jueves, 28 de abril de 2016

Por el culo a la divorciada

Despues de su divorcio Isabel estaba dispuesta a vivir lo que no habia vivido en durante sus 8 años de matrimonio. Se caso con 23 años con un hombre mucho mayor que ella, el típico caso de enamoramiento del amor, un matrimonio más por la fiesta el vestido y la sensación de ser reina por un día, queria vivir fuera de casa, ser la señora de tal, todo aquello que la vida le tenia prometido. A nivel sexula, durante sus años de matrimonio nunca paso del misionero, al principio el sexo era monótono y aburrido, con el paso del tiempo el sexo simplemente era una anécdota el capullo de su marido siempre estaba cansado. Isabel poco había hecho en sus años de soltería, alguna paja a algun compañero de facultad, algún polvo rápido en una fiesta, alguna mamada en el coche en la puerta de casa, nada que no hagan las chicas en la universidad.

Al salir de ella conoció a su ahora Ex y desde entonces empezó a hacer una vida que no era o no debía de ser la suya. El primer día que salió ya sin su marido, quedo con una amiga para tomar unas copas.

Isabel paso por casa de su amiga Rocio, Rocio tenia 32 años como ella, habían ido juntas al colegio, siempre había sido la más lanzada de sus amigas, la primera que había perdido la virginidad, la que antes se fue de viaje con un tio, la que hacia topless, un caso. Aunque en realidad todo lo que sabia de la Rocio de los últimos años eran o por rumores o lo poco que le había contado ella en las ocasiones que se habían visto en los últimos años. Por que en realidad nunca habían salido en los últimos 8 años, conocía a la Rocio niña y hoy salía con la Rocio mujer. Cuando llego Rocio la miro de arriba abajo.
- ¿Tu te crees que vas a venir conmigo con esa pinta?
- Coño Ro, ¿no querrás que vaya con las pintas que llevas tu?
- Calla y vente conmigo. Hoy es nuestra noche, y hay que ir a la guerra vestidas de guerreras

Entrarón en su habitación y Rocio empezó a desnudarla, lo primero que cambio fue su ropa interior.
- ¿pero tu te crees que puedes ir con esas bragas y ese suti?
- ¿pero que más da? - contesto Isabel.
- Ja ja ja, nunca se sabe... no sabes la de veces que he salido a tomarme un algo con la cara lavada y sin maquillar y han acabado rasgandome las bragas de espuma que llevaba por no estar preparada.
- No me cuentes cuentos, no seas boba . replico Isabel

En 15 minutos Isabel se había probado toda clase de prendas, sin poder opinar pues era Rocio quien opinaba. Finalmente un ajustadisimo pantalón de licra, unos altisimos tacones y una camisa con un gran escote resaltando su figura y sus dos grandes tetas.

Cuando entraron en Pacha, el portero aparto a la gente para que pasasen, ambas estaban vestidas para matar, Rocio en su ambiente, Isabel fuera de lugar. Pasaron a la barra y empezaron a charlar después de pedir una copa, Rocio iba vovloiendole a contar su vida que aunque ya le había contado a lo largo de los años y desde luego fuera del campo de batalla, alli las cosas que contaban parecian más duras, le contó sus rollos, sus superrollos, todo lo que una descerebrada del nivel de Rocio le podía contar como hecho memorables y que Isabel la miraba con extrañeza .
- Pues ya ves chica, te esperan grandes momentos, no sabes lo bien que te lo vas a pasar, cuando me dejo Andres lo primero que pensé es que ya no me casaba, y ya me ves aquí con 32 años soltera pero a dios gracias no entera. En el momento que empece a valorarme y a sentirme deseada empezó mi vida, estoy encantada.
-¿pero aquello de tener un familia e hijos?
- Esa chorrada ya se me paso, ahora disfruto del día a día.
- ¿pero ningún novio a la vista?
- Chica, pues algún fijo discontinuo si que hay, algún noviete de una par de meses, pero en el fondo estoy mejor sola.
- Me dejas de piedra.

