jueves, 14 de abril de 2016

Mi prima y dos amigas

Llevaba mucho tiempo sin saber nada de mi prima. Había estado trabajando fuera de España y no volvía a casa el tiempo necesario como para coincidir con ella. Una de esas temporadas que pasaba en casa recibí una llamada suya. Me alegró mucho pues siempre había sido mi prima favorita. Me contó que estaba embarazada de ocho meses, lo cual me dejó de piedra, y me propuso quedar a tomar algo en casa de su amiga Marta para contarnos más cosas. Insistió en que invitara a mis amigos para pasar un buen rato. 

Reuní a mis amigos para el día de la fiestecilla. Siempre hemos sido cinco amigos y lo seguimos siendo. Todos aceptaron la invitación, estaban locos por mi prima Verónica. Mi prima y sus amigas son todas bastante delgadas, lo que hace que las veces que las he visto siempre llevan vaqueros ajustados con grandes tacones, o vestidos cortos y coloridos. Unas tías de las que te das la vuelta para verificar si todo lo bueno que se ve por delante, corresponde con lo bueno de la parte trasera. Y luego babeas un poco al ver esos culos pequeños y esas piernas delgadas moviéndose grácilmente sobre los tacones. 

El sábado que me indicó Verónica, mi prima, fuimos hasta casa de Marta a la hora acordada. Marta tenía pasta para aburrir y estaba casada con un tío bastante aburrido y que no me caía muy bien y que estaba fuera de casa por trabajo y no volvería hasta dentro de unas semanas. Entramos en la casa y Marta nos dirigió al sotano donde había montado una especie de discoteca con pantallas en las paredes, una barra mejor que la de muchos garitos y sillones esparcidos por el ajedrezado diseño del suelo del sótano. Allí nos esperaban mi prima con un tripón importante debajo de una blusa sin mangas que la cubría la barriga, pero siguiendo estando muy delgada y otra amiga, alemana de nombre Yvonne que había coincidido con sus amigas durante unas semanas. Yvonne tenía un pelo rubio muy clarito, casi blanco, bastante corto y peinado hacia atrás. El pelo, su delgada y pálida figura y sus ojos azules tan sumamente claros la daban un aspecto futurístico. Yvonne era un bombón venido de otro planeta vestida con unos plateados pantalones ajustadísimos y un corpiño imitando la ropa interior. 

Nos presentamos pues mis amigos sólo conocían a las amigas de mi prima por las fotos de Facebook y siempre comentábamos lo buenas que estaban todas, pero con especial énfasis en mi prima, Marta e Yvonne. la situación no se nos podía presentar mejor para pasar una noche conversando, bebiendo y fumando maría con unas chicas simpáticas y además hermosísimas. Marta era la anfitriona ideal, lo había preparado genial. Y se movía de un sitio a otro moviendo su largo pelo castaño claro, lleno de bucles que parecían bailar al ritmo de la música.Con un vestido blanco, recto y corto, que sólo dejaba a la vista sus piernas y dejaba también la fantasía de adivinar todo lo demás. Muy elegante. 

Unos hablábamos con otros alegremente, con una copa, un porro de vez en cuando y unas hermosas vistas. Pasaron un par de horas y el ambiente no podía ser más embriagador. Todos nos fundimos en la misma onda. Vanessa me hizo un gesto de que la acompañara arriba. Dejé mi copa y la acompañé viendo su culo ceñido a los vaqueros de premamá que llevaba puestos. Me llevo hasta el baño de la planta baja. Un baño impresionante en tamaño y en diseño. Mi prima cerró la puerta detrás de nosotros. 
- Mira Carlos, no sabes las ganas que tenía de volver a verte después de tanto tiempo. Siempre me acuerdo de todos los momentos buenos que hemos pasado juntos. 
- Yo también estoy encantado de verte Verónica. Y te veo muy bien, te queda muy bien esa barriga.. jejejeje. – respondí riéndome no sé muy bien de qué – Sigues estando tan buena como siempre y como siempre te lo he dicho, ahora también. 
- Bueno, voy a hacer un pis, que con esta tripa tengo que estar meando cada diez segundos. 

