jueves, 7 de abril de 2016

Mi cuñada y alguien más

Hola amigos como ya dije en mi anterior relato para mí el amor entre familia es la forma de demostrar un amor sin condiciones por eso este tipo de relatos es el que más me gusta. En esta entrega les voy a contar lo que nos sucedió a mi cuñada (hermana de mi mujer) y a mí.

Por aquel entonces tendría yo unos 30 y ella dos menos estábamos casados cada uno con su pareja respectiva yo trabajaba de fontanero por aquel entonces, mi cuñado estaba de viaje de negocios y ella tuvo una avería en el lavabo de su casa me llamo para que fuera a reparársela y le dije que al día siguiente iría por su casa y se la arreglaría. 

Les puedo decir que mi cuñada era la típica muñequita que sin dudarlo te la llevarías a la cama, medía 1,70 más o menos con unos pechos que sin ser enormes tenían un buen tamaño y un culito a juego con el resto solo puedo decir que a mí me parecía delicioso, pero lo que más llamaba la atención de ella era esa carita de vicio que hoy en día conserva todavía. 

Llego el día que fui a su casa toque a su puerta y salió a recibirme, cuando abrió la puerta me quede boquiabierto me recibió con una bata de seda de estas que tapan lo justo pero te dejan adivinar todo atada a la cintura y con un bonito escote. La salude y me llevo a donde tenía el problema , me puse manos a la obra, cuando lo tenía arreglado la llame y estando yo tumbado debajo del lavabo que era de esos con mueble, le dije que si podía abrir el grifo para ver si todo estaba bien, ella llego se puso al lado del lavabo conmigo debajo entre sus piernas y le dio al grifo, yo me quede blanco porque cuando hizo eso yo mire hacia arriba y lo que vi hoy en día no se me ha olvidado todavía. 

Ahí estaba ella encima mío sin bragas enseñándome su sexo bien depilado solo tenía una fina línea de bello en su pubis, automáticamente mi polla se puso como una roca, os juro que en ese momento mi cuerpo me decía que le comiese el coño pero el pensar que era mi cuñada me retuvo en ese momento, cuando comprobamos que estaba todo bien le dije: 
-Mira si no te importa me doy una ducha que me he puesto como un cerdo. 
-De acuerdo ahí tienes toallas cuando acabes dímelo y tomamos un café. 
-De acuerdo (le dije yo). 

Mi intención era darme una ducha fría para ver si se me pasaba el calentón que tenía, justo cuando termine por estas desgracias de la vida me resbale dándome un buen golpe que se oyó en toda la casa, ella asustada vino corriendo y entro en el baño: 
-Que te ha pasado te has hecho daño. 
-Me he caído y la verdad que me duele la pierna a la altura de la ingle. 

En eso yo me pude cubrir con una pequeña toalla de lavabo que la verdad que no tapaba mucho, así me agarro por la cintura y nos fuimos a la sala donde me tumbo en el sofá, no sé si por el calentón o por el golpe la cosa es que mi polla estaba casi a tope y se salía entre la toalla ella podía verla perfectamente. 
-Déjame darte un masaje con una crema que tengo veras que te pones mejor. 
-Tranquila se me pasara no te molestes. 
-No es molestia y es lo menos que puedo hacer. 

Trajo la crema y empezó a darme el masaje, imaginaros la escena yo tumbado en el sofá desnudo si no fuera por la pequeña toalla que no conseguía tapar la erección que yo tenía, ella de rodillas al lado mío dándome el masaje, yo cerré los ojos por un momento porque quería disfrutar ese momento a tope. 

Cuando siento que algo caliente envuelve mi polla abro los ojos y allí veo a mi cuñada con mi polla en la boca: 
-Pero que haces eres la hermana de mi mujer no deberíamos hacer esto. 
-Sera nuestro secreto yo no diré nada si tu no dices nada, a no ser que no quieras. 

Vamos que si yo quería, yo lo deseaba, y así se lo dije: 
-No voy a decir nada pero porque… 
-Quiero a mi marido pero no me satisface lo necesario y tú siempre me has gustado además que al tener tu polla tan cerca ha sido el poco detonante que me faltaba. 
-No me dirás ahora que es más grande mi polla que la suya (le dije incrédulo). 
-La verdad que la tuya esta bien pero no se trata de eso es solo que cubro mis necesidades de sexo sin tener que buscarlo en la calle, ya te he dicho que le quiero y que creo que contigo no necesito justificarme. 
-Estoy de acuerdo contigo yo también quiero a mi mujer pero el morbo de hacerlo contigo es mayor. 