La conversación iba durando horas entre copa y copa. No eran pocos los moscones que les entraban, pero era Rocio quien les espantaba apoyada en su experiencia.
- Que les den por el culo, hoy la noche es de las dos.
- Tia, como te pasas, menudos cortes que les estas dando.

Poco después se les acerco un camarero con una botella de cava.
- Perdonen señoritas, esos dos caballeros de la mesa les quieren invitar a esta botella de cava.
- Esta bien, muchas gracias - dijo Rocio después de mirar hacia la mesa donde dos trajeados repeinados les saludaban.
- Pero Rocio, ¿como lo aceptas?, ¿que van a pensar de nosotras? - comento Silvia.
- Calla ISabel, estos dos son de pasta, disfruta del Cava que seguro que esta noche nos vamos a reír.

Les fueron sirviendo dos copas y empezaron a reír, en no más de 10 minutos estaba sentadas con los dos Casanovas discotequeros, resultaron ser dos ejecutivos de una multinacional, amigos desde hacia muchos años y estaban celebrando que Lucca había pasado por Madrid por motivos laborales y se había quedado en Madrid a disfrutar del fin de semana en casa de su buen amigo Carlos. Ambos obviamente no tenían problema de dinero y eso se notaba en las botellas de cava que iban cayendo.
- El italiano para ti - dijo Rocio.
- ¿como que para mi? - contesto Isabel.
- Que si hazme caso hoy nos vamos a reír.
- Yo de aquí a casa guapa.

Después de varias botellas y alguna que otra copa, Carlos se dedicaba a hablar al oído a Rocio, besandole poco a poco su oreja y entre risas tocandole las piernas, por su lado Lucca como buen italiano era un pulpo, como luego lo describió a su amiga, la agarraba del hombro, la acerca, la besaba, se frotaba. Isabel se iba dejando hacer, sobre todo viendo a su amiga Rocio literalmente enrollada con su nuevo amigo.
- Esto se esta muriendo - dijo Carlos - vamos a mi casa y allí tomamos la ultima.
- Yo tengo que irme - dijo Isabel.
- Tu te vienes - dijo Rocio - como os he dicho hoy es la primera noche de nuestra amiga después de su divorcio y no vamos a permitir que se vaya.
- No, certo non quello che ci permettiamo - dijo Lucca.

Los cuatro salieron de Pacha ya con el día amaneciendo se subieron en el audi de Carlos. Carlos vivía en la plaza de España, en el restaurado rascacielos de Torre Madrid, en un impresionante apartamento de soltero en la planta 22 desde la que se veia todo Madrid, Carlos sirvió 4 copas y se situó al lado de Rocio.
- Bonito piso, pero ¿donde duerme Lucca? - dijo Rocio
- Sul divano, non riposa troppo male, questo diventa un letto matrimoniale - dijo Lucca
- ¿que? - comento Rocio.
- Dice que duerme en el sofá y que esta muy bien pues se hace una cama de matrimonio - dijo Isabel.
- Chica, que suerte que os entendáis - comento Rocio entre risas.
- Ven Rocio, te voy a enseñar las vistas desde mi habitación - dijo Carlos.

Rocio se levanto y según entraron en la habitación la puerta se cerro tras ellos.
- Me hace mucha gracia esta Rocio, siempre ha sido así, aquí me deja tirada mientras se va a hacer yo que se que cosa, me lo hacia de joven y me lo hace de mayor, la culpa la tengo yo por salir con ella - dijo Isabel.
- Nessuna donna offesa sono giovane, che ama le cose vorranno discutere la loro
- ¿que quieren hablar de sus cosas?, ya me conozco yo las cosas de Rocio.