Se fue desabrochando el pantalón delante de mí y se sentó en el inodoro con total naturalidad y se puso a mear mientras me decía. 
- Sabes, Carlos, llevo ocho meses sin que mi novio me toque, desde que me quedé embarazada y tengo unas ganas de que me echen un polvo que no te lo puedes imaginar. – Todo esto mientras su chorro sonaba al caer dentro del inodoro. 
Yo estaba alucinando y noté como una erección me atrapaba el pene dentro del pantalón. 
- Woww, Verónica, es la primera vez que una tía mea delante de mí y creo que me gusta. Aunque es un poco embarazoso. 
- No te pongas nervioso que ahora te cuento. – Dijo mientras se limpiaba con un poco de papel el chochito depilado que había estado mirando durante toda la meada. – Marta e Yvonne, al igual que yo, hemos montado esta pequeña reunión para ver si podemos divertirnos un rato contigo y tus amigos. El marido de Marta no se ha acostado con ella desde hace más de dos años, el tío está enredado siempre con el trabajo. Yvonne ya sabes que es un poco guarrilla, y si no lo sabes te lo digo yo ahora. Y siempre la has puesto super cachonda, igual que a Marta y a mí, pero yo soy tu prima y Marta está casada. Pero esta noche vamos a olvidarnos de todos los tabúes y vamos a pasarlo bien, sin restricciones. 
Se acercó a mi después de terminar de vestirse y me puso una mano en el paquete mientras me daba un beso profundo y jugoso. 
- Vamos Carlos, cuéntaselo a tus amigos y a ver si les convences para que nos den sus cuerpos esta noche. – Murmuró cerca de mi oído, y acto seguido se agachó con cierta dificultad, desabrocho los botones de mis vaqueros y sacando mi polla de mis boxers empezó a chupármela suavemente, llenando mi pene de saliva. Volvió a levantarse y salió del baño, dejándome con la polla dura y babeada. No daba crédito. 

Me vestí y volví a bajar al sótano, donde uno por uno les fui contando a mis amigos lo que nos podía esperar en esa noche que nosotros habíamos clasificado de tranquila. Todos se emocionaron con la idea, aún sin saber que es lo que podía pasar. Nunca habíamos hecho nada parecido, e incluso los dos casados se animaron, por ganas y porque llevaban sin follar unas cuantas semanas. Yo no podía creer lo que estaba pasando, así que salí a la calle a fumarme un canuto y prepararme para lo fuese. Al salir me encontré a Yvonne en la puerta del garaje fumándose otro porro. Me acerqué a ella y charlamos un rato. No parábamos de reírnos. Y de repente entre esas risas nos quedamos serios mirándonos a los ojos. Qué ojos lo de esta alemana!!. Me agarro de uno de los bolsillos de los vaqueros y me atrajo hacia ella. 
- Carlos, creo que esta noche tú y yo vamos a follar a lo grande. Hemos hablado las tres y vamos a follaros a los cinco. A ver si podéis con nosotras tres. Yo sola me podría apañar con vosotros, pero dejaré algo para la casada y la preñada... jajajaja. 
- Yvonne, yo haré todo lo posible para que las tres os quedéis satisfechas del todo. Tengo tantas ganas de cada una vosotras que llevo media hora empalmado. – Y al decirle esto la cojo la mano que tenía en mi bolsillo y se la restriego por mi entrepierna. - Un suspiro escapó de sus labios y otro de los míos. 
- Vamos para dentro, anda, que vamos a hacer que el ambiente se caliente un poco. 

Nada más volver al sótano, mi prima se acercó a mí, me desabrochó el pantalón por segunda vez en esa noche. Me sacó la polla y empezó a hacerme una paja con una mano, mientras me besaba. La barriga estorbaba un poco, pero me agarré a su culo mientras ella me pajeaba. Me separé de ella un momento para ver como mis amigos nos miraban atónitos, sin entender muy bien lo que pasaba. Y les dije. 
- Venga tíos, no os habéis dado cuenta de que las tres bellezas que tenemos aquí quieren dormir esta noche empapadas y cansadas de tanto follar. – No reaccionaron –. 
Tuvo que ser Marta quien se separara del grupo y llamando su atención, empezando a hacer un striptease delante de todos al ritmo de la música que ahora era más tranquila y sonaba bastante flojita. Se empezó a levantar el vestido blanco dejando que todos viéramos su diminuto tanga blanco. De repente, se levanto el vestido por completo y se lo sacó por la cabeza tirándolo a un lado, quedando totalmente desnuda a excepción del tanga. Guauu, todos alucinábamos. Estaba un poco colocada y dijo lentamente – He venido para que me follen, me abran el culo y me atraganten con una polla. Así que dejar de mirarme con esas caras lascivas y venid a darme placer que os lo voy a devolver. 

Dos de mis cuatro amigos se fueron hacia ella. Los dos casados. Marta se arrodilló en el suelo y pidió – Venga, no me hagáis esperar más y sacar esas tímidas pollas que os aprietan la bragueta, que no sabéis las ganas que tengo de buenos rabos. 
Juan fue el primero en llegar hasta ella y ayudado por Marta se bajo el pantalón y los gayumbos y dejó su pene delante de la cara de ella. Por supuesto todos llevábamos empalmados desde antes de que Marta se desnudase. Marta se agarro a esa polla como si en ello le fuera la vida y empezó a chupársela. Parecía que el mundo se iba a acabar y su último deseo fuera tener un rabo metido en la boca. Se la tragó entera sin rechistar y la mantuvo dentro de su garganta un tiempo que a todos nos pareció eterno, menos a Juan que había sido engullido completamente por Marta. Se sacó la polla dejando sobre esta un rio de saliva que volvió a relamer hasta dejarla lustrosa. 

