domingo, 17 de abril de 2016

La monótona vida de mi exmujer II

Llegue a casa alucinando. No me podía creer que la grandisima hija de la gran puta llevaba todo este tiempo sabiendo que yo la veía, la verdad es que hubiese preferido que le hubiese dado vergüenza que yo supiese que ella estaba con alguien, pero aquello me superaba. Le ponía que viese como se la follaban y no precisamente como siempre habíamos follado los dos sino sexo duro, sexo por sexo.

Llegue a casa con la lengua fuera, encendí el ordenador y quien tenia la lengua fuera era Fina. En la pantalla Fina era enculada por un chico de color mientras con su lengua le lamia el coño a su amiga Ana. Ana con la manos en sus tetas y mirando al techo de mi habitación resoplaba cada vez que Fina le pasaba la lengua por su clítoris. Mi mujer, o ya podría decir mi ex-mujer, se recreaba en el cunilinguis, le pasaba la lengua despacio como palpando con su lengua la cavidad de su amiga. Parecía increíble como podía mantener una comida de coño tan pausada mientras recibía en su esfínter semejante trabuco y a semejante velocidad. El negro le pasaba su mano por el coño de Fina. Fina abría sus piernas para dejar paso a la zarpa de su amante mientras a la vez cerraba su culo para que la polla intrusa sintiese mayor sensación. Ana se corrió entre gritos, mi ex agarró las piernas de Ana para que esta no se apartase durante sus últimas lenguetadas. Cuando esto se produjo el negro la saco aparto a Fina y se la metió a Ana que con los ojos en blanco empezó a temblar de placer. Fina se colocó detrás del negro, se agacho y empezó a chuparle el culo. Su puta madre, le estaba chupando el culo a uno que dios sabe de donde salió. El negro permanecía ajeno a las chupadas de mi mujer, el chico estaba a lo suyo dale que te pego con Ana. Fina se tocaba el coño mientras lamia el culo recién conocido. Jamás me lo hubiese imaginado, mi culo había permanecido años como territorio inexplorado y ahora estaba chupandole el culo a uno que ni tan siquiera se lo había pedido. Me estaba poniendo muchisimo ver la escena, llevaba tres pajas y parecía que mi polla quería más, era un sensación extraña. Sentirme rechazado y a la vez ser parte principal de aquello. 

El negro se corrió en la cara de Ana, Fina dejo el culo de nuestro amigo y apartando al chico empezó a chuparle la lefa de la cara de su amiga, esta con su lengua recogía restos de la lengua de mi Fina. Los tres se quedaron en la cama hablando abrazados. Fina se levantó y volvió con unas copas. Durante una hora estuvieron riendose, besandose, tocandose y rememorando los mejores momentos. 

Ana y el chico negro se vistieron. Hay que ver lo buena que estaba Ana desnuda, otra que jamas me la hubiese imaginado en estas posturas. Ni siquiera cuando pensaba que estaba detrás mía y yo estaba loco por la música me la hubiera imaginado haciendo las marranadas que hacia en vivo. 

Fina les acompaño desnuda hasta la puerta, beso a ambos en la boca y volvió a su habitación. Directamente se dirigió al cajón y cogió su ya mítico vibrador negro. Ensalibo sus dedo y empezó a flotar su ano. Su cara iba cambian según sus dedos se introducían en su dilatado culo. Se subió a la cama y de rodillas empezó a meterse un dedo en el culo, no pasaron más de 5 minutos cuando se metió el negro apéndice. Su cara cambio cuando el objeto de latex se hizo un hueco en su intimidad, cuando se supo penetrada miro a la cámara fijamente. Empezó con lentos movimientos de muñeca que hacían que el falo entrase poco a poco. Sin quitar la vista de la cámara Fina empezó a mover el consolador con fuerza. Su cara se descomponía con el placer, sus ojos no perdían de vista la cámara. Su cuerpo empezó a temblar y mientras se corría pude leer en sus labios un "te quiero". Fina callo reventada permaneciendo así unos minutos. Estiró una mano y apago la luz. 

Me quedé pensado sobre todo aquello. No era facil de entender. MI exmujer había pasado de ser una recatada y ñoña amante, a ser el agujero oficial de todo Valladolid y no contenta con esto no solo no pone el grito en el cielo cuando se entera que la espío sino que se enciende y lo disfruta. 