Poco a poco de la habitación de CArlos empezaron a oírse gemidos, después gritos, golpes del cabecero de la cama sobre la pared. Isabel empezaba a excitarse oyendo a su amiga disfrutar y a Carlos dandole una caña que nunca a ella le habían dado, por un momento se le paso por la cabeza ser follada por Lucca que se reía a cada subida de tono de un nuevo gemido respecto al gemido anterior. Lucca se levanto y fue al baño de invitados, cuando volvió se sitúo detrás del sillón donde Isabel se sentaba y empezó a besarle el cuello, Isabel empezó a suspirar, Lucca el empezó a pasar una mano por una de sus tetas, desabrochando hábilmente los botones de su camisa, Isabel volvía el cuello para poder besar a su amante italiano entre suspiros de placer, Lucca saco una de sus tetas y empezó a pellizcar el pezón, Isabel abrió sus piernas y una pequeña mancha de humedad apareció en los pantalones de licra, su coño estaba encharcado como no lo había estado nunca. Mientras tanto Rocio era follada entre gritos de placer. Lucca metió la mano en el pantalón de Isabel, aparto el tanga de encaje y poso su dedo en el clítoris de la chica, Isabel soltó un gritito un suspiro y realizó un fuerte movimiento de cadera, Lucca empezó a mover la palma de su mano en por el coño de Isabel mientras esta le comía la boca. El italiano rodeo el sillón, se agacho a sus pies y en un instante le despojo de los zapatos, las medias, los pantalones y las bragas, ante el aparecio un coño mal depilado pero chorreando jugos vaginales, el italiota no se lo pensó y hundió su cabeza en la entrepierna de su nueva amante. Isabel abrió las piernas sin ya ninguna verguenza, llevaba años esperando encontrarse en una situación como la que estaba viviendo. La imagen era digna de una foto, ISabel se derretía con Lucca entre sus piernas, la camisa abierta, y una teta saliendo de el sujetador. Lucca le trabajaba el coño mientras con un dedo le penetraba el coño, una intensa corriente de placer corria la espalda de ISabel que no paraba de gemir, de un dedo pasaron a dos, de dos a tres, y de tres a introducir uno de los dedos en su ano.
- No, el culo dejamelo en paz Lucca.
- Tranquillo il mio amore, ti piacerà.
- Lucca por el amor de dios que por ahi soy virgen, bueno con el uso que le he dado a mi vagina, podemos decir que soy virgen por todos lados.

Lucca se incorporó, abrió su pantalón, tenia una polla dura, grande y llena de venas, Isabel, no veía el momento de ser penetrada por aquella tranca.
- Metemela, jodeme.

El italiano agarro su polla y la dirigió hacia la entrada de la vagina de la recién divorciada.
- Con cuidado cielo, lo tengo estrechisimo.

El italiano fue metiendo su cacho poco a poco, según su polla entraba e iba abriendose hueco en la entrada delantera Isabel resoplaba y empezaba a gemir, el italiano empezó a bombear Isabel tumbaba su cuerpo hacia atras, el placer era impresionante, cuanto tiempo había perdido con aquel idiota lo mucho que podía haber follado en los últimos años.

Ante su asombro, el italiano la pidio que se colocase a 4 patas, no daba credito, ¿quien coño se pensaría ese cabrón que era?, ¿una guarra?, más por verguenza a decir que no, que por ganas, se colocó en posición perrito y noto como Lucca la penetraba por detras mientras se quitaba la camisa y con los pies los pantalones, ella aprovecho el movivmiento de su amante para quedar completamente desnuda ella tambien. Hacia mucho que no la veian desnuda y desde luego mucho más que alguien la veía y la hacia gemir. El italiano empezó a bombear con dureza, el sol entraba por las ventanas, en la habitación de Carlos, Rocio se corría a gritos, Lucca le agarro una de sus manos y la puso en su clitoris, más por instinto que por conocimiento empezó a tocarse el clítoris y darse placer, jamas pensó que podía hacer algo así. Empezó a correrse fuera de si, el cabrón del italiano aguantaba, aguantaba y aguantaba, ella gemía y le daba duro a su mano, sus grandes tetas rebotaban al compás de las embestidas que le venían por detrás. El orgasmo era intenso, nunca, nunca en su vida había sentido algo así, menudo semental. De repente noto un dedo perforarle de nuevo al ano, en esta ocasión aunque empezó molestandole le estaba dando mucho placer, era realmente rico todo lo que le estaba pasando.
- Osea que al final te has decidido - oyó la voz de Rocio.