Mientras la otra polla se acercaba a la cara de Marta, mi embarazadísima prima seguía agarrada a mi pene duro como una piedra en invierno. 
- Carlos, hazme lo que quieras, esta noche soy de todos pero sobre todo soy tuya. – Me decía mientras me arrastró hacía uno de los sillones. Se tumbó y me pidió que la ayudara a quitarse la ropa. Los pantalones y el tanga desaparecieron en un instante y ella se quitó la parte de arriba, dejando sus tetas a mi vista, pequeñas, duras y con unos pezones como botones. Se quedó abierta de piernas, mostrándome su sexo que ya conocía de antes, con la gran tripa de piel tirante y con los pezones duros. En ese momento sólo quería comerme el coño de mi prima. Me agaché hasta dejar mi boca a la altura de su sexo. Sin decir una palabra empecé a besar y a pasar mi lengua por los alrededores de los labios que se notaban húmedos. La abrí los labios y pasé mi lengua por su abertura de abajo a arriba, una y otra vez, llevándome con mi lengua una gran cantidad de flujo que sabía a gloria. Chupaba sus labios lentamente y al notar su endurecido clítoris, lo apreté entre mis labios y succioné una y otra vez, cada vez más fuerte al ritmo de los movimientos de caderas de Verónica, que se estaba corriendo en mi boca llenándome de rico flujo que tragaba sin pensar. 

Paré para dejar descansar a mi prima de sus orgasmos y miré a mi alrededor. Marta ya habría pasado bastante tiempo chupando dos pollas a la vez porque ahora Juan se la estaba follando en otro sillón mientras la muy cachonda seguía pajeando y chupando el otro rabo. Pero algo me había perdido porque Yvonne ya tenía clavada hasta la garganta una de las pollas de mis otros dos amigos, unos salidos de cuidado, y cuando se la sacaba gritaba cachonda perdida. – Folladme la boca con fuerza, luego me vais a follar el coño y después el culo cada uno de vosotros, folladme...- Y se volvía a meter otra polla hasta la garganta más dentro aún si era posible. Esta vez era la de Alberto, que muy educadamente la dijo. – Te vamos a hacer caso pero solamente porque lo has dicho en ese tono de suplica, pero es la primera vez que nosotros hacemos esto, así que haremos lo posible por no decepcionarte... Y ahora trágate más mi polla que te vamos a hacer vomitar. – Yo me quedé sorprendido, no conocía esa faceta de Alberto. 

Mi prima llamó mi atención pidiéndome que compartiéramos sus jugos con un beso húmedo a más no poder. Su lengua entraba y salía de mi boca chupando mis comisuras y disfrutando de su propio sabor. 
- Te voy a follar Verónica. Ya no aguanto más, quiero metértela lo más dentro que pueda. 
- Si, fóllame, lléname con tu polla, tengo el chocho encharcado y quiero seguir corriéndome mientras me follas. No creo que tengas problemas, tú eres grande y fuerte, seguro que puedes manejar a una gordita como yo. 
- Ponte cómoda que ya nos apañaremos. – dije mientras la ayudaba a levantar más las caderas hasta encontrar una postura cómoda. 
- Así perfecto, pero antes déjame que te llene de saliva hasta los huevos. – Acerqué mi dura polla a su boca y me hizo una mamada de preparación que me dejó perplejo. – Que gorda, Carlos, que ganas tengo de que me perfores, me estoy corriendo ya simplemente con pensarlo. 
- Yo soy el que se va a correr como no dejes de comerme la polla de esa manera. – Tenía el rabo empapado y listo para follarme a mi prima con esa tripa tan hermosa. Me puse de rodillas entre sus piernas, se las levante un poco y metí mi pene poco a poco dentro de su mojado coño. Verónica soltaba pequeños jadeos a medida que iba entrando dentro de ella. La metí hasta que ya no era posible meterla más y me quedé así durante unos instantes viendo la cara de salida de mi prima que se tocaba las tetas y giraba la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados y pasándose la lengua por los labios. Y también miré a mi alrededor. 