Aquella noche decidí que debía recuperarla. A la mañana siguiente le mandé un whatsapp. 
- Fina, me encanto verte ayer en la boda, y me encanto que tuviésemos oportunidad de hablar. 

Pasaron los minutos, interminables para mi y Fina contesto. 
- Paco, no sabes la ilusión que me hizo verte anoche. Me lo pase realmente bien. Aunque de hablar y de beber, por que llegue a casa hecha unos zorros - escribió mi ex. 
- Bueno, lo importante es que nos vimos, me gustaría repetirlo - le dije mientras pensaba "zorros, más bien lo zorra que eres". 
- Cuando quieras Paco, sabes que siempre me tienes aquí - dijo Fina. 
- Que tal el viernes que viene? - le solté. 
- Ufff Paco los findes los tengo hasta arriba, me es imposible me dijo. Quizás el jueves o miércoles podemos ir al cine o picar algo por ahí. 
- El miércoles estupendo., te paso a recoger por el curro. 

Esa noche estuve atento a la pantalla. Era domingo y Fina no había estado en casa en todo el día. Se habría hecho un cine o a un negro, con la nueva Fina no se sabia. A las 12:30 entro por la puerta, se dirigió a su/nuestra habitación, se quito las botas, se bajo los pantalones, se quito las bragas, se puso a 4 en la cama apuntando su culo hacia la cámara y se metió su amigo de latex en todo el coñazo depilado. Alucina. Fina se masturbo durante 15 minutos, al principio despacio al final rápido y a gritos. Se corrió, miró a la cámara y apago la luz. 

Los días pasaban lento hasta que el miércoles llego. La recogí en el trabajo, fuimos a tomar unas cervezas. Fina actuaba como si no se estuviese follando a medio Valladolid y como guinda del pastel me dedicaba grandes masturbaciones apuntado su cuerpo hacia donde ella sabia que yo me encontraba. La conversación era de lo más tranqui. Hablamos de nuestros años juntos, de la boda en la que coincidimos la semana pasada, de su amiga Ana, sin tocar como le comía el coño, obviamente. Hablamos de los divino y lo humano. Acabamos la noche mazandonos a copas de nuevo. Yo no podía quitarme de la cabeza a Fina abierta de piernas en su cama en vez de sentada en el taburete del bar. La acompañe a casa y esta vez no hice el ademan de subir. Corrí hacia mi casa esperando encontrarmela penetrada por cualquiera. Llegue a casa encendí el ordenador pero Fina ya había apagado la luz y solo se la oía respirar, ningún jadeo, ningún muelle sonando, nada. Dormía. 

Las semanas continuaron entre salidas juntos entre semana y grandísimas orgías en mi excasa en las que yo obviamente no estaba invitado. No había sábado en los que Fina no se follase a uno, dos o incluso tres personas. Con el tiempo iba reconociendo a sus partners. Incluso empece a verlos en mis desplazamientos por Valladolid. La chica no tenia limite ni un perfil determinado. Desde amigas de toda la vida. compañeros de trabajo, amigos comunes, gente de su gimnasio, el chico de color que le traía la compra desde el Corte, un DJ de una discoteca, los dos porteros de la misma conocida discoteca. Eramos una pequeña familia virtual, ellos disfrutaban de Fina, yo de lo que veía y Fina en el fondo disfrutaba de todos nosotros. 

Adoraba llegar a casa el sabado, a eso de las 4 de la mañana y encontrarme en la pantalla a mi exmujer esposada con una chica lamiendole el culo, encontramela a cuatro patas comiendole la polla a un tío mientras a su lado otro tio disfrutaba de una amiga de mi ex, encontrarmela lamiendole el coño a su amiga Ana o incluso si llegaba tarde con la polla negra en su culo. 
- Paco perdona que te moleste - me envío Fina un whatsapp. 
- Dime Fina. 
- Vas a ir a la boda de Asun y Pepe - me preguntó. 
- Si. 
- Vas con alguien?. 
- Pensaba ir solo, ¿por? - le respondí. 
- Es que al final he decidido que iré yo también pero tengo el coche en el taller y llegar a Ferrol en tren es un lío. ¿Me llevas? - me dijo. 
- Claro - la verdad es que estaba encantado que me lo pidiese - Por cierto, ¿donde te quedas? 
- Pues ni idea voy a ver si encuentro hotel. 
Pasaron un par de días, días de ver a Fina en la pantalla, y cuando se acercaba el día recibí un nuevo whatsapp: 
- Paco 
- Dime Fina. 
- Creo que no voy a ir - me dijo. 
- ¿Y eso? - le pregunte. 
- Pues mira, culpa mía. Fui dejando lo del hotel y ahora no encuentro habitación y la verdad
no tengo ni idea donde dormir. 
- Pues vente a mi habitación, pedimos dos camas y tan contentos 
- No se Paco, no se. 
- Venga animate, somos amigos, ¿no? 
- Venga hagamos una locura - me dijo 