Miro a la derecha y en la puerta de la habitación de Carlos vio a Rocio desnuda parada apoyada en el marco de la puerta mirandoles con una sonrisa en sus labios.
- Ahhhhh, ¿que haces ahí?
- Que voy a hacer, vine a por un cigarrillo y te encuentro así.
- Pero si sales en pelotas - dejo Isabel entre gemidos. - Lucca para!!

Evidentemente no paró, Luca acelero el ritmo aún más impulsado por el hecho de tener espectadores.
- Ro, por favor dejanos.
- No te preocupes, quiero verte salir del cascarón.

Viendo que no se iban a quedar solos, bajo la cabeza y siguio gozando de las embestidas de su nuevo amante, el italiano daba y daba y no se corría.
- Joder no esta nada mal en pelotas esta Isabel - dijo Carlos que también desnudo apareció en el salón.
- A que no, ya te lo dije, es un bombón, siempre lo fue. A esta le depilamos el coño, la explicamos como pintarse y vestir y la tengo lista en dos semanas.

Carlos le tocaba los pechos mientras hablaban

Lucca ya había logrado meter dos dedos en el culo de Isabel, Lucca saco su polla del culo de Isabel y se lo dirigió hacia su ano.
- POr el culo no Lucca, Sul culo no bastardoooo - grito Isabel medio en español medio en italiano.
- Silenzio cielo, ti piace, ti lepre lentamente - dijo el italiano.
- Jo jo jo, el muy cabrón, le dice que se lo va a hacer despacio - dijo Carlos.
- Isa, relajate, te va a gustar, ya tienes edad de que te den por el culo - dijo Rocio - es la cosa más placentera que te puede pasar.
- Calla zorra dedicate a lo tuyo, ya tengo el coño destrozado como para que me den por el culo y encima con publico.

Isabel hablaba más que decidía, por lo que la dura polla del napolitano se introdujo en su culo, Isabel quedo con los ojos en blanco, sin poder moverse y con la boca abierta sin poder artircular palabra. El italiano empezó a darle duro, sin miramientos, con ganas como una zorra como aquella se merecía.
- Joooder, quien ha visto a esta y quien la ve, con lo recatada que parecia en Pacha, miralaahora con el culo reventado... - dijo Carlos
- Así me tenias a mi hace un rato tontaina - Dijo Rocio.
- Tu, Rocio de mi corazón tenias la pinta de putón que al final has resultado, la que me sorprende es ella, nunca hubiera apostado por esto...

Isabel gritaba de placer, se corria y se corria, el italiano parecia un martillo mecanico; bombeaba y bombeaba, ella se corría y se corría. El italiano empezó a poner sus músculos en tensión, agarró su polla, la saco del culo de nuestra heroína, se dio la vuelta y se la metió en la boca sin avisar y derramo toda su lefa en la boca. ISabel miraba asombrada, nunca antes se había corrido nadie en su boca. Hoy lo habían hecho, le habían roto el culo, se había acostado con un italiano, había follado con publico y eran más de las 11 de la mañana.

Carlos y Rocio empezaron a aplaudir, Isabel se puso colorada, Lucca suavemente la beso en la frente y se fue al baño, salió a los pocos minutos con una toalla en su cintura, Isabel se tapaba con un cogin todo lo que podía. Se encontraba recien follada por un desconcido y encima se la habian follado delante de otro desconocido y de una de sus mejores amigas
- No ha estado mal ¿no? - dijo Carlos.
- Ha estado mejor que bien, mil gracias - contesto Rocio.
- Os aseguré que nos lo íbamos a pasar fenomenal - contesto Carlos.
- Ya se lo había dicho yo a Isabel, hoy te lo vas a pasar de fabula, y por lo que se ve, mal lo que se dice mal no lo ha pasado.
- Ro, deberíamos irnos - dijo Isabel - es tarde.

Las chicas se vistieron, Rocio descojanda de risa e Isabel de vergüenza.
- Te dejo mi telefono Carlos, por si mañana, o bueno hoy queréis hacer algo - dijo Rocio.
- Yo no creo que pueda - dijo Isabel.
- Claro que puedes - contesto Rocio - no os preocupéis chicos, esta noche nos vemos, si queréis claro.
- Querremos, querremos.

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