Marta estaba tumbada en un sillón boca arriba con la cabeza fuera de él. Tenía una tranca metida en la laringe que la hacía salivar en exceso y su pelo estaba pringado de saliva. Juan a la vez se la estaba follando locamente empujándola a tragarse la polla que tenía en la boca más y más. Vi que Juan no aguantaría mucho más cepillándose a semejante mujer, así que incrementó sus embestidas y preguntó. 
- Marta donde quieres que me corra, ya no aguanto más, me van a estallar los huevos. ¿Me corro dentro de ti? – Marta se sacó la carne que tenía incrustada en la garganta y casi sin poder hablar dijo. – En la boca Juan, me quiero tragar todo vuestro semen, el de todos, ya tendréis tiempo de correos dentro de mí. A ver si me preñáis de paso – Grito para que la oyéramos los demás. Levanto la cabeza para incorporarse y sin tiempo para reaccionar se encontró con la hinchada polla de Juan dentro de su boca y descargando chorros y chorros de lefa dentro de su boca. Juan cogió a Marta por detrás del cuello y todavía eyaculando le metió la polla hasta los huevos en la boca. – Aquí tienes la leche del primero, Dios mío que vértigo de tía me está succionando como una aspiradora.. ahhhhhh. – Sacó la pringosa polla y dejó que Marta limpiase, hasta parecer obsesiva, el primer rabo que le había dado todo el contenido de sus huevos. Juan se retiró a tomar algo y a fumar al mismo tiempo que la polla que había tenido metida en la boca hace un momento ya llenaba el coño de Marta. – Venga no paréis de follarme que no quiero dejar de correrme y correrme. 

Yvonne había pasado a otro nivel porque Alberto se la estaba follándosela desde atrás. Yvonne a cuatro patas recibía las envestidas de Alberto en su chocho y tenía otra verga metida en la boca, la cual chupaba buscando una recompensa. Jadeaba con cada vez que sentía el rabo hundirse dentro de ella. Se estaba corriendo mientras casi se ahoga con la otra polla metida entera en su boca. Qué zorra era esta tía!!. 

Sostuve mi rabo dentro del coño de mi prima hasta que levantó su cabeza hacia mí y me dijo. 
- Vamos primito, fóllate este chochito con fuerza y córrete dentro de mí. Sólo quiero tu leche dentro de mi coño, la tuya y la de nadie más. – Y poniendo cara de viciosa dijo. – Me vas a llenar ¿a que sí?. – Mi excitación subió 100 puntos viendo lo buena que estaba y lo que me estaba pidiendo y ofreciendo. 
- Nunca me había follado a una prima, nunca me había follado a una embarazada tan rica, y nunca voy a follar a nadie como lo voy a hacer ahora contigo. – Con lo que saqué la mitad de mi rabo de su humeante chocho y con un calentón de muerte se la volví a clavar fuertemente hasta el fondo. – ¿Querías mi polla donde está? Pues ahora a follarte, Vero, que vas a ver como nos lo vamos a pasar. 
- Así, así, métemela igual de fuerte tres veces más y seguro que me corro como no lo había hecho en un montón de años. Siiii, empújala fuerte y profundo!!!. .- Agarré sus caderas y volví a hacer la misma operación pero sacando la polla más fuera todavía. Disparé mi cuerpo hacia su interior sintiendo como mi verga iba a estallar. Una vez más. una vez más... Acelerando como como un máquina de vapor. Viendo a mi prima desencajada de placer y con mi polla entrando y desapareciendo en el interior de ese chorreante chocho, iba a ser la mejor corrida de mi vida. 
- Me corro Vane, te voy a soltar mi leche en lo más profundo de tu raja. 
- Joder, me corro yo también. Caliéntame por dentro con tu semen, primo. 
Desde lo más profundo del chocho de mi prima, sentí como mi pene se contraía y empezaba a expulsar un chorro tras otro de mi semen. Mi prima se mordía los labios y se apretaba las tetas fuertemente. Gimiendo desquiciada. 
- Lo he sentido todo, Carlos. estoy inundada con tu leche. uhhh.- gimió. – Tengo toda tu leche dentro de mí, qué pasada!!!. – Nos besamos lentamente, saqué mi pene de su interior, en el que ya llevaba un rato sin salir , y se lo acerqué a la boca por si quería saborear los fluidos que pringaban mi rabo. Sin decir nada más, la cogió con una mano y empezó a chuparla tragándose todo lo que venía ella. Se me quedó una polla reluciente. Mi prima se llevó una mano al palpitante coño, se tocó un poco y metió un par de dedos en su chocho sacando parte de mi esperma en ellos. Se llevó los dedos a la boca y los limpió metiéndoselos en la boca y saboreándolos. 
- Que rica que está. Si llegó a saber que tienes esta leche tan rica te hubiera ordeñado todos los días.... para el desayuno. 
- Pues ahora que la has probado y te ha gustado, a mí me encantaría que me ordeñases todas las mañanas. 

