuve a si sintiendo las caricias del culo de Valeria, que de no haber acabado hace poco ya estaría llenándole el culo de leche.

Ya el minuto se transformo en 5 , luego en 10 luego perdí la cuenta. Con Valeria en cuatro patas sobre la cama y mi verga entrado y saliendo de su culo infinidades de veces, viendo como sus grandes nalgas se movían al compás de mis embestidas. Terminé acostado nuevamente en la cama de espaldas, con el enorme cuerpo de Valeria sentada sobre mi, con mi verga metida en su culo, ella tocándose las tetas , subiendo y bajando enterrándosela hasta el fondo , pidiéndome que le echara mis mocos en el culo. Fue demasiado para mí y nuevamente estaba listo para acabar, le dije que ya no aguantaba más, me dijo que nos corriéramos al mismo tiempo. Un par de minutos mas y mientras ella se masturbaba sobre mí, lanzo un tremendo grito y al instante un nuevo chorro de abundante liquido salía por su concha mojándome todo, al mismo tiempo que mis mocos salían expulsados hasta lo más profundo del culo de Valeria, mientras el cuarto se llenaba de alaridos de placer y la cama parecía que se iba a quebrar con tanto movimiento. Ya mas calamada se apoyó sobre sus manos y me dejo sus enormes tetas en mi cara , las que chupe extasiado sin dejar de apretarle el culo.

Ya no podía hacer otra cosa más que irme. Me levante rápidamente, me di una ducha rápida con agua fría, tratando de sacarme su olor que impregnaba todo mi cuerpo y mientras me vestía, Valeria me miraba desnuda , preguntándome si me había gustado estar con ella. Le dije que me había encantado y que dándose otra oportunidad , si o si lo repetiríamos. Le di un rápido beso en la boca y uno en sus tetas , dejándola satisfecha , volví lo antes posible a mi casa.

Entré silenciosamente a mi cuarto. Mi mujer dormía. Me desvestí en dos segundos, entré al baño y me coloque desodorante para eliminar cualquier resto de olor que me hubiese quedado. Me acosté a su lado sin tocarla, dándole la espalda. Pero al minuto mi mujer se da vuelta , me abraza por detrás y me coloca la mano en la verga, dándome dos apretones cariñosos y dejándola ahí mientras sigue durmiendo …. Sin saber que eso que tenia ahora en sus manos, no había dejado de recorrer ningún lugar del voluminoso cuerpo de su querida y confiable prima.

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