Dejando todo claro siguió con lo que estaba haciendo se volvió a meter mi polla en su boca y me dio una mamada que hoy todavía recuerdo. Yo mientras tanto le desate la bata y se la quite como pude, conseguí ponerla encima mío y empezar a comerle ese chochete que en ese momento me sabía a gloria. 

Estábamos los dos enfrascados en un 69 alucinante, si ella chupaba rápido yo lo hacía más, los jadeos que ella daba delataban lo cercano de su corrida así que ensalive un dedo y se lo metí por el culo en ese momento se corrió como una loca. 
-Que corrida me has hecho llegar lo del dedo no lo esperaba pero ha sido sublime. 
-Pues tú no lo haces nada mal tienes una boquita que alucino. 

Diciéndome eso se dio la vuelta y se sentó encima de mi polla poniendo su chocho encima de ella empezando un movimiento de adelante hacia atrás que con lo encharcado que tenía su sexo me estaba masturbando con él. 

Yo disfrutaba al máximo de la situación le agarraba las tetas le mordía los pezones en uno de esos movimientos se levanto un poco y se clavo mi polla hasta el fondo. 

Estaba desbocada saltaba como una loca encima de mí se le notaba que estaba al límite: 
-Si sigues así vas a hacer que me corra. 
-Eso quiero sentir el calor de tu leche en mis ovarios. 
-Pero te puedo dejar preñada. 
-Ahora no me importa nada solo quiero gozar y estoy a punto. 
-Yo también……me coooorro….. 
-Y yo aaaagggghhhhhh…… 

Nos corrimos los dos a la vez fue una corrida fantástica se dejo caer encima de mí y le dije: 
-Estamos locos pero no cambio por nada lo que acabamos de hacer. 
-Yo tampoco sabes usar muy bien esta polla que todavía siento latir dentro de mi chocho y no te preocupes esta noche cuando vuelva tu cuñado hacemos el amor y en caso de que me hayas preñado puedo decir que es de él. 

La verdad que eres un poco cabrona pero he de reconocer que tonta no eres. 

Esa tarde hicimos el amor de todas las formas imaginables como imagináis ese culito también fue mío. Cosas de la vida me mude de provincia al poco tiempo por causas de trabajo y no pude seguir con mis contactos sexuales con mi cuñada. 

Han pasado los años 20 para ser exactos he tenido que volver por causas familiares pero he vuelto solo mi mujer no pudo acompañarme así que cuando nos hemos vuelto a encontrar me he encontrado con una mujer de 48 estupenda porque se ha sabido cuidar muy bien con una hija de 20 que es un calco a la madre en todo y un marido que se ha descuidado en todo. Yo con esos 20 años de mas reconozco que he perdido pelo y mucho pero a cambio sigo teniendo una forma física muy decente para los años que tengo vamos que sigo estando de buen ver como dicen. 

Decidieron hacerme una cena de bienvenida en su casa vinieron mas familiares a la cena, en el trajín de la fiesta fui a la cocina a por hielo para la bebida y ahí estaba mi sobrina, estábamos en verano y vestía uno de esos pantalones cortos y una sudadera sin mangas que dejaban entrever sus pechos, como he dicho antes un calco a su madre, en el poco espacio de la cocina fue inevitable que pasara delante mío frotando su culito contra mi polla que se puso como una roca al instante. 

Ella lo noto pero no se aparto al contrario se froto más si cabe yo no me corte un pelo deje lo que tenía en las manos y las metí entre la sudadera agarrando sus tetas eso hizo que sus pezones se pusieran duros: 
-Que polla más dura noto en mi culito. 
-Te la mostraría encantado pero ahora hay demasiada gente por aquí y no puedo. 
-Porque no vienes mañana por la mañana que estaré sola y me la enseñas. 
-Si vengo mañana no solo la veras sino que la vas a catar. 
-Vale mañana te espero. 

Ahí lo dejamos por miedo a que se dieran cuenta de lo que hacíamos lo que no me percate yo fue de la mirada que mi cuñada nos había echado, por ese día lo dejamos así, me quede con un calentón de aúpa pero con la esperanza de que al día siguiente me desquitaría. 