Se levantó lentamente y se fue hacia donde estaban follándose a Marta de una forma brutal. Esa polla debería estar haciendo estragos en el coño de Marta, que gemía y gemía. 
- Ehhh, ya vale de precalentamientos. Deja de follártela y córrete en su boca, ¿No he oído antes que se iba a tragar la leche de todos?, a ver si es verdad que esa pija con pinta de putita se come las corridas de todos. Yo ya llevo una dentro, pero la siguiente es para ti. – dijo mi prima cerca del sillón donde Marta estaba enloqueciendo. 
- Venga dame tu leche, que ya verás como me trago la de todos. 
Acto seguido, Víctor, que se la estaba follando y se había puesto mucho más cachondo oyendo esto, levantó a Marta del sillón y la dijo que se sentara y se la tragara un par de veces porque ya estaba a punto de expulsar su leche. Marta le cogió con una mano los huevos y con otra la polla. Se la metió en la boca lentamente y hasta el fondo. Víctor reventaba. Apretó la base del miembro fuertemente con un movimiento rítmico y siguió chupando aunque los huevos de Víctor se contraían y mandaban leche hasta la punta de su polla y de ahí a la boca de Marta que seguía chupando como si nada. Las piernas de Víctor temblaban, yo creía que se iba a desmayar. Por fin Marta sacó la verga de su boca, desinflada y empapada, mientras se relamía los labios y tragaba todo el semen que le habían metido en la boca. No dejó que se escapara ni una sola gota. 
- Me encanta. Me faltan todavía tres más. Que voy un poco piripi pero no se me olvidan las pollas. – Dijo Marta. - 

Mi prima se dirigió hacía donde Alberto todavía se encargaba del chocho de Yvonne, haciéndola jadear intensamente hasta con otro rabo en la garganta. Mi prima les interrumpió. 
- ¿Tú eres Alberto, no? 
- Si soy Alberto. 
- Reserva fuerzas, queda mucha noche. Ven a correrte en la boca de Marta y que Yvonne pueda tener un rato la polla que lleva saboreando ya bastante, metida en su chocho. Qué zorra eres hija!! jajaja! 
- ¿Ahora te enteras? Venga no te enrolles que quiero que me metan esta polla tan rica en mi coño. – Dijo cogiendo la polla de Fran, que iba a estallar de lo dura e hinchada que la tenía. 

Mi prima vino con Alberto hasta donde estaba Marta sentada. 
- Uff Marta, este es el que tiene la polla más grande, y creo que también los huevos más cargados. A ver si te tragas las dos cosas, la polla y toda su crema. - dijo mi prima acercando la polla de Alberto, que de verdad no era algo muy normal. Imagino como tenía que tener el chocho Yvonne porque se la ha estado follando con ganas un buen rato. 
Marta se puso de cuclillas sobre los tacones. Con una mano se empezó a masturbar diciendo. – Esta polla va a hacer que me corra, ya casi estoy a punto – .- La otra mano cogió los huevos de Alberto, mientras mi prima iba metiendo con su mano la polla en la boca de Marta, poco a poco, hasta que por arte de magia desapareció dentro de la garganta de Marta, que se estremeció al notar su orgasmo y como sus flujos salían sin parar de su raja. 

Mi prima le dijo a Alberto. 
- Fóllate esa boca y vacía tu surtidor dentro de ella. 
Alberto agarró a Marta por la nuca tirándola del pelo y empezó a sacar y meter la polla de esa boca prodigiosa. Le estaba follando la puta boca a lo bestia. En una última embestida se la clavó lo más hondo posible contrajo las piernas y los glúteos y apretó la cabeza de Marta contra él. 
- Aquí tienes la leche. Joder, Dios, te voy a dejar dentro hasta la última. 
Marta no podía emitir ningún sonido pero estaba aguantando la polla y la corrida solamente con unas pequeñas lágrimas manchadas de rimmel en los ojos. Alberto se descargó y fue sacando la polla poco a poco, llena de semen y saliva. Marta mientras se corría de nuevo se puso a tragar todo lo que tenía en la boca ayudándose de los dedos porque todo se le salía de la boca. Pero ningún problema, se lo tragó todo. 
- Ya sólo me queda la leche de uno más. Tú Carlos ya lo harás más adelante. Alberto, nunca me había tragado una polla tan grande, me encanta. Quiero gozar más de esa polla. – Se la volvió a meter en la boca para beber la saliva y el semen que colgaban de la verga. Lo que le gustaban a esta tía las pollas y se ha pasado los últimos tiempos sin probar ninguna. 

Mi prima Vane, se fue de nuevo hacía donde Yvonne se estaba follando a Fran, o a lo mejor al revés. Y oímos decir a Yvonne. – Métemela más dentro y más fuerte y más rápido, joder. 
- Fran - le dijo mi prima – deja a esta zorra tan caliente como está y ven a correrte en la boca de Marta. 
- Pero si me voy a correr ya, Verónica. 
- Pues date prisa y que Marta se beba tu lefa. 
Fran se levantó, casi cayéndose, con la polla en la mano y llegó justo a punto para que Marta abriese la boca para sujetar el capullo de Fran entre sus labios y Fran llenara su boca con leche caliente recién exprimida por el coño de Yvonne. Todos estábamos alucinados. Marta se tragó todo de nuevo, relamiéndose como si se estuviese comiendo el mayor manjar del mundo. 
- Ya me he bebido cuatro. Me gusta el semen y lo tengo que descubrir ahora. A partir de hoy me voy a comer todas las pollas que me encuentre en mi vida y me beberé las leches de todos ellos. 