Una locura, la muy puta me ha dicho una locura, ya conozco ya sus locuras. La recogí a la hora de comer en su oficina, pasamos por nuestra casa, bajo con us maleta y emprendimos rumbo a Ferrol. Llegamos a media tarde, pasamos por el hotel donde solo quedaba una habitación con una cama. !Maldición!, debio de pensar ella. 

Salimos a cenar, la boda era la día siguiente por la noche por lo que podíamos pasarnos y nuestros amigos llegaban a día siguiente. Encontramos un restaurante muy tipico donde nos pusimos malos a marisco y ribeiro. Después fuimos a un pub muy tranquilo donde tomamos las primeras copas mientras no parábamos de charlar. La noche acabo con los dos borrachos como cubas. Llegamos al hotel y Fina cogió su pijama y entro en el baño a cambiarse, yo decidí dormir en calzocillos. Del baño fina salido con su pijama tipo señorita Rothermayer y una sonrisa en la cara. Se metio en la cama y empezamos a hablar. Despues de media hora y mientras hablamos Fina movía sospechosamente su mano durante la chachara. Fina empezó a suspirar le empezó a costar hablar. Se estaba masturbando delante mía. Yo tenia la polla como una piedra. Fina se levantó, se dirigió a su maleta y volvió con el famoso pollón negro. 
- Paco, por favor perdoname. Estoy muy caliente, si no me masturbo reviento, lo necesito para dormir, olvidate por favor que estoy aqui. 

Mientras decia esto se quito el pantalón del pjama dejando al aire su bello púbico y su culo. Su coño esta chorreante, Fina cogió el vibrador y se lo metió de un golpe en su coño con su otra mano empezó a acariciarse el coño mientras se arrodillaba en la cama. Yo la miraba desde mi lado de la cama mientras Fina me miraba fijamente a los ojos. Sus suspiros empezaron a convertirse en suspirazos. Desde mi sitio agarré mi polla y empece a menearmela. Fina se quito la parte de arriba del pijama dejando sus tetas al aire. Me quedo obnubilado con sus dos tetas balancearse con el mete-saca de su amigo de latex. Yo corrí las sabanas y le deje ver lo que hacia. Fina se pellizcaba los pezones. Yo me la meneaba con dureza. Extendi mi mano y lo dirigí hacia una de sus tetas. Fina me retiro la mano. 
- Paco por favor, no. 
- Fina me estas poniendo a cien - le dije. 
- Paco mirame que me pone mucho más - me contesto. 

Fina no podía con su alma. Se puso a cuatro patas quedando su cara a medio palmo de mi polla. Yo seguía machacandomela. Fina acercaba su boca a mi polla. Yo sentía su aliento y sus gemidos en mi capullo. Fina seguía dandose duro con el vibrador. Yo espera que en un momento a otro Fina se la metiese en la boca. Yo subia un poco mi culo para acercarsela. Fina daba gritos de placer. Yo le puse mi mano en su nuca. Fina se acerco a menos de un dedo de mi polla. Yo sentia su aliento, en algunos movimeinto le daba con mi puño en su cara. Fina no se acercaba pero tampoco se alejaba. 
- Chupamela Fina. 
- Me encanta chupar pollas Paco. 
- Demuestramelo Fina. 
- No hay mejor sabor que una polla antes de correrse - me dijo entre gemidos. 
- Fina por favor, me corro, chupamela 
- Yo tambien Paco, me corro como loca, me corro Paco. 

Una fuerte descarga de placer envolvió el cuerpo de Fina, un tremendo escalfrio recorrio su cuerpo, un gran espasmo la hizo caer sobre la cama. Yo me corrí viendo la escena. Por mucho que lo intente me corrí sobre la almohada. Fina miraba mi polla como mientras de ella salida abundante esperma. 
- Gracias Paco, ahora voy a dormir como un lirón. No esta mal ver lo que haces cuando no te veo aunque sea por una vez.
PARTE II

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