Al día siguiente me presente en la casa igual que hacía años me recibió en bata solo que esta vez era la hija y no la madre tampoco era de seda pero lo que si era corta. 

Según cerró la puerta se agarro a mi cuello y me dio un beso en la boca metiendo su lengua lo más adentro de mi boca que pudo. La cogí en brazos y la lleve a su habitación para estar mas cómodos le desate la bata que cayó al suelo y se quedo desnuda delante de mí: 
-Tienes un cuerpo delicioso igual que el de tu madre cuando era joven. 
-Lo sé ella me ha contado lo que paso contigo y yo he querido probarlo. 

Mientras me decía eso me estaba desnudando ella misma me quito la camisa y se entretuvo en bajar besándome el pecho, me soltó el pantalón bajo mi bóxer y se metió mi polla en su boca. Me estaba dando una mamada muy rica pero la cogí y la tendí en la cama metí mi cabeza entre sus piernas y le di una comida de coño que cuando acabe me dijo que se había corrido dos veces. 

Entonces la puse a cuatro patas: 
-Desde ayer quiero clavártela así. 
-Si por favor méteme tu polla, rómpeme el chocho con ganas. 

Se la clave despacio sin prisas pero hasta el fondo según se la estaba clavando le agarraba las tetas, empezamos despacio pero según pasaba el tiempo fuimos acelerando los envites. 
-Estoy a punto de correrme donde quieres que te eche mi leche. 
-Dentro córrete dentro no tengas miedo tomo la píldora. 

Dicho y hecho según me dijo eso me corrí dentro de su chocho eso hizo que ella se corriese conmigo, sacando mi polla nos tumbamos en la cama y ella se dedico a limpiármela con la boca. Cuando me fijo en la puerta de la habitación veo a mi cuñada en la puerta con la mano en su chocho masturbándose. 
-Que haces ahí no prefieres entrar y que te lo haga yo. 
-Si pero quería veros acabar antes. 
-Hola mama tenias razón hace el amor de maravilla. 
-Ya te lo dije ahora me dejáis participar. 
-Claro ven tengo polla para las dos. 

Resulta que habían quedado las dos para hacer el amor conmigo sin que yo supiese nada, lo cierto es que mi cuñada con el paso del tiempo tenía más morbo si cabe que de joven le había contado a su hija lo que habíamos hecho y habían urdido entre las dos esta “trampa” aprovechando mi visita. 

La madre se tumbo al lado mío y le quito la polla a su hija de la boca para comérsela ella su hija no perdió el tiempo y poniéndose encima de mi cabeza con las piernas abiertas hizo que le comiese el chocho. En eso estaba cuando mi cuñada se levanta y aprovechando que yo tenía la polla dura otra vez se la clavo hasta el fondo. 

Hay estábamos los tres comiendo el chocho a la hija mientras la madre se clavaba mi polla y ellas dos se magreaban las tetas y se metían la lengua hasta el alma en un beso lésbico. 
-Mama me corro que lengua tiene el tío es fantástico. 
- Y yo hija la polla no ha perdido facultades así lo recordaba. 

Entre jadeos se corrieron las dos yo creo que por haberme corrido antes aun no lo había hecho así que puse a mi cuñada a cuatro patas y se la metí por el culo, que delicia ese culito había mejorado con los años. Mientras estaba con el entretenido clavándosela a la madre mi sobrina se puso detrás de mí y le daba unas buenas chupadas a mis huevos: 
-Sois tal para cual, sois igual de calientes si seguís así me voy a correr enseguida. 
-Espera cuñado que me llegaaaaa… 

Y se corrió con mi polla en su culo, se quito de la postura que tenía, hizo que me tumbara y entre las dos se dedicaron a chuparme la polla y los huevos. 
-No aguanto más me corrooooo… 
-Si córrete en nuestras caras, llénanos de tu leche la cara y las tetas. 

Y así sucedió, ese fue el comienzo de una mañana formidable con mi cuñada y su hija. 

Con el paso de los días me tuve que volver a mi ciudad y cuando me despedía de mi cuñada me dijo al oído: 
-Espero que hayas disfrutado del sexo conmigo y con… tu hija.

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