Mi prima se dirigió hacia la barra invitándonos a todos a seguirla. Acercamos unos sillones y una mesa, disponiéndonos a tomarnos algo tranquilos y bien relajados. El ambiente era muy bueno. Todos desnudos y haciendo las cosas normales que se harían en una reunión de amigos. Preparamos copas, liamos unos canutos y seguimos charlando animadamente. Mi prima se movía entre la mesa, la barra y los sillones con su enorme tripón al aire. Qué belleza!!. Tras un rato Marta se levantó y se fue a maquillarse de nuevo porque la cara se le había quedado hecha una pena después de tanto semen. 
- Tardo diez minutos y volvemos a reanudar la diversión. Iros preparando. – dijo Marta al marcharse. 
- A ver - nos dijo mi prima a todos – Queremos hacer una cosa que ninguna de las tres ha hecho nunca y por lo que me contaba mi primo hace tiempo, creo que ninguno de vosotros tampoco. – . Se levanto con su lustrosa panza y fue a un pequeño cuarto de donde trajo unos botes de gel lubricante. 
- Para qué queréis el lubricante ahora? – pregunté 
- Verás, nunca nos han metido ni un solo dedo en el culo y queremos probar que se siente teniendo una polla dentro. – . Los chicos suspiramos y casi no podíamos creer lo que Vane estaba diciendo. 
- Hemos pensado que podéis follarnos los culos turnándoos y correros donde queráis, exceptuando mi chocho y el de Yvonne, no se vaya que quedar preñada de alguno de vosotros y tengamos que hacer otra como esta cuando ella tenga la barriga que yo tengo. jajajaja. A Marta no le importa que la preñéis, así que podéis correros dentro de ella. 
- Aunque no os corráis en mi chocho, mi culo estará esperando corridas. Para eso nos hemos pasado media tarde poniéndonos enemas para limpiar bien nuestros intestinos, así que vais a tener unos culos de lo más limpitos. – Dijo Yvonne. 

Marta volvía en ese instante. Desnuda con los tacones, las tetas votando un poco y esa pequeña tira de pelo encima de su sexo. Mi prima al ver que ya estaban las tres dijo.- Bueno, vamos chicas, que empiece el show. A mí me vais a permitir que os de mi culo tumbada boca arriba, pero comprender que boca abajo con este barrigón me resulta muy incómodo. – Y se tumbo en el sillón con las piernas levantadas dejando a la vista, su coño y su culo, listo para que le metan una dura polla. Marta se puso de rodillas sobre el sillón, abrió las piernas y agacho la cabeza y nos mostro su chocho y sobre todo su culo. Acto seguida, Yvonne se puso en la misma posición que Marta y muy cerca de ellas. Se agarraban los cachetes del culo para abrirlo y dejar que viéramos sus agujeros. 
- ¿Quienes van a ser los primeros tres? – Dijo Yvonne . – Yo creo que Carlos debería empezar conmigo no crees, Carlos. 
- Ya lo creo Yvonne, ni en el mejor de mis sueños imaginaba que iba a taladrar ese culo. – dije mientras me levantaba, cogía un bote de lubricante y me fui a colocar frente al blanquito culo de Yvonne. 
Víctor que estaba obsesionado con mi prima se arrodilló delante de su culo y su chocho. 
- Verónica siempre has estado cañón y yo deseaba echarte un polvo, y ahora tengo tu culo para mí con esa tripa que te hace más deseable aún. No me lo puedo creer, pero no te preocupes que le voy a dar a ese culo lo que tú me pidas. 
- Venga Victor, méteme tu lengua en mi culo para que empiece a chorrear y luego taládralo con tu polla bien lubricada. 
Alberto se fue hacia Marta, ya empalmado, cogió un bote de lubricante y se lo fue untando en su rabo mientras ya estaba lamiendo el agujero del culo de Marta, que empezó a gemir. – Vamos méteme la lengua. Me había quedado con las ganas de meterme esa gran polla en mi chocho, pero la voy a tener mejor metida en el culo. Ufff, que cachonda estoy, Dios. 
Los tres estábamos chupando los culos de estos tres pivones y ellas estaban corriéndose simplemente con meterles la lengua en el culo. No sé lo que iba a pasar cuando las estuviéramos enculando con nuestras pollas, que ya estaban tiesas y duras. Era lo normal. 

Yo fui el primero en dejar de comerme el culo de Yvonne y pasé a colocarle la punta de mi rabo lubricado en la entrada de su ano. – Despacio Carlos que si te pasas me lo rompes.- Dijo Yvonne. – Relájate Yvonne y relaja los músculos del culo que si no aquí no hay quien la meta. – Yvonne empezó a relajar su culo y mi capullo fue entrando poco a poco en su interior. Saqué la punta y la volví a meter tres o cuatro veces más, y después de forma continua fui metiendo todo el resto de mi palpitante polla en su culo hasta que mis huevos chocaron con su coño. 
- Dios que pasada!! La tengo toda dentro de mi culo, me siento como muy llena, pero sé que es por un buen rabo. – Dijo Yvonne jadeando. Empecé a follarme ese culo tan pequeño agarrando a Yvonne por las caderas y aumentando cada vez más el ritmo de mi perforación petrolera personal. Ahora sí que me estaba follando un culo por primera vez en mi vida, y además un culo que siempre había deseado y que era virgen. 

Víctor acercó su polla al culo de mi prima y procedió de la misma manera que había hecho yo, metiéndosela poco a poco hasta meterla entera. Mi prima parecía flotar, se acariciaba las tetas con una mano y con otra se masajeaba el clítoris. 
- Es cien veces mejor de como lo imaginaba. – dijo jadeando. Fran ya se la estaba enculando con potencia y hasta el fondo. – . Dios que culo, me va a estallar la polla, me la agarra como si quisiera exprimirla. – Y no paró de encular a mi embarazada prima que se corría por primera vez con tanta carne dentro de su recto. – Ahhh, esto es maravilloso fóllame más fuerte que no voy a parar de correrme. 

Marta esperaba como loca que Alberto dejara de meterle la lengua y le metiera otra cosa mucho más grande y más dura. – Venga Alberto, fóllame el culo ya, que a mis amigas ya las están taladrando y están disfrutando como zorras. – Alberto no se lo pensó dos veces, cogió su polla con la mano, puso la punta en el agujero ensalivado y y la empujó fuerte hacia dentro clavándola entera en el culo de Marta, que grito y dijo. – Cabrón, vaya pollazo me has dado, me has reventado el culo. Coño eso duele un poco.- Y Alberto la respondió. – ¿No querías mi verga en tu culo? pues ahí la tienes, ahora dime que quieres que haga. Eres la tía más zorra y entregada que nunca haya visto. Dime que quieres que haga con tu culo. 
- Sácala y métemela despacio para que me acostumbre a la sensación y empiece a disfrutar. Pero sigues siendo un cabrón. – Alberto la empezó a penetrarla despacio, unas seis o siete veces y ya se veía a Marta gimiendo no sé si de dolor o de placer, pero un chorro de su flujo caía de su chocho hasta el borde del sillón. 

Dejé de follarme a Yvonne cuando ya había tenido un par de orgasmos buenos y dejé el puesto a Juan, que se había follado a Marta y ahora estaba loco por encular a Yvonne. Su culo ya estaba dilatado como para que Juan llegara y se la clavase entera. 
- Joder, nunca la había metido en un culo. Y es una pasada. – Dijo Juan 
- A ver si te crees que los demás lo habíamos hecho antes. – Respondí. Juan se follaba a Yvonne, bueno mejor dicho, el culo de Yvonne, que no paraba de tener orgasmos uno tras otro. 

Víctor y Alberto dejaron libres los culos que ocupaban. Fran y yo nos miramos. Y le pregunté. - ¿Quieres encular a mi prima? No me importa, ya has visto a Víctor que caña le ha dado. – El me respondió.- Ya me he follado a la casi albina, que es una zorra de cuidado, pero creo que la más guarra de las tres es Marta, así que quiero romperla el culo.- Ok.- Dije. 

Yo me arrodillé entre las piernas de mi prima, dirigí mi polla hasta la entrada de su culo y empuje lentamente, haciendo que mi prima pudiera sentir los perfiles de mi rabo en su culo. 
- Carlos, dale caña a mi culo, no ves como tengo el coño de empapado, haz que se empapé aún más follándome por el culo salvajemente. Me voy a aficionar al sexo anal, espero que me folles el culo más veces. Y ahora dame caña que estoy a mil.- Levante su culo un poco más y sus piernas las coloqué en alto y bien abiertas. 
- Vas a querer esta polla en tu culo muchas veces, vas a ver. – Y empecé a empujar mi polla dentro de su culo con grandes embestidas. Se la intentaba clavar lo más dentro posible de su cuerpo. La barriga y las tetas le rebotaban y Vero jadeaba intentándo agarrarse a algún sitio con la mano que no estaba destrozando su clítoris. Estaba dando por el culo a mi prima embarazada después de haberla llenado el coño con mi leche, era impresionante. 

A Fran le habían dejado un culo bastante dilatado. Alberto había dejado a Marta extasiada. Fran se había follado a Yvonne y Marta se había tragado toda su leche, no pensaba en otra cosa que en taladrar ese agujero bien abierto con su rabo. Esa zorrita tragasemen se merecía que la enculáramos todos, y así lo hicimos. 
- Vamos Fran, cuélamela hasta los huevos tantas veces como quieras, pero hasta los huevos!!. – Dijo Marta. Y Fran lo hizo con muchas ganas, casi con rabia, alimentaba su culo a pollazos secos y fuertes. 

Y así uno tras otro fuimos reventando los tres culos preciosos que se presentaban ante nosotros. Yo me follé el culo de las tres varias veces y el coño de Yvonne desde atrás, se había puesto como loca, hasta que me terminé corriendo metiendo la polla en la boca de Marta y dejando mi leche en el fondo de su garganta. .- Me las he tragado todas, habéis visto, como estoy disfrutando madre mía. – Dijo Marta tras tragarse mi descarga. Juan puso toda su leche en el culo de Yvonne después de joderla el culo de lo lindo. Yvonne mantuvo el semen dentro hasta después de que Juan sacase su rabo. Víctor, después de meter su verga en tantos agujeros deliciosos, terminó llenando el culo de mi prima, que no pudo aguantar tanto ajetreo y se meó cuando Juan se corrió y también ella tuvo un gran orgasmo. Pidió perdón por haberle meado encima a Juan, pero este la dijo que así el orgasmo había sido más intenso. Sacó la polla del culo de mi prima y un rio de semen salió del agujero manchando una baldosa negra del suelo. 

Fran y Alberto querían preñar a Marta así que en dos turnos, primero Juan y luego Alberto penetraron el coño de Marta desde atrás y enchufando sus mangueras lo más hondo posible en su húmedo chocho la llenaron hasta arriba. Juan sin moverla de posición y Alberto dándola la vuelta y poniendo su conejo en alto se la folló como un animal y la lleno más el coño, levantándola las piernas las piernas por encima de la cabeza para que toda esa leche no se derramara y para mantenerla calentita en su interior. 

Las tres estuvieron corriéndose multitud de veces desde que sus culos dejaron de ser vírgenes. 

Mi prima sentó en el borde del sillón con dificultad. Todavía su coño y su culo soltaban fluidos en el suelo. Se paso la mano por su raja y por su agujero trasero, ahora más dilatado y después se chupo la mano succionando todo lo que había recogido. Unas gotas cayeron sobre su barriga, que no se molestó en limpiar. 
- Estoy follada y bien follada, y ahora sabiendo que esas cinco pollas han pasado mi culo y por todos los orificios de Marta e Yvonne, dejadme que sea tan guarra como mis amigas y chupe un poco todas las vergas. Yo no he sido así nunca, pero he aprendido que a partir de ahora voy a ser de las más putas. – Todos fuimos pasando por delante ella con nuestras pollas babeantes y pringadas de todo. Chupó profundamente cada una, bebiéndose los restos que quedaban sobre ellas. Me quedé el último y cuando mi prima se metió mi polla en la boca, la dije. – Ahora que eres una guarra, vamos a hacer un montón de cosas divertidas tú y yo juntos, y bueno quien se quiera apuntar. 
- Si, Carlos dame muchas veces esa polla y esa leche tan rica. No te hagas ni una paja, cuando quieras correrte me llamas y quedamos que quiero beberme toda la leche que salga de esa polla. Además yo también te daré mi leche cuando mis tetas empiecen a chorrear. 

Mientras mi prima hacía las tareas de limpieza de sables. Marta seguía con las piernas para arriba y su coño burbujeante de leche. – Me han preñado estoy segura. – Y pasándose la mano por el culo continuó. – Joder, mi culo está abierto como la boca del metro, voy a tener que darle de comer dos pollas todos lo días para mantenerlo así. – Y la verdad es que el culo que más habíamos castigado todos era el de Marta. Por ser tan guarra la muy pija, por querer beberse toda la leche ella sola y porque estaba buenísima de infarto. 

Yvonne que tenía la cara apoyada la cara en el sillón con el culo en pompa y todavía lleno de semen, dijo. – Chicas, cuando tengáis otra de estas, me llamáis que me vengo desde Alemania para que follen y me vuelvan loca Carlos y sus amigos. Dios estoy destrozada, pero que a gusto me siento. Marta, ¿me puedo quedar a dormir aquí tal y como estoy? Quiero seguir sintiéndome una gran guarra hasta por la mañana y tampoco quiero que se me cierre el culo. Dios, me doy cuenta de que si que soy una guarra de las grandes. Ahh y además no me he bebido ni una gota de leche en toda la noche. Que alguien me ayude a sacarme la leche del culo para bebérmela. – . Y pasó lo ultimo que podía esperar. Mi prima se levantó y fue hasta el culo de Yvonne, empezó a succionar toda la leche de su interior y cuando la dejó el culo bien vacio, se fue hasta la boca de su amiga, que la esperaba con la boca abierta, y la escupió toda la carga dentro de su boca.- Venga trágatelo pedazo de zorra, que parece que te has quedado con ganas de más. Yvonne cielo, somos las tres muy muy guarras.

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